LOS SALMOS

Una de las fuentes más fructíferas para la construcción de los rituales son los salmos bíblicos.
 
 
 
No es la primera  ves que han sido utilizado para este fin, como el Sepher Schimmush Tehillim (o “uso de los salmos para el bienestar del hombre” publicado en 1788 y traducido por Godfrey Selig). La lista siguiente contiene sugerencias de una gran experiencia en rituales.
 
 
 
 
 
Servirán de ejemplo para poner a las personas en el camino adecuado y estimularle a su uso futuro. En la obra que acabamos de citar se nos dice: “Si, no debes dudar, querido amigo.
 
 
 
Con una vida piadosa y una utilización racional de los salmos puedes obtener la gracia de Dios, el favor de los príncipes y magistrados y el amor de los demás hombres. Podrás protegerte del peligro, escapar al sufrimiento y promover tu propio bienestar.
 
 
 
Como defensa de los enemigos, asaltantes y rivales: Salmos: 3; 59; 70.
 
 
Para la enfermedad y/o la mala salud: Salmos 35; 38.
 
Para la recuperación de la enfermedad como agradecimiento: Salmo 30.
 
Como apoyo en los tiempos de tensión o aflicción: Salmos 3; 25; 54.
 
Para traer paz y/o bendiciones al hogar: Salmos 1; 128.
 
Para quien este en malas condiciones; Salmos 71; 93.
 
Para las condiciones que producen temor a una persona: Salmos 31.
 
Para proteger así mismos y a otros en una situación peligrosa: Salmos 35; 36
 
Para producir unidad entre personas o grupos: Salmos 133.
 
Para pedir comodidades materiales, dinero, alimento etc.: Salmos 41.
 
Como suplica Salmo 131.
 
Para recibir gracia, amor y piedad: Salmo 32.
 
Para abrir un ritual: Salmos 139; 134.
 
Para un problema con ansiedad de una conciencia inquieta o un gran pecado: Salmo 51.
 
Para los problemas derivados de la murmuración o calumnia: Salmos 38; 39.
 
Para tener seguridad en situaciones malignas: Salmos 30; 121.
 
Para el uso de hombres ilustrados, especialmente para estudiantes antes de entrar en el colegio: Salmo; 134
 
Para escapar felizmente de un gran peligro, o haber recibido una gracia particular del señor de las Huestes: Salmo 150. 
 
 

En asuntos de amor y afectos, un favorito es el Cantar de Salomón que puede resultar de gran utilidad. Tome el capitulo seis, si el peticionario es varón y el dieciocho si es una mujer. En un antigua manuscrito se nos dice que quien rece los siguientes cinco versos diariamente y dada hora a Dios “tendrá propiedades y bendiciones en todo lo que haga”. Los versos deben decirse en el siguiente orden:
 
 
 
 
 
Salmo 121, verso 2; Salmo 55, verso 23; Salmo 37, verso 37; Salmo 36 verso 3; Salmo 143, verso 13. Finalmente, ¿puede resumirse todo el tema de la magia de las velas, en su esencia, por así decirlo? Si, debo hacer uso de las palabras que aparecen el la obra de un gran maestro para conseguirlo. En un relato que hizo encontramos a dos compañeros que regresan a casa: “Esa Luz que vemos ardiendo es la de mi salón.
 
 
 
 
 
 ¡Que lejos llega la luz de esa pequeña vela! Del mismo modo brilla una buena acción en un mundo perverso”. Y su compañero le contesta: “Cuando brilla la luna, no vemos la vela,” Y ella dice: Así la mayor gloria es que menos se oscurece: un subtitulo tiene un gran brillo, como un Rey mientras lo sea, y luego su estado se vacía como hace un afluente en las aguas principales”.
 
 
 
 
 
Los rituales que realice con toda sinceridad podrán vincularse con esa “ Pequeña vela” que brilla “como una buena acción en un mundo perverso” Las velas que pone en su altar de Luz, cuando son encendidas con una invocación angelical, brillan “ tan poderosamente como un rey mientras lo sea” Los seres Angélicos de luz pura que no pueden verse aquí sobre la tierra debes vaciarse como “un afluente en las aguas principales”, que es un altar, y conceder sus bendiciones y gracias al practicante y a sus buenas obras.

Published in: on June 11, 2009 at 3:40 pm Leave a Comment

Salmos 38 -Oración de un penitente

Salmo de David.
 
 
1 Jehová, no me reprendas en tu furor,
Ni me castigues en tu ira.
2 Porque tus saetas cayeron sobre mí,
Y sobre mí ha descendido tu mano.
3 Nada hay sano en mi carne, a causa de tu ira;
Ni hay paz en mis huesos, a causa de mi pecado.
4 Porque mis iniquidades se han agravado sobre mi cabeza;
Como carga pesada se han agravado sobre mí.
5 Hieden y supuran mis llagas,
A causa de mi locura.
6 Estoy encorvado, estoy humillado en gran manera,
Ando enlutado todo el día.
7 Porque mis lomos están llenos de ardor,
Y nada hay sano en mi carne.
8 Estoy debilitado y molido en gran manera;
Gimo a causa de la conmoción de mi corazón.
9 Señor, delante de ti están todos mis deseos,
Y mi suspiro no te es oculto.
10 Mi corazón está acongojado, me ha dejado mi vigor,
Y aun la luz de mis ojos me falta ya.
11 Mis amigos y mis compañeros se mantienen lejos de mi plaga,
Y mis cercanos se han alejado.
12 Los que buscan mi vida arman lazos,
Y los que procuran mi mal hablan iniquidades,
Y meditan fraudes todo el día.
13 Mas yo, como si fuera sordo, no oigo;
Y soy como mudo que no abre la boca.
14 Soy, pues, como un hombre que no oye,
Y en cuya boca no hay reprensiones.
15 Porque en ti, oh Jehová, he esperado;
Tú responderás, Jehová Dios mío.
16 Dije: No se alegren de mí;
Cuando mi pie resbale, no se engrandezcan sobre mí.
17 Pero yo estoy a punto de caer,
Y mi dolor está delante de mí continuamente.
18 Por tanto, confesaré mi maldad,
Y me contristaré por mi pecado.
19 Porque mis enemigos están vivos y fuertes,
Y se han aumentado los que me aborrecen sin causa.
20 Los que pagan mal por bien
Me son contrarios, por seguir yo lo bueno.
21 No me desampares, oh Jehová;
Dios mío, no te alejes de mí.
22 Apresúrate a ayudarme,
Oh Señor, mi salvación.
 
 
 
 
 
 
 
Salmo 41 (RV60) -Oración pidiendo salud.
 
 
Salmo de David
 
Salmos 42 (RV60)-Mi alma tiene sed de Dios.
 
 
1 Como el ciervo brama por las corrientes de las aguas,
Así clama por ti, oh Dios, el alma mía. 
2 Mi alma tiene sed de Dios, del Dios vivo;
¿Cuándo vendré, y me presentaré delante de Dios?
 
3 Fueron mis lágrimas mi pan de día y de noche,
Mientras me dicen todos los días: ¿Dónde está tu Dios?
 
4 Me acuerdo de estas cosas, y derramo mi alma dentro de mí;
De cómo yo fui con la multitud, y la conduje hasta la casa de Dios,
Entre voces de alegría y de alabanza del pueblo en fiesta.
 
5 ¿Por qué te abates, oh alma mía,
Y te turbas dentro de mí?
Espera en Dios; porque aún he de alabarle,
Salvación mía y Dios mío.
 
6 Dios mío, mi alma está abatida en mí;
Me acordaré, por tanto, de ti desde la tierra del Jordán,
Y de los hermonitas, desde el monte de Mizar.
 
7 Un abismo llama a otro a la voz de tus cascadas;
Todas tus ondas y tus olas han pasado sobre mí.
 
8 Pero de día mandará Jehová su misericordia,
Y de noche su cántico estará conmigo,
Y mi oración al Dios de mi vida.
 
9 Diré a Dios: Roca mía, ¿por qué te has olvidado de mí?
¿Por qué andaré yo enlutado por la opresión del enemigo?
 
10 Como quien hiere mis huesos, mis enemigos me afrentan,
Diciéndome cada día: ¿Dónde está tu Dios?
 
11 ¿Por qué te abates, oh alma mía,
Y por qué te turbas dentro de mí?
Espera en Dios; porque aún he de alabarle,
Salvación mía y Dios mío.
 
Salmos 43 -Plegaria pidiendo vindicación y liberación-
 
1 Júzgame, oh Dios, y defiende mi causa;
Líbrame de gente impía, y del hombre engañoso e inicuo. 
2 Pues que tú eres el Dios de mi fortaleza, ¿por qué me has desechado?
¿Por qué andaré enlutado por la opresión del enemigo?
 
3 Envía tu luz y tu verdad; éstas me guiarán;
Me conducirán a tu santo monte,
Y a tus moradas.
 
4 Entraré al altar de Dios,
Al Dios de mi alegría y de mi gozo;
Y te alabaré con arpa, oh Dios, Dios mío.
 
5 ¿Por qué te abates, oh alma mía,
Y por qué te turbas dentro de mí?
Espera en Dios; porque aún he de alabarle,
Salvación mía y Dios mío.
 
 
 
Salmos 44 -Liberaciones pasadas y pruebas presentes-
 
 
1 Oh Dios, con nuestros oídos hemos oído, nuestros padres nos han contado, 
La obra que hiciste en sus días, en los tiempos antiguos.
 
2 Tú con tu mano echaste las naciones, y los plantaste a ellos;
 
Afligiste a los pueblos, y los arrojaste.
 
3 Porque no se apoderaron de la tierra por su espada,
 
Ni su brazo los libró;
 
Sino tu diestra, y tu brazo, y la luz de tu rostro,
 
Porque te complaciste en ellos.
 
4 Tú, oh Dios, eres mi rey;
 
Manda salvación a Jacob.
 
5 Por medio de ti sacudiremos a nuestros enemigos;
 
En tu nombre hollaremos a nuestros adversarios.
 
6 Porque no confiaré en mi arco,
 
Ni mi espada me salvará;
 
7 Pues tú nos has guardado de nuestros enemigos,
 
Y has avergonzado a los que nos aborrecían.
 
8 En Dios nos gloriaremos todo el tiempo,
 
Y para siempre alabaremos tu nombre. Selah
 
9 Pero nos has desechado, y nos has hecho avergonzar;
 
Y no sales con nuestros ejércitos.
 
10 Nos hiciste retroceder delante del enemigo,
 
Y nos saquean para sí los que nos aborrecen.
 
11 Nos entregas como ovejas al matadero,
 
Y nos has esparcido entre las naciones.
 
12 Has vendido a tu pueblo de balde;
 
No exigiste ningún precio.
 
13 Nos pones por afrenta de nuestros vecinos,
 
Por escarnio y por burla de los que nos rodean.
 
14 Nos pusiste por proverbio entre las naciones;
 
Todos al vernos menean la cabeza.
 
15 Cada día mi verg:uenza está delante de mí,
 
Y la confusión de mi rostro me cubre,
 
16 Por la voz del que me vitupera y deshonra,
 
Por razón del enemigo y del vengativo.
 
17 Todo esto nos ha venido, y no nos hemos olvidado de ti,
 
Y no hemos faltado a tu pacto.
 
18 No se ha vuelto atrás nuestro corazón,
 
Ni se han apartado de tus caminos nuestros pasos,
 
19 Para que nos quebrantases en el lugar de chacales,
 
Y nos cubrieses con sombra de muerte.
 
20 Si nos hubiésemos olvidado del nombre de nuestro Dios,
 
O alzado nuestras manos a dios ajeno,
 
21 ¿No demandaría Dios esto?
 
Porque él conoce los secretos del corazón.
 
22 Pero por causa de ti nos matan cada día;
 
Somos contados como ovejas para el matadero.(1)
 
23 Despierta; ¿por qué duermes, Señor?
 
Despierta, no te alejes para siempre.
 
24 ¿Por qué escondes tu rostro,
 
Y te olvidas de nuestra aflicción, y de la opresión nuestra?
 
25 Porque nuestra alma está agobiada hasta el polvo,
 
Y nuestro cuerpo está postrado hasta la tierra.
 
26 ¡Levántate para ayudarnos,
 
y redímenos por causa de tu misericordia!
 
 
 
Salmos 45 -Cántico de las Bodas del Rey-
 
 
1 Rebosa mi corazón palabra buena; 
Dirijo al rey mi canto;
 
Mi lengua es pluma de escribiente muy ligero.
 
2 Eres el más hermoso de los hijos de los hombres;
 
La gracia se derramó en tus labios;
 
Por tanto, Dios te ha bendecido para siempre.
 
3 Ciñe tu espada sobre el muslo, oh valiente,
 
Con tu gloria y con tu majestad.
 
4 En tu gloria sé prosperado;
 
Cabalga sobre palabra de verdad, de humildad y de justicia,
 
Y tu diestra te enseñará cosas terribles.
 
5 Tus saetas agudas,
 
Con que caerán pueblos debajo de ti,
 
Penetrarán en el corazón de los enemigos del rey.
 
6 Tu trono, oh Dios, es eterno y para siempre;
 
Cetro de justicia es el cetro de tu reino.
 
7 Has amado la justicia y aborrecido la maldad;
 
Por tanto, te ungió Dios, el Dios tuyo,
 
Con óleo de alegría más que a tus compañeros.(1)
 
8 Mirra, áloe y casia exhalan todos tus vestidos;
 
Desde palacios de marfil te recrean.
 
9 Hijas de reyes están entre tus ilustres;
 
Está la reina a tu diestra con oro de Ofir.
 
10 Oye, hija, y mira, e inclina tu oído;
 
Olvida tu pueblo, y la casa de tu padre;
 
11 Y deseará el rey tu hermosura;
 
E inclínate a él, porque él es tu señor.
 
12 Y las hijas de Tiro vendrán con presentes;
 
Implorarán tu favor los ricos del pueblo.
 
13 Toda gloriosa es la hija del rey en su morada;
 
De brocado de oro es su vestido.
 
14 Con vestidos bordados será llevada al rey;
 
Vírgenes irán en pos de ella,
 
Compañeras suyas serán traídas a ti.
 
15 Serán traídas con alegría y gozo;
 
Entrarán en el palacio del rey.
 
16 En lugar de tus padres serán tus hijos,
 
A quienes harás príncipes en toda la tierra.
 
17 Haré perpetua la memoria de tu nombre en todas las generaciones,
 
Por lo cual te alabarán los pueblos eternamente y para siempre.
 
 
 
 
Salmos 46 -Dios es nuestro amparo y fortaleza
 
 
(Salmo de los hijos de Coré). 
1 Dios es nuestro amparo y fortaleza,
Nuestro pronto auxilio en las tribulaciones.
2 Por tanto, no temeremos, aunque la tierra sea removida,
Y se traspasen los montes al corazón del mar;
3 Aunque bramen y se turben sus aguas,
Y tiemblen los montes a causa de su braveza. Selah
4 Del río sus corrientes alegran la ciudad de Dios,
El santuario de las moradas del Altísimo.
5 Dios está en medio de ella; no será conmovida.
Dios la ayudará al clarear la mañana.
6 Bramaron las naciones, titubearon los reinos;
Dio él su voz, se derritió la tierra.
7 Jehová de los ejércitos está con nosotros;
Nuestro refugio es el Dios de Jacob. Selah
8 Venid, ved las obras de Jehová,
Que ha puesto asolamientos en la tierra.
9 Que hace cesar las guerras hasta los fines de la tierra.
Que quiebra el arco, corta la lanza,
Y quema los carros en el fuego.
10 Estad quietos, y conoced que yo soy Dios;
Seré exaltado entre las naciones; enaltecido seré en la tierra.
11 Jehová de los ejércitos está con nosotros;
Nuestro refugio es el Dios de Jacob. Selah.
 
 
 
 
Salmo 47 -Dios, el Rey de toda la tierra
 
Salmo de los hijos de Coré. 
1 Pueblos todos, batid las manos;
Aclamad a Dios con voz de júbilo.
2 Porque Jehová el Altísimo es temible;
Rey grande sobre toda la tierra.
3 El someterá a los pueblos debajo de nosotros,
Y a las naciones debajo de nuestros pies.
4 El nos elegirá nuestras heredades;
La hermosura de Jacob, al cual amó. Selah
5 Subió Dios con júbilo,
Jehová con sonido de trompeta.
6 Cantad a Dios, cantad;
Cantad a nuestro Rey, cantad;
7 Porque Dios es el Rey de toda la tierra;
Cantad con inteligencia.
8 Reinó Dios sobre las naciones;
Se sentó Dios sobre su santo trono.
9 Los príncipes de los pueblos se reunieron
Como pueblo del Dios de Abraham;
10 Porque de Dios son los escudos de la tierra;
El es muy exaltado.
 
 
 
Salmos 48 -Hermosura y gloria de Sion
 
1 Grande es Jehová, y digno de ser en gran manera alabado 
En la ciudad de nuestro Dios, en su monte santo.
 
2 Hermosa provincia, el gozo de toda la tierra,
 
Es el monte de Sion, a los lados del norte,
 
La ciudad del gran Rey.
 
3 En sus palacios Dios es conocido por refugio.
 
4 Porque he aquí los reyes de la tierra se reunieron;
 
Pasaron todos.
 
5 Y viéndola ellos así, se maravillaron,
 
Se turbaron, se apresuraron a huir.
 
6 Les tomó allí temblor;
 
Dolor como de mujer que da a luz.
 
7 Con viento solano
 
Quiebras tú las naves de Tarsis.
 
8 Como lo oímos, así lo hemos visto
 
En la ciudad de Jehová de los ejércitos, en la ciudad de nuestro Dios;
 
La afirmará Dios para siempre. Selah
 
9 Nos acordamos de tu misericordia, oh Dios,
 
En medio de tu templo.
 
10 Conforme a tu nombre, oh Dios,
 
Así es tu loor hasta los fines de la tierra;
 
De justicia está llena tu diestra.
 
11 Se alegrará el monte de Sion;
 
Se gozarán las hijas de Judá
 
Por tus juicios.
 
12 Andad alrededor de Sion, y rodeadla;
 
Contad sus torres.
 
13 Considerad atentamente su antemuro,
 
Mirad sus palacios;
 
Para que lo contéis a la generación venidera.
 
14 Porque este Dios es Dios nuestro eternamente y para siempre;
 
El nos guiará aun más allá de la muerte.
 
 
 
 
Salmos 49 -La insensatez de confiar en las riquezas
 
 
Salmo de los hijos de Coré. 
1 Oíd esto, pueblos todos;
 
Escuchad, habitantes todos del mundo,
 
2 Así los plebeyos como los nobles,
 
El rico y el pobre juntamente.
 
3 Mi boca hablará sabiduría,
 
Y el pensamiento de mi corazón inteligencia.
 
4 Inclinaré al proverbio mi oído;
 
Declararé con el arpa mi enigma.
 
5 ¿Por qué he de temer en los días de adversidad,
 
Cuando la iniquidad de mis opresores me rodeare?
 
6 Los que confían en sus bienes,
 
Y de la muchedumbre de sus riquezas se jactan,
 
7 Ninguno de ellos podrá en manera alguna redimir al hermano,
 
Ni dar a Dios su rescate
 
8 (Porque la redención de su vida es de gran precio,
 
Y no se logrará jamás),
 
9 Para que viva en adelante para siempre,
 
Y nunca vea corrupción.
 
10 Pues verá que aun los sabios mueren;
 
Que perecen del mismo modo que el insensato y el necio,
 
Y dejan a otros sus riquezas.
 
11 Su íntimo pensamiento es que sus casas serán eternas,
 
Y sus habitaciones para generación y generación;
 
Dan sus nombres a sus tierras.
 
12 Mas el hombre no permanecerá en honra;
 
Es semejante a las bestias que perecen.
 
13 Este su camino es locura;
 
Con todo, sus descendientes se complacen en el dicho de ellos. Selah
 
14 Como a rebaños que son conducidos al Seol,
 
La muerte los pastoreará,
 
Y los rectos se enseñorearán de ellos por la mañana;
 
Se consumirá su buen parecer, y el Seol será su morada.
 
15 Pero Dios redimirá mi vida del poder del Seol,
 
Porque él me tomará consigo. Selah
 
16 No temas cuando se enriquece alguno,
 
Cuando aumenta la gloria de su casa;
 
17 Porque cuando muera no llevará nada,
 
Ni descenderá tras él su gloria.
 
18 Aunque mientras viva, llame dichosa a su alma,
 
Y sea loado cuando prospere,
 
19 Entrará en la generación de sus padres,
 
Y nunca más verá la luz.
 
20 El hombre que está en honra y no entiende,
 
Semejante es a las bestias que perecen.
 
 
 
 
Salmos 50 -Dios juzgará al mundo-
 
 
Salmo de Asaf. 
1 El Dios de dioses, Jehová, ha hablado, y convocado la tierra,
Desde el nacimiento del sol hasta donde se pone.
2 De Sion, perfección de hermosura,
Dios ha resplandecido.
3 Vendrá nuestro Dios, y no callará;
Fuego consumirá delante de él,
Y tempestad poderosa le rodeará.
4 Convocará a los cielos de arriba,
Y a la tierra, para juzgar a su pueblo.
5 Juntadme mis santos,
Los que hicieron conmigo pacto con sacrificio.
6 Y los cielos declararán su justicia,
Porque Dios es el juez. Selah
7 Oye, pueblo mío, y hablaré;
Escucha, Israel, y testificaré contra ti:
Yo soy Dios, el Dios tuyo.
8 No te reprenderé por tus sacrificios,
Ni por tus holocaustos, que están continuamente delante de mí.
9 No tomaré de tu casa becerros,
Ni machos cabríos de tus apriscos.
10 Porque mía es toda bestia del bosque,
Y los millares de animales en los collados.
11 Conozco a todas las aves de los montes,
Y todo lo que se mueve en los campos me pertenece.
12 Si yo tuviese hambre, no te lo diría a ti;
Porque mío es el mundo y su plenitud.
13 ¿He de comer yo carne de toros,
O de beber sangre de machos cabríos?
14 Sacrifica a Dios alabanza,
Y paga tus votos al Altísimo;
15 E invócame en el día de la angustia;
Te libraré, y tú me honrarás.
16 Pero al malo dijo Dios:
¿Qué tienes tú que hablar de mis leyes,
Y que tomar mi pacto en tu boca?
17 Pues tú aborreces la corrección,
Y echas a tu espalda mis palabras.
18 Si veías al ladrón, tú corrías con él,
Y con los adúlteros era tu parte.
19 Tu boca metías en mal,
Y tu lengua componía engaño.
20 Tomabas asiento, y hablabas contra tu hermano;
Contra el hijo de tu madre ponías infamia.
21 Estas cosas hiciste, y yo he callado;
Pensabas que de cierto sería yo como tú;
Pero te reprenderé, y las pondré delante de tus ojos.
22 Entended ahora esto, los que os olvidáis de Dios,
No sea que os despedace, y no haya quien os libre.
23 El que sacrifica alabanza me honrará;
Y al que ordenare su camino,
Le mostraré la salvación de Dios.
 
 
 
 
 
1 Bienaventurado el que piensa en el pobre;
En el día malo lo librará Jehová.
 
2 Jehová lo guardará, y le dará vida;
Será bienaventurado en la tierra,
Y no lo entregarás a la voluntad de sus enemigos.
 
3 Jehová lo sustentará sobre el lecho del dolor;
Mullirás toda su cama en su enfermedad.
 
4 Yo dije: Jehová, ten misericordia de mí;
Sana mi alma, porque contra ti he pecado.
 
5 Mis enemigos dicen mal de mí, preguntando:
¿Cuándo morirá, y perecerá su nombre?
 
6 Y si vienen a verme, hablan mentira;
Su corazón recoge para sí iniquidad,
Y al salir fuera la divulgan.
 
7 Reunidos murmuran contra mí todos los que me aborrecen;
Contra mí piensan mal, diciendo de mí:
 
8 Cosa pestilencial se ha apoderado de él;
Y el que cayó en cama no volverá a levantarse.
 
9 Aun el hombre de mi paz, en quien yo confiaba, el que de mi pan comía,
Alzó contra mí el calcañal.
 
10 Mas tú, Jehová, ten misericordia de mí, y hazme levantar,
Y les daré el pago.
 
11 En esto conoceré que te he agradado,
Que mi enemigo no se huelgue de mí.
 
12 En cuanto a mí, en mi integridad me has sustentado,
Y me has hecho estar delante de ti para siempre.
 
13 Bendito sea Jehová, el Dios de Israel,
Por los siglos de los siglos.
Amén y Amén.
Published in: on March 21, 2009 at 3:41 am Leave a Comment

Salmos 39 –El carácter transitorio de la vida–.

Salmo de David  

1 Yo dije: Atenderé a mis caminos,
Para no pecar con mi lengua;
Guardaré mi boca con freno,
En tanto que el impío esté delante de mí.
2 Enmudecí con silencio, me callé aun respecto de lo bueno;
Y se agravó mi dolor.
3 Se enardeció mi corazón dentro de mí;
En mi meditación se encendió fuego,
Y así proferí con mi lengua:
4 Hazme saber, Jehová, mi fin,
Y cuánta sea la medida de mis días;
Sepa yo cuán frágil soy.
5 He aquí, diste a mis días término corto,
Y mi edad es como nada delante de ti;
Ciertamente es completa vanidad todo hombre que vive. Selah
6 Ciertamente como una sombra es el hombre;
Ciertamente en vano se afana;
Amontona riquezas, y no sabe quién las recogerá.
7 Y ahora, Señor, ¿qué esperaré?
Mi esperanza está en ti.
8 Líbrame de todas mis transgresiones;
No me pongas por escarnio del insensato.
9 Enmudecí, no abrí mi boca,
Porque tú lo hiciste.
10 Quita de sobre mí tu plaga;
Estoy consumido bajo los golpes de tu mano.
11 Con castigos por el pecado corriges al hombre,
Y deshaces como polilla lo más estimado de él;
Ciertamente vanidad es todo hombre. Selah
12 Oye mi oración, oh Jehová, y escucha mi clamor.
No calles ante mis lágrimas;
Porque forastero soy para ti,
Y advenedizo, como todos mis padres.
13 Déjame, y tomaré fuerzas,
Antes que vaya y perezca.


Salmo 40 –Alabanza por la liberación divina-
Salmo de David.  

1 Pacientemente esperé a Jehová,
Y se inclinó a mí, y oyó mi clamor.
2 Y me hizo sacar del pozo de la desesperación, del lodo cenagoso;
Puso mis pies sobre peña, y enderezó mis pasos.
3 Puso luego en mi boca cántico nuevo, alabanza a nuestro Dios.
Verán esto muchos, y temerán,
Y confiarán en Jehová.
4 Bienaventurado el hombre que puso en Jehová su confianza,
Y no mira a los soberbios, ni a los que se desvían tras la mentira.
5 Has aumentado, oh Jehová Dios mío, tus maravillas;
Y tus pensamientos para con nosotros,
No es posible contarlos ante ti.
Si yo anunciare y hablare de ellos,
No pueden ser enumerados.
6 Sacrificio y ofrenda no te agrada;
Has abierto mis oídos;
Holocausto y expiación no has demandado.
7 Entonces dije: He aquí, vengo;
En el rollo del libro está escrito de mí;
8 El hacer tu voluntad, Dios mío, me ha agradado,
Y tu ley está en medio de mi corazón.
9 He anunciado justicia en grande congregación;
He aquí, no refrené mis labios,
Jehová, tú lo sabes.
10 No encubrí tu justicia dentro de mi corazón;
He publicado tu fidelidad y tu salvación;
No oculté tu misericordia y tu verdad en grande asamblea.
11 Jehová, no retengas de mí tus misericordias;
Tu misericordia y tu verdad me guarden siempre.
12 Porque me han rodeado males sin número;
Me han alcanzado mis maldades, y no puedo levantar la vista.
Se han aumentado más que los cabellos de mi cabeza, y mi corazón me falla.
13 Quieras, oh Jehová, librarme;
Jehová, apresúrate a socorrerme.
14 Sean avergonzados y confundidos a una
Los que buscan mi vida para destruirla.
Vuelvan atrás y avergüéncense
Los que mi mal desean;
15 Sean asolados en pago de su afrenta
Los que me dicen ¡Ea!, ¡ea!
16 Gócense y alégrense en ti todos los que te buscan,
Y digan siempre los que aman tu salvación:
Jehová sea enaltecido.
17 Aunque afligido yo y necesitado,
Jehová pensará en mí.
Mi ayuda y mi libertador eres tú;
Dios mío, no te tardes


Published in: on January 26, 2009 at 6:36 pm Leave a Comment

Salmos 37 (RV60) -El camino de los malos

 
Salmo de David.  

1 No te impacientes a causa de los malignos,
Ni tengas envidia de los que hacen iniquidad.
2 Porque como hierba serán pronto cortados,
Y como la hierba verde se secarán.
3 Confía en Jehová, y haz el bien;
Y habitarás en la tierra, y te apacentarás de la verdad.
4 Deléitate asimismo en Jehová,
Y él te concederá las peticiones de tu corazón.
5 Encomienda a Jehová tu camino,
Y confía en él; y él hará.
6 Exhibirá tu justicia como la luz,
Y tu derecho como el mediodía.
7 Guarda silencio ante Jehová, y espera en él.
No te alteres con motivo del que prospera en su camino,
Por el hombre que hace maldades.
8 Deja la ira, y desecha el enojo;
No te excites en manera alguna a hacer lo malo.
9 Porque los malignos serán destruidos,
Pero los que esperan en Jehová, ellos heredarán la tierra.
10 Pues de aquí a poco no existirá el malo;
Observarás su lugar, y no estará allí.
11 Pero los mansos heredarán la tierra,
Y se recrearán con abundancia de paz.
12 Maquina el impío contra el justo,
Y cruje contra él sus dientes;
13 El Señor se reirá de él;
Porque ve que viene su día.
14 Los impíos desenvainan espada y entesan su arco,
Para derribar al pobre y al menesteroso,
Para matar a los de recto proceder.
15 Su espada entrará en su mismo corazón,
Y su arco será quebrado.
16 Mejor es lo poco del justo,
Que las riquezas de muchos pecadores.
17 Porque los brazos de los impíos serán quebrados;
Mas el que sostiene a los justos es Jehová.
18 Conoce Jehová los días de los perfectos,
Y la heredad de ellos será para siempre.
19 No serán avergonzados en el mal tiempo,
Y en los días de hambre serán saciados.
20 Mas los impíos perecerán,
Y los enemigos de Jehová como la grasa de los carneros
Serán consumidos; se disiparán como el humo.
21 El impío toma prestado, y no paga;
Mas el justo tiene misericordia, y da.
22 Porque los benditos de él heredarán la tierra;
Y los malditos de él serán destruidos.
23 Por Jehová son ordenados los pasos del hombre,
Y él aprueba su camino.
24 Cuando el hombre cayere, no quedará postrado,
Porque Jehová sostiene su mano.
25 Joven fui, y he envejecido,
Y no he visto justo desamparado,
Ni su descendencia que mendigue pan.
26 En todo tiempo tiene misericordia, y presta;
Y su descendencia es para bendición.
27 Apártate del mal, y haz el bien,
Y vivirás para siempre.
28 Porque Jehová ama la rectitud,
Y no desampara a sus santos.
Para siempre serán guardados;
Mas la descendencia de los impíos será destruida.
29 Los justos heredarán la tierra,
Y vivirán para siempre sobre ella.
30 La boca del justo habla sabiduría,
Y su lengua habla justicia.
31 La ley de su Dios está en su corazón;
Por tanto, sus pies no resbalarán.
32 Acecha el impío al justo,
Y procura matarlo.
33 Jehová no lo dejará en sus manos,
Ni lo condenará cuando le juzgaren.
34 Espera en Jehová, y guarda su camino,
Y él te exaltará para heredar la tierra;
Cuando sean destruidos los pecadores, lo verás.
35 Vi yo al impío sumamente enaltecido,
Y que se extendía como laurel verde.
36 Pero él pasó, y he aquí ya no estaba;
Lo busqué, y no fue hallado.
37 Considera al íntegro, y mira al justo;
Porque hay un final dichoso para el hombre de paz.
38 Mas los transgresores serán todos a una destruidos;
La posteridad de los impíos será extinguida.
39 Pero la salvación de los justos es de Jehová,
Y él es su fortaleza en el tiempo de la angustia.
40 Jehová los ayudará y los librará;
Los libertará de los impíos, y los salvará,
Por cuanto en él esperaron.

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Oracion a los 7 salmos del santisimo sacramento

 
Yo me ofrezco al gran Poder de Dios y los brazos de María Santísima y a los siete Salmos y a la Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu santo. Me ofrezco a los tres cordones con que amarraron los Judíos a Nuestro señor Jesucristo de la Cruz, con estos mismos cordones sean amarrados todos mis enemigos, desde las manos hasta los pies, Jesús, líbrame de artes diabólicos, Jesús líbrame de una bala vigorosa y de toda arma cortante y líbrame también de las malas tentaciones del demonio. Amen.

Me ofrezco a los siete salmos y los 47 ángeles del Cielo para que mi persona no sea encarcelada ni mis venas corrompidas, para que mis enemigos no me persigan con calumnias ni enredos y que vengan todos humildes a mis plantas, como vino Nuestro señor al Pie de la Cruz a morir. Que ojos tengan y no me vean, manos y no me cojan, pies tengan y no me alcancen y si pensamiento tienen en mi no piensen. Amen.

 
 
Published in: on January 9, 2009 at 4:41 am Leave a Comment

El Poder de los Salmos

La gran mayoría de nosotros estamos consciente del poder “mágico” que tiene la oración. Pocos posiblemente conocen el Poder de los Salmos y como estos durante siglos han ayudado a un sinnumero de personas a través de los años. La palabra Salmo quiere decir Canto de Alabanza. En hebreo se dice El Tehilim. Los primeras alabanzas, según documentos historicos, provienen del faraon Amenhoteh IV, tambien conocido como Akhenatón el primer faraon en creer en un sólo Dios. Cada Salmo tiene un efecto milagroso, pero como ustedes ya saben, cada acto, cada ritual tiene su procedimiento y su momento bajo las estrellas y no se hace cuando lo deseamos.

“Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora. Tiempo de nacer,
y tiempo de morir. Tiempo de plantar….”
Eclesiastés 3 1…2

El empleo de los Salmos en los rituales, es el verdadero uso de la practica de la magia blanca. Lo ideal es rezar los Salmos todos los días, mientras se utiliza los inciensos apropiados, prender las velas apropiadas, en el día, la hora y de acuerdo a la fase lunar, para obtener los resultados deseados.

Los Salmos son expresiones naturales con gran efecto místico y una profundidad esotérica, cuyo entendimiento es imposible obtener en cualquier otro idioma. Así que, no es sólo lo que dice el Salmo, sino la pronunciación de la palabra mágica, lo que va a concatenar los efectos ritualísticos para la obtención del objetivo, o milagro deseado.

Se le advierte:

Los Salmos son oraciones muy poderosas y efectivas, que debendera de la fe que usted utilice, así sera su resultado. Pero la advertencia que deseo hacerles es la siguiente. Cuando se solicita apaciguar al enemigo, asegúrese que el enemigo no sea usted, porque el Universo siempre obra en beneficio a quien tenga la razón. En otras palabras, si intenta abusar del poder que el Salmo tiene, cuidado que no sea usted el que termine perdiendo.

La mejor hora para rezar un Salmo es en la madrugada antes del amanecer. Es mismo servirá para entonarse mejor con la Fuente Divina, por cuanto eliminan cualquier interferencia que puede haber entre el creyente y el creador. No se recomienda que el Salmo se lea en la noche, o sea cuando el Sol comienza a ocultarse, a menos que sea un Sábado.

Nosotros los seres humanos estamos inmersos en energía, pero no sabemos utilizarla adecuadamente. Esto es lo que causa que vivamos en desarmonía que vivamos en la imperfección. Cuando vivimos en perfección, cuando todo esta en armonía, estamos en perfecta concordancia con el Cósmico, entonces estamos llenos de Salud y de una paz profunda.

Una de las energías mas poderosas del cual cosa el ser humano es la Mente Divina, el pensamiento, la palabra y el amor. Nuestra energía primaria es el pensamiento, hacedor absoluto de las cosas, es aquí donde se inicia todo lo positivo o lo negativo. El pensamiento es Creador de toda las cosas. Cuando utilizamos los Salmos, estamos partiendo de un pensamiento creador, de lo que queremos alcanzar a través del Salmo que deseamos emplear, es un pensamiento inmerso en la fe de obtener la magia que buscamos, es la Alquimia del Pensamiento Positivo. Si a eso le añadimos la energía de la voz, además de otros elementos aquí mencionados, entonces será mas fácil alcanzar lo que nos proponemos. Si le añadimos musica o lo cantamos de forma gregoriana, mas fuerza tendrá la oración.

Les invito a probar algunas de estas oraciones, o que visiten mensualmente la Mansion Lunar, para evaluar las posibilidades de trabajos magia y combinar las velas y los inciensos según el trabajo deseado.

 
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Salmos para la Economía

 
Salmo 3

Para adquirir Prosperidad
Salmo 8
Para Encontrar Gracia Divina y Éxito en los Negocios
Salmo 41
Para Recuperar el Dinero que Otros le Deben o le han Hecho Perder
Para Conseguir Empleo
Salmo 42
Para Quien Teme Perder su Negocio o Casa
Salmo 57
Para Tener Éxito en lo que Emprenda
Salmo 108

Para Tener Éxito


 

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Salmos para problemas de Embarazo:

  

Salmo 1

Para la Mujer que está en peligro de Aborto
Salmo 102

Para Curar la Esterilidad

 
 
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Salmos para buscar Espiritualidad

 
Salmo 134

Para Elevar Nuestras Vibraciones Espirituales
Salmo 150
 
Salmo de Agradecimiento y Alabanza a Dios
Salmo 19
Para Obtener Sabiduria
Salmo 112

Para Fortalecer su Interior


 

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Salmo Para Alejar al Enemigo

 
Salmo 7

Para alejar al Enemigo
Salmo 11

Para Liberarse del Poder de Sus Enemigos y de Persecución Politica
Salmo 14

Para Liberarse de Calumnias y Desconfianzas
Salmo 110

Para Encontrar Paz con sus Enemigos
 
 
 
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