EL BUDA DE LA MEDICINA

El panteón del budismo del gran vehículo o Mahayana, fue revelado en una serie de escrituras que comenzaron a circular en el Asia central alrededor del s. I de la era moderna. Sus representantes más importantes son las grandes figuras de la iluminación, los Budas y los Bodisatvas. Si bien es cierto que en un sentido técnico, a estos seres no se les considera como divinidades, ya que representan a individuos altamente evolucionados con un pasado enraizado en la existencia humana, de hecho, a menudo funcionan como objetos de devoción en el universo Mahayana. Se dice emergen de un mundo misterioso de potencialidad pura, que moran en radiantes tierras espirituales o budaversos y que en ocasiones aparecen en nuestro oscuro y conflictivo mundo para auxiliar a aquellos que más lo necesitan. La fuerza motivacional que sustenta a la actividad de estos seres, es una poderosa combinación de una mentalidad animada por el espíritu de la iluminación, con un sentimiento de profunda compasión para con todos los seres. Esta motivación es de hecho, la característica definitoria de la cosmovisión del budismo Mahayana.

Mientras que una azorante variedad de seres iluminados son descritos en las escrituras budistas Mahayana, tan solo un reducido número de estos llegaron a influenciar a la conciencia popular, ganando así, un lugar de especial prominencia en el panteón del gran vehículo. Los nombres y funciones de estos populares Budas y Bodisatvas nos revelan una respuesta fundamental budista a las necesidades y preocupaciones humanas.

El nombre completo del Buda de la Medicina: Bhaishajyaguru Vaiduryaprabha, significa Maestro de Sanación de Irradiación Lápiz Lázuli. Como el Buda histórico Sidarta Gautama y el Buda de la luz ilimitada Amitabha, usa las túnicas del Bhikshu o renunciante, el monje budista tradicional, y se encuentra sentado en la postura diamantina o de flor de loto, con sus piernas entrecruzadas. Su mano izquierda se encuentra en la postura de la meditación, descansando en su regazo y sosteniendo un cuenco lleno de néctar y frutas medicinales. Su mano derecha descansa sobre su pierna con la palma hacia adelante en el gesto de conferir bendiciones espirituales y sosteniendo el tallo de la planta del mirobálano, renombrada como la reina de las plantas medicinales, debido a su eficacia en el tratamiento de los desórdenes físicos y mentales.

En las thangkas o pinturas tradicionales tibetanas, al maestro Lápiz Lázuli de la Sanación, se le representa en compañía de otros siete Budas de la medicina, uno de los cuales es el propio Sidarta Gautama. En su tierra pura o Budaverso, localizado mitológicamente al este de nuestro planeta y conocido con el nombre de Puro Lápiz Lázuli, se le vislumbra acompañado por los dos principales Bodisatvas de este reino: Suryapraba y Chandrpraba, respectivamente: toda permeante irradiación solar y lunar.

Uno de los símbolos distintivos del Buda de la medicina es su color lápiz lázuli o azul profundo. Esta piedra preciosa ha sido, a lo largo de los siglos, altamente valorada tanto por las culturas asiáticas como las europeas y hasta hace poco tiempo su valor era igual y en ocasiones inclusive superior al del diamante. Un aura de misterio rodea a esta gema, quizás debido al hecho de que sus principales minas se encuentran localizadas en la remota región de Badakshan al noroeste de Afganistán, un área de acceso remoto localizada más allá del Hindu Kush. Un comentador ha escrito: “Los mejores especimenes de lápiz lásuli intensamente azules, con chispas y hondas de pirita de color oro asemejan a la noche iluminada por una miríada de estrellas”. Tradicionalmente, esta piedra era utilizada para simbolizar aquello que es puro y raro. Se dice cuenta con facultades curativas y de fortificación física, para aquellos que la utilizan como ornamento. Su natural suavidad permite pulirla hasta transformarla en una superficie altamente refractante, como un espejo. Por todas estas razones, en añadidura al hecho que la luz azul profundo tiene un efecto curativo demostrable en aquellos que la utilizan en la práctica de la meditación, el azul lápiz es el principal color del Buda de la medicina.

En el Tibet, al Buda de la medicina se le contempla como la fuente de las artes medicinales, ya que es a través de él, que las enseñanzas encarnadas en los Cuatro Tantras medicinales, la base de la medicina tradicional tibetana, emergieron al mundo. En una ocasión, el maestro de la sanación lápiz lázuli, se encontraba sentado en meditación rodeado por una asamblea de cuatro círculos de discípulos, incluyendo en esta a médicos, sabios, dioses no budistas y Bodisatvas, todos los cuales deseaban aprender el arte de la sanación. Atónitos por la radiante gloria de su presencia, se vieron imposibilitados para solicitar la deseada enseñanza. Para acomodar sus deseos no externalizados, el Buda de la medicina manifestó dos emanaciones, una para solicitar las enseñanzas y la otra para conferirlas. De esta manera, la explicación Budista de las diversas enfermedades mentales y físicas, sus causas, diagnóstico y tratamiento, así como la presentación de los métodos para lograr la prevención de la enfermedad, se dice tuvieron origen.

De acuerdo a los Cuatro Tantras Medicinales: el Gyu Zhi, la causa fundamental para toda enfermedad se encuentra en los tres venenos: la ignorancia, el apego y la aversión. Estos venenos conducen al desequilibrio de los llamados tres humores: la flema, el viento y la bilis, los diferentes constitutivos corporales: sangre, carne hueso etc, y los productos de desecho o impurezas tales como el excremento, la orina y la sudoración, todos los cuales son analizados en veinticinco divisiones.

El Tantra raíz comenta:

“Si todos estos veinticinco elementos se encuentran en balance y armonía y los tres factores de los gustos, las cualidades inherentes a la comida que uno consume y el comportamiento del individuo es puro y edificante, su salud y vida florecerán. De no ser así, es certero que la salud y la vida del individuo se deterioraran.”

En añadidura:

“La ignorancia, el apego y la aversión, representan a las tres causas principales responsables por la producción de los desbalances en el viento, la bilis y la flema. Conjuntamente con estos, las cuatro circunstancias contributivas del tiempo, los espíritus, la comida y el comportamiento causan el que los humores aumenten o decrezcan.”

El tratamiento de las enfermedades y la manutención de la salud son entonces el resultado de devolver a un estado de balance a todos estos diversos elementos en el cuerpo y esto se logra, a través de la aplicación progresiva de una variedad de tratamientos. Los primeros dos implican cambios en el tipo de comida que consumimos y el comportamiento que cotidianamente manifestamos. Tan solo cuando estos ajustes se comprueban ineficaces es que el médico aconseja y prescribe el uso de medicinas, y solo cuando estas fallan, se sujeta al paciente a otros tipos de tratamiento tales como la cauterización y algunos otros. No obstante, desde la perspectiva de la medicina budista, ninguno de estos tratamientos contará con un efecto de largo plazo, si no se les acompaña con una auténtica y sincera transformación espiritual. Si la ignorancia y el resto de las emociones y actitudes perturbadas continúan deteriorando al individuo, tarde o temprano darán lugar a la emergencia de la enfermedad o cualquier otro de los incontrolables recurrentes problemas que plagan a la existencia ordinaria.

De esta manera, el maestro lápiz lázuli de la sanación, representan a un gran médico, no tan solo debido a sus extraordinarias habilidades curativas, sino en especial porque ha perfeccionado la compasión, la sabiduría y los medios hábiles del diagnóstico y tratamiento necesarios para aliviar a nuestras muchas emociones y actitudes perturbadas, fundamento de todos nuestros malestares físicos y mentales.

Published in: on September 11, 2009 at 10:45 pm Leave a Comment

Budismo temprano

El término Budismo temprano hace referencia a:

  • El budismo anterior a las corrientes; enseñanzas y organización monástica fundadas por Gautama Buda. Llamado budismo pre-sectario.
  • Las Escuelas budistas primigenias existentes en el budismo antes de dividirse en las diferentes corrientes.

El periodo de budismo anterior a las corrientes, duró alrededor de 100 años tras la muerte de Gautama. Las divisiones que se produjeron después fueron consecuencia de la introducción de diferentes puntos de vista acerca de la introducción del énfasis en la literatura abhidármica. Esta literatura era específica para cada escuela y los argumentos y disputas entre escuelas se basaban frecuentemente en estos escritos.

Los cismas se basaron originalmente en desacuerdos respecto al Vinaya (disciplina monástica), aunque más tarde, alrededor del año 100, estos cismas pudieron también basarse en desacuerdos doctrinales.[1] El budismo pre-sectario no tenía escrituras abhidármicas, excepto quizá algún marco básico.

Muchos siglos después de la aparición del budismo Mahayana, hacia el siglo V, las escuelas budistas primigenias entraron en un período de declive en la India, mientras el budismo mahayana se hacía más y más fuerte.

 

Cronología del budismo

Algunas fuentes establecen el año del nacimiento de Siddharta Gautama el 563 a. C., otros el 624 a. C.. Los países theravadas tienden a utilizar ésta última, lo que desplazaría la mayor parte de las siguientes fechas unos 61 años antes. Ver Línea de tiempo theravada.

Hay cierta controversia sobre la fecha base de la era budista, con el 544 a. C. y el 483 a. C. como el año en el que Buda Gautama llegó a su parinirvana. Según Wilhelm Geiger, las crónicas de Sri Lanka, el Dipavamsa y la Mahavansha son las primeras fuentes de la cronología sudasiática. Éstas fechan la consagración (abhisheka) de Asoka, unos 218 años después de este parinirvana. Chandagupta Mauria ascendió al trono 56 años antes de esto, o 162 años tras el parinirvana. La fecha aproximada de la entronización de Chandagupta se cree dos años alrededor del 321 a. C., por lo tanto, la fecha aproximada del parinirvana sería entre los años 485 y 481 a. C., lo que concuerda con la fecha datada en el Mahayana del año 483 a. C..[1]

La diferencia entre estas dos consideraciones parece haber ocurrido en algún momento entre los reinos de Udaya III (946-954 o 1007-1015) y Pârakkama Pandya (c. 1046-1048), años de gran inestabilidad política.[1]

 

Antes de Cristo

Después de Cristo

  • 65: Liu Ying promociona el budismo y es el primer caso documentado de prácticas budistas en China.
  • 67: El budismo llega a China con dos monjes: Moton y Chufarlan.
  • 68: el budismo se establece oficialmente en China con la fundación del Templo del Caballo Blanco.
  • 78: Ban Chao, general chino, somete al reino budista de Khotan.
  • 78: según la tradición Mahayana se reúne el Cuarto Concilio Budista, en el reino de Kanishka, cerca de Jalandar (India).
  • 116: los kushān, bajo el rey Kanishka, establecen un reino con capital en Kashgar y controlando la región de Khotan y Yarkand, antes dependencia china en la región de Tarím (hoy Xinjiang).
  • 148: An Shigao, príncipe de Parthia y monje budista, llega a China con la intención de realizar las primeras traducciones del Theravada al chino.
  • 178: el monje kushān Lokaksema viaja a la capital china de Loyang para ser el primer traductor conocido de textos mahayana a chino.
  • Siglo II / siglo III: budistas de Asia central viajan a Vietnam.
  • Siglo III: termina el uso de la escritura Kharosthi en Gandhara. Esta escritura ya solo se utilizará en las ciudades de Khotan y Niya en la Ruta de la seda.
  • 296: de este año datan las escrituras chinas más antiguas conocidas Zhu Fo Yao Ji Jing, descubiertas en Dalian en 2005.
  • Siglo IV: dos monjes chinos llevan el papel y las escrituras budistas al reinado coreano de Goguryeo
  • 320-467: la universidad de Nalanda crece de 3.000 a 10.000 monjes.
  • 399-414: Fa Xian viaja de China a India y retorna para traducir obras budistas al idioma chino.
  • Siglo V: el reino de Funan (hoy Camboya), comienza a abogar por el budismo en detrimento del hinduismo. Aparece la primera evidencia budista en Myanmar, con varias inscripciones en Pali y en Indonesia (estatuas). Se realizan las primeras reinterpretaciones de textos Pali. Se construye el estupa de Dambulla en Sri Lanka.
  • 402: a petición de Yao Xing, Kumarajiva viaja a Changan y traduce varios textos a chino.
  • 403: en China, Hui Yuan se posiciona a favor de que los monjes estén exentos de pagos al emperador.
  • 405: Yao Xing rinde honores a Kumarajiva.
  • 425: el budismo llega a Sumatra.
  • 464: Buddhabhadra llega a China a enseñar budismo.
  • 485: cinco monjes de Gandhara viajan al país de Fusang (Japón) donde introducen el budismo.
  • 495: se construye el monasterio Shaolin en nombre de Buddhabhadra y bajo edicto del emperador Wei Xiao Wen.[3] [4]
  • Siglo VI: practicantes Zen entran en Vietnam desde China. Las historias Jataka se traducen al idioma persa por orden del rey zoroastra Khosrau I de Persia.
  • 527: El Bodhidharma se asienta en el monasterio Shaolin en Henan, provincia de China.[5]
  • 522: El budismo se introduce en Japón via Baekje (Corea) según Nihonshoki.
  • Principios del siglo VII: Hingwan comienza a grabar sutras en piedras en Fangshan, 75 km al sudoeste del actual Pekín.
  • 607: Llega un enviado imperial japonés a la corte de la dinastía Sui, en China para obtener copias de los sutras.
  • Siglo VII: Xuan Zang viaja a India y toma nota de las persecuciones de budistas por parte de Sasanka (rey de Gouda, estado al noroeste de Bengala) antes de retornar a Chang An, en China para traducir escrituras budistas. El rey Songtsen Gampo, de Tíbet, envía mensajeros a la Inaida para obtener más textos budistas.
  • 671: El peregrino budista chino Yi Jing visita Palembang, capital del reino budista de Srivijaya, en la isla de Sumatra (Indonesia) y cuenta unos mil monjes budistas residiendo allí. Uisang retorna a Corea tras estudiar el budismo chino Huayan, y funda la escuela Hwaeom.

Concilios budistas

Concilios Budistas (sánscrito samgiti; japonés ketsuju) fueron asambleas de monjes realizadas después del fallecimiento del Buda Shakyamuni para compilar y confirmar las enseñanzas de Buda a la vez que para asegurar su preservación y trasmisión exacta. Se dice que cuatro de estas asambleas fueron realizadas en el periodo de quinientos años después del fallecimiento del Buda.

La palabra sánscrita samgiti significa cantar o recitar al unísono y refleja el método a través del cual las enseñanzas del Buda fueron trasmitidas de una generación a la siguiente durante ese periodo, esto es, a través de memorización y recitación, en lugar de mediante documentos escritos.

Primer Concilio Budista

El Primer Concilio Budista fue realizado poco después del fallecimiento de Shakyamuni con el apoyo del Rey Ajatashatru en la cueva de Las Siete Hojas cerca de Rajagriha en Magadha, India. Alrededor de quinientos monjes (mil según otras fuentes) participaron bajo el liderazgo de Mahakashyapa. Se dice que Ananda recitó los sutras y Upali recitó los vinaya, o reglas monásticas de disciplina. Los otros confirmaron la veracidad de su recitación y luego la recitaron al unísono, estableciendo entonces una versión definitiva.

Segundo Concilio Budista

El Segundo Concilio Budista fue realizado cien años después del Primer Concilio, cuando setecientos monjes liderados por Yasa se reunieron en Vaishali, India. Es por eso también conocido como “La Reunión de Setecientos Monjes”. En aquel momento los monjes de la tribu Vriji en Vaishali estaban abocados a una interpretación mas liberal de los preceptos, un movimiento que disturbó a muchos de los monjes más ancianos, más conservadores. El concilio realizado por Yasa condenó dicha interpretación, pero la controversia sobre este problema eventualmente llevó a la primera secesión en la Orden Budista (la tradición en Kashmir dice que fue la falta de acuerdo sobre el tema de las cinco enseñanzas de Mahadeva lo que llevo a la secesión).

Tercer Concilio Budista

El Tercer Concilio Budista fue realizado con el apoyo del Rey Ashoka en Pataliputra unos cien años después del Segundo Concilio. Mil monjes bajo el liderazgo de Moggaliputta Tissa se reunieron para aclarar confusiones y corregir malas interpretaciones en las enseñanzas budistas. Se dice que en esta asamblea los trabajos abhidharma, o comentarios y tratados fueron compilados e incorporados en las tres divisiones del canon budista.

Cuarto Concilio Budista

El Cuarto Concilio Budista fue realizado en Kashmir bajo el patronazgo del Rey Kanishka unos doscientos años después del Tercer Concilio. Unos quinientos monjes dirigidos por Vasumitra revisaron el canon y establecieron una versión definitiva. “El Gran Comentario del Abhidharma” es atribuido a este concilio.

Fuentes

  • The Soka Gakkai Dictionary of Buddhism ISBN 4-412-01205-0
  • Budismo el primer milenio, autor Daisaku Ikeda
 

Cronología del budismo

Algunas fuentes establecen el año del nacimiento de Siddharta Gautama el 563 a. C., otros el 624 a. C.. Los países theravadas tienden a utilizar ésta última, lo que desplazaría la mayor parte de las siguientes fechas unos 61 años antes. Ver Línea de tiempo theravada.

Hay cierta controversia sobre la fecha base de la era budista, con el 544 a. C. y el 483 a. C. como el año en el que Buda Gautama llegó a su parinirvana. Según Wilhelm Geiger, las crónicas de Sri Lanka, el Dipavamsa y la Mahavansha son las primeras fuentes de la cronología sudasiática. Éstas fechan la consagración (abhisheka) de Asoka, unos 218 años después de este parinirvana. Chandagupta Mauria ascendió al trono 56 años antes de esto, o 162 años tras el parinirvana. La fecha aproximada de la entronización de Chandagupta se cree dos años alrededor del 321 a. C., por lo tanto, la fecha aproximada del parinirvana sería entre los años 485 y 481 a. C., lo que concuerda con la fecha datada en el Mahayana del año 483 a. C..[1]

La diferencia entre estas dos consideraciones parece haber ocurrido en algún momento entre los reinos de Udaya III (946-954 o 1007-1015) y Pârakkama Pandya (c. 1046-1048), años de gran inestabilidad política.[1]

 

Antes de Cristo

Después de Cristo

  • 65: Liu Ying promociona el budismo y es el primer caso documentado de prácticas budistas en China.
  • 67: El budismo llega a China con dos monjes: Moton y Chufarlan.
  • 68: el budismo se establece oficialmente en China con la fundación del Templo del Caballo Blanco.
  • 78: Ban Chao, general chino, somete al reino budista de Khotan.
  • 78: según la tradición Mahayana se reúne el Cuarto Concilio Budista, en el reino de Kanishka, cerca de Jalandar (India).
  • 116: los kushān, bajo el rey Kanishka, establecen un reino con capital en Kashgar y controlando la región de Khotan y Yarkand, antes dependencia china en la región de Tarím (hoy Xinjiang).
  • 148: An Shigao, príncipe de Parthia y monje budista, llega a China con la intención de realizar las primeras traducciones del Theravada al chino.
  • 178: el monje kushān Lokaksema viaja a la capital china de Loyang para ser el primer traductor conocido de textos mahayana a chino.
  • Siglo II / siglo III: budistas de Asia central viajan a Vietnam.
  • Siglo III: termina el uso de la escritura Kharosthi en Gandhara. Esta escritura ya solo se utilizará en las ciudades de Khotan y Niya en la Ruta de la seda.
  • 296: de este año datan las escrituras chinas más antiguas conocidas Zhu Fo Yao Ji Jing, descubiertas en Dalian en 2005.
  • Siglo IV: dos monjes chinos llevan el papel y las escrituras budistas al reinado coreano de Goguryeo
  • 320-467: la universidad de Nalanda crece de 3.000 a 10.000 monjes.
  • 399-414: Fa Xian viaja de China a India y retorna para traducir obras budistas al idioma chino.
  • Siglo V: el reino de Funan (hoy Camboya), comienza a abogar por el budismo en detrimento del hinduismo. Aparece la primera evidencia budista en Myanmar, con varias inscripciones en Pali y en Indonesia (estatuas). Se realizan las primeras reinterpretaciones de textos Pali. Se construye el estupa de Dambulla en Sri Lanka.
  • 402: a petición de Yao Xing, Kumarajiva viaja a Changan y traduce varios textos a chino.
  • 403: en China, Hui Yuan se posiciona a favor de que los monjes estén exentos de pagos al emperador.
  • 405: Yao Xing rinde honores a Kumarajiva.
  • 425: el budismo llega a Sumatra.
  • 464: Buddhabhadra llega a China a enseñar budismo.
  • 485: cinco monjes de Gandhara viajan al país de Fusang (Japón) donde introducen el budismo.
  • 495: se construye el monasterio Shaolin en nombre de Buddhabhadra y bajo edicto del emperador Wei Xiao Wen.[3] [4]
  • Siglo VI: practicantes Zen entran en Vietnam desde China. Las historias Jataka se traducen al idioma persa por orden del rey zoroastra Khosrau I de Persia.
  • 527: El Bodhidharma se asienta en el monasterio Shaolin en Henan, provincia de China.[5]
  • 522: El budismo se introduce en Japón via Baekje (Corea) según Nihonshoki.
  • Principios del siglo VII: Hingwan comienza a grabar sutras en piedras en Fangshan, 75 km al sudoeste del actual Pekín.
  • 607: Llega un enviado imperial japonés a la corte de la dinastía Sui, en China para obtener copias de los sutras.
  • Siglo VII: Xuan Zang viaja a India y toma nota de las persecuciones de budistas por parte de Sasanka (rey de Gouda, estado al noroeste de Bengala) antes de retornar a Chang An, en China para traducir escrituras budistas. El rey Songtsen Gampo, de Tíbet, envía mensajeros a la Inaida para obtener más textos budistas.
  • 671: El peregrino budista chino Yi Jing visita Palembang, capital del reino budista de Srivijaya, en la isla de Sumatra (Indonesia) y cuenta unos mil monjes budistas residiendo allí. Uisang retorna a Corea tras estudiar el budismo chino Huayan, y funda la escuela Hwaeom.
 

Grecobudismo

Imagen de Buda en estilo grecobudista, Museo Nacional de Tokio.

El grecobudismo es el sincretismo cultural entre la cultura griega y el budismo, que se desarrolló durante 800 años en Asia Central, en lo que hoy en día son los estados de Afganistán y Pakistán, desde el siglo IV a. C. hasta el siglo V d. C.. El grecobudismo influyó en el desarrollo artístico (y posiblemente también conceptual) de la rama majaiana del budismo, antes de ser exportada al noreste de Asia a partir del siglo I, llegando hasta China, Corea y Japón.

Historia

La interacción entre la Grecia helenística y el budismo comenzó cuando Alejandro Magno conquistó Asia Menor y Asia Central en el año 327 a. C., cruzando el Indo y el Jhelum hasta llegar al Beas. Con ello, se inició el contacto entre Grecia y la India, cuna del budismo.

Alejandro Magno fundó varias ciudades en los territorios conquistados, especialmente en las áreas del Amu Daria y Bactriana, expandiéndose los asentamientos griegos hacia el Paso Khyber, Gandhara y el Punjab. Estas regiones corresponden al único paso existente entre el Himalaya y el Hindu Kush, a través del cual se produjo la mayor parte de los contactos entre la India y Asia Central, generando un intenso intercambio cultural y comercial.

Después de la muerte de Alejandro, el 10 de junio de 323 a. C., los diádocos fundaron sus propios reinos en Asia Menor y Asia Central. El general Seleuco I Nicátor creó el Imperio seléucida que se extendía hasta la India. Más tarde, la parte oriental del imperio se separó formando el Reino grecobactriano (entre el siglo III y el II a. C.), que sería sustituido entre el siglo II y el I a. C. por el Reino indogriego y entre los siglos I y III por el Imperio Kushan.

El contacto entre las culturas griega y budista tuvo lugar durante varios siglos, hasta el siglo V d. C. con las invasiones de los hunos y la posterior expansión del islam.

Interacciones religiosas

La presencia griega en Asia Central y el norte de la India produjo intercambios no sólo en el plano artístico sino también en el religioso.

Alejandro Magno en Bactriana y la India (331-325) [editar]

Cuando Alejandro Magno conquistó las regiones de Bactriana y Gandhara, estas áreas ya se encontraban bajo la influencia del budismo. Según una leyenda en pali, el idioma del canon theravāda, dos mercaderes de Bactriana, llamados Tapassu y Bhallika, visitaron a Buda y se convirtieron en sus discípulos. Al regresar a Bactriana comenzaron la construcción de templos dedicados a Buda.

Monedas conmemorativas de las campañas de Alejandro Magno en la India.

En 326 a. C. Alejandro Magno invadió la India. El rey Ambhi (Taxiles según la nomenclatura helénica) de Taxila entregó su ciudad, un importante centro budista, a Alejandro. Sin embargo, Alejandro tuvo que luchar contra Poros, el dirigente de la región del Punjab. Esta batalla conocida como Batalla de Hydaspes tuvo lugar en 326 a. C. Alejandro continuó sus conquistas hasta llegar a las fuentes del Indo.

Se dice que Alejandro Magno seleccionó a algunos filósofos como Pirrón, Anaxarco y Onesícrito para acompañarle en sus campañas por Oriente. Durante los 18 meses que estuvieron en la India, tuvieron la oportunidad de entrar en contacto con religiosos indios, llamados gymnosophistas (‘filósofos desnudos’). Pirrón (360-270 a. C.), volvió a Grecia y se convirtió en el primer escéptico, fundando la escuela pirronista. El biógrafo griego Diógenes Laercio explicó que el punto de vista de Pirrón sobre el mundo lo había obtenido en la India.[1] Se conocen pocos discursos de este filósofo pero los que se conocen muestran reminiscencias del Oriente, posiblemente del budismo:

«Nada existe realmente, pero la vida humana está regida por la convención».
«Nada es en sí mismo más esto que lo otro» (Diógenes Laercio IX.61).

Estrabón dice que otro de estos filósofos, el cínico Onesicrito, habría aprendido en la India los siguientes preceptos:

«Nada de lo que le ocurre a un hombre es bueno o malo, las opiniones no son más que sueños».
«La mejor filosofía es aquella que libera la mente del placer y el dolor» (Estrabón, XV.I.65).[2]

Estos contactos supusieron el inicio de las interacciones entre la cultura griega y las religiones indias, que se mantuvieron y expandieron durante varios siglos.

El Imperio mauria (322 a 183 a. C.)

El emperador indio Chandragupta Mauria, fundador de la Dinastía mauria, reconquistó el territorio noroccidental de la India en 322 a. C., anexionándolo al Imperio mauria. Sin embargo, se siguieron manteniendo los contactos con sus vecinos griegos del Imperio Seléucida. Chandragupta contrajo matrimonio con la hija del rey Seleuco I Nicátor, después de un tratado de paz en el cual también se decidió que algunos griegos como el historiador Megasthenes residieran en la corte mauria.

Edicto bilingüe en griego y arameo del rey Ashoka de Kandahar. Museo de Kabul.

El nieto de Chandragupta, Ashoka, se convirtió a la fe budista y se convirtió en un gran seguidor del Canon Pali del budismo theravāda, que insiste en la no violencia a los animales y humanos y una serie de preceptos que regulan la vida de los humanos laicos.

Según los Edictos de Ashoka, tallados en piedra, algunos de ellos en griego, el rey envió a emisarios budistas a los territorios griegos en Asia y el Mediterráneo. Los edictos nombran también a los políticos de la Antigua Grecia:

«La conquista del dharma se ganó aquí, en las fronteras, y también 600 yojanas (6.000 kilométros) más allá, donde el rey griego Antíoco II Teos (Antiyoga) gobierna, y más allá donde los reyes Ptolomeo II de Egipto, Antigono (Antikini), Magas de Cireno (Maka) y Alejandro II de Epiro (Alikasu[n]dara) gobierna, al igual que al sur, por las zonas de Chola y Pandya, en la parte más meridional del subcontinente Indio» (Edicto número 13).[3]

Ashoka también dice que fue él quien convirtió a los griegos al budismo:

«Aquí, en los dominios del rey entre los griegos, kambojas, nabhakas, nabhapamkits, bhojas, pitinikas, andhras y pálidas, en todos sitios la gente está siguiendo las instrucciones amorosas que dio Dios en el dharma». Edicto número 13.

Por último, fuentes en idioma pali hablan sobre algunos de los emisarios de Ashoka, como el famoso Dharma Rakshita, describiéndoles como las personas que lideraron a los monjes budistas griegos en el proselitismo budista.[4]

Presencia griega en Bactriana (325 a 125 a. C.)

Monedas representando a Seleuco I Nicátor, del 300 a. C.

Alejandro Magno creó varias ciudades en Bactriana, como Alejandría y Bagram, así como una administración que se mantuvo más de 200 años en el Imperio seléucida y el Reino grecobactriano, en contacto directo con el territorio indio. Los griegos enviaron embajadores a la corte del Imperio mauria, como el historiador Megasthenes durante el reinado de Chandragupta Mauria y a Deimakos bajo el reinado de Bindusara. Estos embajadores enviaron información importante sobre la civilización india. Megasthenes envió estudios detallados sobre las religiones indias que circularon y fueron citados por los filósofos e historiadores clásicos:[5]

«Megasthenes hace una división diferente de los filósofos, diciendo que hay dos tipos, a unos los denomina bráhmanas, y a los otros sarmanes…» Estrabón XV. 1. 58-60[6]

Los grecobactrianos mantuvieron una cultura helenista intensa a las puertas de la India en la época del Imperio mauria, como se puede observar en los restos arqueológicos de Alejandría. Cuando el Imperio mauria sucumbió bajo el Imperio sunga, alrededor del 180 a. C., los grecobactrianos ampliaron sus territorios adentrándose en la India, donde crearon el Reino indogriego, bajo el cual floreció el budismo.

El Reino indogriego y el budismo (180 a. C. – 10 d. C.)

Artículo principal: Reino indogriego

Los grecobactrianos conquistaron partes del norte de la India a partir del 180 a. C., conociéndoseles como indogriegos. Mantuvieron el control de varias zonas en el norte de la India hasta el 10 d. C..

El budismo prosperó bajo los reyes indogriegos hasta tal punto que se cree que la invasión de la India se produjo para proteger la fe budista de las persecuciones hinduistas de la Dinastía sunga, que había derrocado al Imperio mauria y que se mantuvo desde el 185 hasta el 73 a. C.

Monedas

Moneda de plata que muestra a Demetro I de Bactriana con un sombrero en forma de elefante, como símbolo de su conquista en la India en el 180 a. C.

Dracma de plata de Menandro el Justo (quien reinó entre el 160 y el 135 a. C.

Las monedas del rey indogriego Menandro, que reinó del 160 al 135 a. C., encontradas desde Afganistán hasta el centro de la India muestran la inscripción «Rey Menandro el Salvador» en griego. Otros reyes posteriores, como Zoilo I, Estrato I, Heliokles II, Teófilo, Peukolaos, Menandro II y Archebios muestran en sus monedas la inscripción «Maja Rashasa Dharmika» (lit. ‘rey del dharma’) en prácrito usando la grafía kharoshthi.

Algunas de las monedas de Menandro I y Menandro II incluyen el símbolo budista de la rueda de ocho radios, asociada a los símbolos griegos de la victoria, como la palma de la victoria o la corona de la victoria que porta la deidad Niké. Según el Milinda Pañha (‘cuestiones de Milinda’), al final de su reinado, Menandro I se convirtió en un arhat budista.[7] este hecho también lo recogió Plutarco, que explica que sus restos fueron convertidos en reliquias y consagrados.[8]

El símbolo ubicuo del elefante en las monedas indogriegas también se ha asociado al budismo, por el paralelismo entre las monedas de Antialcidas y Menandro II, donde el elefante de las monedas de Antialcidas mantiene la misma relación con Zeus y Niké que la rueda budista en las monedas de Menandro II. Cuando los mazdeístas del reino indoparto invadieron el norte de la India en el I siglo de la era común, adoptaron gran parte del simbolismo de las monedas indogriegas, pero evitaron usar el elefante, pues para ellos el significado no era meramente geográfico.

Finalmente, después del reinado de Menandro I, algunos dirigentes indogriegos como Amyntas, Nicias, Peukolaos, Hermaeus, Hippostratos y Menandro II se mostraban en esculturas a ellos mismos o a deidades griegas con el gesto de bendición que se hace con la mano derecha conocido en el budismo como mudra (pulgar e índice unidos con los demás dedos extendidos). En el budismo, este gesto significa la transmisión de las enseñanzas de Buda.

Ciudades

Según Ptolomeo, los grecobactrianos fundaron ciudades griegas en el norte de Pakistán. Menandro estableció su capital en Sagala, en la actual Sialkot, región del Punjab, uno de los centros budistas más importantes según el capítulo I del Milinda Pañha. Las excavaciones realizadas cerca de Taxila, han sacado a la luz los restos de una importante ciudad griega construida por Demetro I de Bactriana y reconstruida por Menandro I, donde las estupas budistas se encontraban al lado de templos hindúes y griegos, demostrando la tolerancia religiosa y el sincretismo.

Escrituras

Las pruebas de la interacción entre la religión griega y el budismo durante este periodo se pueden encontrar en diversos textos como el Milinda Pañha, un discurso budista en estilo platónico que mantuvieron el rey Menandro y el monje budista Nagasena.

También en el Mahavamsa (cap. XXIX)[9] se encuentra que durante el reinado de Menandro, un monje budista griego llamado Maja Dharma Rakshita (cuya traducción literal es ‘gran preservador del dharma’) envió a 30.000 monjes budistas de la ciudad griega de Alejandría (posiblemente Alejandría Caucásica, que se encontraba a 150 kilómetros de la actual Kabul) a la isla de Ceilán (actual Sri Lanka) para construir una estupa que indicase que el budismo florecía en los territorios de Menandro y que los griegos formaban parte activa de la religión.

Friso budista con reminiscencias del arte helénico.

Algunos textos budistas escritos por los griegos se conservan en la India, como el del meridarca (gobernador civil de una provincia) Teodoro, que describe en alfabeto karoshthi cómo conservaba las reliquias sagradas de Buda Gautama. Las inscripciones fueron encontradas en una vasija en el interior de una estupa, datadas en el reino de Menandro o de algún sucesor del I siglo a. C.

«Theudorena meridarkhena pratithavida ime sarira sakamunisa bhagavato bahu-jana-stitiye»:
«El meridarca Teodoro conserva las reliquias sagradas del Shakyamuni, para el bienestar de las masas populares».
(vaso relicario swāt con las inscripciones de Teodoro[10] )

Esta inscripción supone una de las primeras menciones conocidas de Buda como deidad,[cita requerida] usando la palabra india Bhagavat (‘opulento’, Dios), lo cual sugiere la emergencia de la doctrina majaiana del budismo.[cita requerida]

Finalmente, la tradición budista reconoce a Menandro como uno de los grandes benefactores de la fe, al igual que lo hace con Ashoka y Kanishka.

Se han encontrado manuscritos budistas escritos en griego cursivo en Afganistán elogiando a varios budas incluyendo menciones al Buda majaiana Avalokiteshvara (λωγοασφαροραζοβοδδο). Estos manuscritos han sido datados en el siglo II d. C.

Se cree que algunos de los elementos del budismo mahāyāna pueden haber surgido alrededor del siglo I a. C. en el noroeste de la India, durante la época de estas interacciones. Según la mayoría de estudiosos, los sutras principales del mahāyāna fueron escritos después del 100 a. C., cuando surgieron los conflictos entre las sectas Nikaya que se basan en la humanidad o superhumanidad de Buda y en cuestiones metafísicas, influidos por las enseñanzas griegas. «Debe haber habido una forma de budismo influida por los griegos y transmitida por los griegos que atravesaba de norte a este por la Ruta de la Seda» (McEvilley, 2002).

El Imperio Kushan (siglos III–I a. C.)

Los kushan, una de las cinco tribus de la confederación tocaria se asentaron en Bactriana alrededor del 125 a. C.. Una vez desplazados los Grecobactrianos, invadieron las zonas del norte de Pakistán y la India alrededor del año 1 de nuestra era.

Por aquel tiempo ya habían estado en contacto con la cultura griega y los reinos Indogriegos por más de un siglo. Usaban el alfabeto griego para escribir su idioma, como se muestra en las monedas de la época. Algunas esculturas de los kushan sugieren que también adoptaron la cultura y la mitología, ya que representan a Dioniso y la historia del Caballo de Troya[11] y es probable que comunidades griegas se mantuvieran bajo el régimen kushan.

Cultura helénica en el subcontinente Indio: vestiduras griegas, ánforas, vino y música (detalle de la estupa Chakhil-i-Ghoundi, Gandhara, siglo I a. C.).

El rey kushan rindió honores a deidades mazdeístas, griegas e hindúes, así como a Buda Gautama. Fue conocido por su sincretismo religioso y por ser uno de los impulsores del Cuarto Concilio Budista que tuvo lugar en el 100 de nuestra era en Cachemira y por ordenar la redacción del canon sarvastivada. Algunas monedas de Kanishka contienen la primera representación de Buda en una moneda (alrededor del 120), en estilo helénico con la palabra Boddo en alfabeto griego.

El Casquete de Kanishka (Museo Británico).

Kanishka también mandó traducir los textos majaiana escritos en prácrito a la lengua culta, el sánscrito. «Un punto de cambio en la evolución del canon literario budista» (Foltz, 1999).

El Casquete de Kanishka, datado en el 127, primer año de reinado, fue tallado por un artista griego llamado Agesilas, que supervisó los trabajos de la estupa de Kanishka, confirmando la implicación de los griegos en las creaciones budistas de la época.

La nueva forma sincrética del budismo se expandió por toda Asia oriental poco después de esa época. El monje kushan Lokaksema visitó la corte de la Dinastía han en Luoyang en el año 178, trabajando allí durante diez años en la primera traducción de textos majaiana al chino. La nueva fe se expandió por Corea y Japón.

Influencias artísticas

Numerosas obras del estilo grecobudista muestran la interrelación entre las culturas griega y budista, que tuvieron lugar en centros artísticos como Gandhara. La mayoría de obras de arte de Gandhara son budistas, mientras que la mayoría de motivos provienen de Asia occidental y Grecia.

Representaciones antropomorfas de Buda

Icono representando al demonio Mara asaltando a Buda, siglo II, Amaravati, India.

Aunque sigue habiendo debate, las primeras representaciones antropomorfas de Buda se consideran el resultado de la interacción entre las culturas helenística y budista. Antes de este contacto, el arte budista era anicónico: a Buda sólo se le representaba a través de símbolos como un trono vacío, un árbol Bodhi, el pie de Buda o la rueda de oración.

Este rechazo a las representaciones antropomorfas de Buda y el sofisticado desarrollo de los símbolos para evitarlo (incluso en escenas narrativas donde aparecían otros humanos), parece guardar relaciión con uno de los dichos de Buda, recogido en el Digha Nikaya, en el que éste se mostraba reacio a ser representado tras la extinción de su cuerpo.

Probablemente por no sentirse vinculado por esas restricciones y por su «culto al cuerpo, los griegos fueron los primeros en realizar una escultura de Buda» (Linssen, 1958). En muchas partes del Mundo Antiguo, los griegos generaron divinidades sincréticas, que llegaron a ser un foco religioso común para poblaciones con tradiciones distintas: un buen ejemplo es el dios sincrético Serapis introducido por Ptolomeo I Sóter en Egipto, que combina aspectos de dioses griegos y egipcios. En la India, para los griegos también era natural la creación de una única divinidad combinando la imagen de un dios griego (Apolo) o el divinizado fundador del Reino Indogriego Demetrio I de Bactriana, con las características físicas atribuidas a Buda.

Buda de pie, en la antigua región de Gandhara al norte del actual Pakistán, siglo I.

Algunos elementos estilísticos de las representaciones de Buda apuntan a la influencia griega: la toga greco-romana, una tela ondulada que cubría ambos hombros (o más concretamente el Himatión griego), la pose contrapposto (ver: Budas de pie de Gandhara durante los siglos I–II[12] ), el pelo corto Mediterráneo derivado del Belvedere Apolo (330 a. C.),[13] y la calidad de las caras, junto con el fuerte realismo artístico (Ver: Cultura de Grecia). Una gran cantidad de esculturas combinando los estilos budistas y helenistas han sido excavadas en la zona de Gandhara. El pelo rizado de Buda está descrito en la famosa lista de características físicas de Buda (mahapurusa) que se encuentra en los sutras budistas. El pelo rizado, con los rizos hacia la derecha se describen en el canon pali del budismo jinaiana (‘pequeño vehículo’); la misma descripción se encuentra, por ejemplo, en el Dasasahasrika Prajnaparamita.

Es muy probable que fueran artistas griegos los autores de esas primeras representaciones de Buda, en particular de las estatuas de pie, que muestran «un tratamiento realista de los pliegues y en algunas incluso un esbozo de volumen modelado, como el que caracteriza a las mejores obras griegas. Esto es el arte clásico o helenístico, no el arcaico transmitido por los persas o bactrianos y que no se distingue del arte antiguo romano» (Boardman).

La influencia griega en las representaciones de Buda a través de su realismo idealista, también permitió una visualización accesible, entendible y atractiva del estado último de iluminación descrito por el budismo, lo que contribuyó a su difusión: «Una de las características distintivas de la escuela de arte de Gandhara que emergió en el noroeste de la India es que está claramente influida por el naturalismo de la Grecia clásica. De esta forma, mientras que estas imágenes aún transmiten la paz interna que resulta de la puesta en práctica de la doctrina de Buda, también aportan una impresión de la gente que caminaba, hablaba y dormía igual que lo hacemos nosotros. Creo que esto es muy importante. Estas figuras inspiran porque ellas no solo representan la imagen, sino también la sensación de que podemos alcanzar nuestras metas si lo intentamos» (Dalai Lama, preámbulo de Ecos de Alejandro Magno, 2000).

Durante los siguientes siglos, esta representación antropomorfa de Buda definió el canon del arte budista, pero progresivamente fue adquiriendo más elementos indios y asiáticos.

Un panteón budista helenizado

Representación de Vajrapani como Heracles (derecha), como protector de Buda, siglo II, Gandhara, Museo Británico.

Otras deidades budistas han recibido la influencia de los dioses griegos. Por ejemplo, Heracles con una piel de león (la deidad protectora de Demetro I de Bactriana) «sirvió como un modelo artístico para Vajrapani, un protector de Buda» (Foltz, 1999).[14] En Japón, esta representación se trasladó a los Niō, dioses guardianes de Buda, corpulentos y coléricos, que se encuentran en la entrada de numerosos templos budistas.

Según Katsumi Tanabe, profesor de la Universidad Chūō, Japón (en Alejandro Magno. Contactos culturales Este-Oeste de Grecia a Japón), a parte del Vajrapani, la influencia griega también aparece en otros dioses del panteón majaiana, como el dios del viento japonés Fujin inspirado en el griego Bóreas a través del grecobudista Wardo, o la deidad madre Hariti[15] inspiradas en la diosa Tique.

Además, formas como guirnaldas, querubines, volutas, y otras semihumanas como el centauro y el tritón son parte del repertorio de arte helenístico introducido por los artistas grecorromanos al servicio de la corte kushan.

Véase también: Arte budista

 

 

El grecobudismo y el surgimiento del budismo mahāyāna

Los contextos geográfico, cultural e histórico del surgimiento del budismo majaiana en el noroeste del subcontinente Indio en el siglo I apuntan a intensas influencias multiculturales: «Las influencias formativas claves sobre el desarrollo del budismo majaiana y del budismo de la tierra pura, que se convertirían en una parte tan importante de la civilización de Asia oriental, deben buscarse en la propagación inicial del budismo a lo largo de la Ruta de la Seda» (Foltz, 1999). Conforme el majaiana fue surgiendo, fue recibiendo influencias de los cultos populares hindúes (bhakti) y de las teologías persas y grecorromanas que entraron en la India por el noroeste (Lowenstein, 1996, p. 63).

Influencias conceptuales

El mahāyāna es una fe inclusiva caracterizada por la adopción de nuevos textos, que se añaden al canon pali tradicional, y por un cambio en la concepción del budismo. Va más allá del ideal tradicional del theravāda de la liberación del sufrimiento (dukkha) y la iluminación personal de los arhats, elevando a Buda a un estatus divino, creando un panteón de bodhisattvas cuasidivinos dedicados a la excelencia personal, a la adquisición del conocimiento y a la salvación de la humanidad. Estos conceptos, junto con un sistema filosófico sofisticado deben haber sido creados por la interacción entre los pensamientos griegos y budistas.

Buda como un hombre-dios idealizado

Buda fue elevado a un estatus de hombre-dios, representado por una forma humana idealizada: «Uno puede observar la influencia clásica al incluir la idea general de representar al hombre-dios con una forma enteramente humana, que era muy familiar en Occidente, y está muy claro que el tratamiento que dan los occidentales a sus dioses fue un importante factor para la innovación. Buda, el hombre-dios, se parece más a un dios griego que a cualquier deidad oriental, no solo por el ciclo narrativo de su historia y su apariencia en estatuas sino por su humanidad» (Boardman, La difusión del arte clásico en la antigüedad).

La comprensión supra-mundana de Buda y los bodhisattvas deben haber sido una consecuencia de la tendencia griega a deificar a sus dirigentes en la parte final del reinado de Alejandro Magno: «El concepto de dios-rey aportado por Alejandro […] debe haber influido en el desarrollo del concepto de bodhisattva, que implicaba la representación de Buda en el arte de Gandhara con la cara del dios del sol Apolo» (McEvilley, 2002).

El bodhisattva como ideal universal de la excelencia

Retratos encontrados en la ciudad de Hadda, siglo III.

Lamotte(1954), sugiere (pensamiento rebatido por Conze (1973) y otros) que la influencia griega estuvo presente en la definición del ideal del bodhisattva en el texto majaiana más antiguo, Perfección de la sabiduría o Prajñā Pāramitā, que se desarrolló entre el siglo I a. C. y el siglo I d. C. Estos textos redefinen en particular el budismo alrededor del ideal universal del bodhisattva, y sus seis virtudes centrales de generosidad, moralidad, paciencia, esfuerzo, meditación y sabiduría.

Influencias filosóficas [editar]

La estrecha relación entre griegos y budistas probablemente llevó a intercambios también en el plano filosófico. Muchas de las primeras teorías majaiana sobre la realidad y el conocimiento se puede decir que provienen de las escuelas griegas de pensamiento. El budismo majaiana ha sido descrito como la «forma de budismo que (independientemente de cuán hinduizadas se volvieran sus formas tardías) parece haberse originado en las comunidades grecobudistas de la India, a través de una confluencia de las escuelas filosóficas griegas demócritas, sofistas y de los escépticos con los principios empíricos y escépticos rudimentarios y sin formalizar que se encontraban ya presentes en el budismo primitivo» (McEvilley, 2002, pág. 503).

  • En la Prajnaparamita (perfección de la sabiduría), se observa el rechazo de la realidad como fenómenos pasajeros «vacíos, falsos y efímeros» lo que también se puede encontrar en los pirronistas.[16]
  • La percepción de la realidad última que tenían los cínicos así como los Madyamikas y los profesores de zen, solamente accesible a través de una aproximación no conceptual ni verbal (en griego phronesis), era la única forma de obtener los conceptos ordinarios.[17]
  • La actitud mental de la ecuanimidad y la perspectiva desapasionada ante eventos también era característica de los cínicos y los estoicos, que lo denominaron apatheia (‘apatía’)[18]
  • La dialéctica del Nagarjuna desarrollada en el Madhyamika muestra un paralelismo con la dialéctica griega.[19]

Cinismo, madhyamika y zen

Existen numerosos paralelismos entre la filosofía griega de los cínicos, y la filosofía budista Madhyamika y zen que surgió varios siglos más tarde. Los cínicos niegan la relevancia de las opiniones y sentimientos de los humanos (descritas como typhos, literalmente ‘humo’ o ‘desperdicios’, una metáfora de ‘ilusión’ o ‘error’), incluyendo las expresiones verbales, estando a favor de la cruda experiencia de la realidad. Ellos separaban la independencia de agentes externos para lograr la felicidad («Felicidad no es placer, para el cual necesitamos influencia externa, sino virtud, que se completa sin agentes externos», tercera epístola de Crates). De manera similar, el Prajnaparamita, precursor del Madhyamika explicó que todas las cosas son como espuma o burbujas, «vacío, falso, y efímero», y que «sólo la negación de todas las visiones puede conducir a la iluminación» (Nāgārjuna, MK XIII.8). Para evitar el mundo de la ilusión, los cínicos recomendaban la disciplina y la lucha (askēsis kai machē) de la filosofía, la práctica de la autarkía (gobierno propio), y un estilo de vida similar al de Diógenes, el cual, como los monjes budistas, renunció a las posesiones terrenales. Estas concepciones, en combinación con la idea de philanthropía (bondad universal, de la cual Crates, pupilo de Diógenes, es el mayor exponente), presentan reminiscencias a los conceptos budistas prajñā (sabiduría) y karuna (compasión).[20]

Influencias cosmológicas grecopersas

Una figura popular del arte grecobudista es el Maitreya, el buda del futuro, que en varias ocasiones ha sido relacionado con el Yazata (divinidad mazdeísta) Mitra, que también fue adoptado como objeto de culto grecorromano bajo el nombre Mitras. Maitreya es el quinto buda de la actual era, que aparecerá en una época futura indefinida. Según Foltz, él «evoca las caulidades del Saoshyant zoroástrico y del Mesías cristiano» (Foltz, 1999). Sin embargo, en su carácter y función, Maitreia no se parece a Mitra; su nombre deriva obviamente de la palabra sánscrita mitra: ‘amigo’, equivalente a la palabra pali mettā. La palabra pali Metteiia (probablemente la más antigua), no se parece tanto a Mithra (Mitra).

El buda Amitabha o Amida (literalmente ‘radiación infinita’) con su Tierra Pura paradisiaca en el oeste, según Foltz «parece haber sido entendido como el dios iraní de la luz, relacionado con el sol». Esta visión no es acorde con la visión que tienen de Amitabha los actuales budistas de la Tierra Pura, en la cual Amitabha no está relacionado con el sol ni tampoco es un dios en sentido literal.

 

Proselitismo de Gandhara

Los budistas de la región de Gandhara donde el grecobudismo tenía la mayor influencia, desempañaron un papel importante en el desarrollo y la transmisión de las ideas budistas hacia el norte de Asia.

Monje budista de ojos azules (probablemente tocario) de Asia Central con un compañero de Asia Oriental, siglos IX – X.

  • Monjes Kushan, como Lokaksema (178 d. C.), viajaron a la capital de la Dinastía han china Luoyang, donde se convirtieron en los primeros traductores de los textos de budismo majaiana al chino. Parece que los monjes de Asia central y oriental mantuvieron contactos alrededor del siglo X, lo que se puede observar en los frescos que hay en la zona de la cuenca del Tarim.
  • Dos hermanastros de Gandhara, Abanga y Vasubandhu (siglo IV) crearon el Iogachara (escuela «mente sola») del budismo majaiana, que se convirtió en uno de las piezas claras del majaiana e influyó en la creación de la filosofía zen a través del Lankavatara Sutra, su texto principal.
  • En 485 d. C., según la obra de teatro histórico chino Liang Shu, cinco monjes de Gandhara viajaron hasta la tierra de Fusang (‘El país del extremo oriente’ más allá del mar, probablemente la zona oriental de Japón, aunque algunos historiadores argumentan que podría ser el continente americano), donde introdujeron el budismo:
«Fusang se encuentra al este de China, a 20.000 li (1500 kilómetros) del estado de Da Han (y a su vez se encuentra al este del estado de Wa en la actual isla de Kyushu, Japón) (…) En los tiempos antiguos, la gente de Fusang no sabía nada sobre la religión budista, pero en el segundo año del reinado de Da Ming, de la Dinastía song (año 485), cinco monjes de Kipin (Kabul, región de Gandhara), llegaron en barco hasta Fusang. Ellos fueron los encargados de propagar la doctrina budista, haciendo circular escrituras y dibujos, enalteciendo a la gente para que renegaran de los bienes materiales. Como resultado de esto, las costumbres de Fusang cambiaron» (Ch:扶桑在大漢國東二萬餘里,地在中國之東(…)其俗舊無佛法,宋大明二年,罽賓國嘗有比丘五人游行至其國,流通佛法,經像,教令出家,風 俗遂改, Liang Shu, siglo VII).
  • Bodhidharma, el fundador del zen se describe como un monje budista de Asia Central en los primeros textos chinos sobre él (Yan Xuanzhi, 547 d. C.), aunque luego las tradiciones chinas aseguran que procedía del sur de la India

Influencias intelectuales en Asia

A través del arte y la religión, la influencia del grecobudismo en el origen cultural de los países de Asia oriental, especialmente China, Corea y Japón, pasó al área intelectual. Al mismo tiempo que el arte grecobudista y las escuelas majaianas de pensamiento como la de Dhyana iba influyendo a las culturas del este asiático, conceptos centrales de la cultura helénica, como la virtud, excelencia o cualidad fueron adoptadas por las culturas de Corea y Japón después de una gran difusión más allá de las ciudades helenizadas de Asia central, hasta convertirse en punto fundamental de sus guerreros y de su ética de trabajo.

El grecobudismo y Occidente

En dirección al oeste, el sincretismo grecobudista pudo haber tenido algo de influencia en las religiones de la cuenca mediterránea.

Intercambios

La pasión de los romanos por la seda supuso un intercambio tangible muy intenso en aquel tiempo. El interés de los romanos por tal material llegó a tal punto que el senado publicó, en vano, varios edictos que prohibían vestir con seda debido a razones económicas y morales. Esto se recoge en la obra de tres autores importantes:

Tanto Estrabón como Plutarco (45–125 d. C.) escribieron sobre el rey Menandro, confirmando que la información también circulaba por el mundo helenístico.

 

Influencias religiosas

Cristianismo y budismo

Aunque los sistemas filosóficos del budismo y el cristianismo se desarrollaron de forma diferente, los preceptos morales incluidos en el budismo desde los edictos de Ashoka tienen algunas similitudes con los preceptos morales cristianos que se desarrollaron más de dos siglos con posterioridad: el respeto a la vida, el respeto a los muertos, el rechazo a la violencia, el perdón a los pecadores y la tolerancia.

Una teoría explica que estas similitudes indican la propagación de las ideas budistas en el mundo occidental, siendo los griegos intermediarios y sincretistas religiosos. Por ejemplo, el «milagro» de caminar sobre las aguas, que se suele atribuir a Jesús en el Nuevo Testamento también se encuentra en la literatura budista, concretamente en el canon pali: Digha Nikaya 11, en la sutra Kevatta. Esto no se encuentra en ninguna otra obra del mundo hasta la redacción del Nuevo Testamento, 500 años después.

«Los estudiosos han considerado con frecuencia la posibilidad de que el budismo haya influido en el desarrollo del cristianismo. Han prestado especial atención a los nacimientos, vidas, doctrinas y muertes de Buda y Jesús» (Bentley, 1993).

La historia del nacimiento de Buda era bien conocida en el oeste y posiblemente influyó en la historia del nacimiento de Jesús. San Jerónimo (siglo IV) menciona el nacimiento de Buda, de quien dice «que nació en el seno de una virgen». También en un fragmento de Archaelos de Carha (año 278) se menciona la virginidad de la madre de Buda.

Escritores cristianos de los siglos III y IV como Hipólito y Epifanio escribieron sobre un escitiano que visitó la India alrededor del 50 d. C., trayendo de allí la «doctrina de los dos principios». Según estos escritores, Terebinthus se presentaba a sí mismo como Buda («él se llamaba a sí mismo Buda» Cirilo de Jerusalén).[21] Terebinthus fue a Palestina y Judea donde conoció a los apóstoles («siendo reconocido y condenado», Isaías), y por último se trasladó a Babilonia, donde transmitió sus enseñanzas a Mani, creando lo que sería un budismo sincrético persa, el maniqueísmo. Uno de los grandes pensadores y santos de la Iglesia Occidental, Agustín de Hipona fue en un principio maniqueísta.

En el siglo II, el dogmático cristiano Clemente de Alejandría reconoció la influencia de los budistas bactrianos (Sramanas) y los gymnosofistas hindús en el pensamiento griego:

«De esta manera la filosofía, una cosa de gran utilidad, floreció en la antigüedad entre los bárbaros, mostrando su luz sobre las naciones. Y después llegó a Grecia. Los primeros fueron los profetas del Antiguo Egipto; y los caldeos más allá de los asirios; y los druidas entre los galios; y los sramanas entre los bactrianos (Σαρμαναίοι Βάκτρων); y los filósofos de los celtas; y los magos de los persas, que predijeron el nacimiento del Salvador y fueron a la tierra de Judea guiados por la estrella. Los gymnosofistas indios también están en la lista así como otros filósofos bárbaros. Y de esos hay dos clases, los llamados (Σαρμάναι), y los llamados bráhmanas (Βραφμαναι)» (Clemente de Alejandría El Estromata, o Misceláneas[22] ).

Las principales ciudades griegas en Oriente Medio han desempeñado un papel importante en el desarrollo del cristianismo, ciudades como Antioquía y Alejandría y «fue en estos lugares donde se crearon algunos de los centros más importantes de la Cristiandad» (Linssen, 1958).

Referencias

  • Foltz, Richard C.: Religions and the Silk Road. St. Martins Press, 1999, ISBN 0-312-23338-8.
  • Boardman, John: The Diffusion of Classical Art in Antiquity. Princeton University Press, 1994, ISBN 0-691-03680-2.
  • McEvilley, Thomas: The Shape of Ancient Thought. Comparative studies in Greek and Indian Philosophies. Allworth Press and the School of Visual Arts, 2002, ISBN 1-58115-203-5.
  • Bentley, Jerry H.: Old World Encounters. Cross-cultural contacts and exchanges in pre-modern times. Oxford University Press, 1993. ISBN 0-19-507639-7.
  • Alexander the Great: East-West Cultural contacts from Greece to Japan. NHK and Tokyo National Museum, 2003.
  • Linssen, Robert: Living Zen. Nueva York: Grove Press, 1958. ISBN 0-8021-3136-0.
  • Wenzel, Marian: Echoes of Alexander the Great: Silk route portraits from Gandhara (prólogo del Dalái Lama). Eklisa Anstalt, 2000. ISBN 1-58886-014-0.
  • Dhammika, Ven. S.: The Edicts of King Asoka: An English Rendering. The Wheel Publication n.º 386/387. ISBN 955-24-0104-6.
  • Williams, Paul: Mahayana Buddhism, The Doctrinal Foundations. Routledge. ISBN 0-415-02537-0.
  • Tarn, W. W.: The Greeks in Bactria and India. South Asia Books. ISBN 81-215-0220-9.
  • Lowenstein,Tom: The vision of the Buddha. Duncan Baird Publishers, 1996. ISBN 1-903296-91-9.

Notas

  1. «Él se habría retirado del mundo y vivido en soledad, dejándose visitar en escasas ocasiones por sus parientes; esto se debe a que había oído un reproche de un indio a Anaxarco, diciéndole que nunca sería capaz de explicar a los demás lo que es bueno mientras se encontrara en la corte de un rey. Pirrón mantendría la misma compostura en todo momento» (Diógenes Laercio, IX.63 sobre Pirrón)
  2. Estrabón XV.1).
  3. Texto completo de los Edictos de Ashoka. Ver edicto 13
  4. Texto completo del Mahavamsa (hacer clic en el capítulo XII).
  5. Fragmentos originales de la obra de Megasthenes: Texto completo
  6. Estrabón XV.1
  7. Extracto del Milinda Pañha: «Y después, con el placer de la sabiduría de un hermano mayor, entregó su reino a su hijo, y abandonó la vida bajo techo para convertirse en un sin techo y crecer en sí mismo, convirtiéndose en un arhat» (Milinda Pañha, traducido al inglés por T. W. Rhys Davids, 1890)
  8. Plutarco sobre Menandro: «Pero cuando un tal Menandro, que había reinado sobre los bactrianos, murió en el campo de batalla, las ciudades por consenso celebraron su funeral; pero dándose una disputa sobre quién debía conservar las reliquias, se llegó finalmente a un difícil acuerdo por el que las cenizas se repartieron a partes iguales entre todos los pueblos contendientes, y cada uno erigió un monumento en su nombre» (Plutarco, Preceptos políticos, Praec. reip. ger. 28, 6) pág. 147-148 Texto completo
  9. Texto completo del Mahavamsa (hacer clic en el capítulo XXIX)
  10. Texto completo de Teodoro en alfabeto Gandhari.
  11. Imagen indianizada sobre la historia del Caballo de Troya: Caballo de Troya de Kushan
  12. Budas de pie: Imagen 1, Imagen 2
  13. El Apollo Belvedere: Imagen
  14. imágenes de Vajrapani influenciado por Heracles: Imagen 1, Imagen 2
  15. Imágenes de la evolución de Hariti: Kariteimo y Kishibojin en Japón.
  16. El más famoso, el sutra del corazón dice: «No hay forma ni sentimiento, ni percepción, ni impulso ni falta de conciencia, ni ojo, ni oreja, ni nariz, ni lengua, ni cuerpo, ni mente, ni forma, ningún sonido, ningún olor, ningún gusto, ningún tacto, ningún objeto en la mente…». Es cierto que existen textos griegos que hablan en una forma muy similar, por ejemplo la cita (probablemente de Pirrón) que fue mencionada por un comentarista de Platón: «Ninguna forma, ni palabras, ni objeto de gusto, ni olor, ni tacto ni otros objetos de percepción, tiene un carácter distintivo» (Mc Evilley, La configuración del pensamiento en la Antigüedad, pág. 419).
  17. «Para los cínicos, los Madhyamikas, profesores de zen y otros, el fenómeno se podría tratar sólo con una cognición no verbal ni conceptual (frónesis), la misma palabra que Platón usó para el conocimiento inhipotético, que puede resultar sólo del último elenco de despojar la mente de todas las consecuencias con las que ordinariamente se trata de darle significado» (Mc Evilley, La configuración del pensamiento en la Antigüedad, pág. 439)
  18. «La ética de las dos ramas metafísicas y críticas de la tradición griega engloban el retiro de un pensamiento pasional y el desarrollo de la ecuanimidad» (Mc Evilley, La configuración del pensamiento en la Antigüedad, pág. 420). «Los cínicos, al igual que los monjes budistas, renuncian a tener casa y posesiones quedándose en las calles y templos. La cercana relación entre la apatheia (ninguna reacción, ninguna participación) y adiaphoria (no diferenciación) se convirtió en el epicentro de la disciplina cínica» (Mc Evilley, La configuración del pensamiento en la Antigüedad, pág. 439)
  19. «El trabajo de Nagarjuna tiene una gran influencia de la dialéctica griega, con su complejidad y su extenso sistema de argumentos, que en Grecia se desarrolló durante varios siglos; ahora surge de repente, sin ninguna evidencia de estadios de desarrollo, en su propia tradición» (Mc Evilly, La configuración del pensamiento en la Antigüedad, pág. 500).
  20. Mc Evilley, La configuración del pensamiento de la Antigüedad, pág. 437-444
  21. «Pero Terebinthus, su discípulo en este error, heredó su dinero, libros y herejía y vino a Palestina, llegando a ser conocido y condenado en Judea decidió ir a Persia; Pero por miedo a que fuera reconocido por su nombre lo cambió y se hizo llamar Buda». Cirilo de Jerusalén, Catechetical Lecture n.º 6, secciones 23, disponibles en Enciclopedia Católica en línea
  22. Clemente de Alejandría El Estromata, o Misceláneas, libro I, capítulo XV
 
 
 
 
 

Budas de Bāmiyān

Paisaje cultural y vestigios arqueológicos del valle de Bamiyán1
Patrimonio de la HumanidadUnesco

Estatua de Buda (1976)
Coordenadas 34°50′48.984″N 67°49′30.9″E / 34.84694, 67.82525
País Bandera de Afganistán Afganistán
Tipo Cultural
Criterios i, ii, iii, iv, vi
N.° identificación 208rev
Región2 Asia y Oceanía
Año de inscripción 2003 (XXVII sesión)
En peligro 2003
1 Nombre oficial según Unesco
2 Clasificación según Unesco

Los Budas de Bāmiyān (en idioma persa: تندیسهای بودا در باميان tandis-ha-ye buda dar bamiyaan) eran dos monumentales estatuas de Buda talladas a los lados de un acantilado en el valle de Bāmiyān, en Afganistán central, situado a 230 km al noroeste de Kabul, a una altura de 2500 metros sobre el nivel del mar. Lo más probable es que se construyeran en los siglos V o VI; las estatuas representan una clásica mezcla del arte Greco-Budista.

Descripción

Los cuerpos principales fueron esculpidos directamente en la roca arenisca, pero los detalles fueron modelados en barro mezclado con paja, bañado con estuco. Este baño, prácticamente usado desde hace años, fue pintado para aumentar las expresiones de la cara, manos y cruces de las vestiduras. Las partes más bajas de las estatuas, los brazos, fueron construidas con barro y paja para sostener las armaduras de madera. Se cree que las partes superiores de sus caras fueron hechas con grandes máscaras de madera, o moldes. Las filas de hoyos que se ven en la fotografía son los espacios restantes que dejaron las estacas de madera que servirían para estabilizar el estuco externo.

Bienes inscritos por la UNESCO

Código Nombre Extensión Coordenadas
208-001 Acantilado de Bamiyan con los nichos de los Budas y las cuevas 105 ha. 34°50′49″N 67°49′30.9″E / 34.84694, 67.82525
208-002 Cuevas del Valle de Kakrak y nicho del Buda 15 ha. 34°48′59.6″N 67°51′4.9″E / 34.816556, 67.851361
208-003 Cuevas de Qoul-I Akram en el valle de Fuladi 6 ha. 34°49′25.3″N 67°47′53.7″E / 34.823694, 67.79825
208-004 Cuevas de Kalai Ghamai en el valle de Fuladi 5,5 ha. 34°49′13.6″N 67°47′14.5″E / 34.820444, 67.787361
208-005 Shahr-i-Zuhak 18 ha. 34°49′34.4″N 66°53′24.5″E / 34.826222, 66.890139
208-006 Qallay Kaphari A 0,0625 ha. 34°48′39.5″N 66°50′36.7″E / 34.810972, 66.843528
208-007 Qallay Kaphari B 0,064 ha. 34°48′46.4″N 66°51′0.1″E / 34.812889, 66.850028
208-008 Shahr-i-Ghulghulah 9,3 ha. 34°49′57.6″N 67°50′20.8″E / 34.832667, 67.839111

Historia

Bāmiyān está ubicado en la Ruta de la Seda, una ruta de caravanas que une China e India. Es el lugar de varios monasterios budistas, y un gran centro para la religión, la filosofía, y el arte greco-budista. Fue también el sitio de los devotos budistas en el siglo II, y durante el tiempo de la invasión islámica en el siglo IX.

Los monjes de los monasterios viven como ermitaños en pequeñas cuevas talladas a los lados de los acantilados de Bāmiyān. Muchos de estos monjes embellecieron sus cuevas con estatuas religiosas y con frescos brillantemente coloreados.

Las dos estatuas más notables fueron gigantes, los Budas de a pie; miden 55 y 37 metros de alto respectivamente; son las representaciones de Buda talladas más grandes del mundo. Considerados monumetos históricos durante muchos años, fueron reconocidos por la Unesco comoPatrimonio de la Humanidad. Actualmente (2007) forman parte de la Lista del Patrimonio de la Humanidad en peligro.

El peregrino budista-chino Hsüan-tsang (Xuanzang) pasó a través del área alrededor del 630 ddC, y describió Bāmiyān como un próspero centro budista “con más de diez monasterios y más de un millar de monjes”, y anotó que ambos Budas estaban “decorados con oro y finas joyas” (Wriggins, 1995).

Destrucción y reconstrucción

Cuando Mahmud de Ġaznī conquistó Afganistán en el siglo XII, los Budas y frescos fueron salvados de su destrucción. Aún, sobre estos años, los musulmanes, fanáticos iconoclastas e intransigentes con los símbolos budistas, cortaron algunos detalles de las estatuas, en su mayor parte las características faciales y manos. Finalmente, en 2001, después de sobrevivir casi intactas durante 1.500 años, el gobierno Islamista Talibán criticó a la Unesco y las ONGs del extranjero por asignar recursos para la renovación de estas estatuas, cuando existen muchos problemas urgentes en Afganistán[cita requerida], y decretó que estas estatuas eran ídolos, y por tanto contrarias al Corán, y fueron destruidas con dinamita y disparos desde tanques. En marzo de 2001 los dos Budas más grandes fueron demolidos, después de pocos meses de intensos bombardeos.

Durante la destrucción, el Ministro de Información Talibán, Qudratullah Jamal, se lamentó así: “este trabajo de destrucción no es fácil como la gente quiere pensar. Tú no puedes bombardear así como así las estatuas, puesto que ambas fueron talladas en un acantilado, están firmemente pegados a la montaña”.

Aunque las figuras de los dos Budas grandes fueron completamente destruidas, con su consecuente daño al patrimonio cultural de la humanidad, sus contornos y algunas características son reconocibles dentro de sus hoyos. Es también posible para los visitantes la exploración de las cuevas de los monjes y los pasadizos que conectan con ellas. Como parte del esfuerzo internacional en reconstruir Afganistán después de la guerra con los Talibanes, el Gobierno japonés ha encomendado sólo la reconstrucción de los dos Budas más grandes.

Desarrollos recientes

En mayo de 2002, unas esculturas de Buda fueron labradas en una montaña, en Sri Lanka. Las hicieron imitando a uno de los Budas de Bāmiyān.

En diciembre de 2004, investigadores japoneses descubrieron que las paredes pintadas de Bāmiyān fueron de hecho pintadas entre los siglos V y IX, en vez de en los siglos VI y VIII, como se creía previamente. El descubrimiento fue hecho con análisis de isótopos radiactivos contenidas en fibras de paja encontradas debajo de las pinturas. Descubrimientos posteriores permitieron comparar y clasificar las pinturas por fechas y estilos.

El gobierno afgano ha comisionado al artista japonés Hiro Yamagata para recrear los Budas de Bāmiyān usando catorce sistemas de láser, proyectando las imágenes de los Budas en los acantilados donde estaban labrados. Los sistemas de láser se alimentan de energía solar y eólica. El proyecto, con un costo estimado a los 9 millones de dólares, es actualmente aprobado por la UNESCO. También se aprobó la fecha de fin del proyecto, estimado para el 2007.

En septiembre de 2005, Mawlawi Mohammed Islam Mohammadi, gobernador Talibán de la provincia de Bāmiyān en el momento de la destrucción, fue elegido en el Parlamento Afgano.

Proyecto alemán de reconstrucción

En Bamiyán trabaja ahora el arquitecto alemán Georgios Toubekis, al servicio del Consejo Internacional de Monumentos y Sitios Histórico-Artísticos (ICOMOS). Por encargo de ICOMOS, geólogos, restauradores y arquitectos intentan recomponer las estatuas fragmentadas cual si fuera un enorme rompecabezas, del que ya ahora se sabe que no podría ser reconstruido en su totalidad. De la financiaión de las actividades en Bamiyán se hace cargo el ministerio federal alemán de Relaciones Exteriores. [1]

Referencias

 
 

Arte greco-budista

Buda de Gandhara, siglo I o II.

El arte greco-budista o greco-búdico, a veces llamado estilo Gandhara, por ser la región de Gandhara su sitio de expresión más conocido, es la manifestación artística que surge del sincretismo cultural entre la cultura de la Grecia Clásica y el budismo, Este arte se caracteriza por el fuertemente idealizado realismo del arte helenístico y las primeras representaciones del Buda en forma humana, el cual ayudó a definir el canon artístico (y particularmente, escultórico) para el arte budista a través de Asia hasta el presente. Además, es un sincretismo entre tradiciones orientales y occidentales a un grado que no se ha visto jamás.

Historia

El arte greco-budista se desarrolló a lo largo de un período de cerca de 1.000 años en el Asia Central, a partir de las conquistas de Alejandro Magno en el siglo IV a. C., hasta las conquistas de los musulmanes en el siglo VII d. C.

Sus orígenes pueden ser encontrados en el Reino Grecobactriano (250–130 a. C.), en lo que hoy es Afganistán, desde donde la cultura helenística irradió hacia el subcontinente Indio.

Imágenes

 
 
 
 

Historia del Budismo en España

Mandala del Buda Sakyamuni, pintura tibetana

La historia de las distintas ramas del Budismo en España es muy antigua, a pesar de lo cual sólo ha sido reconocida como de “notorio arraigo” en otoño del año 2007, equiparando a todos los efectos a la representación oficial del budismo español, que es la Federación de Comunidades Budistas de España, con las de otras confesiones religiosas.

Los españoles entraron en contacto con los budistas japoneses cuando algunos misioneros jesuitas se establecieron en Japón y China en el siglo XVI. Por entonces san Francisco Javier y, algo después, el superior de la misión en Japón, Cosme de Torres, escribieron algunos informes dando cuenta de la nueva religión descubierta y de sus sacerdotes, los bonzos. Afirman que es “religión predominante” y señalan algunas de sus características, como las largas meditaciones de los monjes zen y lo endiabladamente difícil que resultaba “refutar sus argumentaciones”.

En el budismo a sus afectos se les llama “estudiantes de dharma” o, simplemente, “estudiantes”, y a sus lugares de reunión “centros de estudio”. En España el primer centro de estudios se abrió en 1977 en Barcelona y pertenece a un linaje Kagyu- Karma Kagyu- del Budismo Tibetano, promovido por el maestro Akong Rimpoche. En el año 1978 llega a Ibiza el lama Thubten Yeshe, maestro de gran carisma que entusiasmó a personas que nunca habían oído hablar de esta religión que es sobre todo una filosofía; esto impulsó la creación de centros de todas las tradiciones: Zen, Theravada, escuelas tibetanas, Orden Budista Occidental, etcétera en numerosas ciudades de España: Ibiza, Alicante, Barcelona, Madrid, Valencia, Granada y otras. Posteriormente se fueron creando monasterios, templos y centros de retiros en lugares escogidos de la geografía. Hay también lugares de reunión y templos de los emigrantes chinos y japoneses que no se mezclan, por el momento, con los practicantes españoles.

Desde el año 1991 funciona como representación oficial del budismo en España ante los poderes públicos y la sociedad la Federación de Comunidades Budistas de España. La preside Miguel Ángel Rodríguez Terno, de Zaragoza. Se trata de una unión jurídica que agrupa a aquellas Comunidades Budistas depositarias de un linaje inimterrumpido de práctica y enseñanza que se remonta al Buda Sakyamuni e inscritas en el Registro de Comunidades Religiosas del Ministerio de Justicia con una antiguedad mínima de tres años. Se calcula que en España hay unos 40.000 budistas registrados en los centros de estudio, unos 65.000 practicantes y, sumando quienes simpatizan con el budismo, su número alcanzaría los 300.000.

Published in: on March 29, 2009 at 2:39 am Leave a Comment

Mudra

Bailarina india realizando el bharata natyam mudrā
 
 
 
 
 
 
 
 
Buda realizando el bhūmisparśa mudrā. Museo de Ho Phra Keo, en Vientiane (Laos)
 
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Varón (presumiblemente Buda) realizando mudrá y ásana (estatua en Bangkok)
 
 
 
En el marco del budismo y el hinduismo, un mudrā (मुद्रा en escritura devánagari) es un gesto sagrado hecho generalmente con las manos.
 
Junto con los āsanas (posturas corporales), son empleadas en la meditación, el yoga y otras prácticas del hinduismo. Según sus practicantes, cada mudrā posee cualidades específicas que son impartidas por el propio practicante, y conforman la parte central de la iconografía hindú.
 
Con la aparición del budismo, varios mudrās han sido absorbidos en su cultura. Gestos manuales comunes se pueden encontrar en la iconografía tanto hindú como budista.
 
En japonés el mudrā se denomina 印相 inzō.
 
Algunos mudrās
 
 
 
 
Kechari mudrā

El kechari mudrā (que se hace con la lengua) es un ejemplo de un mudrā que no utiliza las manos.
 
Abhaya mudrā
 
 
 
 
Buda realizando el abhaya mudrā (estatua del s. XVIII)
 
Un ejemplo de un mudrā hecho con las manos puede ser la contraposición de ambas palmas abiertas conocidas como abhaya mudrā, el gesto para eliminar el miedo (siendo a: sin’ y bhaia: ‘miedo’). Representa protección, paz, benevolencia y ausencia de miedo. En el budismo theravāda se hace con la mano derecha levantada sobre el hombro derecho, el brazo doblado y la palma hacia adelante con los dedos hacia arriba; la mano izquierda colgando del lado derecho del cuerpo erguido. En Tailandia y Laos este mudrā está asociado con el Buddha caminante, a menudo haciendo este mudrā con ambas manos. El mudrā fue probablemente usado antes de la aparición del budismo como un símbolo de buenas intenciones y de mostrarse amistoso con extraños.
 
 
 
Bhūmisparśa mudrā
El bhūmisparśa mudrā (‘gesto de tocar la Tierra’, siendo bhūmi: ‘el planeta Tierra’; y sparsha: ‘tocar’) representa al Buda tomando la tierra como testigo. Representa el momento cuando Buddha resolvió el problema de acabar con el sufrimiento cuando se encontraba bajo el árbol en Bodh-Gaya. Usualmente representado por el Buda histórico y Aksobhya sentado en la posición del loto. La mano derecha toca el suelo con el dedo índice cerca de la rodilla derecha; la mano izquierda comúnmente descansando sobre la pierna con la palma hacia arriba.
 
 
 
 
 
Curiosidades
En el manga y animé Naruto los mudras son las mismas posiciones de manos con las que se hace Ninjutsu y cada sello o posicion de mano es clasificado con cada uno de los 12 signos del zodiaco chino. (Liebre, tigre, caballo, gallo, buey, jabali, dragon, mono,perro,serpiente, cordero y rata).
Published in: on at 2:10 am Leave a Comment

Bardo budista

La palabra tibetana Bardo significa literalmente “estado intermedio” – también traducido como “estado de transición”. En Sánscrito el concepto se llama antarabhāva.
 
Los seis Bardos

Fremantle (2001) establece que hay seis bardos tradicionales conocidos como Los Seis Bardos:
 
El Bardo de la propia Vida (p.55).
El Bardo de la Meditación (p.58).
El Bardo del Sueño (p.62).
El Bardo de la Muerte (p.64).
El Bardo de Dharmata (p.65).
El Bardo de la Existencia (p.66).
 
Concepto

Fremantle (2001: p.53-54) gráfica el desarrollo del concepto del bardo a través de la tradición de los
 
Himalayas:
 
 
Originalmente el bardo se refiere sólo al período entre una vida y la siguiente, y este sigue siendo su significado usual cuando se menciona sin calificación. Ha habido una gran disputa sobre esta teoría durante los siglos recientes en el Budismo, uno de los lados argumenta que el renacimiento (o la concepción) se sigue inmediatamente después de la muerte, y el otro asegura que debe haber un intervalo entre ambos. Con el surgimiento del Mahayana, ha prevalecido la creencia de un período de transición. Luego el Budismo expandió la idea de distinguir seis o más estados similares, que cubren el ciclo completo de vida, muerte y renacimiento. Pero también puede ser interpretado como cualquier experiencia transicional, cualquier estado entre dos otros estados. Su significado original, la experiencia entre la muerte y el renacimiento, es el prototipo de la experiencia del bardo, mientras que los seis bardos tradicionales muestran como las cualidades de la experiencia están también presentes en otros períodos transicionales. Afinando el entendimiento de la esencia del Bardo, este puede ser aplicado a cualquier momento de la existencia. El momento presente, el ahora, es un bardo continuo, siempre suspendido entre el pasado y el futuro.
El término “bardo” a veces se utiliza de manera vaga para referirse al estado de existencia entre dos vidas en la tierra. De acuerdo con la tradición tibetana, luego de la muerte y antes del próximo nacimiento, cuando la propia conciencia no esta conectada con un cuerpo físico, se experimenta una variedad de fenómenos. Esto usualmente sigue una secuencia particular de degeneración, desde, justo después de la muerte, las más claras experiencias de realidad de las que somos capaces, hasta, posteriormente, las más terribles alucinaciones que surgen de los impulsos de las acciones torpes previamente realizadas. Para los avanzados espiritualmente el bardo ofrece una gran oportunidad para la liberación, ya que una claridad espontánea puede surgir de la directa experiencia de la realidad, mientras que para otros este puede volverse un lugar de peligros debido a las impresiones kármicas negativas que pueden orientarlos a un renacimiento poco deseable.
 
En la cultura occidental, el término bardo puede referirse a una suspensión de nuestra vida ordinaria, debido a, por ejemplo, la realización de un retiro espiritual. Tales oportunidades proveen un fructífero avance espiritual, debido a que se reducen las restricciones externas, sin embargo es también un desafío debido a que nuestros impulsos torpes pueden surgir de la misma que forma que en el Bardo Thodol.
 

Referencias
Fremantle, Francesca. Luminous Emptiness. Boston: Shambala Publications, 2001. ISBN 1-57062-450-X
 
Wikipedia ,Enciclopedia Libre

Published in: on March 27, 2009 at 1:41 am Leave a Comment

EL BUDA DE LA MEDICINA

El panteón del budismo del gran vehículo o Mahayana, fue revelado en una serie de escrituras que comenzaron a circular en el Asia central alrededor del s. I de la era moderna. Sus representantes más importantes son las grandes figuras de la iluminación, los Budas y los Bodisatvas. Si bien es cierto que en un sentido técnico, a estos seres no se les considera como divinidades, ya que representan a individuos altamente evolucionados con un pasado enraizado en la existencia humana, de hecho, a menudo funcionan como objetos de devoción en el universo Mahayana. Se dice emergen de un mundo misterioso de potencialidad pura, que moran en radiantes tierras espirituales o budaversos y que en ocasiones aparecen en nuestro oscuro y conflictivo mundo para auxiliar a aquellos que más lo necesitan.
La fuerza motivacional que sustenta a la actividad de estos seres, es una poderosa combinación de una mentalidad animada por el espíritu de la iluminación, con un sentimiento de profunda compasión para con todos los seres. Esta motivación es de hecho, la característica definitoria de la cosmovisión del budismo Mahayana.

Mientras que una azorante variedad de seres iluminados son descritos en las escrituras budistas Mahayana, tan solo un reducido número de estos llegaron a influenciar a la conciencia popular, ganando así, un lugar de especial prominencia en el panteón del gran vehículo. Los nombres y funciones de estos populares Budas y Bodisatvas nos revelan una respuesta fundamental budista a las necesidades y preocupaciones humanas.

El nombre completo del Buda de la Medicina: Bhaishajyaguru Vaiduryaprabha, significa Maestro de Sanación de Irradiación Lápiz Lázuli. Como el Buda histórico Sidarta Gautama y el Buda de la luz ilimitada Amitabha, usa las túnicas del Bhikshu o renunciante, el monje budista tradicional, y se encuentra sentado en la postura diamantina o de flor de loto, con sus piernas entrecruzadas. Su mano izquierda se encuentra en la postura de la meditación, descansando en su regazo y sosteniendo un cuenco lleno de néctar y frutas medicinales. Su mano derecha descansa sobre su pierna con la palma hacia adelante en el gesto de conferir bendiciones espirituales y sosteniendo el tallo de la planta del mirobálano, renombrada como la reina de las plantas medicinales, debido a su eficacia en el tratamiento de los desórdenes físicos y mentales.

En las thangkas o pinturas tradicionales tibetanas, al maestro Lápiz Lázuli de la Sanación, se le representa en compañía de otros siete Budas de la medicina, uno de los cuales es el propio Sidarta Gautama. En su tierra pura o Budaverso, localizado mitológicamente al este de nuestro planeta y conocido con el nombre de Puro Lápiz Lázuli, se le vislumbra acompañado por los dos principales Bodisatvas de este reino: Suryapraba y Chandrpraba, respectivamente: toda permeante irradiación solar y lunar.

Uno de los símbolos distintivos del Buda de la medicina es su color lápiz lázuli o azul profundo. Esta piedra preciosa ha sido, a lo largo de los siglos, altamente valorada tanto por las culturas asiáticas como las europeas y hasta hace poco tiempo su valor era igual y en ocasiones inclusive superior al del diamante. Un aura de misterio rodea a esta gema, quizás debido al hecho de que sus principales minas se encuentran localizadas en la remota región de Badakshan al noroeste de Afganistán, un área de acceso remoto localizada más allá del Hindu Kush. Un comentador ha escrito: “Los mejores especimenes de lápiz lásuli intensamente azules, con chispas y hondas de pirita de color oro asemejan a la noche iluminada por una miríada de estrellas”. Tradicionalmente, esta piedra era utilizada para simbolizar aquello que es puro y raro. Se dice cuenta con facultades curativas y de fortificación física, para aquellos que la utilizan como ornamento. Su natural suavidad permite pulirla hasta transformarla en una superficie altamente refractante, como un espejo. Por todas estas razones, en añadidura al hecho que la luz azul profundo tiene un efecto curativo demostrable en aquellos que la utilizan en la práctica de la meditación, el azul lápiz es el principal color del Buda de la medicina.

En el Tibet, al Buda de la medicina se le contempla como la fuente de las artes medicinales, ya que es a través de él, que las enseñanzas encarnadas en los Cuatro Tantras medicinales, la base de la medicina tradicional tibetana, emergieron al mundo. En una ocasión, el maestro de la sanación lápiz lázuli, se encontraba sentado en meditación rodeado por una asamblea de cuatro círculos de discípulos, incluyendo en esta a médicos, sabios, dioses no budistas y Bodisatvas, todos los cuales deseaban aprender el arte de la sanación. Atónitos por la radiante gloria de su presencia, se vieron imposibilitados para solicitar la deseada enseñanza. Para acomodar sus deseos no externalizados, el Buda de la medicina manifestó dos emanaciones, una para solicitar las enseñanzas y la otra para conferirlas. De esta manera, la explicación Budista de las diversas enfermedades mentales y físicas, sus causas, diagnóstico y tratamiento, así como la presentación de los métodos para lograr la prevención de la enfermedad, se dice tuvieron origen.

De acuerdo a los Cuatro Tantras Medicinales: el Gyu Zhi, la causa fundamental para toda enfermedad se encuentra en los tres venenos: la ignorancia, el apego y la aversión. Estos venenos conducen al desequilibrio de los llamados tres humores: la flema, el viento y la bilis, los diferentes constitutivos corporales: sangre, carne hueso etc, y los productos de desecho o impurezas tales como el excremento, la orina y la sudoración, todos los cuales son analizados en veinticinco divisiones.

El Tantra raíz comenta:

“Si todos estos veinticinco elementos se encuentran en balance y armonía y los tres factores de los gustos, las cualidades inherentes a la comida que uno consume y el comportamiento del individuo es puro y edificante, su salud y vida florecerán. De no ser así, es certero que la salud y la vida del individuo se deterioraran.”

En añadidura:

“La ignorancia, el apego y la aversión, representan a las tres causas principales responsables por la producción de los desbalances en el viento, la bilis y la flema. Conjuntamente con estos, las cuatro circunstancias contributivas del tiempo, los espíritus, la comida y el comportamiento causan el que los humores aumenten o decrezcan.”

El tratamiento de las enfermedades y la manutención de la salud son entonces el resultado de devolver a un estado de balance a todos estos diversos elementos en el cuerpo y esto se logra, a través de la aplicación progresiva de una variedad de tratamientos. Los primeros dos implican cambios en el tipo de comida que consumimos y el comportamiento que cotidianamente manifestamos. Tan solo cuando estos ajustes se comprueban ineficaces es que el médico aconseja y prescribe el uso de medicinas, y solo cuando estas fallan, se sujeta al paciente a otros tipos de tratamiento tales como la cauterización y algunos otros. No obstante, desde la perspectiva de la medicina budista, ninguno de estos tratamientos contará con un efecto de largo plazo, si no se les acompaña con una auténtica y sincera transformación espiritual. Si la ignorancia y el resto de las emociones y actitudes perturbadas continúan deteriorando al individuo, tarde o temprano darán lugar a la emergencia de la enfermedad o cualquier otro de los incontrolables recurrentes problemas que plagan a la existencia ordinaria.

De esta manera, el maestro lápiz lázuli de la sanación, representan a un gran médico, no tan solo debido a sus extraordinarias habilidades curativas, sino en especial porque ha perfeccionado la compasión, la sabiduría y los medios hábiles del diagnóstico y tratamiento necesarios para aliviar a nuestras muchas emociones y actitudes perturbadas, fundamento de todos nuestros malestares físicos y mentales.

Published in: on January 5, 2009 at 1:01 am Leave a Comment

Buda Gautama

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Buda fue un legendario sabio nepalí. Nació con el nombre de Siddhārtha Gautama (en sánscrito सिद्धार्थ गौतम, en pali Siddattha Gotama). Vivió aproximadamente entre los años 560 y 480 a. C., a finales de lo que se conoce como periodo védico, esto es, cuando se terminó de escribir el Rig Veda (texto sagrado hindú).

Aunque existen muchas leyendas, se concuerda en que fue un líder religioso nepalí conocido como Buda Gautama. Vivió en una época de cambio cultural en que se atacaban los procedimientos religiosos tradicionales de la India. Fue uno de los reformadores que dio un impulso renovador en el ámbito religioso dhármico que se propagó más allá de las fronteras de la India y terminó transformándose en una de las grandes religiones del mundo, el budismo. En esta religión, el término buddha significa ‘inteligente’ o ‘iluminado’, y se usa para nombrar a todo humano que haya conseguido el nirvana.

Primeros Años

Estatua (Gandhara, siglo II) de Gautama mostrando el mudrá del vajra (rayo). Actualmente en el Museo Nacional de Tokio

Nacimiento

Siddhārtha nació en el seno de una familia noble del clan de Gautama aproximadamente en el año 563 antes de cristo a. C.. Su lugar de nacimiento fue en Lumbini, en el reino de Kapilavatthu, una aldea del Terai (en el actual Nepal) que está a los pies de los montes Himalayas.

El budismo posee su propio calendario lunar, el cual se inicia en 543 a. C., el año en que la tradición atribuye el nacimiento de Buda. Sin embargo, el investigador Dr. Prasada Gokhale ha presentado evidencias de que Buda podría haber nacido en el año 1887 a. C.[1] .

Según la tradición oral, Śuddhodana, el padre de Siddhārtha, era el rey que gobernaba el clan de los Śākya. Por este motivo Buda también es conocido como Sakyamuni (śākya muni, el ‘sabio de los Śākya’). Su padre poseía un palacio en Kapila Vatthu, a orillas del río Ganges. Su madre Māyā Devi era una de las esposas del rey. Siddhārtha fue el nombre escogido para el recién nacido, que significa ‘la meta perfecta’ o ‘la meta de los perfectos’. La reina Māyā, madre de Siddhārtha, murió justo al nacer su hijo; el cual fue educado por su tía Pajapati.

Según la tradición oral, poco después de su nacimiento fue visitado por el brahmán Asita, un asceta de gran reputación por su sabiduría y por sus dotes para interpretar presagios. El sabio brahmán profetizó que Siddhārtha llegaría a ser un gran gobernante o un gran maestro religioso, lo que consternó a Śuddhodana, que quería que su hijo siguiera sus mismos pasos y que un día le sucediera en el trono. Entonces su padre lo protegió de la dureza de la vida fuera de palacio para evitar que el hijo desarrollara su tendencia hacia lo espiritual. Pensó que el mejor modo de evitarle la tendencia a la religiosidad consistía en impedirle toda experiencia con el lado amargo de la vida, de modo que creó en torno a él una vida llena de placeres y con el menor contacto a la realidad del sufrimiento.

Dice la leyenda que Māyā fue fecundada por un pequeño y bello elefante provisto de seis colmillos que le hirió delicadamente su regazo sin causarle dolor. Al nacer, el pequeño Siddhārtha habría aparecido ante su madre sobre un loto mientras una suave lluvia de pétalos caía sobre ambos, y dijo: “Triunfaré sobre el nacimiento y la muerte y venceré a todos los demonios que hostigan al humano.”

Según otra versión , Māyā soñó una noche que un pequeño elefante con seis cuernos y cabeza color rojo rubí, bajaba del cielo y entraba en su vientre por el lado derecho. Ocho sacerdotes le explicaron a su esposo que el niño sería santo y alcanzaría la sabiduría perfecta. Más tarde ella salió al jardín con sus sirvientas y caminó bajo un árbol sala, el cual se inclinó. La reina se colgó de una rama y miró a los cielos. En ese momento Siddhārtha surgió de su lado.

Dice también la leyenda, que cuando Gautama nació recobraron la vista los ciegos, los sordomudos hablaron y una música celestial llenó el mundo.

Infancia y Juventud

Los primeros años de la vida del príncipe Siddhārtha transcurrieron completamente ajenos a toda actividad espiritual, siempre vivió con su familia. Los detalles de la infancia y juventud de Siddhārtha narran una vida rodeada de enorme lujo y comodidad. Recibió la mejor educación y formación posibles en su tiempo.

Siddhārtha comenzó a sentir curiosidad por conocer cómo eran las cosas en el mundo exterior y pidió permiso a su padre para satisfacer su deseo. Śuddhodana accedió, pero preparó la salida de su hijo ordenando que despejaran las calles de toda visión que pudiera herir la sobreprotegida conciencia del príncipe. No obstante, sus cuidadosos arreglos fracasaron pues Siddhārtha, aclamado por la multitud a su paso por las calles, no pudo dejar de percibir el dolor bajo sus formas más agudas, por primera vez se percató de la vejez, enfermedad y muerte.

A los 16 años se arregló su matrimonio con una prima suya llamada Yasodhara. Cuando alcanzó la adolescencia se casó con su prima Yaśodhara y, cerca de los treinta años, tuvo un hijo, Rahula, que significa “obstáculo” y también “cadena”. Su hijo fue llamado así debido a que por causa de él, estuvo más tiempo en Palacio del que tenía previsto.

Búsqueda espiritual

Una de las primeras representaciones de Buda Gautama.
Abandono del hogar [editar]El descubrimiento de la vejez, la enfermedad y la muerte fue traumático para Siddhārtha. Se dio cuenta de que también él estaba sujeto al mismo sufrimiento y su ánimo se tornó sombrío, pues se preguntaba cómo alguien podía vivir en paz y felicidad si esto era lo que le deparaba la vida.

En una nueva salida al exterior, el príncipe vio a un anacoreta, un monje mendicante, del cual se sintió impresionado por su carácter apacible. Decidió adoptar, también él, la vida de los monjes que vivían en extremo ascetismo, pasando antes unos años como mendigo.

Siddhārtha vivió como un príncipe hasta los 29 años, cuando abandonó su hogar; dejando atrás a su esposa y a su hijo. Se echó al mundo con la cabeza rapada y ataviado con un vestido amarillo de itinerante, sin dinero ni bienes de ninguna clase, en busca de la iluminación.

Maestros

En su camino, Siddharta aprendió de la mano de cuatro diferentes maestros. Con ellos aprendió diferentes técnicas de meditación y logró altos estados de conciencia. En esencia, las distintas ideas que examinó Siddharta intentaban redefinir la unión del individuo (Atman) con un absoluto (Brahmán) para así lograr la liberación. Pero a pesar de sus grandes logros con estas prácticas, no encontró en ellas satisfacción para sus preguntas. Entonces, en un intento por doblegar totalmente al mundo sensorial, Siddharta probó a someterse a austeridades tan extremas que casi ocasionaron su muerte, pero aun así tampoco encontró solución a su problema. Es por esto que decidió investigarlo de una manera nueva y diferente.

Aprendió dos cosas de suma importancia[cita requerida]: primero, que el ascetismo extremo no conducía a la liberación total, sino que era preciso algo más; y segundo, que, llegado cierto instante, ningún maestro era capaz de enseñar nada más. Siddhārtha partió decidido a no seguir buscando fuentes externas de sabiduría, sino a encontrarlas dentro de sí mismo.

Nirvana

Artículo principal: Nirvana

Busto de Siddhārtha Gautama. De Gandhara, siglos I-II. Musee Guimet, Paris.Al final de su periplo Siddhārtha caminó en un lugar llamado Bodhgaya, en el estado indio Bihar, hasta sentarse bajo la sombra de un árbol llamado bo o bodhi (higuera, ficus religiosa), considerado el árbol de la sabiduría.

Una noche de luna llena decidió no levantarse hasta que hallara la respuesta al sufrimiento. La culminación de sus meditaciones llegó cuando tomó conciencia de que ya se había liberado definitivamente. Comprendió las Cuatro Nobles Verdades. Ya no pesaba sobre él la ilusión del falso yo: su verdadero ser estaba más allá de las dualidades del aferramiento y la repulsión; había trascendido el espacio y el tiempo, la vida y la muerte. Comprendió que nunca más volvería a renacer, que había roto el eterno girar de la rueda del samsara. Esto es el nirvana.

Siddhārtha despertó de sus meditaciones como un Buda (‘despierto’, ‘iluminado’) y siguió sentado bajo el árbol bodhi durante cierto tiempo, disfrutando de la dicha de la renunciación, de la liberación. Después empezó a enseñar sobre el nirvana a quien le oyera; fundando lo que se llegaría a conocer como el budismo.

Para-nirvana (muerte)

Artículo principal: Paranirvana
Siddhārtha Gautama murió alrededor del año 486 a. C., a los 80 años de edad. La causa fue una intoxicación alimenticia que le produjo vómitos, hemorragias y grandes dolores que, según los testimonios, soportó con gran entereza. Finalmente, se recostó en un bosque de mangos en Kuśīnagara, a unos 175 kilómetros al noroeste de Patna. Allí, rodeado de sus discípulos, alcanzó la paz eterna de la extinción completa, el para nirvana. Este es un estado al que sólo acceden los que han alcanzado el Nirvana durante su vida; después de morir. Antes de expirar dijo el Nirvana Sutra, donde resume toda su enseñanza y aclara los puntos que él vio que no estaban bien comprendidos.

Buda, el concepto

Artículo principal: Buda
El término proviene del sánscrito बुद्ध, buddha: ‘consciente’, ‘inteligente’, ‘despierto’, ‘iluminado’. Etimológicamente deriva del verbo budh: ‘despertar, prestar atención, darse cuenta, entender, recuperar la conciencia después de un desmayo’. Según el budismo, Buda es la denominación que reciben aquellos individuos que han realizado su naturaleza bodhi.

Buda Gautama se considera «el Buda de nuestra era», uno de los budas principales que definen eras cíclicas de enseñanza y olvido del dharma (la verdad; la naturaleza de la realidad, de la mente, de la aflicción del ser humano y del camino correcto para la liberación).

Debido a ciertas malas interpretaciones muy comunes, se debe enfatizar que Buda no es Dios. Esto no sólo lo aseguró el mismo Buda Gautama, sino que la misma cosmología budista hace esta distinción al afirmar que el estado del Buda sólo lo pueden lograr los seres humanos (pero no se limita a esta humanidad en particular), en quienes reside el mayor potencial para la iluminación.

El Buda Gautama también afirmó que no existen intermediarios entre la humanidad y lo divino. Devas (deidades o ángeles), humanos y demonios se rigen por el karma. El Buda es tan sólo un ejemplo, un guía y un maestro para aquellos seres que deben recorrer la senda por su cuenta, lograr el despertar espiritual y ver la verdad y la realidad tal como son. El sistema budista de filosofía y práctica meditativa no fue una revelación divina, sino más bien el entendimiento de la verdadera naturaleza de la mente y tal entendimiento puede ser descubierto por cualquiera. Es el adentrarse en la realidad lo que se logra al comprender que la ignorancia puede eliminarse.

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Seated Buddha, Gandhara, 2nd century CE.

Published in: on January 4, 2009 at 10:59 pm Leave a Comment

BUDA: SITA-Rama

1) Rama

Sita-Rama, héroe y heroína del Ramayana. Rama (centro) con su esposa Sita, su hermano Lakshman y su devoto antropoide Hanuman. Rama y Lákshmana siempre se muestran como listos para una batalla (con arco y flechas), ya que su dharma les obligaba a pelear. Rama se muestra con su piel azul, para indicar su procedencia divina, como avatar de VishnúEn la mitología hindú, Rama (que en sánscrito se pronuncia ram) es el séptimo avatar (‘encarnación’) de Vishnú, nacido en la India para librarla del yugo del demonio Rávana. En la actualidad Ram es el dios más popular de India.

Nombres

Ramachandra: rama: placer’ y chandra: ‘luna’, en el antiguo idioma sánscrito.
Rághava: ‘descendiente de Raghu’ (antiguo rey mítico).
Raghupati: ‘líder de la dinastía Raghu’.
RajaRama(Rayarrám): ‘rey Rama’.
Sitapati: ‘amo de Sita’ (su esposa)
Dasarathi: hijo de Dásarath’
Dasaratha-suta: ‘hijo de Dásarath’.

Iconografía

Suele ser representado como un joven de piel azul, vestido con un dhoti (túnica-pantalón) amarillo, con el cabello atado en un moño a la cabeza al modo de los ascetas. En una de sus manos puede sostener un arco. con la otra haría el gesto hindú de promesa de protección. Su vida se cuenta en el Ramayana de Valmiki, y en el Rama-charita-manasa de Tulsi Das, amén de varias obras de teatro, películas, e incluso cómics hindúes sobre su historia.

Historia

Rama rompe el arco del Señor ShivaEl rey Dasaratha de Ayodhya no tenía descendencia a pesar de tener tres esposas; por eso realiza un sacrificio de fuego con el fin de tener hijos. Le nacerán cuatro: con su esposa Kausalya tendrá a Ram; con Kaikeyi, a Bhárata, y con Sumitri a Lákshman y Satrughna. Más tarde se nos habla del milagroso nacimiento de Sita Devi y de cómo Ram consigue su mano tensando y aún rompiendo el inmenso arco del dios Shiva.

La malvada madrastra de Ram, Kaikeyi, deseaba ver a su propio hijo Bhárata en el trono. Por eso crea una intriga, por la que Ram es desterrado al bosque durante catorce años. Su esposa Sita y Lákshman le acompañan. Durante su estancia en el bosque, el demonio Rávana, rey de Sri Lanka de diez cabezas, rapta a Sita y la lleva a su palacio.

Mientras Ram y Lakshmana la buscan, conocen al mono Hanuman (‘poseedor de mandíbula’), ministro de Sugriva (‘mucho cuello’), rey de los monos exilado por su hermano, el malicioso Vali. Estos monos hablantes hacen un pacto con Ram. Éste mata a Vali y Sugriva pone su ejército a su disposición. Todo el siguiente capítulo habla sobre el heroísmo de Hanuman, quien salta hasta la isla de Sri Lanka para descubrir a Sita.

Más tarde se narra la guerra entre los monos y los demonios. Para acceder a la isla con su ejército, Ram hace un puente sobre el estrecho de Palk (que separa el continente indio de la isla de Sri Lanka). Los demonios más importantes mueren a manos de los jefes de los monos, y por fin, Ram mata a Ravana. Tras recuperar a Sita, los dioses se aparecen a Ram y le revelan su condición de Dios, señor del universo.

Rama bienvenido de regreso a AyodhyáRam representa, según el pensamiento hindú, el más alto grado de virtuosismo tanto como rey que como esposo. Para dar el ejemplo a la humanidad y proteger su buen nombre, él destierra a su esposa Sita debido a las habladurías de los hindúes de Ayodhya. Ella -epítome de la esposa casta que se quema en la incineración de su esposo- incapaz de vivir sin Ram es tragada por la Tierra.

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MAITREYA LINGAM

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La Realidad, el Absoluto, El Tao, Parabrahma, El Gran Vacío, y muchos otros nombres, tratan de expresar aquello que está más allá del mundo relativo, el mundo de las formas. El soporte de todo lo fenoménico, no puede estar sujeto a ese plano.

Desde tiempo inmemorial, el Ser Humano ha buscado símbolos que expresasen esa realidad, ya que no nos es fácil imaginar aquello que escapa al alcance de nuestros sentidos, aún de los mas sutiles. Esos símbolos, a menudo hacen referencia a aspectos parciales de ese absoluto; o sea, a sus manifestaciones. Los elementos, los fenómenos más intrigantes de la naturaleza, los sentimientos, los ciclos vitales del cosmos, han sido siempre medios para captar algo de ese “todo”, al que nada puede contener.

Por otro lado, esa idea de la totalidad, se ha expresado plasticamente desde la más remota antigüedad, bien con figuras antropomórficas, semiantropomórficas, o puramente simbólicas. En esta última categoría encontramos el LINGAM.

Ciertamente el Lingam, es un símbolo fálico. Representación de la potencia creativa expresada en
todo lo que vive, pero cuyo origen se adivina más allá de lo tangible. El Lingam se eleva como símbolo de lo no creado que crea, no lo manifestado que da origen a todo lo que se manifiesta. La
vida en su estado potencia, siempre abriéndose paso. La vida que empuja vehementemente detrás
de toda muerte, dando asi movimiento a la inacabable rueda del tránsito, sobre la que descansa el
principio universal que Buddha expresó tan magistralmente: La impermanencia.

Pero el Lingam, no es una especie de idolo puramente sexual. Es un símbolo de la Divinidad en todas
sus facetas. Si bien se le relaciona especialmente con Shiva, la Divinidad de la Destrucción, en su
sentido de transformación y cambio, en él se dan creación, mantenimiento y desaparición. Algunos
Lingam, son geometricamente diferentes en 3 partes para asi simbolizar los 3 aspectos antes
mencionados. Pero el conocedor del juego cósmico, sabe que detrás de todas esas categorizaciones,
solo reside el Absoluto, El Tao. Los Dioses, no son más que disfraces de ese absoluto empapados de
las particularidades, gustos y aversiones de sus adoradores. Cada pueblo expresa ese absoluto en su
lengua, en sus costumbres, en su cultura. Eso es Hermoso. El Dios que creo un mundo tan variado y
múltiple, solo puede regocijarse de tan rica variedad de cultos. El Gran problema surge cuando alguien cree que su culto es verdadero y el resto….falsos.
El Lingam, a menudo se representa sobre el Yoni, Símbolo de la vagina y receptáculo de la fuerza creativa. En ese Símbolo se unen el cielo y la tierra. La inmanifestado y lo manifestado. De nuevo los pares opuestos se presentan juntos….la totalidad.

El Lingam, es adorado ampliamiente en el Hinduismo principalmente el Sivaista, pero también cultos sincréticos de paises vecinos, con amplia iinfluencia buddhista lo practican tambien. En el Japón existen cultos de mucha similitud. Y casi en cualquier cultura realmente antigua, hay cultos similares.

En mi visión sincrética de la espiritualidad, el Hinduismo ha tenido un papel realmente importante. Así, me ha parecido que la figura de Milo Fo, también podia ser representada por el Lingam. Milo (Maitreya) es en esta era el Señor del Universo, una expresión totalizadora de la Divinidad. Su realidad espiritual está mas allá del plano de lo tangible por lo tanto, la
totalidad que el expresa, también la expresa el Lingam.

Hace pocos dias un hermoso Lingam ha llegado a mi Vida, y le he consagrado a Maitreya. Asi este Maitreya Lingam, es ademas de un hecho al menos culturalmente sincrético, una “revisión” de mis conceptos sobre las creencias Hindues. Más allá de cualquier conversión, busco la realidad que subyace a todo…..el Tao.
Maitreya Lingam

La Espiritualidad de la India y paises cercanos ha inspirado buena parte de mi camino espiritual. El enlace de abajo, nos introduce en ese mundo maravilloso.

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Hallan increíble mural con imágenes de budas de 1300 años

Este descubrimiento es una prueba más de que el budismo tibetano fue practicado tempranamente en la región de Lhasa y en el área de la montaña Qilian, Tibet

Por Chris Jasurek – La Gran Época

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Guru Padmasambhava en la colina Samdruptse, se dice que fue él quien introdujo el budismo hace 1300 años en el Tibet. (Jussi Nummelin/Flickr)

CHINA – Trabajadores del condado de Qilian, región autónoma del Tibet, descubrieron recientemente una especie de mural con antiguas inscripciones budistas tibetanas.

Después de la autentificación, los expertos determinaron que la reliquia fue creada por un monje budista tibetano que estaba propagando el budismo hace 1.300 en la región.

El sitio está ubicado en Biandukou, aproximadamente 19 kilómetros al norte de las autopista de Ningzhang, en Ebao, condado de Qilian.

El mural exhibe tres budas, pareciendo ser un maestro junto a sus dos aprendices. La obra está intacta y fácil de identificar. El maestro Buda, tiene aproximadamente 1,15 metros de altura, está sentado en posición de loto (piernas doblemente cruzadas) con las palmas juntas y un halo que lo rodea. Las otras dos esculturas son también de budas y están parados a cada lado del maestro, y tienen aproximadamente 1,2 metro de altura, llevan kasayas (especie de tela que los envuelve), y también tienen sus manos juntas presionando las palmas frente al pecho.

Los tres budas lucen en calma y a gusto, cada uno con un fazhuang (estandarte religioso) pendiendo encima de sus cabezas, y un texto tibetano grabado abajo. La obra es de 1,7 metros de ancho y está grabada sobre una pared de roca pulida de tres metros de altura.

Zhou Ta, profesor de postgrado de la Escuela Tibetana de Graduados del Centro de Investigación Minoritario de la Universidad de Lanzhou, indicó que la reliquia fue realizada en el siglo nueve después de cristo. El texto está escrito en un tipo antiguo de caracteres tibetanos usados en el ultimo período del imperio tibetano de Tufan. La inscripción dice: “Larga vida al Emperador tibetano y a todos los seres, grabado y dibujado por Bhiksu Baguo – Yexiyang”.

A través de la certificación, el profesor Zhou Ta cree que las estatuas de budas y las inscripciones fueron hechas por uno de los aprendices de Padmasambhava, príncipe del entonces Wuzhangna (ahora Afganistán), Guru Rinpoche o nacido de la flor de loto, mientras propagaba el budismo en el área de Qilian.

Los expertos consideran que el mural encontrada en el pueblo de Ebao es una de las reliquias más viejas encontradas en la provincia de Qinghai. Este descubrimiento es una prueba más de que el budismo tibetano fue practicado tempranamente en la región de Lhasa y en el área de la montaña Qilian, y aporta una importante referencia para los estudios tibetanos de investigación de rocas con inscripciones budistas tibetanas y murales antiguos.

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Los Niños de Milo Fo


A menudo, vemos imágenes de Milo, en las cuales cinco niños se distribuyen sobre su corpulenta figura. Esos cinco niños, sonrien y muestran tanta complacencia por su posición como la que muestra el Amoroso Milo Fo por la suya. Esos cinco niños sirven como representación de nuestros sentidos. Cuando los sentidos vagan incontrolados por el mundo de lo sensorial, corremos el riesgo de sufrir al ser atrapados por lo temporal.

El mundo de los pares de opuestos no es un lugar de felicidad, para aquellos que no se anclan firmemente en la trascendencia. No pretendemos decir que el mundo sea malo. Pero una interpretación erronea del mundo si lo es. El sufrimiento es seguro para aquel que no ve la realidad que subyace toda la creación. Por ello, los sentidos que por su propia naturaleza no pueden permanecer inactivos del todo. Han de ser sujetados con firmeza.

Muy a menudo decimos: “actúo libremente”. Pero demasiadas veces, esto solo quiere decir que nos dejamos llevar por impulsos más o menos mecánicos o que nuestros actos responden a los estímulos sensoriales. No es tal la verdadera libertad. Solo es libre quién realmente gobierna sobre sus sentidos, sujetando su mente y con una voluntad resoluta.
Los cinco niños que rodean a Milo Fo (los sentidos); no están inactivos, tal y como podeis ver en las imágenes que les representan. Al contrario están en una constante actividad, trepando, revolcándose, colgando sobre Milo Fo; y siendo Milo Fo la representación de la Conciencia Cósmica, la Realidad Trascendente, el Señor del Universo, los sentidos están seguros gravitando sobre El. Los sentidos (Los niños) saben bien que no hay posibilidad de pérdida o caida estando en los brazos de Milo Fo, por lo tanto pueden cumplir sus funciones sensoriales pero sin equívoco. Ser por si mismos, sin esperar nada más. Ver cuando se ve; oir cuando se oye; tocar cuando se toca; oler cuando se huele; y hablar cuando se habla. Estos sentidos, sujetos a la Divinidad, siempre están actuando al servicio de su Señor y sustentador. No dudeis en poner vuestros sentidos firmes en Milo Fo (o la forma de Dios que adoreis). Cuando mireis, sabed que todo lo que mirais está lleno de la Divinidad. Cuando oigais, sabed que la vibración sonora no es más que un Om actuando. Cuando toqueis, sabed que aún esa materia firme está sujeta al cambio y su sustrato más íntimo es la Realidad Divina. Cuando gusteis algo, sabed que Dios baila en la boca de aquellos que agradecen la comida que reciben. Cuando algun olor os alerte, sabed que el aire por donde circula esa sensación es Divino Prana sustentador de la vida. Y Cuando hableis, no olvideis nunca que vuestras palabras una vez sueltas, no pueden ser recogidas y llenar vuestra boca de buenos deseos e intenciones para todos. Dejad que vuestros sentidos sean Divinos.

También es sabido que los sentidos están vinculados a los diferentes elementos del mundo manifiesto. Esos cinco niños también representan a los elementos (Tierra, Aire, Fuego, Agua y Espíritu).

Y desde luego que a un nivel primario, la figura de Milo Fo con los niños hace referencia a la tan ansiada fertilidad de las sociedades antiguas. Los Símbolos, son a menudo receptáculos de significados a diferentes niveles, que no siempre son conocidos de modo conciente por el propagador o el creador del mito o la leyenda. Los arquetipos mentales, nuestra programación kármica y otros muchos condicionantes, pueden jugar un papel importante no solo en la elaboración de Mitos, sino en su significado más arcano.

El Milagro de la Risa

Maitreya es llamado en China Ha Ha, para recordarnos su cualidad permanente: su risa, su jovialidad. Su ejemplo de satisfaccion y contento en toda circunstancia, es un canto a la vida y un recordatorio de lo importante que es capturar el momento. Tiempo perdido es vida perdida. Y cada instante de nuestra existencia vivido en el adormecimiento y la falta de conciencia es tiempo perdido. La actitud de Maitreya es la de la Conciencia plena manifestada. Cada instante, precioso e irrepetible ha de ser vivido con toda la intensidad de nuestro Ser.
No decimos con esto que la vida deba ser una especie de carrera frenetica en busca de lo puramente emocional. Se puede vivir con la misma intensidad una danza extenuante que la contemplacion extatica de un atardecer o de un paisaje. El meollo del asunto es “estar realmente”; haciendo que cada experiencia sea unica e irrepetible.
En ese estado de “asombro cotidiano”, la risa tiene un papel muy importante. La observacion de nuestras vivencias, nos brinda constantes oportunidades de reir; ¿porque perdernos ese espectaculo?. Aun nuestros fallos y equivocaciones, pueden ser abordados desde diferentes angulos vivenciales. Si nos tomamos demasiado en serio, la tendencia sera a castigarnos y censurarnos con remordimientos a menudo enfermizos ante nuestros errores. Mucho mas sano es asumir el fallo, buscar subsanarlo y abordar el aspecto jocoso de la situacion, que habitualmente tambien lo tiene.
Supongan que en una reunion social, tropiezan y caen de forma estridente, llamando la atencion del resto de los asistentes. ¿Ahora que?. Evidentemente habra que levantarse; pero si en lugar de apesadumbrar al resto de las personas con nuestros azarosos intentos de “pasar el mal trago”, podemos romper a reirnos de nosotros mismos. El efecto sera contagioso y regenerador. ¡Que gran signo de sabiduria que la capacidad de reirse de uno mismo!. Ademas que la capacidad de reirse de uno deberia ser una condicion autoimpuesta, antes de atreverse a reirse de las circunstancias jocosas que los demas nos proporcionan.
En los ultimos años se ha puesto de moda el criticar el humor basado en las condiciones limitantes de algunas personas. Asi, segun esta nueva censura, no se han de hacer chistes sobre el color, la condicion sexual, los habitos perniciosos, las limitaciones fisicas, las particularidades etnologicas, sociales o culturales, los topicos, etc. Sinceramente, considero que el “sacralizar” aquellas cosas que pueden condicionar negativamente nuestras vidas, no aligera la carga de los sufrientes. Por el contrario, esa actitud reverente, puede dar mucho mas dramatismo al hecho.
Una broma, un chiste sobre el terrible habito del alcoholismo, por ejemplo, no es un intento de inflingir sufrimiento a un Ser, sino esgrimir la magnifica respuesta del intelecto ante lo obscuro, lo malo, lo triste…..el humor.
Un versillo que se atribuye a Maitreya, expone como en su beatitud y en su paz, si alguien le escupiese en la cara, no se tomaria el trabajo de limpiarse, sino que esperaria que el sol le secase. El Maravilloso Señor Maitreya, con su aspecto desgarbado y simple, rie….¿porque?, porque el conoce la realidad, y aquel que ha alcanzado la otra orilla vive en una constante fiesta de bienaventuranza ilimitada. El nos invita a participar de ella, llegando a su morada en Tusita, pero igual que los amantes, viven el regocijo y la felicidad, ante la perspectiva de un encuentro, asi aquellos que confiamos en Maitreya, Milo, podemos vivir en su gracia, riendo y maravillandonos de esta oportunidad llamada…..vida.

¡Que la Risa de Maitreya, inunde sus almas!
Published in: on at 9:27 pm Leave a Comment