ABRAZADA

Ceremonia del noroeste argentino que consiste en celebrar un “matrimonio” entre dos animales para lograr mayor fertilidad en el ganado.
 
Dentro del ritual -celebrado en honor a la Pachamama- se le pone a los animales hojas de coca en la boca para que la mastiquen y se les da de beber chicha.
 
Published in: on April 13, 2009 at 4:28 pm Leave a Comment

LA TRADICION IGNORADA DE LA CIENCIA ALOPATA

Los chamanes no han sido tomados en serio por la mayoría de los médicos alópatas, a pesar de que muchas tradiciones chamánicas han desarrollado sofisticados modelos de curación a lo largo de los siglos. Además, dichos modelos han sido lo suficientemente flexibles como para sobrevivir en contacto con la medicina alopática, e incluso para incorporar la práctica de la misma. Pocos son, en cambio, los facultativos alopáticos que hayan incorporado la sabiduría chamánica en la práctica de su medicina, lo que pone en cuestión no sólo sus prejuicios sino su flexibilidad.
 
A excepción de sus conocimientos de herboristería, en general el chamanismo ha sido ignorado o ridiculizado por el mundo médico y académico. No obstante, los chamanes han sido los primeros curadores del mundo, los primeros diagnosticadores, los primeros psicoterapeutas, los primeros funcionarios religiosos. Los chamanes pueden ser definidos como curanderos indígenas que alteran deliberadamente su conciencia a fin de obtener conocimiento y poder proveniente del «mundo de los espíritus», para ayudar y curar a los miembros de su tribu.
 
Hay métodos chamanicos de curación que guardan un estrecho paralelismo con la terapia conductista contemporánea, la quimioterapia, la interpretación de los sueños, la terapia familiar, la hipnoterapia, la terapia ambiental y el psicodrama. Es evidente que los chamanes, los psicoterapeutas y los médicos tienen más en común de lo que generalmente se supone. Sin embargo, para el chamán, la dimensión espiritual de la curación es de extrema importancia, mientras que los médicos y los psicoterapeutas suelen ignorarla por completo. A menudo los chamanes rescatan almas perdidas, se comunican con los espíritus, hacen hincapié en la interconexión de sus pacientes con la comunidad y con la tierra, facilitan la purificación espiritual a quienes hayan violado tabúes sociales, interpretan sueños y visiones, y subrayan la importancia del crecimiento espiritual como objetivo personal en la vida, y la de ser útil a la humanidad y a la naturaleza. Estas funciones raramente adquieren importancia, ni tan sólo respetabilidad, en el mundo ideológico de los médicos alopáticos occidentales y otros especialistas de la salud.
 
María Sabina
 
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En 1980 visité Oaxaca, México, y tuve la gran suerte de poderme entrevistar con María Sabina, legendaria practicante del chamanismo que en 1955 había compartido con el mundo exterior sus conocimientos de las ceremonias curativas mazatecas con hongos sagrados.’ Nacida en 1894, María Sabina había llevado una vida muy dura y dolorosa. De niña perdió a su padre, y al principio comenzó a comer hongos psicotrópicos para combatir el hambre. En una ocasión, cuando su hermana estaba enferma y María Sabina había consumido hongos alucinógenos, se le apareció la figura de la muerte. Tras esa visión, aseguró haber recibido orientación de «seres espirituales superiores» en cuanto a cómo curar a su hermana, y ésta se recuperó de su dolencia. A partir de aquel momento, María Sabina se convirtió en una conocida curandera, o herbolaria, y la gente comenzó a acudir a ella desde muchos kilómetros a la redonda.
 
Doña María, como se la conocía respetuosamente, estaba convencida de que los hongos aportaban sabiduría, curaban las enfermedades, y representaban la carne y la sangre de Jesucristo. Después de la defunción de su segundo esposo, cuando doña María tenía poco más de cuarenta años, comen­zó a trabajar exclusivamente con los hongos sagrados y pasó a ser conocida como sabia. Me contó que los hongos aparecían por voluntad de Dios. En el modelo de curación de doña María se realizan varias operaciones, tales como el diagnóstico, la identificación de la causa de la enfermedad y el tratamiento de la misma, después de que la sabia y sus clientes hayan consumido hongos sagrados. Doña María afirmó que Jesucristo o algún otro «ser espiritual superior» operaba a través de los hongos, para revelar el origen de la dolencia y el remedio correspondiente.
 
Doña María había observado que su bisabuelo, su abuelo, su tía abuela y su tío abuelo eran sabios que consumían hongos sagrados durante las veladas nocturnas. Para evitar problemas con la Iglesia, asistía a misa y contribuyó a la fundación de una asociación femenina llamada Hermandad del Sagrado Corazón de Jesús. En realidad, el párroco del pueblo salió en su defensa cuando las autoridades federales intentaron prohibir sus veladas con hongos.
 
La imaginería de la liturgia ceremonial de doña María era claramente católica, pero con un fondo de odas y salmos provenientes de los sumos sacerdotes de Moctezuma, soberano azteca derrocado por los invasores españoles en 1521. Aun­que la Inquisición española había declarado las veladas ilegales, éstas se habían seguido practicando en secreto durante más de cuatro siglos. Cuando se descubrió que todavía se celebraban, multitud de jóvenes de Norteamérica y de Europa occidental acudieron a Oaxaca para probar personalmente los hongos psicotrópicos. Doña María simpatizaba con su deseo de ilustración espiritual, pero criticaba el hecho de que aque­llos jóvenes no respetaran las tradiciones mazatecas y consu­mieran los hongos sin una preparación adecuada ni la orientación de un «sabio».2
 
Cuando le pedí permiso para tomar fotografías, doña María se disculpó y regresó al cabo de unos minutos con su túnica ritual bordada a mano, llamada huipil. Una de mis amigas, claramente conmovida por el impacto del gran carisma de doña María, comenzó a llorar desconsoladamente. Inmediatamente, doña María se separó con ella del grupo, rezó por ella, y le frotó el cuerpo con flores frescas. A los pocos minutos cesaron las lágrimas, y la mujer en cuestión dijo que sentía una paz y una felicidad que perduraron varios días.’
 
María Sabina dejó de practicar poco antes de cumplir los noventa años. Volvió a casarse y vivió apaciblemente en su pequeño pueblo hasta su muerte en 1985. Entretanto, permitió que se grabaran y transcribieran las canciones y cánticos con los que acompañaba sus veladas. En uno de ellos, se describía a sí misma y su función:
 
Soy mujer de esfuerzos,
Soy mujer de llanto,
Soy mujer de palabras,
Soy mujer creadora,
Soy mujer curadora,
Soy poseedora de la sabiduría de las plantas.
 
En otro, relataba la experiencia de una visión:
 
Así es como se ve cuando voy al cielo.
Dicen que allí es como la suavidad.
Dicen que es como la tierra.
Dicen que es como el día.
Dicen que es como el rocío.
 
Fernando Fernández
 
En las islas de San Blas, en la costa atlántica de Panamá, los indios cunas han conservado muchas de sus formas tradicionales de curación. R. L. Van de Castle, psicólogo, realizó investigaciones de campo entre los cunas y descubrió que creían en poder anticipar las enfermedades o desastres inminentes a través de los sueños.’ Los chamanes cunas utilizan diversos procedimientos para garantizar un sueño tranquilo, incluido el de tallar madera aromática para colocarla en las cuerdas de la hamaca.
 
En 1985 di un ciclo de conferencias sobre la psicología de los sueños en la ciudad de Panamá. Entre los participantes se encontraba Fernando Fernández, chamán cuna de poco más de treinta años. Don Fernando explicó el modelo de curación de los cunas, aclarando que él era un abisua o «cantante». Entre otros tipos de chamanes cunas se encuentran los inaduledi, especializados en curas herbolarias, y los nele, especializados en diagnósticos, que según se dice viajan por dentro de la tierra hasta el mundo inferior. Todos ellos trabajan en íntima colaboración con los espíritus de curación y con los animales de poder, venerados por los cunas a lo largo de los siglos. También disponen de curanderos no chamánicos, tales como las «abuelas» que ayudan en los partos.
 
Don Fernando afirmó que había varios tipos de abisuas. El kantule, por ejemplo, es un cantante ceremonial que oficia – en los acontecimientos especiales, tales como los ritos de pu­bertad y las ceremonias celebradas cuando se corta el cabello por primera vez. A don Fernando, por otra parte, se le pide que cante cuando alguien está física o mentalmente enfermo, cuando una mujer tiene dificultad con el parto, o cuando algún animal está excesivamente excitado y es preciso tranquilizarlo. Los abisuas también pueden cantar por otras diversas razones, como por ejemplo para ayudar a un obrero a soste­ner metal caliente en la construcción, o a una persona que desea atraer a alguien con fines amorosos. A todos los abisuas les está permitido cantar para divertirse, cuando no están ocu­pados curando a alguien.
 
Al igual que la mayoría de los chamanes cunas, don Fernando no practica permanentemente el chamanismo. Vive en Ustopo, la más poblada y más tradicional de las islas de San Blas. Mientras cursaba sus estudios en la Universidad de Panamá, uno de los profesores le formuló a don Fernando algunas preguntas sobre la cultura de los cunas. Se avergonzó al no poder responderle y darse cuenta de que su profesor esta ba mejor informado que él sobre las tradiciones de su pueblo. Esta experiencia le motivó para convertirse en abisua y, con algunos de sus amigos, fundó la Sociedad para la Conservación de la Cultura Cuna. Uno de sus intereses consiste en grabar y conservar los centenares de canciones curativas utilizadas por los abisuas.
 
Las canciones cunas de curación son complejas y difíciles de aprender. Don Fernando confesó que sólo había aprendido quince de ellas. La más corta dura aproximadamente una hora y la más larga, que es la canción de los muertos, dura unas catorce horas y tardó un año en aprenderla. Don Fernando me permitió que grabara la akuanusa, canción utilizada para combatir la fiebre. También conoce canciones para tratar jaquecas, superar el miedo, facilitar el parto, curar el alcoholismo y desalojar los fantasmas de una casa. Las canciones varían en estilo y contenido, pero todas piden ayuda al mundo de los espíritus.
 
Según el modelo de curación cuna, la mayoría de las enfermedades las causan los gérmenes y otros microorganismos. Sin embargo, incluso los gérmenes tienen espíritu y consideran que las epidemias son un castigo de la naturaleza, cuando los seres humanos han ofendido el mundo espiritual. Las medicinas, tanto las plantas como las mismas piedras, tienen también su propio espíritu. Nushu, importante espíritu curativo, puede ser contactado por los chamanes en sus sueños y pedirle consejo.
 
Según el modelo de los cunas, la sociedad está obligada a facilitar servicios curativos a la comunidad, así como lugares tranquilos donde recuperarse. Las familias deben apoyar el consejo de los chamanes a los pacientes. El pronóstico es favorable siempre y cuando la comunidad y la familia brinden su apoyo, y el paciente siga los consejos del chamán. Creen que las personas están compuestas de ocho espíritus, que resi­den en distintas partes del cuerpo, como por ejemplo las manos, el corazón y la cabeza. El curandero espiritual debe tratar a los distintos espíritus de un modo diferente, ya que cada uno tiene su propio temperamento. Si el paciente fallece, por lo menos uno de sus espíritus va al cielo, a no ser que en vida haya cometido actos malvados.
 
Se presta mucha atención a la prevención de la enfermedad y la desgracia. Si un nele cree que cierto sueño representa la premonición de una enfermedad, puede aconsejarle a su cliente que tome baños médicos a diario. Para este ritual se colocan cincuenta lanzas talladas en madera de palmera negra en una canoa llena de agua. Además, se espolvorea el agua con serrín para limpiar los ojos del soñador. Si a lo largo del mes durante el que se realiza esta operación no ocurre ningún percance, se concluye que se ha eludido la desgracia.
 
José Ríos
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Los indios huicholes viven en las sierras mexicanas, principalmente en el estado de Nayarit. Allí se encuentra un pequeño pueblo llamado Colorín, donde vive José Ríos, también conocido como Matsuwa, palabra huichole que significa «pulso de energía». Nacido poco antes de 1880, don José trabajaba con éxito la tierra hasta que tuvo un accidente en el que perdió la mano derecha. Interpretó aquel suceso como una llamada del mundo espiritual y empezó un aprendizaje que duró sesenta y cuatro años.
 
Conocí a don José en 1977, cuando vino a California a pe­tición de cierta gente que, según él, deseaba «hallar su propia vida» por medio de la sabiduría huichole. Don José me dijo que había aprendido muchas lecciones de Tatewari, el «abue­lo fuego» y de Tayaupa, el «padre sol». También me contó que con frecuencia había ido al bosque, solo, para consumir peyote, fruto de un cacto con propiedades psicotrópicas. A través del peyote había tenido acceso a Kauyumari, animal de poder identificado como el espíritu del pequeño ciervo. Este aliado le había ayudado a viajar por un largo túnel oscuro, a fin de obtener nierika o visiones de lo que don José tenía que aprender para proseguir con su prolongada formación.
 
«Cuando oigáis las canciones sagradas de mis labios, no soy yo quien las canta sino Kauyumari quien me las susurra al oído. Y yo os las transmito a vosotros. El es quien nos enseña y nos muestra el camino. Así es como es» ,6 declaró don José. También afirmó que había sido Kauyumari quien le había en­señado a curar a los enfermos, principalmente ofreciendo oraciones a los espíritus, succionando las impurezas del cuerpo del paciente y con el uso de sus flechas sagradas para equilibrar los «campos de energía» del paciente, radiaciones invisibles que, según se dice, rodean las partes vitales del cuerpo ta­les como el corazón, los órganos sexuales, el estómago y el cerebro.
 
Mis amigos y yo, sabiendo que a don José le encantaba la música y la diversión, en una ocasión le organizamos una fiesta. En plena celebración, don José frunció el entrecejo y se puso muy serio.
 
-Una de mis huicholes está enferma -dijo-. Debo regresar inmediatamente para ayudarla.
 
-Pero, don José -exclamé-, a estas horas no hay ningún vuelo a México y, además, mañana por la mañana debe dar una conferencia.
 
-Usted no lo comprende -suspiró don José-. Déjeme solo -agregó retirándose a un rincón, donde permaneció sentado media hora, mirando a la pared.
 
-He logrado ayudar a la mujer que estaba enferma -exclamó entonces-. Ahora volvamos ala fiesta.
 
Comprendí que había presenciado el «vuelo mágico» o experiencia extracorporal de un chamán.
 
Don José también ha conducido ceremonias para poner fin a la sequía. Durante una de sus visitas a California, la ceremonia huichole concluyó con una lluvia torrencial que puso fin a un período de sequía.
 
-Podían haberme avisado -comentó don José-. Habría venido antes.
 
Afirma que las ceremonias sagradas son necesarias para dar gracias al mundo de los espíritus por su bendición. Sin dichas celebraciones, los dioses podrían disgustarse y despreocuparse de los seres terrestres.
 
Don José y otros practicantes espirituales huicholes realizaban frecuentes peregrinaciones al desierto de Wirikuta, en la altiplanicie central de México, donde crece el peyote. A ve­ces, durante las ceremonias en las que ingiere peyote, don José pasa varios días y noches cantando, sentado en su uweni, o silla de chamán, a fin de que no se disperse el poder que se manifiesta.
 
Para don José, las visiones que le proporciona el peyote sirven para diagnosticar la enfermedad de paciente y prescri­bir el tratamiento, que podrá consistir en hierbas, oraciones, ayuno, o mandar el paciente al médico. Los huicholes tienen derecho a los cuidados que pueda ofrecerles la tribu y la obli­gación de cooperar con el chamán. Los pacientes de don José no sólo deben recuperarse de sus enfermedades, sino que ne­cesitan «hallar su propia vida», descubriendo significado y alegría en sus actividades cotidianas, a fin de evitar una recaída.
 
Rolling Thunder
 
En 1982 participé en una conferencia internacional sobre chamanismo y curación que tuvo lugar en los Alpes austríacos. Los chamanes y curanderos invitados se reunieron el día antes de la inauguración de la conferencia para hablar del contenido de sus ponencias. Dado que Rolling Thunder era sumamente conocido en Europa, los organizadores de la conferencia sugirieron que pronunciara el discurso de apertura. Sin embargo, Rolling Thunder, chamán y curandero intertribal, objetó:
 
-Don José Ríos es mayor que yo, no sería apropiado que hablara antes que él.
 
Puesto que don José era el único asistente que había cumplido los cien años, y era el mayor de los presentes, Rolling Thunder insistió en que fuera él quien inaugurara la conferencia.
 
Había conocido a Rolling Thunder en 1970. Me lo presentó un músico llamado Mickey Hart, batería del grupo de rock Grateful Dead. Al cabo de un año, por mi parte, presenté a Rolling Thunder a Irving Oyle, médico osteópata. Después de pasar varias horas a solas en el estudio de grabación de Hart, emergieron ambos cogidos del brazo.
 
-Hemos comparado nuestras formas respectivas de practicar la medicina -comentó Oyle-. Rolling Thunder me ha contado que cuando acude a él un enfermo, hace un diagnóstico, celebra un rito y le da al paciente alguna medicina para que recupere la salud. Yo le he respondido que cuando recibo á un paciente hago un diagnóstico y practico un ritual consis­tente en escribir una receta, con la que el enfermo obtendrá una medicina para recuperar la salud. En ambos casos inter­viene gran parte de la magia llamada «fe en su médico».
 
En 1971 presidí una conferencia sobre regulación interior, patrocinada por la Menninger Foundation. Durante el transcurso de la misma, Rolling Thunder habló por primera vez ante un grupo de médicos y científicos.
 
-Muchas veces no sé qué medicina utilizaré hasta que la «medicación» comienza -comentó, hablando del «otro mundo», del que obtiene gran parte de su conocimiento y poder curativo-, y a veces no recuerdo lo que he utilizado. Esto se debe a que no soy yo el autor de la «medicación», sino el gran espíritu que actúa a través de mí.
 
Rolling Thunder tuvo oportunidad de demostrar su habilidad curativa cuando un estudiante se lastimó un tobillo jugando al fútbol. Me pidió que le trajera un cubo de agua y un poco de carne cruda. Entonces, rezó a las seis direcciones sa­gradas: «Al este por donde sale el sol, al norte de donde procede el frío, al sur de donde procede la luz, y al oeste donde se pone el sol. Hacia arriba al padre sol. Hacia abajo a la madre luna». Rolling Thunder sacó su pipa, dio cuatro caladas y se la entregó al paciente. Después de intercambiar unas pocas palabras, Rolling Thunder comenzó a cantar.
 
Encendió el fuego en la chimenea del comedor, sacrificó la carne cruda de una hamburguesa e hizo unos pases sobre el estudiante con el ala de un águila. Presionó con la boca el tobillo hinchado del joven estudiante y se mantuvo en dicha posición durante varios minutos. Después de una serie de bufidos, aullidos y gemidos, Rolling Thunder vomitó violentamente, escupiendo un líquido bilioso en el cubo. Repitió varias veces la operación, abanicó el tobillo con el ala de águila y me pidió que enterrara el contenido del cubo.
 
¿Cuál fue el resultado de dicha sesión curativa? Doug Boyd, después de observar todo lo ocurrido, afirmó que «el color se había normalizado, la hinchazón había decrecido y el tejido alrededor de la herida no era duro sino flexible. El paciente dijo que el dolor había desaparecido» .s Andrew Wiel, médico, examinó la herida al día siguiente y afirmó que «no había habido mejora objetiva en su apariencia, blandura o movilidad». Sin embargo, el estudiante le dijo a Weil que el ritual le había afectado profundamente, porque nadie le había prestado jamás tanta atención.9
 
Rolling Thunder utilizaba ritos, imaginería mental y tratamientos herbolarios para «medicar» a sus pacientes. Al igual que la mayoría de los chamanes, no se dedicaba exclusiva­mente a practicar curaciones espirituales. Durante muchos años había trabajado como empleado en los ferrocarriles del estado de Nevada. Al jubilarse, había organizado una peque­ña comunidad espiritual llamada Meta Tantey, o «Que la paz os acompañe». Visitantes procedentes principalmente de Eu­ropa occidental y de Norteamérica pasaban algún tiempo en Meta Tantey, estudiando la medicina y los estilos de vida indí­genas de Norteamérica. En 1984, después de la muerte de su esposa, Spotted Fawn, Rolling Thunder cerró su consultorio, pero siguió dando conferencias y asesoramiento.
 
En el modelo de Rolling Thunder, la curación espiritual hace hincapié en el amor y el respeto más que en la comprensión intelectual.
 
-Todo empieza por el respeto hacia el Gran Espíritu -dijo en una ocasión- y el Gran Espíritu es la vida que está en to­das las cosas, en todos los seres y las plantas, e incluso en las rocas y los minerales. Todas las cosas tienen su propia voluntad, su propia senda y su propio propósito. Esto es lo que se debe respetar)°
 
Para Rolling Thunder, tanto los médicos alopáticos como los curanderos indígenas están incluidos en la categoría de «personal sanitario», y en diversas ocasiones se le ha pedido que visite hospitales para enseñarles a los pacientes a «hablar con su cuerpo» a fin de acelerar su recuperación. Rolling Thunder observa muy cuidadosamente a los enfermos, llegan­ do a pasar hasta tres días antes de decidir el tratamiento que debe dispensarles, o incluso si es conveniente que les «medique». Por ejemplo, a un paciente con un hueso fracturado o con el apéndice perforado lo manda al médico. Su pronóstico no sólo depende de la condición del paciente y del tratamiento, sino de que su «curador interior» esté o no activado.
 
Algunos autores antropológicos han criticado duramente a Rolling Thunder, alegando que su nombre no aparece en los registros gubernamentales de los Estados Unidos y sugiriendo que no es realmente indio. También afirman que se ha enriquecido explotando a la gente que ha tratado y que su modelo de curación no es auténtico. Rolling Thunder responde que no ha querido que su nombre figurara en los archivos gubernamentales porque le desagrada la Oficina Estadounidense de Asuntos Indios. Admite haber adoptado creencias y prácticas de distintas tradiciones tribales, incluida la cherokee (tribu de su nacimiento) y la shoshone (tribu por la que fue adoptado). Esto ha permitido que se le reconociera como curandero intertribal. Además, tampoco ha ocultado el hecho de tener sangre blanca. De haber explotado a la gente que ha tratado, Rolling Thunder probablemente habría sido objeto de acciones judiciales, ya que vive en una parte del país muy propensa a dicha práctica. Por otra parte, su humilde estilo de vida no sería consecuente con dichas acusaciones. Las ideas políticas de Rolling Thunder le han convertido en un personaje polémico y a lo largo de los años se han difundido muchos rumores para desacreditarle.
 
 
 
Wallace Black Elk
 
Conocí al chamán sioux Wallace Black Elk en 1984. Wallace es sobrino nieto de Nicholas Black Elk, cuyas experien­cias visionarias infantiles han sido recogidas en Black Elk Speaks. En dicha visión, a Black Elk se le otorga el conoci­miento del árbol del mundo, imagen chamánica que conecta el mundo medio (realidad ordinaria) con el mundo superior (realidad extraordinaria o «mundo espiritual»). Un abuelo sioux que apareció en su visión le dijo a Black Elk que salvaría su nación, logrando que el árbol del mundo floreciera en el centro de la misma.” Durante varios años el joven tuvo miedo de hablar de su experiencia, pero por fin la reveló cuando in­tuyó que los rituales tradicionales caían en el olvido.
 
Nicholas Black Elk comprendió que todo había sido creado por el gran espíritu para el bien de la tierra. El mensaje de Wallace Black Elk es el mismo: «aprendamos a confiar en la voz de los espíritus».12 Nacido en 1921, Wallace recibió su primera visión a los nueve años y ahora describe su misión como la de un «explorador». La mayoría de sus colegas se mantienen, apegados a su gente, fieles al juramento chamánico tradi­cional de aliviar por todos los medios el sufrimiento. Pero Wallace se aventura en nuevos campos, para determinar si la idea sioux de curación espiritual será bien recibida. Está dis­puesto a compartir su modelo curativo con cualquier grupo de «habitantes de la tierra» que se interesen por su mensaje. Se­gún Wallace, la responsabilidad actual de los seres humanos es la de encaminar todos sus actos a la conservación de la ma­dre tierra, que está en peligro. Su tribu le ha nombrado porta­dor de la pipa sagrada y la utiliza para celebrar ritos cuando se encuentra con una audiencia interesada.
 
Wallace insiste en que la comunicación espiritual es lo que más necesitan hoy en día los habitantes de la tierra. Esto puede conseguirse cantando y rezando con sinceridad, a través de lo cual Wallace se mantiene en contacto con el mundo espiri­tual. Hablando de una de sus poderosas experiencias, ha co­mentado que «el poder del Gran Espíritu es como la descarga de un rayo sobre los sentidos; mi mente parece un receptor de televisión, con el que veo todos los colores sagrados: azul, rojo, amarillo y blanco». Ha calificado su pipa sagrada de «te­léfono», porque le permite ponerse directamente en contacto con los poderes espirituales.
 
Wallace cree que una de sus visiones puede ser profética. Hace referencia a las leyes y reglas del mundo occidental, que cree basadas en la envidia y en la avaricia, en lugar de la co­munión espiritual por la que él aboga.
 
Hay un enorme monstruo con un estómago sin fondo que todo lo consume. Cuando la boca del monstruo esté a punto de morder esta roca, saldrá un fuego del centro de la misma y le volará la cabeza.
 
Esta profecía parece referirse a los hábitos de explotación de las sociedades industrializadas. En su afán de consumo, el mundo occidental ingiere la roca -es decir, la tierra- pero al hacerlo desequilibra la naturaleza y los volcanes entran en erupción. Este poder acaba por destruir al monstruo.
 
Wallace ha conducido ceremonias inipis, o de baños de vapor, para grupos tan diversos como estudiantes universitarios, sociedades profesionales e indios encarcelados. En 1985 orga­nizó una de las primeras danzas al sol para participantes no in­dios. William Lyon, un antropólogo que ha trabajado con Wallace, ha observado que se prepara constantemente para su próxima búsqueda visionaria. A fin de obtener una nueva visión, Wallace modifica frecuentemente sus rituales. Por ejemplo, Lyon observó que la ceremonia inipi de un año de­terminado incluía varias nuevas canciones, así como una nue­va serie de atavíos rituales en el altar.
 
Las inipis forman también parte del repertorio de Rolling Thunder, que en una ocasión me invitó a participar en una de ellas. El ritual fue organizado para facilitar la limpieza personal, de modo que mis amigos y yo pudiéramos ayudarle a llevar a cabo una sesión curativa. La estructura estaba construida con renuevos doblados y atados, cubiertos por pieles de ani­males. Había un grupo de nueve hombres sentados en círculo, mientras se vertían cazos de agua sobre unas rocas sacadas de una hoguera. Cuando el agua entraba en contacto con las rocas, se oía un siseo explosivo, seguido de un intenso calor que envolvía nuestros cuerpos desnudos. Nos turnamos para verter el agua y el calor llegó a ser tan intenso que creí que me ardía la piel. Comprendí que no podía luchar contra el calor. Era preciso recibirlo y dejarse transportar. Me sentí al unísono con el calor, con el aire cálido y dejé que cada bocanada ensalzara mi sensación. Conforme el sudor brotaba de mi cuerpo, me sentí purgado de ansiedad, de depresión y de toda preocupación insignificante que pudiera impedirme participar plenamente en la ceremonia curativa que tendría lugar a continuación.
 
La invitación de Rolling Thunder fue típica de muchos chamanes, que ofrecen a los observadores sinceros la oportunidad de aprender sus tradiciones. María Sabina pensaba que el mundo entero, no sólo la comunidad de curanderos indígena, necesitaba la «antigua sabiduría» para facilitar la cura­ción, el amor y la paz sobre el planeta. Esta actitud abierta contrasta radicalmente con el sigilo y dogmatismo característicos de los médicos alopáticos, que se despreocupan casi por completo de los aspectos espirituales o comunitarios de la sa­lud y la curación.
 
 
 
Un modelo de curación chamánico
 
Desde hace varias décadas, los científicos sociales y conductistas se han dedicado a recoger datos que reflejan la amplia variedad de sistemas de curación humanos. Las enferme dades y las heridas son experiencias universales, pero cada grupo social las clasifica implícita o explícitamente en cuanto a su causa y tratamiento. Además, cada individuo tiene un sistema de creencias que le facilita una explicación sobre cómo mantenerse sano y superar las enfermedades.
 
En cuanto al sistema de creencias chamánico, Claude Lévi Strauss ha propuesto que el sistema lógico desarrollado por los pueblos tribales es tan riguroso y completo como el de la ciencia moderna. Otros científicos han realizado evaluaciones similares. Por ejemplo, en su evaluación del chamanismo indio pima, el etnólogo B. L. Fontana ha afirmado que se trata de una «teoría no occidental de la enfermedad, tan sutil y sofisticada como cualquier otra».14 Los principios del cha­manismo pima han sido minuciosamente detallados, como consecuencia de un estudio en el que el antropólogo Donald Bahr colaboró con un chamán, un traductor pima y un filólogo pima. En 1986 tuve la oportunidad de conocer a los indios pima, que viven en el estado de Arizona, aunque su cultura se extiende por el norte de México.`
 
Entre los pimas, el diagnóstico es tan importante como el tratamiento y es el chamán quien lo lleva a cabo. Según el mo­delo de curación pima, el cuerpo es un depósito estratificado de fortalezas y debilidades adquiridas a lo largo de la vida. La función del chamán consiste en realizar un diagnóstico preciso y dejar entonces el tratamiento del paciente en manos de otros curanderos. Para ello, se cree que los chamanes cuentan con la ayuda de espíritus benévolos. En realidad, se supone que son dichos espíritus quienes reclutan, forman y ordenan a los chamanes que actúen.
 
La etiología, o causa de la enfermedad, determina el tratamiento de la dolencia. Hay un tipo de dolencias que se conside­ra intratable, ya sea porque el cuerpo cuenta con la capacidad necesaria para combatirlas (como por ejemplo el estreñimiento, la indigestión o las mordeduras venenosas), o porque no existe posibilidad de cambio (como en el caso de retraso men­tal, defectos de nacimiento y maleficios). Hay otra categoría que se cataloga como «enfermedades pasajeras», causadas su­puestamente por impurezas tales como un calor excesivo o líquidos nocivos que «pasan» por el cuerpo. Cuando se les habla a los chamanes pima de la teoría de los gérmenes, no la rechazan ni dudan de la autenticidad de su propio sistema. Se limitan a incorporar los gérmenes en su lista de impurezas que pueden causar enfermedades pasajeras.
 
La tercera categoría es la de las «enfermedades residentes», así denominadas porque «residen» en el cuerpo durante un periodo considerable. Se supone que la causa de las enfermedades residentes obedece a una conducta indebida, con relación a ciertos objetos peligrosos como las plumas de busardo, las nubes, los coyotes, los ciervos, el estramonio y los correcaminos. Estos objetos fueron dotados de propiedades espirituales en el momento de la creación y transgredir su in­tegridad es un acto inmoral que se paga Cuando observaron que los europeos no contraían enferme­dades residentes al violar dichos objetos de poder, los cha­manes no perdieron la fe en su teoría. Llegaron a la ingeniosa conclusión de que sólo los pirras eran susceptibles a dichas en­fermedades.
 
La conducta del paciente facilita pistas importantes para e diagnóstico y el tratamiento de la dolencia. Son propios de las enfermedades pasajeras síntomas tales como la fiebre, la urticaria, las hemorroides y las úlceras. Las enfermedades residen­tes pueden identificarse por una conducta errática o compulsiva, así como por actividades letárgicas o autodestructivas. Las enfermedades del primer grupo pueden ser comunicables, pero no las del segundo.
 
El tratamiento de las enfermedades pasajeras suele incluir hierbas. Al descubrir las medicinas alopáticas, éstas han sido incluidas en la lista de agentes curativos para dolencias pasajeras. El tratamiento de enfermedades residentes se realiza a base de cánticos, canciones, oraciones, soplando para alejar del paciente los agentes nocivos, succionando los elementos dañinos de su cuerpo, comiéndose la carne del objeto peligro­so cuya violación ha causado la enfermedad, o colocando al paciente en un cuadro de arena. Los cuadros de arena están especialmente recomendados para la «enfermedad del viento», mientras que se considera que un manjar puede ser útil para la «enfermedad del ciervo» o la «enfermedad del conejo».
 
En los casos de enfermedades residentes, se usan ciertos instrumentos curativos (tales como cristales, el humo del tabaco y las plumas de águila) para conectar el poder (o corazón») del chamán con la capacidad autocurativa del paciente, y otros (como sonajeros y la voz del chamán) para dirigirse a los espíritus. Los herbolarios también pueden apelar a los espíritus mientras aplican su tratamiento. Las enfermedades residentes son tratadas primordialmente por los chamanes, mientras que de las pasajeras se ocupan los alópatas o los her­bolarios. En el sistema pima, los pacientes tienen el derecho a ser tratados y la obligación de cooperar con el curandero. También están obligados a no repetir la violación de los objetos peligrosos que haya causado la enfermedad residente. Toda persona está dotada de capacidades o «fuerzas» internas, situadas en lugares específicos del cuerpo. En las enfermedades residentes, la fuerza de cada objeto peligroso establece un vínculo con la fuerza correspondiente de la víctima. Así pues, la fuerza de la víctima puede convertirse en depósito de la en­fermedad. Cuando el chamán la ha localizado, pueden iniciarse tratamientos tales como el masaje de los músculos o la succión de las impurezas.
 
En cuanto a la cuestión de responsabilidad ética sanitaria, de derechos y obligaciones, los pimas creen que la familia del paciente tiene derecho a recibir tratamiento para el miembro indispuesto de la familia. Los padres tienen la obligación de evitar la violación de la dignidad de objetos peligrosos, ya que esto puede provocar no sólo su enfermedad sino la de sus hijos. (Las infracciones de los padres se consideran causa frecuente de los defectos de nacimiento de los hijos.) El conjunto de la sociedad tiene el derecho y la obligación de disponer de especialistas sa­nitarios al servicio de sus miembros, y la sociedad está también obligada a obedecer las leyes espirituales tradicionales, para que sus miembros estén protegidos de plagas y epidemias.
 
El objetivo de este modelo de curación es el de conservar la «senda» o tradición de los pimas, otorgado a la tribu en el momento de la creación. La tradición pima intenta ser una ayuda en la vida de los individuos y mantener la sociedad «decorosa». El resultado de dicho decoro es la salud y la alegría; el quebrantamiento de los mandamientos tradicionales con­duce a la enfermedad.
 
Sean o no conscientes de ello, todos los especialistas sanitarios actúan según un modelo determinado. El modelo pima y los modelos chamánicos en general, se diferencian característicamente del modelo alopático occidental en cuanto a que contribuyen a facilitar un acercamiento a la naturaleza, al propio cuerpo y al crecimiento espiritual del individuo. Además, estimulan a la gente a tomar decisiones vitales de un modo que refleja los ideales de armonía y conocimiento. Estos mo­delos representan un enfoque sanitario estructurado y medi­tado, que intenta reparar el tejido rasgado del vínculo del individuo con la tierra, así como las frecuentes fracturas entre el cuerpo y la mente.
 
La medicina alopática, operando desde su muy distinto modelo, ha realizado grandes progresos desde su aparición. Sin embargo, existen todavía ciertas lecciones que podría aprender de los chamanes del mundo y que le serían de gran ayuda en su esfuerzo por tratar los problemas humanos, algunos de los cuales puede que sean más graves en la actualidad que cuando los antiguos chamanes recibieron sus primeras vi­siones.
 
Datos Bibliograficos
* Stanley Krippner es profesor de psicología y director del Center for Counsciousness Studies en el Saybrook Institute de San Francisco, donde entre otros cursos dirige el de “psicología del chamanismo”. Precursos de la parapsicología y de la investigación sobre la conciencia desde los años sesenta, ha investigado los estados de conciencia chamánicos y su pertinencia actual como instrumento terapéutico. Entre sus obras más recientes figuran The Realms of Healing, Healing States y Human Possibilities.
 
 
1. R. G. Wasson, The Wondrous Mushroom: Mycolatry in Mesoa­merica (Nueva York, McGraw-Hill, 1980).
 
2. A. Estrada, María Sabina: Her Life and Chants (Santa Barbara, California, Ross-Erickson,1981).
 
3. S. Krippner y M. Winkelman, «Mana Sabina: Wise Lady of the Mushrooms», Journal of Psychoactive Drugs 15 (1983), pp. 225-228.
 
4. Estrada, María Sabina.
 
5. R. L. Van de Castle, The Psychology of Dreaming (Morristown, N. J., General Learning Press, 1971).
 
6. J. Halifax, Shamanic Voices: A Survey of Visionary Narratives (Nueva York, E. P. Dutton, 1979), p. 251.
 
7. Ibid.
 
8. D. Boyd, Rolling Thunder (Nueva York, Random House, 1974), p.21.
 
9. A. Weil, Health and Healing (Nueva York, E. P. Dutton, 1983), p.163.
 
10. S. Krippner y A. Villoldo, The Realms of Healing (Millbrae, Cali­fornia, Celestial Arts, 1976), p. 58.
 
11. J. G. Neihardt, Black Elk Speaks: Being the Life Story of a HolyMan of the Oglala Sioux (Nueva York, Washington Square Press, 1972), p. 182. (Original publicado en 1932.)
 
12. W. S. Lyon, «The Dynamics of Change in Contemporary Sioux Shamanism», en R. Heinze (ed.), Proceedings of the Second International Conference on the Study of Shamanism (Berkeley, California, Indepen­dent Scholars of Asia, 1985), pp. 94-103.
 
13. C. Lévi Strauss, «The Structural Study of Myht», Journal of American Folklore 78 (1955), pp. 429-444.
 
14. B:L: Fontana, «Prólogo» en D:M: Bahr, J. Gregorio, Piman Shamanism and Staying Sickness (Tucson, University of Arisona Press, 1974), pp. IX-XI.
 
15. Bahr y otros, Piman Shamanism and Staying Sickness
Published in: on January 13, 2009 at 8:46 pm Leave a Comment

NAGUALISMO

Un Estudio sobre el Folklore e Historia Nativa de América
Por Daniel O. Brinton, A.M., M.D., L.L.D., D.SC. Profesor de la Universidad de Arqueología y Linguistica Americana de Pensylvannia. Leído ante la Sociedad Filosófica Americana el 5 de Enero de 1894
 

Partes I
1. Las palabras Nagual, Nagualismo, Nagualista.
Las palabras “nagual”, “nagualismo”, “nagualista”, han sido corrientes en la prosa inglesa por más de setenta años; se las puede encontrar en toda una variedad de libros publicados en Inglaterra y en los Estados Unidos*, no obstante aún no las encontrarán en ningún diccionario de lengua inglesa, ni tampoco tiene lugar el “Nagualismo” en ninguna de las numerosas enciclopedias o lexicones, sea en inglés, francés, alemán ni español.
 
Esto no se debe a su falta de importancia, dado que en los últimos doscientos años, como demostraré, ha sido reconocido como un culto tan poderoso como misterioso, que unió a muchas y diversas tribus de México y Centroamérica en una oposición organizada contra el gobierno y la religión que fuera introducida desde Europa, culto cuyos miembros habían adquirido y utilizaban extrañas facultades y un conocimiento ocultista que los emparejaba con los más afamados taumaturgos y teodidactas del Viejo Mundo, y que preservó hasta nuestros días el pensamiento y la forma de un ritual largamente suprimido.
 
En varias publicaciones previas me he referido brevemente a esta secreta fraternidad**(1) y a sus objetivos; y ahora creo que vale la pena ordenar mis notas y presentar lo que he encontrado de valor acerca del Origen, Objetivos y Significado de este Misterio Eléusico de América. Trazaré su extensión geográfica y procuraré descubrir cuál fue, y es, su secreta influencia.
 
2. Las primeras referencias al Nagualismo.
 
La más antigua descripción que encontré sobre sus ritos particulares es la del historiador Herrera, quien los halló en 1530 en la provincia de Cerquin, en la parte montañosa de Honduras, y es la que sigue:
 
“El Diablo acostumbraba a engañar a estos nativos apareciéndoseles en forma de león, tigre, coyote, lagartija, serpiente, pájaro o cualquier otro animal. A estas apariciones ellos le dan el nombre de Naguales, que es algo así como decir guardianes o compañeros; y cuando ese animal muere, también muere el Indio al que estaba asignado. La manera en que se formaba esta alianza ara así:
 
El indio se dirigía a un sitio muy retirado, y allí apelaba a los arroyos, montañas y árboles a su alrededor, y llorando imploraba para sí mismo los favores conferidos a sus ancestros. Luego sacrificaba un perro o un pollo, y con la sangre se mojaba la lengua, las orejas u otras partes de su cuerpo, y se echaba a dormir. Estando dormido o semidormido, podía ver a uno de estos animales mencionados, quien le decia:
 
 ”Tal dia ve de caceria, y el primer animal o ave que veas será mi forma, y permaneceré contigo como tu compañero y Nagual, para siempre”.
 
Así su amistad quedaba sellada con tanta fuerza que si uno moría, también el otro; y sin un Nagual, los nativos pensaban que nadie podía volverse rico o poderoso.” *(2)
 
La provincia de Cerquin parece haber estado poblada por una tribu perteneciente al gran stock de los Mayas, semejante a aquellas que ocupaban la mayor parte del area de lo que hoy es Yucatan, Tabasco, Chiapas y Guatemala.**
Más adelante diré algo acerca de la legendaria hechicera que sus tradiciones reconocen como la Maestra de sus ancestros y Fundadora de su nación.
 
Llamaré la atención ahora sobre el hecho de que en ninguno de los dialectos específicamente mexicanos o aztecas encontramos la palabra “nagual” en el sentido en que se emplea en el extracto anterior, y esto es una fuerte evidencia de que el origen del Nagualismo no debe ser buscado en esas lenguas.
 
3. El Naualli de los Aztecas, sus clases y Supuestos Poderes
 
Encontramos, sin embargo, en la lengua nahuatl -que es el nombre adecuado de los Aztecas-, una cantidad de derivativos de la misma raíz, na; entre ellas la misma palabra nahuatl, todo ello conteniendo la idea de “sabiduria” o “conocimiento”.
 
Los primeros misioneros de Nueva España a menudo hablan del naualli (plural, nanahualtin), maestros del conocimiento místico, practicantes de artes negras, magos o hechiceros. No siempre eran personas malignas, aunque parecen haber sido generalmente temidos. La fuente más antigua de información sobre ellos es la del Padre Schagun, quien en su invaluable Historia nos da el siguiente párrafo:
 
“El naualli, o mago, es aquel que asusta a los hombres y succiona la sangre de los niños durante la noche. Es muy hábil en la práctica de estas artes, conoce todas las artes de la hechicería (nauallotl) y las emplea con astucia y habilidad, pero sólo para beneficio de los hombres, nunca para dañarlos.
Aquellos que recurren a tales artes con intereses malignos, hieren el cuerpo de sus víctimas, los hacen perder la razón y los asfixian. Estos son hombres malvados, necromantes.*
(3)
 
Al examinar los posteriores trabajos de los clérigos Romanos en Mexico, resulta evidente que la Iglesia no veía con ojo tan indulgente el ejercicio posiblemente inofensivo, o incluso beneficioso, de tales dispositivos mágicos.
Encontramos una explicación posterior de lo que fueron, preservada en un trabajo de instrucción para confesores, publicado por el Padre Juan Bautista, en Mexico, en el año 1600.
 
“Hay magos que se llaman a sí mismos teciuhtlazque**, y también por el término nanahualtin, que conjuran las nubes cuando hay peligro de sequía, para que las cosechas no resulten dañadas. También pueden hacer que un clavo parezca una serpiente, o que una alfombrita parezca un ciempies, o que una piedra parezca un escorpión, y trucos similares. Algunos de estos nanahualtin se transforman a sí mismos tomando todas clases de apariencias, como un tigre, un perro o una comadreja. Otros cambian sucesivamente de apariencia, como un buho, un gallo o una comadreja, y cuando uno se prepara para atraparlos, otra vez cambian la forma, apareciendo como un gallo, un buho, y otra vez una comadreja. Estos se llaman a si mismos nanahualtin ***”
 
En esta confusa frase hay un intento evidente de distinguir entre la transformación real y la que sólo aparece ante el observador.
 
En un trabajo de características similares, publicado en Mexico unos años después, el “Camino Del Cielo” del Padre Nicolas de Leon, encontramos una serie de preguntas que un confesor debe hacer a cualquiera de sus feligreses sospechoso de practicar estas artes necrománticas. Estas revelan bastante claramente qué era lo que se creía que hacían estos practicantes del ocultismo. El pasaje que sigue relata las palabras en boca del sacerdote:
 
“¿Eres un adivino? ¿Predices eventos leyendo signos, o interpretando sueños, o a través del agua, dibujando circulos y figuras en su superficie? ¿Limpias y adornas con guirnaldas de flores los lugares donde se preservan los ídolos? ¿Conoces ciertas palabras para conjurar el éxito en la cacería, o para atraer la lluvia? ¿Succionas la sangre de otros, o vagas en la noche invocando al Demonio? ¿Has tomado peyote, o se lo has hecho tomar a otros, a fin de averiguar sus secretos, o para descubrir donde habia cosas robadas o perdidas? ¿Sabes cómo hablarle a las serpientes para que te obedezcan?**** “
 
4. Los Tóxicos Sagrados: Peyotl, Ololiuhqui, Teopatli, Yax Da, etc.
 
4. Este interesante pasaje aclara considerablemente las capacidades y prácticas de los nagualista. No es lo menos importante el uso del tóxico peytl, una decocción que parece haber tenido un papel predominante en sus ceremonias.
Peyotl es el nombre nahuatl de cierta planta con una raíz blanca tuberosa, que es la porción que se emplea. Se la encuentra como “pellote” o “peyote” en la Farmacopea Mexicana como remedio popular, pero no figura su nombre científico.
Segun Paso y Troncoso, es una de las Compositae, una especie del género Cacalia*(4) . El Padre Sahagun la menciona en varios párrafos, diciendo que crece en el Sur de Mexico y que los aztecas heredaron el conocimiento de esta planta de los antiguos Chichimecas. Era utilizada como tóxico.
“Aquellos que comen o beben de este peyote tienen visiones, a veces aterrorizantes y a veces lúdicas. La intoxicación que causa dura varios días. Los Chichimecas creían que les daba coraje en tiempos de peligro, y que disminuía los espamos del hambre y de la sed”.**
Su uso continuó hasta mucho después, y muy probablemente no ha muerto aún.
Su composición y método de preparación se informan en una lista de bebidas prohibidas por las autoridades españolas, en 1784, como sigue:
 
Peyote: Especie de vinagrilla, de mas o menos del tamaño de una bola de billar, que crece en suelo seco y estéril. Los nativos la mastican y la arrojan en un mortero de madera, donde se la deja fermentar; se le agrega hojas de tabaco para darle acritud. La consumen de esta forma, a veces con tajaditas del peyote mismo, en sus festividades más solemnes, aunque da pesadez al intelecto e induce visiones extravagantes y terribles ((sombras muy funestas).“***
 
El peyotl no era la única hierba preciada como medio de poner el alma en condición de unión hipostática con la divinidad. Tenemos abundante evidencia de que mucho después de la conquista, las semillas de una planta llamada Ololiuhqui eran tenidas en alta estima para ese propósito.
 
 En el Confesionario del Padre Bartolomé de Alva, el sacerdote se supone que debe inquirir como sigue:
 
“Pregunta: ¿Has amado a Dios sobre todas las cosas? ¿Has amado cualquier cosa creada, adorandola como si fuera Dios?
Respuesta: He amado a Dios con todo mi corazon, pero a veces he creido en sueños, y tambien en las hierbas sagradas peyote y ololiuqui, y en otras cosas similares (onicneltocac in temictli, in xiuhtzintli, in peyotl, in ololiuhqui, yhuan in occequitlamantli)* “
 
Las semillas del ololiuhqui parecen haber sido empleadas externamente.
Eran el elemento activo en el misterioso ungüento conocido como “El Remedio Divino” (teopatli), acerca del que encontramos alguna información en los trabajos del Padre Agustin de Vetancurt, quien vivió en Mexico a mediados del siglo XVII.
El escribe:
 
“Los sacerdotes paganos hacian uso de un unguento compuesto de insectos como arañas, escorpiones, cienpiés y otros por el estilo, que preparaban los neófitos en sus templos. Quemaban estos insectos en un cuenco, recogian las cenizas y las mezclaban con hojas de tabaco verdes, hormigas vivas e insectos, y la semilla hecha polvo de una planta llamada ololiuhqui, que tenia el poder de inducir visiones, y cuyo efecto era el de destrozar el raciocinio.
Bajo la influencia de este unguento conversaban con el Diablo, y él practicaba su influencia sobre ellos. Creian asimismo que que este los protegía, y por esto no temían entrar en la foresta durante la noche.
Tambien era empleado como remedio en diversas enfermedades, y la acidez de la influencia del tabaco y el ololiuhqui ellos lo atribuian a la intervención divina. Hay algunos en nuestros días que usan en secreto este unguento para hechiceria, perdiendo la razon bajo su influencia; especialmente algunos viejos y viejas, que están preparados para ser presa fácil del Diablo.” **
 
El botánico Hernandez observa que otro nombre de esta planta es coaxihuitl, “la planta serpiente”, y agrega que su semilla contiene un veneno narcótico asociado al genero Solanum, del cual la mortal Sombra Nocturna es una especie familiar.
 
Habla de su uso en rituales sagrados en estos términos: “Indorum sacrifici, cum videri volebant versari cum superis, ac responsa accipere ab eis, ea vescehantur planta, ut desiperent, milleque phantasmata et demonum observatium effigies circumspectarent.“ ***
 
De las dos plantas mencionadas, el ololiuhqui y el peyotl, la primera era considerada la más potente en virtudes espirituales.
“La veneran tanto como si fuera Dios”, dice un teólogo del Siglo XVII *, “El que ingería de estas hierbas era llamado payni (del verbo pay, ingerir medicina), y más especificamente tlachixqui, Vidente, refiriendose a la mística “segunda vista”, o sea un adivino o profeta (del verbo tlachia, ver).
 
El Tabaco también tenía un lugar prominente en estos ritos, aunque no tan importante. Se lo empleaba en dos formas: en hojas secas (picietl), las que para usos sagrados debía ser quebrada y molida siete o nueve veces; y la hoja verde mezclada con lima, y a esto lo llamaban tenextlecietl (de tenextli, lima).
Asociada al efecto de estas, hay un tóxico en uso en el Sur de Mexico y en Yucatan, preparado con la corteza de un árbol al que los Mayas llamaban baal-che. Los blancos llaman a esta bebida “pitarilla”. Es bastante popular entre los nativos, y aún hoy le atribuyen un caracter sagrado, llamándola “yaz ha”, la primer agua, el fluido primigenio. Dicen que este fue el primer liquido creado por Dios, y cuando El volvió a su hogar en el cielo, dejó esta bebida y su producción a cargo de los dioses de la lluvia, los cuatro Señores Pah-Ahtuns.**
 
5. Clarividencia y Telepatía durante la intoxicación
 
La intoxicación de alguna clase era parte esencial de muchos de estos ritos secretos. Se la consideraba como un método de arrojar al individuo fuera de sí mismo y en relación con los poderes supremos. Lo que el viejo historiador Padre Joseph de Acosta nos dice acerca de los clarividentes y telépatas aborigenes, bien merece una descripción de sus modernos representantes:
 
“Algunos de estos hechiceros toman cualquier forma que deseen, y vuelan por el aire con increible velocidad y atravesando grandes distancias. Nos dicen lo que está sucediendo en localidades remotas mucho antes de que que las noticias alcancen a llegar. Los espaniardos los han oido reportar motines, batallas, revueltas y muertes que sucedían a doscientas o trescientas leguas, en el mismo día en que estaban sucediendo, o al dia siguiente.”
 
“Para practicar este arte, los hechiceros, usualmente mujeres viejas, se encierran en una casa y se intoxican hasta el grado de perder la razón. Al día siguiente están listas para responder las preguntas.” *
 
Las plantas con poderes similares para excitar vívidas visiones y distorsionar la imaginación, y que, por lo tanto, eran usadas en ritos mágicos, eran el thiuimeezque, en Michoacan, y el chacuaco, en Baja California. **
 
6. El Naualli del Mexico Moderno.
 
A pesar de todo el esfuerzo, esta clase de practicantes de la maravilla continuaron prosperando en Mexico. Encontramos un libro de sermones publicado por el Jesuita Padre Ignacio de Paredes, en lengua nahuatl, de 1757, en el que denodadamente previene a sus oyentes sobre no invocar, consultar ni tratar a estos “diabólicos hechiceros, los nagualistas, ni a aquellos que conjuran mediante humo”. **(5)
 
Todavía no han perdido su poder; tenemos evidencia suficiente de que muchos niños de una vasta zona de esta tierra aún escuchan con respeto las historias de las misteriosas facultades atribuidas a los nanahualtin. Un observador viajero alemán, Carlos Von Gagern, nos informa que se los cree capaces de causar enfermedades y otros daños, que deben ser contrahechizados por el exorcismo apropiado, entre los cuales la lectura en alta voz de ciertos pasajes bíblicos es considerado uno de los más potentes.
 
El historiador Orozco y Berra habla de los poderes atribuidos actualmente al nahual en Mexico entre las clases más bajas, en estas palabras:
 
“El nahual es generalmente un Indio viejo con ojos rojos, quien sabe cómo transformarse en un perro negro, lanudo y horrible. La mujer bruja puede convertirse en una bola de fuego; tiene el poder de volar, y durante la noche entra por las ventanas y succiona la sangre de los niños pequeños. Estos hechiceros hacen pequeñas figuras de harapos o arcilla, les insertan una espina de maguey y las esconden en algun lugar secreto; y puedes estar seguro de que la persona contra la cual se hizo el conjuro sentirá dolor en la parte donde se insertó la espina. Todavía existen entre ellos los “hombres medicina”, que tratan al enfermo por medio de extrañas contorsiones, invocan a los espíritus, pronuncian encantamientos mágicos, soplan sobre la parte donde hay dolor, y sacan del paciente espinas, hormigas, o piedrecitas. Saben cómo preparar bebidas que provoquen enfermedades; y cuando los pacientes son curados por otros, los convalescientes deben despojarse de algo de su propiedad, como un broche del cabello, o alguna ropa. Aquellos que poseen el ojo diabólico pueden, por el sólo hecho de mirar a los niños, privarlos de belleza y de salud, y aún causarles la muerte.” *****
 
7. El Tonal y el Tonalpouhque: el sistema de natalidades de los nahuas.
 
Como ya he dicho, en ningun registro del Nagualismo puramente Mexicano, o sea, Azteca, encontramos la palabra nagual empleada en el sentido que se le da en el pasaje de Herrera, de que es un espíritu guardian persona, o un genio tutelar.
 
Estas tribus tenian, por cierto, una creencia en tales poderes protectores, y sostenían que estaban conectados con el día de nacimiento de una persona. Lo llamaban el tonalli de la persona, una palabra que traducida significa “que le es inherente”, que hace a su individualidad, su Ello.
La raíz de la que deriva es tona, calentar, o ser cálido, de la cual también deriva tonatiuh, el Sol. Tonalli, en cuya composición se pierde la última sílaba, es de alguna manera la palabra para calor, verano, alma, espíritu y día, y también para compartir la porción que es de uno. Así to-tonal es espíritu, o alma en general; no-tonal, mi espíritu; no-tonal en “ipan no-tlacat” es “el signo bajo el cual nací”, por ejemplo, el signo astrológico de ese día.
De aquí viene el verbo tonalpoa, contar o estimar los signos, es decir, hacer el horóscopo de una persona; y tonalpouhque, los adivinadores cuya tarea era practicar este arte. *(7)
 
Estos tonalpouhque son largamente descriptos por el Padre Sahagun. **
El los diferencia del naualli, aunque es claro que se corresponden en funciones a los sacerdotes nagualisticos de las tribus sureñas. Por el número y nombre del día de nacimiento, ellos predicen el destino del niño, y establecen el poder o la influencia espiritual que governará su carrera.
 
El tonal no era de ninguna manera una posesión segura. Era una especie de “mascota” independiente: en tanto permaneciera con la persona, esa persona disfrutaría de salud y prosperidad, pero podía marcharse o extraviarse, y entonces sobrevenían la desgracia y la enfermedad. Esto es lo que sugieren en lengua nahuatl los verbos tonalcaualtia, “parar o suspender el tonal”, o sea, “shockear o asustar”; y tonalitlacoa, lastimar o dañar al tonal, es decir, encantar o hechizar a alguien.
 
Esto explica el propósito real de los conjuros y encantamientos que llevaba a cabo el doctor nativo cuando visitaba al enfermo. Era para convocar al tonal, forzarlo o persuadirlo de que vuelva: y por lo tanto, la ceremonia llevaba el nombre de “restitución del tonal”, y estaba, más que ninguna otra, profundamente imbuida de las supersticiones del Nagualismo.
El principal oficiante era llamado tetonaltiani, “aquel que se entiende con el tonal”.
Más adelante mostraré la fórmula que se recitaba en tales ocasiones.
 
8. La fraternidad azteca de los “Magos Maestros”
 
Hay una vaga mención en los registros aztecas de una orden semi-sacerdotal, a los que llamaban naualteteuctin, que se podría traducir como “Magos Maestros”. También se los conocía como teotlauice, “compañeros sagrados de armas”. Como en el caso de la mayoria de los teteuctin, o nobles, la entrada a la orden era una severa y prolongada ceremonia de iniciación, cuyo objeto no era meramente testear la resistencia al dolor y los poderes de auto-negación, sino, especialmente, arrojar la mente a ese estado subjetivo en el cual se entra en contacto con lo divino, en el cual se puede “tener visiones y ensoñar”.
 
La orden declaraba como su patrón y fundador a Quetzalcoatl, “la serpiente emplumada”, quien, como se vera más adelante, también era el patron de los nagualistas tardíos. *(8)
 
La palabra naualli tambien se encuentra entre los antiguos Nahuas en composición como parte de nombres, siempre con el significado de “mago”, como en “Naualcuauhtla”, un jefe de los Chalcos, que significa “Bastón de Brujo”, refiriendose probablemente al bastón o vara empleada por los brujos en el hechizo**; o también en Naualac, el “Agua del Brujo”, un lago artificial no lejos de Ciudad de Mexico, rodeada de templos en ruinas, descripta por M. Charnay. *(8)
 
 
9. El espíritu guardián personal.
La creencia en un espiritu guardián personal era una de las doctrinas fundamentales del Nagualismo, pero esta creencia de ninguna manera connota el significado completo del término (como erroneamente declaró Mr H. H. Bancroft)
 
El sistema de calendario de Mexico y Centroamérica, que como he mostrado era sustancialmente el mismo a través de las muchas diversidades linguisticas*, tenía como uno de sus principales objetivos la adivinación astrológica. Consultándolo, se descubría y asignaba el nagual correspondiente, y esto era ciertamente una función prominente en el culto nativo, y nunca ha sido abandonada.
 
En Mexico hoy en dia, además de este especial guardián personal, el nativo a menudo elige otro por un lapso determinado o para un propósito en particular, y esto es bastante consistente con la forma de Cristianismo que se le ha enseñado.
Por ejemplo, segun nos cuenta un viajero observador, en Año Nuevo, o al momento de sembrar maíz, el jefe de familia va a la parroquia y elige entre los santos que allí se muestran, uno que será su guardián por ese año. A ese santo dirigirá sus ruegos por lluvia y sol, por una cosecha abundante, por salud y prosperidad, y no dejará de apoyar estas súplicas con regalos. Si los tiempos son buenos y la cosecha abundante, el Santo será recompensado con más regalos, y se recurrirá a él por un nuevo periodo; pero si ha habido mala suerte, el Indio se dirigirá a la iglesia al finalizar el año, le endilgará a su Santo Patrono una sonora maldición, lo llamará por los peores nombres en que pueda pensar, y ya no tendrá más tratos con él.*(9)
 
10. Folklore de los Indios Mixe.
 
Andres Iglesias**, un escritor mexicano que disfrutó de oportunidades fuera de lo común de estudiar estas prácticas tal como existen en la generación actual, los describe según los vio en el pueblo de Soteapan, una aldea remota en el estado de Veracruz, cuya población habla la lengua Mixe. Esta no está relacionada con la lengua nahuatl, pero los términos de sus rituales mágicos son derivados de palabras nahuatl, mostrando así su origen. Toda persona, en su nacimiento, queda asociada un genio bueno y un genio malo, el primero lo socorre para su beneficio, el último lo lleva a su daño.
 
El “genio bueno” es conocido por el término nahuatl “tonale”, y es representado por el primer pájaro o animal de cualquier clase que se vea adentro o alrededor de la casa inmediatamente después de nacido el niño.
 
La persona más poderosa del pueblo es el alto sacerdote del culto nativo. Hubo uno que murió alrededor de 1850; fue llamado “El Rayo” y dondequiera que se dirigiese era precedido por un grupo de discípulos escogidos, llamados por el nombre nahuatl “tlaloques” (voceros, abogados).* Su sucesor, conocido como “El Trueno Más Grande”, no mantuvo este estado, pero sin embargo declaraba ser capaz de controlar el flujo de estaciones, y de enviar o mitigar destructivas tormentas -declaraciones que, tristemente, lo llevaron al cepo, pero no interfirió con el tributo regular que le pagaban los pobladores. Era tambien un “hombre medicina” y maestro de ceremonias en ciertas ” escandalosas orgias! en las que sin ninguna modestia se mostraba sin velo alguno”.
 
11. Adivinación Astrológica de los Zapotecas
 
Con relación a la vecina provincia de Oaxaca y sus habitantes, somos instruidos en el uso astrológico del calendario de los Zapotecas por el Padre Juan de Cordova, cuyo “Arte” de esta lengua fue publicado en Mexico en 1578. Según dice, el principal, sino único propósito, era astrológico. Cada cerámica tenía su número y representaba a algún animal: serpiente, venado, conejo, etc. Todo niño, fuera varon o mujer, recibia como apellido el nombre y número del día; siendo su nombre personal tomado de una serie fija, que difería en género masculino y femenino, y que parece haber derivado de los nombres de los dedos.
 
Segun esto, parece que entre los Zapotecas el espiritu personal o nagual era fijado por la fecha de nacimiento y no por ceremonias posteriores, aunque esto último es lo que declaran algunos escritores, quienes, sin embargo, parecen haber, sin mucho conocimiento, endilgado a los zapotecas los ritos de los Nahuas y otras tribus de los alrededores. *(11)
 
Siguiendo en importancia a la asignación de los nombres, de acuerdo al Padre Cordova, estaba el uso del calendario para decidir la conveniencia de los matrimonios. Como el objetivo reconocido del matrimonio era engendrar hijos, la pareja apelaba al augur profesional para decidir esta cuestión antes de que se fijara el matrimonio. El seleccionaba tantos granos como la suma de los nombres de los contrayentes, y contándolos de a pares, si sobraba uno, significaba un hijo; luego los contaba de a tres, y el remanente tambien representaba un hijo. Al contar grupos de cuatro, el remanente significaba hijos o hijas; de a cinco y de a seis, lo mismo, y si no habia remanente por ninguna de estas divisiones, el resultado sería ningún hijo y así el matrimonio quedaba prohibido.
 
Es obvio que este método de adivinacion era más bien auspicioso para los amantes; ya que dudo que haya alguna combinación de dos números debajo de 14 que sea divisible por dos, tres, cuatro, cinco y seis y que no dé un resto en alguno de los casos.
 
Los zapotecas fueron una de las naciones que voluntariamente se sometieron a los espaniardos, no por amor a los europeos sino por odio a los aztecas, que los habían conquistado en el siglo anterior. Su rey, Coyopy, y su corte, aceptaron el Cristianismo y generalmente fueron bautizados, pero esto era meramente una formalidad, y años después, Coyopy fue hallado conduciendo secretamente el ritual pagano de sus ancestros con toda la pompa,.Fue arrestado y enviado a Ciudad de Mexico, y, privado de su poder y riquezas, pronto murió… según se supone caritativamente, “por causas naturales”. Indudablemente dejó sucesores en el oficio de pontífice máximo, quienes continuaron con las ceremonias religiosas nativas.
 
12. Artes similares de los Mixtecas
Las escasas noticias que tenemos de la astrología de los Mixtecas, vecinos y casi parientes de los zapotecas, revelan ritos íntimamente similares.
 
El nombre de su rey, quien se opuso a Montezuma unos sesenta años antes de la llegada de Cortez, prueba que usaban un calendario similar, sino igual, para asignar los nombres. A este rey se le dio el nombre de “Tres Micos”, o sea 3Mono.
 
Desafortunadamente,hasta donde sabemos, no ha sido publicada o tal vez ni siquiera existe una copia auténtica del calendario Mixteca. No obstante, se redujo a escribírselo en lengua nativa luego de la conquista, y una copia del mismo fue vista por el historiador Burgoa en la ciudad mixteca de Yanhuitlan* (12)
 
Cada día llevaba el nombre de un árbol, planta o animal, y de ellos recibía su nombre el individuo, como “Cuatro Leones, “Cinco Rosas”, etc, según los ejemplos dados por Herrera. Este escritor agrega que el nombre era asignado por los sacerdotes cuando el niño tenia siete años de edad (como entre los tzentzales), siendo parte del rito conducirlo al templo y perforar sus orejas. Tambien se refiere a los augurios respecto del matrimonio **. Estos parecen haber sido distintos al de los zapotecas. Era necesario que el joven tuviera un nombre con un número más alto que el de la novia, y tambien “que estuvieran emparentados”. Probablemente esto aplicaba a ciertos matrimonios formales de los soberanos, que estaban obligados a seguir el gen.
 
13. El Nagualismo en Chiapas, según lo descripto por el Obispo Nuñez de la Vega
Me he referido en detalle a los ritos y supersticiones conectados con el Calendario porque todos ellos son partes esenciales del Nagualismo, que continuaron largamente en tiempos cristianos dirigidas por los sacerdotes de este culto secreto, segun fue plenamente reconocido por los clérigos católicos.
 
Donde sea que se usó este calendario, la masonería libre del Nagualismo se extendió, y su ritual hace constante referencia al mismo. El grueso de nuestra información no proviene de Mexico Central, sino de más al sur, de la región ocupada por las muchas ramas Mayas, cuyos ancestros fueron tal vez quienes inventaron este singular calendario y el simbolismo conectado a él.
 
Una de las más importantes autorias sobre este tema es la de Francisco Núñez de la Vega, dominico que fue ordenado Obispo de Chiapas y Soconusco en 1687 y que publicó, en Roma, en 1702, un folio titulado “Constituciones Dioxesanas del Obispado de Chiappa”, folio que contiene discusiones acerca de los articulos de religion y una serie de cartas pastorales.
 
El tema del Nagualismo es abordado en muchos pasajes, y la novena Carta Pastoral está enteramente dedicada a él. Como este libro es de extrema rareza, copiaré párrafos enteros bastante largos, tomándome la libertad de condensar la escolástica prolijidad del autor omitiendo sus admoniciones profesionales.
 
Comienza sus referencias al nagualismo en varios párrafos de la introducción o Preámbulo, en el que hace algunas interesantes declaraciones acerca del uso que dan los nativos a su recientemente adquirido conocimiento de la escritura, mientras que al mismo tiempo, evidentemente, no habian olvidado el antiguo método de registrar ideas inventado sus ancestros.
 
Dice el obispo:
 
“Los Indios de Nueva España retienen todos los errores de su época de paganismo preservada en ciertos escritos en su propia lengua, que explican por medio de caracteres abreviados y figuras pintadas en algún código secreto*los lugares, provincias y nombres de sus primeros gobernantes, los animales, las estrellas y elementos a los que adoraban, las ceremonias y sacrificios que llevaban a cabo, y los años, meses y dias a traves de los cuales predecían la suerte de los niños al nacer y les asignaban eso que ellos llaman sus Neguales. A estos escritos le dan el nombre de Repertorios o Calendarios, y tambien los usan para descubrir artículos perdidos o robados, y para curar enfermedades. Algunos tienen una rueda pintada, como la de Pitagoras que describe el Venerable Bede, otras tienen un lago rodeado por esos naguales, en la forma de varios animales. Algunos de los Maestros Nagualistas declaran como su patrono y gobernante a Cuchulchan, y poseen una formula de adoracion a él, escrita en lengua Popoluca (que era llamada Bsha en sus tiempos de paganismo), y que ha sido traducida al mexicano. **(13)
 
“Aquellos que son elegidos para ser los maestros de estas artes aprenden desde temprana edad cómo dibujar y pintar estos caracteres, y están obligados a aprenderse de memoria las fórmulas y los nombres de los antiguos Nagualistas y cualquier cosa que se incluya en estos documentos escritos, muchos de los cuales hemos tenido en nuestras manos y se lo hemos oido explicar a esos maestros, que fueron puestos en prisión por sus culpas, y luego se convirtieron y reconocieron sus pecados” ***
 
El obispo decidió que debían tomarse medidas extremas para erradicar a estos sobrevivientes del antiguo paganismo de su diócesis, y fue así que en 1692 promulgó la siguiente orden:
 
“Y dado que en las provincias de nuestra diócesis estos Indios que son Nagualistas adoran a sus naguales y los consideran dioses, y que creen que con su ayuda pueden predecir el futuro, encontrar trastos escondidos y cumplir sus deseos deshonestos, Nosotros, entonces, prescribimos y ordenamos que en cada pueblo se construya una cárcel eclesiástica a expensas de la Iglesia, y que esté provista de grillos y cepos, y conferimos autoridad a todos los sacerdotes y curas de nuestras parroquias para aprisionar en estas cárceles a cualquiera que sea culpable de irrespetuosidad hacia nuestra Santa Fe, y los alentamos a tratar conel mayor rigor a los dogmatizantes Nagualistas*.”
 
A pesar de estos esfuerzos, es evidente que no tuvo éxito en destruir las semillas de lo que estimaba como la más peligrosa herejía de las parroquias de su diócesis, ya que su novena Carta Pastoral, en la que expone en detalle el carácter del Nagualismo, está fechada en Ciudad Real el 24 de Mayo de 1698. Como mucho de ella es relevante a mi tema, la traduzco a continuación:
 
“Hay ciertos malos cristianos de ambos sexos que no dudan en seguir la escuela del Diablo, y se dedican a artes diabólicas como adivinación, brujería, conjuros, encantamientos, leer la suerte y otros medios de predecir el futuro.”
 
“Son estos los que en todas las provincias de Nueva España se conocen por el nombre de Nagualistas. Pretenden que el nacimiento de los hombres está regido por el curso y movimiento de estrellas y planetas, y mediante la observación de la hora del día y el mes de nacimiento pronostican su condición y los eventos, prósperos y de otras clases, de su vida; y lo peor es que estos perversos han puesto por escrito sus signos y reglas, y asi engañan al errado y al ignorante.”
 
“Estos Nagualistas practican sus artes por medio de Repertorios y supersticiosos Calendarios donde están representados bajo sus nombres todos los Naguales de las estrellas, elementos, pájaros, peces, bestias brutas y estúpidos animales, con una vana cuenta de los días y los meses, de manera que pueden anunciar el que corresponde al día de nacimiento de un infante. Esto es precedido por ciertas ceremonias diabólicas luego de la cual designan el campo o lugar donde, una vez que hayan pasado siete años, el Nagual aparecerá para ratificar el acuerdo.”
 
“Según se aproxima la fecha, instruyen al niño a negar a Dios y a Su Madre Bendita, y le enseñan a no temerles, y a no hacerse la señal de la cruz. Se le indica que abrace tiernamente a su Nagual, el cual, por causa de algún arte diabólica, se presenta de manera afectuosa, aún cuando se trate de una bestia feroz como un león o un tigre. Asi, con astutos engaños lo persuaden de que su Nagual es un ángel de Dios que lo cuidará y lo protegerá durante toda su vida.”
 
“A tales maestros diabólicos apelan estos inteligentes indios, para a través de sus supersticiosos calendarios, dictados por el Diablo, conocer sus propias suertes y los Naguales que se le asignarán a sus niños, aún cuando ya hayan sido bautizados. En la mayoría de los Calendarios, el séptimo signo es la figura de un hombre y una serpiente al que llaman Cuchulchan. Los maestros la explican como una serpiente con plumas que se mueve en el agua. El signo se corresponde con Mexzichuaut, que significa “Serpiente De las nubes”**. La gente tambien los consulta a fin de hacer daño a sus enemigos, quitándose así la vida a muchos a través de artificios diabólicos, y llevando a cabo innombrables atrocidades.”
 
“Peor aun que estos son aquellos que vagan alrededor como médicos o sanadores, que no son nada de eso sino magos, encantadores y hechiceros que, mientras simulan curar, matan al que quieren. Estos aplican su medicina soplando sobre el paciente y usando palabras infernales, aprendidas de memoria de sus maestros por aquellos familiarizados con las letras. El Maestro nunca imparte su instrucción a un discípulo único, siempre a tres a la vez, de forma que en la práctica del arte resulta difícil cuál de ellos es el que ejerce el poder mágico. Soplan sobre plumas o palos o plantas y los ubican en los caminos por donde pueden pasar aquellos a quienes quieren dañar, causando escalofríos, fiebre, feas pústulas y otras enfermedades; o introducen en el cuerpo, con esas artes, sapos, ranas, serpientes, ciempies, etc, causando gran tormento.”
 
“Y usando estos mismos soplidos y palabras mágicas pueden quemar casas, destruir los sembradíos e inducir enfermedades. Ninguno de los tres discípulos tiene permitido practicar cualquiera de estas artes sin previamente informar a los otros dos y al Maestro del cual han aprendido.”
 
“Hemos sabido por la confesión de algunos culpables cómo comienzan estos Maestros su instrucción al discípulo. Primero le dicen que abjure de Dios, de los Santos y de la Virgen, y que no invoque sus nombres, y que no tenga miedo de ellos. Después lo conducen a la foresta, cañada, caverna o campo donde se concluye el pacto con el Diablo. A esto le llaman “el acuerdo”, o “la palabra empeñada” (en Tzental, quiz).”
 
“En algunas provincias el discípulo debe yacer sobre un hormiguero, y el Maestro, parado encima de él, invoca a una serpiente de color negro, blanco y rojo, que es conocida como “la madre de las hormigas” (en Tzental, zmezquiz)***. Esta llega acompañada dehormigas y de otras serpientes pequeñas de la misma clase, que se meten en las juntas de los dedos de la mano izquierda y salen por las juntas de los dedos de la mano derecha, y también por los oídos y la nariz, mientras que la serpiente grande entra al cuerpo con un salto y emerge de él en la siguiente exhalación. Después el discípulo debe hallar a un dragón que vomita fuego, y este lo traga por completo y luego lo devuelve. Entonces el Maestro declara que el discipulo puede ser admitido, y le pide que seleccione las hierbas con las que conjurará. El discípulo las nombra, el Maestro las junta y se las entrega y luego le enseña las palabras sagradas.”
 
“Estas palabras y ceremonias son en sustancia las mismas en todas las provincias. El sanador entra a la casa del inválido, le pregunta por su dolencia, pone su mano sobre la parte enferma del cuerpo y luego se retira prometiendo volver al día siguiente. En la siguiente visitatrae algunas hierbas, las mastica o macera con un poco de agua y las aplica a la zona enferma. Luego repite el Pater Noster, el Ave, el Credo y el Válgame, y sopla sobre el foco de la dolencia, pronunciando después las palabras que le enseñó su maestro. Continúa soplando de esta manera, inhalando y exhalando, repitiendo al respirar estas palabras mágicas, que son poderosas tanto para matar como para curar según quiera y en virtud del acuerdo que hizo con el Diablo. Finalmente, a fin de engañar a los curiosos, termina diciendo a viva voz “Dios el Padre, Dios el Hijo, y Dios el Espíritu Santo, Amén”
 
“Este médico o sanador es llamado en los pueblos de algunas provincias poxta vanegs, y la medicina se llama gapoxil, y todo lo que refiera a la curación entre los indios a la que se aplican estos términos significa también “practicar la brujería”; y todas las palabras derivadas de “pox” aluden al Nagual; por esto, en algunas provincias es llamada poxlon y en otras, patzlan, y en muchas tzihuizin, que es algo muy temido por los indios.”
 
“Hemos sabido por la confesión de muchos arrepentidos, que el Diablo se les aparece a veces con la forma de una bola de fuego en el aire, con una cola como de un cometa.* “
 
“Según las mas viejas tradiciones de estos indios, este ídolo, poxlon, era uno de los más importantes y venerados en los tiempos antiguos, y los Tzendals lo reverenciaban tanto que lo preservaron durante innumerables años pintado en una tablita. Aún después de convertidos a la Fe Cristiana, la colgaban detrás de una viga en la iglesia de la ciudad de Uxchuc, acompañada de una imagen de su dios Hicalahau, que consistía en una feroz cara negra con los miembros de un hombre** junto con cinco lechuzas y buitres. Por intervención divina encontramos esto en nuestra segunda visita a esa Iglesia en 1687, y hubo no poca dificultad en hacerlas bajar, nosotros recitando el credo y ellos escupiendo constantemente mientras obedecían nuestras órdenes. Estos objetos fueron quemados públicamente en la plaza.”
 
“En otras partes reverencian los huesos de los primeros Nagualistas, preservándolos en cavernas, donde los adornan con flores y queman copal ante ellos. Hemos descubierto algunos y los hemos quemado, con la esperanza de desenraizar y poner fin a las ceremonias diabólicas de la infernal secta de los Nagualistas.”
 
“Actualmente no están tan sujetos a los comandos del Diablo como antes, pero todavía hay algunos tan aliados a él que pueden transformarse en tigres, leones, toros, flashes de luz y bolas de fuego. Podemos decir, por la declaración y solemne confesión de algunos penitentes, que está probado que el Diablo tuvo relaciones carnales con ellos, tanto íncubos como súcubos, que se aproximan a ellos en la forma de su Nagual, y que hubo una mujer que permaneció en la selva durante una semana con el demonio que tomó la forma de su Nagual, como pudiera estar con su propio amigo una mujer amancebada.”
 
“Como castigo por esos horrendos crímenes, Nuestro Señor ha permitido que estos pierdan la vidatan pronto como se mata a su Nagual; y que lleven en sus propios cuerpos la cicatriz o marca del soplido que los mató, según nos han asegurado los curas de Chamula, Copainala y otros lugares.”
 
“La diabólica semilla de este Nagualismo está enraizada en la misma carne y sangre de estos Indios. Pervive en sus corazones a través de las instrucciones de los maestros de la secta, y casi no hay pueblo en estas provincias en el que no se haya introducido. Es una idolatría supersticiosa, plagada de monstruosos incestos, sodomías y detestables bestialidades.”
 
Tales son las palabras del Obispo de Chiapas. Sabemos por sus denodadas instrucciones e impecable testimonio que en los comienzos del siglo XVIII el Nagualismo era una institución activa y muy difundida entre los indios del sur de Mexico; que era enseñada y practicada por maestros tan temidos y respetados que, segun nos cuenta en otro párrafo, los llamaban “maestros de los pueblos” ***; que estos daban instrucciones sistemáticas a sus discípulos en grupos de a tres que se mantenían juntos bajo promesa de mutua información y asistencia; que un principio fundamental de esta organización y paso indispensable en la iniciación a sus misterios era abjurar de la religión cristiana y sostener un odio reconcentrado por parte de los maestros y demás hacia la raza de los opresores blancos, y que cuando hacian uso de frases o ceremonias cristianas, era en burla o hipocresía, lo que mejor cuadrara a sus sentimientos reales.
 
Hay un gran número de otros testigos del siglo XVII a los que puede recurrirse a efectos de fortalecer este testimonio, si hace falta…..
 
Nota editorial Revista Huellas:
 
Este informe de Daniel O. Brinton, A.M., M.D., L.L.D., D.SC. Profesor de la Universidad de Arqueología y Linguistica Americana de Pensylvannia, nos ha parecido de gran interes para todos aquellos interesados en Nahualismo y Civilizaciones Mesoamericana, por lo que a pesar de ser largo nos hemos arriesgado a presentarlo. A fin de facilitar su lectura hemos pensado dividirlo en 3 capitulos que iremos presentando en esta sección de Monograficos de la Esquina, si resultara de interés publico. La segunda parte versara sobre : ritos nahuales, dioses, tradición ritual del fuego, su secreto, la mujer nahual, los numeros sagrados, los dioses de las cavernas, transformaciones y brujos nahuales. Es decir el fundamento nahual. Y por ultimo la inquisicion y el Nahualismo, el porque del odio contra los hispanos y el cristinismo, y explicaciones cientificas de la magia nahual. En fin como se podra ver es todo un tratado nahual, relatado en base a los informes de la epoca de Nueva España, como los de Fray Bernardino Sahagun otros.
 
El interes por este tema quedara reflejado por la visitas a la pagina. El libro entero se puede pedir por mail a educa@tlahui.com
 
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Anotaciones al margen
**(1) Estas palabras aparecen varias veces en la traducción inglesa de la obra del Dr. Paul, “Teatro Critico Americano de Felix Cabrera”, publicada en 1822 en Londres. Se ha adoptado la forma “nagual” en vez de “nahual”, “naual” o “nawal”.
** Por ejemplo, en “Los Nombres de los Dioses en el Mito Kiche”, pp.21, 22, en “Procedimientos de la Sociedad Filosófica Americana”, 1681; “Anales de los Catchiqueles”, Introducción, p46; “Ensayos de un Americanista”, p.170, etc.
 
*(2) Historia de las lndias Occidentales, Dec. iv, Lib. viii, cap. 4.
** Especificamente es el territorio del dialecto Chorti, hablado hasta nuestros dias en los alrededores de la famosa y antigua ciudad de Copan, Nonduras. Cerquin se encuentra en las montañas al este de esta conocidad ciudad. Acerca de Chorti, ver Stall: Zur Ethmgraphie der Republik Guatemala, PP. IO&Y.
 
*(3) Bernardino de Schagun, Historia de la Nueva España, Lib. x, cap. 9.
** Derivado from teciuhtlaza, conjura contra el granizo (teCiuh, granizo). Alonso de
Molina, Vocabulario Mexicano, sub voce.
*** Bautista. Advertencias para Los Confesores, fol. 112 (Mexico, 1600).
**** Nicolas de Leon, Camino del Cielo, fol. 111 (Mexico, 1611).
 
*(4) Paso y Troncoso, in Andes del Nuseo h’acz’ondl de N&co, Tom. iii, p. 180.
** Sahagun, Historia de la Nueva España, Lib. x, cap. 29, and Lib. xi, cap. 7. Hernandez dice lo siguiente sobre las misteriosas propiedades de esta planta: Illud ferunt de hat radice mirabile (si mode fides sit vulgatissimse inter eos rei habendae), devorantes illam quodlibet przsagire pnedicereque; velut an seqnenti die ho&es sint impetum in eos facturi? Anne illos felicia maneant tempera? Quilles supellectilem, Rut aliud quidpiam furto subripruerit: Et ad hunt modum alia, quibus Chichimecze hnjusmodi medicamine cognoscendis.”
Branciscus Hernandus, Historia Plantarum Xououa: Hispania?, Tom. iii, p. 71 (Ed., Madrid, li90).
**(5) Diccionario Universal, Appendice, Tom. i, p. 360 (Mexico, 1856).
 
* Acosta, De la Historia Moral de Indias, Lib. v, cap. 26.
 
** Acerca del thiuimeezque, dice Hernandez : “ Aiunt radicis cortice unius unciae pondere tuso, atque devorato, multa ante oculos observare phantasmata, multiplices imagines ac monstrificas rerun figuras, detegique furem, si quidpiam rei familiaris subreptum sit.” Hist. Plant. Nov. ICslmn., Tom. iii, p. 272. El chaczcaco y sus efectos son descriptos por el Padre Venegas en su Historia de Califormia, etc.
*** “In Mictlan Tetlachihuique, in Nanahualtin, in Tlahuipuchtin.” Paredes, Promptuario Manual Mexicano, p.128 (Mexico, 1767): Los tlahuipuchtin, “aquellos que trabajan con humo,” eran, probablemente, adivinadores que predecian el futuro a partir de las formas que tomaba el humo al elevarse en el aire. Esta clase de augurios tambien se hallaban en Peru, donde se los llamó Uirapircos (Balboa, Hist. du Perou, p. 28-30).
 
**** Von Gagern, Charakteristik der lndianischer Bevölkerung Mexikos, S. 125.
***** I-listoria Antigua de Mexico, Tom.ii, p. 25. Francisco Pimentel, en su concienzudo trabajo Memoria sobre las Causas que han originado la Situacion Actual de la Rama Indigena de Mexico (Mexico, 1861), reconoce cuán casi imposible es extirpar la fe de los indígenas en este nagualismo: Conservan los agueros y supersticiones de la antigüedad, siendo cosa de fe para ellos, los nahuales,” etc., p. 200, and comp. p.145.
 
*(7) Sobre estos términos, consultar el extensivo Dictionnaire de la Langue Nahuatl, por Remi Simeon, publicado en Paris, 1885. No es imposible que tona sea en sí misma una raíz compuesta, que incluya el radical monosilábico na, que es la base de nagual.
** Sahagun, Historia de Nueva España, Lib. iv, passim, y Lib. x, cap. 9.
* Confessionario Mayor y Menor en lengua Mexicana, fol. 8, verso(Mexico, 1634).
** Vetancurt, Teatro Mexicano, Trat. iii, cap. 9.
*** Hemandes, Historia Plantarum Nova: Hispanis, Tom. iii, p. 32.
* Dr. Jacinto de la Sema, Manual de Ministros de India para el Conocimiento de sus Idolatrias y Extirpacion de Ellas, p. 163. Este interesante trabajo fue realizado a mitad del siglo diecisiete por un Rector de la Universidad de Mexico, y fue impreso por primera vez en Madrid, en 1892, con comentarios del Dr. N. Leon, bajo la editorial del
Marques de la Fuensanta del Valle.
** MSS. de la Licentiate Zetiua, e Inforrme del Padre Baeza en Registro Yucateco, Tom.I.
*(8) Ver Ch. de Labarthe, Revue Americaine, Serie ii, Tom. ii, pp. 222-226. Su traducción de naualteteuctin por “ Seigneurs du geuie” debe ser rechazada, pues no existe ninguna autoridad para asignar este significado a naualli.
** Anales de Cuauhtitlan. p. 31. El traductor lo llama “ palo brujo.”
*** Les Anciennes Villes du Nouveau Monde, pp. lJ6-145, descripto en p. 150. Sobre su significado, comparar Hamy, Decades Americanz, pp. 74-81.
*(9) Calendario Nativo de Centroamerica y Mexico (Philadelphia, I S93).
** Eduard Mühlenpfordt, Mexico, Bd. i, s. 265.
 
*(10) La palabra deriva de tlaloa, hablar por otro, y su traducción usual era “jefe”, porque era el jefe quien hablaba por y en nombre de la tribu.
 
** El interesante relato de Iglesias está impreso en el Apendice del Diccionario Universal de Geografía e Historia (Mexico, X56). Otros escritores atestiguan la tenacidad con la que los Mixes sostienen sus antiguas creencias.
Señor Moro cuenta que siguen siendo “notorios idólatras”, y dice que “su religión actual es una mezcla absurda de sus viejas supersticiones con doctrinas cristianas”
(Orozco y Berm, Geografia de las Lenguas de Mexico, p. 156).
 
*(11) Por ejejmplo, , S. B. Carriedo, en su Estudios Historicos del Estado Oaxaqueño (Oaxaca, 1%9), p. 15, dice que el nahualt era una ceremonia llevada a cabo por el sacerdote nativo, en la cual al infante se le hacía un sangrado detrás de la oreja, se le asignaba un nombre que era el de determinado día, y un ángel guardián o tona. Estas palabras son nahuatl puro, y Carriedo, que no da su autoría, probablemente no tenía nada que relacionara estos ritos con los zapotecas.
** Juan de Cordon, Arte en Lengua Zapoteca, pp. N, 202, 203, 2l3, 216.
*(12) Extraído deCarriedo, ubi supra, p. 17. ** Hist. de las lndias Oc., Dec. iii, Lib. iii, cap. 12.
**(13) El Padre Lam, en su Vocabulario Tzendal MS. (en mi poder) da las siguientes acepciones: médico (rel.a la medicina)= ghpoxil ; médico (doctor)= ghpoxta vinic (la forma vanegh, persona, tambien es correcta) ; cosa medicinal (remedio, cura)= pox, xpoxtacoghbil. La palabra tzendal pox (pronúnciase posh), es otra forma de la palabra quiche-cakchiquel puz, una palabra que el Padre Ximenes, en su Vocabulario Cakchiquel MS (en mi poder), da en composición de “puz-naual” con el significado de mago o encantador. Ambos términos, asumo, derivan de la palabra maya “puz”, que significa soplar el polvo de la ropa a otra cosa. Dicc. de la Lengua Maya del Convento de Motul, MS (El diccionario editado por Pio Perez no da este significado). El acto de soplar era la función esencial del tratamiento de estos médicos. Simbolizaba la transferencia y ejercicio del poder espiritual. Cuando Votan construyó su santuario subterráneo, lo hizo a soplidos (Nuñez de la Vega, Constitu Dioxesana, p.10). Los nativos no consideraban que la cola del cometa estuviera atrás sino adelante, soplada desde su boca. La palabra Nahual en el texto, tzihuizin, es la forma Pipil de xihuitzin, la forma reverencial de xihuitl, que significa una hoja, una estación, un año o un cometa. Aparente refiere a la divinidad nahuatl Xiuhtecutli, descripta por Sahagun en Historia de Nueva España, Lib. I, cap. 13, como Dios del Fuego, etc. ** Hicalahau, por ical ahau, Rey Negro, una de las divinidades Tzental, a quien nos referiremos más adelante
 
* Así entiendo yo la frase “figuras pintadas con cifras enigmáticas”** Popoluca era un término aplicado a varias lenguas. Sospecho que la que aqui menciona es la lengua Mixe. Ver mi articulo titulado “Chontales y Popolucas: Un estudio sobre la etnografía mexicana”, en el Compte Rendu de la 8va Sesion del Congreso de Americanistas p. 566, seq.
*** Constit. Diocesana, p. 19.
 
*** “ Maestros de los pueblos,” Conslitut. Dioxesana, I, p. 106.
 
 
Nagualismo entre los Quiches, Cakchiqueles y Pokonchis de Guatemala
Por Daniel O. Brinton, A.M., M.D., L.L.D., D.SC. Profesor de la Universidad de Arqueología y Linguistica Americana de Pensylvannia. Leído ante la Sociedad Filosófica Americana el 5 de Enero de 1894
 
El Calendario Nahual
 
En la “Historia de Guatemala”, escrita alrededor de 1690 por Francisco Antonio Fuentes y Guzmán, el autor nos da cierta información acerca de un brujo de esta escuela, que fue arrestado en Totonicapan, y con el cual el historiador tuvo algo que ver como Corregidor.
 
El temible mago era un viejecito (“viejezuelo”, lo llama él), y cuando se lo capturó tenía en su poder un documento que mostraba los días del año según el calendario europeo, con el Nagual que correspondía a cada día. Nuestro escritor sólo nos da los del mes de Enero, pero es probable que los otros meses meramente repitieran los naguales correspondientes a cada número. Se contaban como se muestra a continuación:
 
Calendario Nagual para Enero.
1. León.
2. Serpiente.
3. Piedra.
4. Lagarto.
5. Arbol del Ceibo.
6. Quetzal (un pájaro).
7. Un palo o vara.
8. Conejo
9. Una cuerda.
10. Hoja.
11. Ciervo.
12. Guacamayo (loro).
13. Flor.
14. Sapo.
15. Oruga.
16. Una astilla.
17. Flecha.
18. Una escoba.
19. Jaguar.
20. Vaina de maíz.
21. Una flauta.
22. Piedra-verde.
23. Cuervo.
24. Fuego.
25. Un faisán.
26. Una caña.
27. Una zarigüeya.
28. Huracan (tormenta de truenos).
29. El buitre.
 
30. Halcón.
 
31. Murciélago.
 
Cuando se exhortó al brujo a que describiera la forma de asignar el nagual apropiado a un niño, hizo el siguiente relato: …”Habiendo sido informado del día de nacimiento, llegado el momento él se dirigía a la casa de los padres, y le decía a la madre que llevara al niño al campito de atrás de la casa. Habiendo alli invocado al demonio, el nagual del niño se aparecía bajo la forma del animal u objeto correspondiente a la fecha del calendario: una serpiente si nacía el 2 de Enero, una flor si nacía el 13, el fuego si nacía el 24 y así. El brujo entonces dirigía ciertas oraciones al nagual para que protegiera al recién nacido, y ordenaba a la madre que llevara diariamente al niñito a ese lugar, donde el nagual se le aparecería y finalmente lo acompañaría por el resto de sus días”.
 
Algunos, pero no todos, obtenían el poder de transformarse en el nagual mismo, y el autor declara que, aunque no podía citar de su propia experiencia un caso así, su padre en cambio conocía a varios curas confiables (“religiosos de fe”) que le habían contado suficientes casos como para llenar volúmenes*.
 
Las tribus a las que se refiere este autor eran los Cakchiqueles y los Quichés, que hablaban prácticamente la misma lengua. La examinación de algunos de los viejos diccionarios preparados por los primeros misioneros nos da interesante información acerca de este oscuro tema.
 
En la lengua cakchiquel de Guatemala, el término naual era aplicado tanto al mago mismo como a su arte necromántico y a la entidad demoníaca que le enseñaba y protegía. Esto se muestra en la siguiente explicación, que transcribo del Vocabulario de la Lengua Cakchiquel, escrito por el Padre Coto en 1651, manuscrito que se encuentra en la biblioteca de la Sociedad Filosófica Americana.
 
“Magia o Necromancia: puz o naual. Acostumbraban llamar a sus magos o brujos con los mismos términos. Era una clase de magia que invocaban a fin de transformarse en águilas, leones, tigres, etc. De esa manera, decían “ru puz, ru naual, pedro la cot, balam”, significando “el poder de Pedro, su nagual, es un león, un tigre”. También aplicaban las palabras puz y naual a ciertos árboles, rocas y otros objetos inanimados, desde los que el Diablo solía hablarles, y asi también a los ídolos que adoraban, diciendo: “gazlic che, gazlic abah, huyu, k´o ru naual”, o sea: “La vida del árbol, la vida de la piedra, de la sierra, es su naual”, porque ellos sostenían que había vida en estos objetos.
 
* Historia de Guatemala, 6, Recordacion Florida, Tom. ii, p. 44, seq.
 
“Solían tener armas y soldados que protegian sus tierras, y los capitanes, así como muchos que no eran capitanes, tenían sus nauales. Decían del capitán: “ru g’alache, rohobachi, ti ru gaah, ru pocob, ru gh’amay a ghay ti be chi naualil” (Hace magia con su escudo, su lanza, y sus flechas).”
 
“Practicar esas artes mágicas: tin naualih (yo practico magia). Es un verbo activo; lo usan por ejemplo cuando un hombre le pide a su esposa algo de beber o comer y ella no tiene nada por causa de negligencia del marido, y entonces ella dice: “De dónde se supone que lo saque? Esperas que haga milagros? – za pe ri tin naualih?”
De la misma manera, cuando a alguien se le pide que preste o dé algo que no tiene, exclamará: “tin naualih peri puvac, etc” (Acaso puedo hacer magia?, etc)”
 
“También significa simular algo, disimular la verdad, como “xa ru nahualim ara neh chu g’ux ri tzi tantu bijh Pedro”, “Pedro finge lo que está diciendo”. Suelen aplicar esta palabra al poder que ejercen los curas (en los sacramentos, etc).”
 
Un extenso y ridículo relato de la brujería supuestamente practicada entre los Pokonchis de Guatemala, tribu también maya, es el que hace el inglés Thomas Gage, quien fuera cura de una parroquia de allí en 1630, y que luego regresó a Inglaterra y al protestantismo. Allí se describe, con fatigosa largura, la supuesta metamorfosis de dos jefes de tribus vecinas, y el mortal combate en el que se trenzaron, resultante en la muerte de uno al que él mismo administró la absolución. No hay duda de que había resultado jaqueado en un encuentro personal con su viejo enemigo, y siendo ya un hombre de ochenta años, no tuvo suficiente vigor para recuperarse. El relato es de interés sólo como prueba de que las mismas supersticiones prevalecían entre los Pokonchis así como en otras partes de Guatemala. *
 
* Gage, A New Survey of the West Indias, p. 388, seq. (4th Ed.).
 
 
 
 
La metamorfosis de Gukumatz
Un nagualista realmente poderoso no estaba confinado a una única transformación, sino que podía tomar muchas y variadas figuras. Uno de estas características se describe en los libros sagrados de los Quiches de Guatemala, en ese documento conocido como el Popol Vuh, o Libro Nacional.
 
El párrafo hace referencia a uno de sus grandes reyes, el poderoso mago de nombre Gukumatz. Dice así:
 
“Era en verdad un rey maravilloso. Cada siete días ascendía al cielo, y cada siete días seguía el camino a la morada de los muertos; cada siete días asumía la naturaleza de una serpiente y luego se transformaba él mismo en serpiente; cada siete días asumía la naturaleza de un águila y entonces se transformaba realmente en águila; luego asumía la de un tigre y se transformaba entonces en tigre; luego la de la sangre coagulada y era nada más que sangre coagulada.*”
 
Podría decirse que tales pasajes refieren metafóricamente a la versatilidad de su caracter, pero aún cuando fuera así, las metáforas surgen de la creencia universal en el Nagualismo que entonces prevalecía, y no lo expresan demasiado fuerte.
 
* Le Popol Vuh, ou Livre Sacre des Quiches, p. 31.5 (Ed. Brassew, Paris, 1861).
En los mitos quiches, Gucumatz es el análogo del Quetzcoatl de la leyenda azteca.
Ambos términos significan lo mismo, “Serpiente Emplumada”
 
 
Brujería Moderna en Yucatán y CentroAmérica: los zahoríes y los padrinos
Tenemos testimonio de la continuidad de estas creencias hasta nuestros días entre las tribus maya de Yucatán y Guatemala.
 
El Padre Bartolomé de Baeza, cura de Yaxcaba en la primera mitad de este siglo, reporta que un anciano, en su confesión al borde de la muerte, declaró que por arte diabólica se había transformado en un animal, sin duda su nagual; y una jovencita de unos doce años confesó que había sido transformada en pájaro por las brujas, y que en uno de sus vuelos nocturnos había descansado en el tejado de la casa del mismisimo cura, que quedaba a unas dos leguas de su hogar. El Padre Baeza sugiere vagamente que tal vez por escuchar cuentos de brujería, ella habría tenido un sueño vívido en el que creyó haber tenido este vuelo. Sin embargo, es obvio por su relato, así como el de otras fuentes, que la creencia en la transformación en animales menores era y es familiar a las supersticiones de los mayas.*
 
Aún hoy, los nativos continúan adorando a los antiguos dioses de la cosecha al comenzar la estación, llevando a cabo una ceremonia que los espaniardos llaman “la misa milpera” o “misa de campo”, y que ellos llaman ti´ch (estirar las manos).
 
El viajero alemán Dr Scherzer, cuando visitó en 1854 la remota aldea de Istlavacan, en Guatemala, poblada por indios Quiche, descubrió que habían preservado, en este aspecto, las costumbres de sus ancestros prácticamente intocadas por las enseñanzas de los curas cristianos. El “Maestro” aún asignaba naguales a los recién nacido, quemaban copal a sus antiguos dioses en remotas cavernas, y las fórmulas de invocación eran enseñadas a los neófitos por los veteranos nagualistas.**
 
Estos zahoríes***, como los llaman comúnmente en castellano en Centroamérica, poseían muchas otras artes misterioras, además de las metamorfosis y la predicción del futuro. Podían volverse invisibles y caminar sin ser vistos entre sus enemigos; podían en un instante transportarse a regiones remotas y, regresando rápidamente, contar lo que habían visto; podían crear ante los ojos del espectador un río, un árbol, una casa o un animal donde no había nada; podían abrir de un tajo su propio estómago, o cortar un miembro de otra persona e inmediatamente curar la herida o restaurar el miembro a su lugar; podían tajearse con cuchillos sin sangrar, o manejar serpientes venenosas y no ser mordidos; podían causar misteriosos sonidos en el aire, y fascinar animales y personas con su firme mirada; podían llamar a espíritus visibles o invisibles, y los espíritus venían.
 
Entre la población nativa del estado de Veracruz y otros sitios del sur de Mexico, estos misteriosos personajes llevan el nombre de padrinos y son vistos con una mezcla de temor y respeto. Los indios los creen capaces de causar enfermedades y calamidades domésticas, y son considerados por inteligentes blancos como “una combinación de fraude, duplicidad y superchería” ****
 
 
* El artículo de Baeza está impreso en el Registro Yucateco, Vol. I, p. 165, seq.2G
** ”Wird ein Kind im Dorfe geboren, so erhilt der heidnische Ctitzenpriester van diesem
Ereignisse vie1 eher Kunde, als der katholische Pfarrer. Erst wenn dem neuen
Weltbürger durch den Aj-quig das Horoskop gestellt, der Name irgrnd eines Thieres
beigelegt, Mi-si-sul (das citronengelbe Hars des Rhus copallinum) verbrannt, ein Lieblingsgotze angerufen, und noche viele andere aberglaübische Mysterien verrichtet worden sind, wird das Kind nach dem Pfarrhause zur christlichen Taufe getragen. Das
Thier, dessen Name dem Kinde kurz nwh seiner Geburt vom Sonnenpriester beigelegt
wird, gilt gewöhnlich auch als seiu Schutzgeist (nagual) fürs ganze Leben.” Dr. Karl
Schemer, Die Indianer von Santa Catalina Istlavacan, p. 11, Wien, 185G.
*** La palabra zahori, de origen árabe, es explicada en el Diccionario Español-Inglés de
Delpino (Londres, 1763) : “Así llaman en España al impostor que pretende ver en las entrañas de la tierra, a través de paredes de piedra, o dentro del cuerpo humano.
El Dr. Stall afirma que los indios de Guatemala hablan de sus adivinadores, los Ah Kih, como zahorin. Guatemala.8. 229
**** Emetorio Pineda, Descripcion Geografica de Chiapas y Soconusco, p. 22 (Mexico, 18J5).
 
 
 
Principios fundamentales del Nagualismo: El odio a los Blancos y al Cristianismo.
Los detalles de las ceremonias y doctrinas del Nagualismo nunca han sido completamente reveladas, pero por hechos aislados y confesiones parciales resulta claro que sus adherentes formaban una asociación coherente que se extendió por la mayor parte del sur de Mexico y Guatemala, y en todas partes se sostuvo por dos reglas sentimentales: el odio por los Espaniardos y el desprecio por la religión cristiana.
 
A sus ojos, esto último no era sino una tapadera del autoritarismo, las masacres y opresiones ejecutados por los primeros. Para ellos, los sacramentos de la Iglesia eran los signos externos de su propia subyugación y miseria. Se revolvían contra estos ritos en abierta oposición, o los recibían con secreta repugnancia y desprecio.
 
En los manuscritos figurativos mexicanos compuestos luego de la conquista, el rito del bautismo es constantemente representado como el símbolo de la persecución religiosa. Acerca de esto, dice un estudiante simpatizante:
 
“El acto del bautismo está siempre presente en sus registros de batallas y masacres. En todas partes conlleva la misma idea: hacer evidente al lector que el pretexto para todas las expediciones militares de los Espaniardos era la conversión forzosa de los nativos al Cristianismo; un pretexto sobre el cual se apoyaban los Espaniardos para hacerse de la tierra y sus tesoros, para robar a los indios sus mujeres e hijas, para esclavizarlos y derramar su sangre sin remordimiento ni remisión. Uno de estos documentos, fechado en 1526, agrega un rasgo de salvaje ironía: representa a un soldado español sacando del lago a un indio fugitivo, usando para ello un lazo atado al cuello del indio, mientras que en la costa espera un monje listo para bautizar al apóstata a su llegada!” *
 
No hay duda de que los sacerdotes del oscuro ritual del Nagualismo buscaron durante siglos luego de la conquista anular los efectos de los odiados sacramentos cristianos, contrarrestando con sus propias ceremonias, según nos cuenta el historiador Torquemada, quien escribía según su propio punto de vista, en estos términos:
 
“El Padre de las Mentiras tenía ministros que lo ayudaban, magos y brujos que iban de pueblo en pueblo, persuadiendo a la gente sencilla en pro de los deseos del Enemigo de la Luz. Aquellos que creían en sus engaños, y habían sido bautizados, eran lavados en la cabeza y el pecho por estos brujos, quienes les aseguraban que eso removería los efectos del Bautismo y de los Santos Oleos. Yo mismo supe de un caso en el que una persona de prominencia, que residía no lejos de la Ciudad de Mexico, se estaba muriendo y había recibido la extrema unción, y cuando el sacerdote partió, llegó uno de estos diabólicos sacerdotes y lavó todas las partes que habían sido bendecidas con los santos óleos, con la intención de destruir su poder.” **
 
Hechos similares fueron registrados por Jacinto de la Serna, quien agrega que los Maestros no sólo prescribían sacrificios al Fuego a fin de anular los efectos de la Extrema Unción, sino que además se deleitaban en caricaturizar la Eucaristía, repartiendo entre su congregación un hongo amarillo narcótico a modo de Pan, y el espirituoso pulque a modo de Vino***. A veces disimulaban hábilmente en el pyx, junto al agua bendita, un pequeño ídolo de los suyos, con lo cual en realidad seguían sus propias supersticiones mientras simulaban adorar la Hostia. A la fórmula “Padre, Hijo y Espíritu Santo” le daban un sentido puramente pagano, repitiéndola como “Fuego, Tierra y Aire” o cosas así.
 
Cualquiera que fuera enemigo de esa religión, tan brutalmente impuesta a estas miserables criaturas, era para ellos un aliado y un amigo. Nuñez de la Vega cuenta que encontró oraciones escritas por ellos que decían “Oh Hermano Anticristo, Hermano Anticristo, Hermano Anticristo, ven en nuestra ayuda!” -patética y desesperado súplica de una raza oprimida, aplastada bajo los pies de hierro de un despotismo militar y religioso****.
 
* Madier de Montjau, “ Manuscrits Figuratifs de L’Ancien Mexique,” en Archives de la
Societé Americaine de France. 1855, p. 245.
** Torquemada, Monarquia Indiana, Lib. xv, cap. 16.
*** De la Serna, Manual de Ministros, pp. 20, 21,42, 162. El hongo mencionado era el quauhnanacatl, probablemente el “teyhuinti” de Hernández, Est. Plant. Nov. Hispan., Tom. II, p. 358, quien dice que no es peligroso para la vida pero que turba la mente, incitando a la risa y a la intoxicación.
**** La esclavitud de los Indios en Mexico continuó hasta pasada la mitad del siglo XVII. Ver Cavo, Tres Siglos de Mexico, etc.. Tom. II, p. 11.
 
 
 
Su Extensión y Organización, su Sacerdocio
La asociación abrazaba varias tribus y sus miembros se clasificaban en diferentes grados.; y la iniciación a estos grados se hacía a través de solemnes y a menudo dolorosas ceremonias.
 
Las cofradías locales estaban organizadas a la manera de las de la Iglesia Romana, sólo que en vez de llamarse “San Juan” o “Virgen Maria”, las dedicaban a “Judas Iscariote” o “Poncio Pilato”, en clara oposición a las odiosas enseñanzas de los curas; o al Diablo o Anticristo, que eran considerados como poderosas divinidades que se oponían a la Iglesia. *
 
Había ciertos centros reconocidos de la asociación, cerca de los cuales residían los más importantes dignatarios, y donde llevaban a cabo sus concilios secretos y principales ceremonias. Uno de estos centros era Zamayac, en la provincia de Suchiltepec: otro estaba cerca de Huehuetan, Soconusco; un tercero en Totonicapan; Guatemala; un cuarto en Cancuc, Chiapas, un quinto en Teozapotlan, Oaxaca; y suponemos que unos pocos más.
 
El alto sacerdote que residía en cada uno de estos centros ejercía el control sobre todos los maestros y practicantes nagualistas en un extenso distrito. En ocasión de una encuesta oficial por parte de las autoridades españolas, se aseveró que el alto sacerdote de Zamayac regía sobre casi mil sub-sacerdotes*, y sin duda los demás de su rango no eran menos potentes.
 
La unidad entre los miembros de la asociación sobre un área tan indefinidamente gande era bien conocida por los curas españoles y autoridades civiles.
Las ceremonias, fórmulas y métodos de procedimiento eran prácticamente idénticos o muy similares en todas partes. Esto por sí mismo era considerado como una prueba de la secreta inteligencia que existía entre los miembros de esta asociación cabalística.**
 
Hasta cierto punto, y por lo menos en algunas localidades como Chiapas y Guatemala, el sacerdocio del Nagualismo era hereditario para ciertas familias. Esto es especialmente declarado por el historiador Ordóñez y Aguilar, quien tuvo excepcionales oportunidades de observar él mismo los hechos.***
 
Benito Maria de Moxó, un viajero de la primera década de este siglo que nos ha dejado cantidad de curiosos detalles sobre lo supersticioso de los indios cristianizados de Mexico de esos días, nos cuenta que habia descubierto la existencia de distintos grados entre los profetas y doctores, y que todos en determinada localidad reconocían la supremacía de uno al que llamaban “El Viejito”. Pero no fue capaz de asegurar por medio de qué “toque superior” o derechos obtuvo esta distinción.****
 
Según algunos autores, el más alto grado que estos hierofantes nativos alcanzaban entre los Nahuas llevaba el nombre de “tejedor de flores”, Xochimilca, probablemente por la habilidad que tenían de engañar los sentidos a través de extrañas y agradables visiones.*****
En el Sur se los llamaba “guardianes”, lo cual posiblemente derive de las clases de sacerdotes así llamados en la religión zapoteca.******
 
* Informe del teniente general, Don Jacobo de Barba Figueroa, corregidor de la Provincia de Suchitepeque, citado por Brasseur.
** Jacinto de la Serna dice: “Los maestros de las ceremonias son todos unos, y lo que
sucede en esta cordillera en todas sucede.” Manual de Ministros, p. 52. Hablando de los métodos de los nagualistas de Chiapas, el Obispo Nuñez de la Vega escribe:“Concuerdan los más modernos con los más antiguos que se practicaban en Mexico.” Constituciones Diocesanas, p. 134.
*** Observa Ordoñez y Aguilar que habia “familias de los tales sabios en las quales en manera de patrimonio se heredaban, sucediendo los hijos a los padres, y principalmente su abominable secta de Nagualismo.” Historia del Cielo y de la Tierra, MS., p. 7. Ordoñez y Aguilar adelanta varias razones eruditas para creer que el Nagualismo es una creencia religiosa cuya teoría y ritos fueron traídos de Cartago por navegantes Punicos en tiempos antiguos.
**** Maria de Moxó, Cartas Mejicanas, p. 21O ,Genova, 11. d.).
***** Xochimnilca, que asi llaman a los mui sabios encantadores.” Torquemada, Monarquia Indiana, Lib. xv, cap. 16.
****** En nahuatl: tlaplani – guardián or vigilante. El sacerdocio Zapoteca estaba dividido en huijaloos, “guardianes mayores,” y los copavitoos, sus inferiores, “guardianes de los dioses.” Carriedo, Estudios Historicos, p. 93.
 
 
 
 
Su Influencia en las Revueltas Nativas contra el poderío español
Por lo que arriba se expone, ese Nagualismo, comenzado como una antigua superstición nacida en los tiempos del barbarismo primitivo, se convirtió luego de la Conquista en un potente factor en el desarrollo sociopolítico de los pueblos entre los que existía; y fue la fuente a partir de la que, y a través de la cual, se sostuvo el odio racial de los nativos americanos hacia sus conquistadores extranjeros ardiendo durante siglos, estallando ahora y entonces en furiosas revueltas y guerras civiles.
 
Hay fuertes razones para sospechar su poder donde, por obvias razones, no ha sido demostrado. Siempre ha sido un misterio y asunto de sorpresa para los historiadores de Yucatan lo rápido que se desparramaron los planes de insurrección que aseguraron una independencia duradera para los nativos, siendo que estos planes habian sido acordados por dos jefes, Antonio Ay y Cecilio Chi, en un rancho remoto de Sihum, en Julio de 1847. Tal unanimidad de acción sólo pudo haber sido posible con la ayuda de una poderosa, disciplinada y ampliamente extendida organización secreta.
 
Poca duda puede haber de que eran jefes o maestros de la poderosa orden del Nagualismo en la Peninsula.*
 
Tal fue con certeza el caso de la breve y sangrienta revuelta de los Mayas en 1761. Estalló repentinamente en una serie de pueblitos cerca de Valladolid, Yucatan, encabezada por un nativo de sangre pura, Jacinto Can-Ek, pero algunos de los participantes confesaron luego que había sido resultado de una conspiración que había sido preparada durante un año.
 
Cuando llegó el día elegido, Jacinto audazmente se anunció como el alto sacerdote de la fraternidad de los brujos, maestro de magia, y sucesor lineal del famoso antiguo profeta Chilam Balam, “cuyas palabras no pueden fallar”. Con conmovedoras palabras urgió a sus compatriotas a atacar a los espaniardos sin temer las consecuencias.
 
“No tengan miedo –exclamó- de sus cañones ni de sus fuertes, porque entre los muchos a los cuales les he enseñado el arte de la brujería hay quince escogidos, maravillosos expertos, quien por su poder místico entrarán en la fortaleza, asesinarán a los centinelas y abrirán las gargantas a nuestros enemigos. Tomaré las hojas del árbol sagrado, y doblándolas como trompetas llamaré a los Cuatro Vientos del cielo, y una multitud de guerreros vendrán en nuestra ayuda.” **
 
Y diciendo esto, tomó una hoja de papel, la sostuvo en alto para mostrar que estaba en blanco, la dobló, la abrió de nuevo y estaba toda cubierta por escrituras. Y con este hábil truco convenció de la verdad de sus declaraciones a sus oyentes, gentes de mente simple, quienes se levantaron en armas. El los dirigió, vestido con el manto y la corona de la Virgen. Pero ni su entusiasmo ni su brujería lo avalaron, y pronto Jacinto y sus seguidores fueron víctimas de la estaca y el patíbulo.
 
Luego de su muerte, la danza del tigre o “Chac-mool” (la “danza fantasma” de los mayas) fue prohibida, y también el uso del tambor sagrado, el instrumento favorito de los sacerdotes nativos. ***
 
* Ver Eligio Ancona, Historia de Yucatan, Tom. iv, cap. 1 (Merida, 1880).
** La mención de los quince (5×3) discípulos escogidos indica que prevaleció en Yucatan el mismo sistema de iniciación por tripletes que existía en Chiapas (ver arriba). El arbol sagrado no se menciona, per presumiblemente era el ceibo, al que me referí anteriormente. La mención de Jacinto Can-Ek fue obtenida de la obra del Jesuita Martin del Puerto, en su Relación hecha al Cabildo Eclesiastico por el propósito de la Compañia de Jesús, acerca de Ia muerte de Jacinto Can-Ek y socios, Dec. 26, 1761. Está publicado junto a otros documentos relativos a esta revuelta en el Apendice al Diccionario Universal, editado por Orozco y Berm, Mexico, 1856. Sobre las profecías de Chilan Balam, ver mi Ensayos de un Americanista, pp. 255-2273 (Philadelphia, 1890).
*** Eligio Ancona, Hist. de Yucatan, Tom. ii, p. W2.
 
De hecho, donde sea que existan relatos de las revueltas contra la dominación española durante los tres siglos de su existencia en Nueva España, podemos rastrear los dedos de la poderosa aunque escondida mano del Nagualismo. Anteriormente, ocurrió en 1585 una revuelta de los Mayas en Yucatán. Fue dirigida por Andres Chi, un indio de pura sangre, y descendiente de la antigua casa real de los Cocomes. También él se anunció como sacerdote de la antigua fe, profeta y hacedor de milagros, y enviado para instruir a su gente en una nueva religión y darles una existencia política independiente. Capturado por los espaniardos, se lo acusó de idolatría, brujería y disturbar la paz, y fue colgado ignominiosamente. *
 
Igualmente inspirado por las mismas ideas estuvo el indio Mixe conocido como Don Pascual, quien dirigió la revuelta de las tribus tehuantepec en 1661. Hizo un llamamiento a “los trece gobernantes de los zapotecas y chontales” instándolos a unirse a él, y la insurrección amenazó con convertirse en algo de formidables proporciones, evitada sólo por la poderosa presión que ejerció la Iglesia Romana a través del Obispo de Oaxaca, Cuevas Davalos. **
 
Casi la misma localidad habia sido escenario de la revuelta de los zapotecas en 1550, dirigidos por un sacerdote nativo que declaraba ser una encarnación del viejo dios Quetzalcoatl, la deidad máxima de los nagualistas. ***
 
En la misma Ciudad de Mexico, en el año 1692, hubo una violenta insurrección de los nativos, que destruyeron propiedades por valor de tres millones de dólares.
Aunque sin duda esto es parcialmente atribuible a la escasez de alimentos que prevalecía, las autoridades rastrearon ciertas ceremonias secretas, lo cual es evidente porque inmediatamente se hizo una ley prohibiendo a los indios usar el piochtli****, porción de cabello preservada en el nacimiento que se usaba en rituales genealógicos y en actos especiales contra el octli.
 
 
* Ver Pedro Sanchez de Aguilar, Informe contra Idolum Cultores en Yucatan (Madrid,
1689) ; Eligio Ancona, Historia de Yucatan, Tom. ii, pp. 123, 129.
** El principal autor acerca de esta revuelta es Juan de Torres Castillo, Relacion de lo Sucedido enLZas Provincias de Nezapa, Iztepez ‘y Villa Alta (Mexico, 1662). Ver tambien Cavo, Los ‘Tres Siglos de Mexico durante el Gobierno Español, Tom. ii, p. 4 I, y el panfleto de Cristobal Manso de Contreras, Relacion cierta y verdadera de lo que sucedio en esta Provincia de Tehuantepec, (impreso en Mexico, 1661), el cual conozco sólo a través de las notas del Dr. Berendt. H. H. Baucroft, en su magro relato de este evento, erróneamente insiste en que tuvo lugar en 1660. History of Mexico, Vol. iii, p. 161.
*** Ver Brassem de Bourbowg, Histoire des Nations Civilisees de la Mexique, Tom iv, 824.
**** Cavo, Los Tres Siglos, etc., Tom. ii, p. 2: Sobre el uso y significado del piochtli, da cierta información Vetancurt, en Teatro Mezicano, Tom. ii, p. 464, y De la Serna,
Manual de Ministros, pp. 166, 167. Era la insignia de ciera orden de sacerdotes nativos.
 
 
En lo que respecta a la revuelta de los Tzentales de Chiapas en 1712, se llevó a cabo en forma clara y confesa bajo la dirección de los sacerdotes nagualistas, como describiré posteriormente.
La historia de la raza nativa americana bajo el poderío español en Norte America no ha sido aún escrita ni con el menor asomo de minuciosidad. Aquel que califica adecuadamente para esa tarea llega a la conclusión expresada hace años por el eminente anticuario e historiador americano, E.G. Squier con estas palabras:
 
“Entre las clases dirigente y sacerdotales de las naciones semi-civilizadas de America, siempre ha existido un misterioso lazo, una organización secreta, que todos los desastres a la que han estado sujetos no logró destruir.
 
Es a su presencia actual que podemos atribuir los simultáneos movimientos de los aborígenes de Mexico y Centroamérica, que más de una vez han amenazado con la rebelión completa contra el poder español.” *
 
Ese lazo misterioso, esa organización secreta, es el Nagualismo.
 
Posición de la Mujer en el Nagualismo
 
Una remarcable función en esta misteriosa sociedad era la exaltada posición asignada a las Mujeres. No sólo eran admitidas en los grados más esotéricos, sino que a menudo ocupaban los más altos puestos en la organización.
 
De acuerdo a las tradiciones de los Tzentales y Pipiles de Chiapas, cuando Votan, su héroe nacional, construyó mediante un soplo de su boca el oscuro santuario de Tlazoaloyan, en Soconusco, depositó en él los libros y las reliquias sagradas y constituyó un colegio de venerables sabios que serían sus guardianes; no obstante, a todos los puso bajo la dirección de una alta sacerdotisa cuyos poderes eran absolutos.**
 
Pascual de Andagoya declara haber conocido a algunas de esas adeptas que habían obtenido el raro y peculiar poder de estar en dos lugares a la vez, distantes legua y media uno de otro*** , y las repetidas referencias a ellas que existen en los escritos españoles de los siglos XVI y XVII confirman el terror que se les tenía y la gran influencia que poseían.
 
 
Aventuras en la Costa Mosquito, por S. A. Ward, seudónimo de Mr. Squier, p. 258
(New York, 1855).
** Nuñez de la Vega, Constituciones Dioxesanas, p. 10, y comp. Brasseur de Bourbourg,
Hist. des Nat. Ciu. de Mexique, Tom. i, p. 74.
*** Hen-era, Hist. de Las Indias Occidentales, Dec. ii, Lib. iii, cap. 5.
 
 
Sobreviviente de los Tiempos Antiguos
En los sacramentos del Nagualismo, la Mujer era primada y hierofante. Esto es herencia lineal de los tiempos pre-colombinos.
 
Existen muchas leyendas nativas americanas, y en otras del viejo mundo, en las que se recuerda a alguna poderosa hechicera como fundadora del Estado y Señora de hombres por virtud de sus poderes mágicos.
 
Entre los aztecas estaba la Bruja que construyó la ciudad de Mallinalco, en el camino entre Mexico y Michoacan, famosa aún después de la conquista por la habilidad de sus magos, quien declaraban descender de ella.*
 
En Honduras estaba Coamizagual, reina de Cerqnin, versada en todas las ciencias ocultas, quien en vez de morir, al final de su breve carrera alcanzó el cielo en forma de un hermoso pájaro en medio del fragor de los truenos y los destellos de los relámpagos. **
 
Según un autor intimamente familiarizado con los nagualistas mexicanos, el arte que decían poseer de transformarse en animales menores había sido enseñado a sus predecesores por una mujer, una Circe nativa, poderosa hechicera cuyo nombre usual era Quilaztli (se desconoce la etimología), pero que tenía aún otros cuatro nombres que representaban sus cuatro metamorfosis: Cohuacihuatl, la Mujer Serpiente; Quauhcihuatl, la Mujer Aguila; Yaocihuatl, la Mujer Guerrera; y Tzitzimecihuatl, la Mujer Espectro. ***
 
Los poderes de estas Reinas de la magia se extendían ampliamente entre las de su mismo sexo. Leemos en las crónicas del Antiguo Mexico que cuando Nezahualpilli, el rey, oprimió a las tribus de la costa (la tierra caliente), ellos enviaron contra él no a sus guerreros sino a sus brujas. Ellas conjuraron contra el opresor sus fórmulas fatales, y cuando se avecinaba desde su palacio, la sangre manó de su boca y cayó muerto.****
 
 
 
* Acosta, Hist. Nat y Moral de las Indias, Lib. vii, cap. 5.
** El relato lo da Herrera, Est. de Las Indias, Dec. iv, Lib. viii, cap. 4. El nombre Coamizagual es traducido en el relato como “Tigresa Voladora”. No logré asignarle este sentido en ningun dialecto.
*** Jacinto de la Serna, Manual de Ministros, p. 138. Sahagun identifica a Quilaztli con
Tonantzin, comúnmente la madre de la humanidad y diosa de los nacimientos (Hist. de Nueva España, Lib. i, cap. 6, Lib. vi, cap. 27). Otros detalles de ella son relatados por Torquemada, en su Monarquia Indiana, Lib. ii, cap. 2. Los tzitzime eran misteriosos poderes elementales que, segun creian los Nahuas, estaban destinados a destruir finalmente el mundo conocido. (Sahagun, 1. c., Lib. vi, cap. 8). La palabra significa “peludos que vuelan” (Serna).
**** Torquemada, Monarquia Indiana, Lib. ii, cap. 62.
 
 
En Guatemala, asi como en la antigua Delfos, se creía que los dioses hablaban por boca de las videntes, y en la celebración de sus victorias disfrutaban de un privilegio tan extraño y horrible que lo transcribo literalmente de un viejo manuscrito, por no aventurar una traducción:
” . . . . Despues de sacrificar los antiguos algun hombre, despedazandolo, si era de los que avian cogido en guerra, dicen que guardaban el miembro genital y los testiculos del tal sacrificado, y se los daban a una vieja que tenian por profeta, para que los comiese, y le pedian rogasse a su idolo les diesse mas captives.” *
Cuando el Capitán Pedro de Alvarado, en 1524, marchaba sobre Quetzaltanango, en Guatemala, una espantosa y vieja bruja se paró en medio del paso con un familiar en forma de perro, y lo conminaron con “conjuros y encantamientos nagualísticos” a evitar su acercamiento.**
 
Como en los primeros relatos, así en los últimos. La ültima revuelta de los Indios de Chiapas ocurrió entre los Tzotziles en 1869. La causa fue la captura y aprisionamiento por parte de los españoles de una mujer mística, conocida por los blancos como “Santa Rosa”, quien, junto con uno de sus ahaus o caciques, era sospechosa de fomentar sedición. Los nativos marcharon de a miles contra la ciudad de San Cristobal, donde estaban los prisioneros, y los liberaron, pero su lider, Ignacio Galindo, fue atrapado y baleado por los espaniardos, y el motín fue rápidamente apagado. ***
 
* Fr. Tomas Coto, Diccionario de la Lengua Cakchiquel; MS., s. v. Sacrificar, en la Biblioteca de la Sociedad Filosofica Americana de Filadelfia.
** “Trataron de valerse del arte de los encantos y naguales ” palabras del autor Fuentes y Gusman, en su Recordación Florida, Tom. i, p. 50. En el relato de Bernal Díaz, dice que la bruja y su perro fueron sacrificados, pero Puentes es claro en su declaración, y tenía otros documentos a su alcance.
*** Teobert Maler, “Memoire sur L’Etat de Chiapas, ” en el Revue d’ Ethnographie, Tom. iii, pp. 309-311. Este escritor tambien proporciona valuosa información sobre la insurrección indígena en la Sierra de Alicia.
 
 
 
 
 
La “Juana de Arco” nativa
Tal vez la circunstancia más llamativa es la registrada en la historia de la insurrección de los Tzentales de Chiapas, en 1713. Los dirigía una muchacha indígena, una Juana de Arco nativa, inflamada por el entusiasmo de liberar a sus dirigidos de los odiados opresores extranjeros, y de destruir todo vestigio de su presencia.
 
Tenía escasos veinte años y los espaniardos la conocian como “Maria Candelaria”. Era la líder de lo que la mayoria de los historiadores llaman una secta religiosa, pero que Ordoñez y Aguilar, él mismo nativo de Chiapas, reconoce como la poderosa asociación secreta del Nagualismo, determinada a extirpar la raza blanca. El estima que sólo en Chiapas tenía setenta mil nativos bajo sus órdenes -indudablemente una exageración- y afirma que la conspiración se extendía lejos por entre las tribus vecinas, a quienes se les había ordenado esperar el resultado del esfuerzo de Chiapas.
 
Su autoridad era absoluta, y ella no tenía compasión al requerir obediencia. Los desobedientes eran desollados vivos o quemados a fuego lento. Ella y todos sus seguidores obtenían particular placer en manifestar su odio y desprecio por la religión de sus opresores. Desfilaban por las naves de las iglesias imitando con bufonería las ceremonias de la misa, que ella misma dirigía, y apedreaban hasta la muerte a los curas que capturaban.
 
Por supuesto, su intento en contra del poder de España no tenía esperanzas.
Falló luego de una amarga y prolongada conquista, caracterizada por la mayor inhumanidad por ambas partes. Pero cuando sus seguidores fueron dispersados y asesinados, cuando los blancos victoriosos tenian nuevamente en sus manos todo el poder y los recursos del pais, ni la búsqueda más exhaustiva, ni la tentación de ninguna recompensa les permitió capturar a Maria Candelaria, la heroina del sangriento drama. Con unos pocos fieles seguidores, se escapó a la selva y nunca más volvió a oirse sobre ella. *
 
Más desafortunados fueron sus amigas y tenientes, las sacerdotisas de Guistiupan y Yajalon, quienes valientemente secundaron a Maria en su patriótica gesta. Capturadas por los espaniardos, encontraron el destino que fácilmente podemos imaginar, aunque el historiador piadosamente cubrió con un velo sus detalles.**
 
* El largo relato de H.H. Bancroft acerca de esta innsurrección es una parodia de la situación descripta por las amargamente perjudicadas fuentes españolas y, por supuesto, sin ninguna simpatía por los motivos que movieron a los actores nativos. Ver su Historia de los Estados del Pacífico Vol. ii, p. 696, sqq. Ordonez y Aguilar, quien vivió en el lugar para la época de estos hechos, reconoce en Maria Candelaria (cuyo nombre real Bancroft no nos da) la auténtica cabeza de la rebellión, “quien ordenabalos ardides del motin, … de lo que principalmente trataban las leyes fundamentales de su secta, era de que no quedase rastro alguno de que los Europeos habian pisado este suelo”. Su relato es un trabajo no publicado, Historia del CIelo y de la Tierra, escrito en Guatemala alrededor del 1780. Juarros, hablando de sus ritos, dice “Apostando de la fe, profanando los vasos sagrados, y ofreciendo sacrilegos cultos a una indizuela.” Historia de la Ciudad de Guatemala, Tom. i, p. 17.
** Bancroft, ubi supra, p. 705, note. Una fue colgada, a la que Garcia Pelaes llama “una india bruja” Memorias para la Historia de Guatemala, Tom. ii, p. 153.
 
Modernas Reinas del Nagualismo
 
De una joven profetisa de similares características supo E.G.Squier durante sus viajes por Centroamérica, una “mujer sukia”, como le decian los indios de la costa a cierta mujer que vivía sola en medio de las ruinas de un viejo templo maya, una bruja de veinte años, amada y temida, con la muerte y la vida en sus manos. *
 
* Squier, ubi sup& passim.
 
Tal vez su relato resulta un tanto fantástico; y lo es, por cierto, pero está basado en las inconmovibles creencias y antiguas tradiciones de los nativos de estos climas, y sobre costumbres bien conocidas a quienes allí residen.
 
El distinguido americanista, el Abate Brasseur de Bourbourg, durante sus largos viajes por Mexico y Centroamérica, tuvo ocasión más de una vez de entrar en contacto con las características de la antigua fe de los Nagualistas, aún viva en sus descendientes.
 
Entre los Zapotecas del Istmo de Tehuantepec él vio a una de las reinas de esta fraternidad mística, y la describe con una calidez que prueba que no había perdido su ojo para la belleza.
 
“Vestía una pieza de tela color verde claro enrollada alrededor de las caderas que caía hasta encima del tobillo. Una chaqueta de mangas cortas de gasa de seda roja bordada con oro cubría la parte superior de su cuerpo velando su pecho, sobre el cual lucía una cadena de pesadas piezas de oro, engarzadas a un cordel. Su rica cabellera negra se dividía en la frente cayendo en dos espléndidas trenzas sujetas con cintas azules, y llevaba un pañuelo de muselina blanco alrededor de su cabeza, a la manera de las calantica del Antiguo Egipto. Nunca en mi vida habia visto yo una figura más atractiva de una Isis o una Cleopatra.”
 
“Habia algo extraño en su expresión. Sus ojos eran los más negros y brillantes del mundo, pero había momentos en que repentinamente vacilaba, se apoyaba contra la pared y sus ojos quedaban fijos y muertos como los de un cadáver. Luego una fiera mirada disparaba de bajo sus oscuras pestañas, helando el corazón de aquel al que la dirigía. ¿Era locura, o era, como creían los que la rodeaban, una momentánea ausencia del alma, una absorción de su espíritu dentro de su nagual, una transportación a un mundo desconocido? Quien podría decidirlo?” *
 
* Voyage del ’lsthmus de Tehuantepec, p, 161. Agrega una serie de detalles sobre el poder que supuestamente ejercía ella.
 
Los templos-caverna y los dioses de las cavernas: Oztoteotl, Tepeyollotl, Votan, etc
 
Sería un error suponer que el Nagualismo era un popurrí incoherente de supersticiones, una mescolanza de fragmentos derivados del antiguo paganismo.
 
Mi estudio del mismo me ha llevado una concluión netamente diferente. Era una perpetuación de una bien definida porción del culto nativo, cuyas fuentes podemos rastrear mucho antes del periodo de la conquista, y que no tiene ninguna conexión con el elaborado y sangriento ritual de los Aztecas. La evidencia a este efecto es rotunda.
 
Donde sea que, en tiempos posteriores, los Sacerdotes Católicos averiguaron los lugares y objetos sagrados de los nagualistas, estaban en cavernas o en profundos recovecos en la roca, no en estructuras artificiales. Los mitos que cosechaban, y los nombres de los dioses que escuchaban, también apuntan a ello con notoria peculiaridad.
 
El siguiente es un hecho registrado tempranamente entre los Nahuas de Mexico:
 
En 1537 el Padre Perea descubrió una caverna en un profundo barranco en Chalma, cerca de Mallinalco (pueblo famoso por sus magos), que era el santuario de la deidad llamada Oztoteotl, el Dios Caverna (oztotl, caverna; teotl, dios), “venerado en todo el imperio de Montezuma”*. Destruyó la imagen del dios y convirtió la caverna en una capilla.
 
No creemos errar al considerar a Oztoteotl meramente como otro nombre de la divinidad nahuatl Tepeyollotl, el Corazón (o Interior) de la Montaña, al cual tanto en el Códice Borgia como en el Códice Vaticano se lo representa sentado sobre o dentro de una caverna. Su nombre también puede ser traducido como “El Corazón del Lugar”, o “del Pueblo”.
 
El Dr Eduard Seler ha demostrado más allá de toda duda razonable que esta divinidad no pertenecía originalmente al panteón azteca, sino que fue introducida desde el Sur, ya sea por los zapotecas, los Mixtecas, o las otras tribus mayas más allá de estas**. El Dios Caverna de los Aztecas es idéntico al Votan de los Tzentales de Chiapas, y al U-q’ux Uleuh de los Quiches de Guatemala, y probablemente al Cozaana de los Zapotecas.
 
* “Que era venerado en todo el imperio de Montezuma”. Ver Diccionario Universal, Apendice, s. v. (Mexico, 1866).
** “Dass der Gott Tepeyollotl im Zapotekenlande und weiter südwärts seine Wurzelnhat, und dem eigentlichen Aztekischen Olymp fremd ist, darüber kann kein Zweifel mehr obwalten.” Ver la discusión del Dr. Seler sobre el tema en Compte-Rendu del Decimoséptimo Congreso Internacional de Americanistas, p. 558, seq. La adopción de templos subterráneos era particularmente una característica zapoteca. “NOtándose principalemente en muchos adoratorios de los Zapotecos, estan los mas de ellos cubiertos, o en subterraneos espaciosos y lóbregos.” Carriedo, Estudios Históricos; Tom. i, p. 26.
 
Los ritos de todos ellos eran llevados a cabo en cavernas, y se han preservado varias interesantes descripciones del contenido de estos lugares sagrados. El obispo de Chiapas nos da las relativas a la “casa oscura de Votan”:
 
“Votan es el tercer héroe que nombra el calendario, y algunos de sus descendientes residen aún en el pueblo de Teopisca, donde se los conoce como Los Votan.
A menudo se lo llama El Señor del Tambor Sagrado, y se dice de él que ha visto la gran pared (lo cual debe haber sido la Torre de Babel), y dividió esta tierra entre los indios, dándole a cada tribu su lenguaje.
 
“Dicen además que cierta vez habitó en Huehuetan, un pueblo de la provincia de Soconusco. Allí cerca, en el lugar llamado Tlazonloyan, construyó con soplidos una casa oscura, y puso tapires en el río y un gran tesoro en la casa, y dejó todo a cargo de una noble dama, quien lo preservaba asistida por guardianes (tlapiane). Este tesoro consistía en vasijas de cerámicas con tapas del mismo material; una piedra sobre la cual se inscribían las figuras de los antiguos héroes nativos como las que se encuentran en el calendario, chalchiuites, que son piedras verdes, y otros objetos supersticiosos.”
 
“Todos estos objetos fueron retirados de la caverna y quemados públicamente en la plaza de Huehuetan en ocasión de nuestra primer visita diocesana en 1691, habiendo sido entregado a nosotros por la dama a cargo y los guardianes.”
 
“Todos los indios tienen gran respeto por este Votan, y en algunos lugares lo llaman El Corazon de los Pueblos*. “
 
El Sacerdote inglés Thomas Gage, cura párroco entre los Pokonchi de Guatemala aproximadamente en el 1630, relata su descubrimiento de una caverna en la que se preservaba el ídolo, relatándolo como sigue:
“Encontramos el Idolo parado sobre una banqueta baja cubierta con un trozo de lino. Estaba hecho de madera y tenía un color negro brillante como el azabache, como si estuviera pintado o ahumado; su forma era la de una cabeza humana sin bigote ni barba encastrada en los hombros; tenía aspecto severo, la frente arrugada y grandes ojos de mirada fija.”
“Se jactaban de que este dios les habia dicho que no debian creer en nada de lo que yo predicara sobre Cristo, sino que debían seguir las viejas tradiciones de sus ancestros” **
 
El color negro que aqui se menciona era una reliquia del antiguo simbolismo, que refería a la noche, a la oscuridad, y a a oscuridad de la caverna sagrada.
 
Vetancurt nos informa que los sacerdotes del antiguo paganismo acostumbraban frotar sus caras y cuerpos con un ungüento de grasa y hollín cuando procedían a los sacrificios en la selva, de manera que se veían tan oscuros como si fueran de raza negra.***
 
 
Constituciones Diocesanas, pp. 9, 10.
** Gage, A New Survey of the West Indias, pp. 339, 393.
*** Teatro Mexicano, Tratado iii, cnp. 11. El Srr. Baudelier nos llama la atención acerca de uno de los jefes principales de los Aztecas, Tlilancalqui, “Hombre de la Casa Oscura”, sugiriendo que se refiere al mito de Votan. Twelfth Annual Report of the Peabody Museum, p. 689.
 
 
 
 
En el extracto de Nuñez de la Vega ya mostrado, Ical Ahau, el “Rey Negro”, es mencionado como una de las divinidades de los nagualistas.
En algunos lugares, el idolo principal hallado en las cavernas era la momia o cuerpo disecado de algun distinguido sacerdote o líder anterior. Tal el caso registrado por Bartolomé de Pisa, encontrado entre los zapotecas de Coatlan. Llevaba un nombre tomado del décimo día del calendario, y se decía que era el cadáver preservado de un respetado regidor.* Otro ejemplo interesante es el narrado por Villaseñor y Sanchez, testigo ocular del caso: Se descubrió en una espaciosa caverna a cierta distancia al oeste de la ciudad de Mexico, en territorio nahuatl, en la ladera de la zona conocida como “La Montaña del Sol” – la Mesa de Tonati. Dice que este cadaver estaba notoriamente bien preservado, “tanto los músculos como los huesos”. **
 
“Estaba sentado en un sillón a guisa de trono, vestido con un manto que caía desde los hombros hasta los pies, ricamente adornado con piedras preciosas cosidas a la tela según la costumbre nativa. También llevaba correas en los hombros, collares, brazaletes y broches de plata. Llevaba en la frente una corona de hermosas plumas de distintos colores, arreglada de manera que los colores alternaran. La mano izquierda descansaba sobre el brazo del sillón, y en la derecha portaba un afilado alfanje con monturas de plata.
A sus pies había varias vasijas de piedra fina como mármol y alabastro conteniendo ofrendas de sangre y carne obtenidas de los sacrificios.”
 
El mismo escritor refiere a otras cavernas sagradas que vio durante sus viajes. Una de estas estaba cerca del pueblo de Teremendo, y los costados y el techo habian sido artificialmente decorados en forma de grandes bóvedas. Al momento de nuestra visita, había un altar natural decorado de manera similar, y sobre él numerosos ídolos en figura de hombres y animales, y ante ellos ofrendas recientes de copal y alimentos. También cuenta de muchas otras cavernas por el estilo, aún en uso por los nativos de la Gran Sierra de Tlascala. ***
 
* Herrera, Historia de Las Indias Occidentales, Dec. iii, Lib. iii, cap. 14.
** Villa Señor, Teatro Americnno, Lib. v, cap. 38 (Mexico, 1749: El Padre Cave agrega que había signos de sacrificios humanos, pero de esto no tenemos referencia en los anteriores informes. Comp. Cave, Los Tres Siglos de Mexico durante el Gobierno Español, Tom. ii, p. 128.
*** Teatro Americano, Lib. ii, cap. 11 ; Lib. iii, cap. 13.
 
 
 
 
Estos extractos prueban la extensión de este peculiar culto y la cantidad de templos subterráneos en generaciones recientes.
La fama de los sepulcros de los Grandes del pasado aun subsiste, como el vasto grotto de Chalcatongo, cerca de Achiutla, que era la bóveda sepulcral de sus antiguos reyes; el de Totomachiapa, solemne escenario de sacrificios para los antiguos sacerdotes; el de Justlahuaca, cerca de Sola (Oaxaca), lugar de adoración de los zapotecas durante mucho tiempo luego de la Conquista; y el del Cerro de Monopostiac, cerca de San Francisco del Mar.*
 
El significado íntimo de este culto de las cavernas era la adoración a la Tierra. El Dios Caverna, el Corazon de la Montaña, realmente tipificaba a la Tierra, al Suelo de cuyo oscuro seno fluyen las límpidas corrientes y surgen los tiernos retoños de las plantas alimenticias y los grandes árboles. Para el mexicano nativo, la Tierra era el proveedor de alimento y bebida, el Padre común a Todos; de manera que incluso hasta nuestros días, cuando debe hacer un juramento solemne, se inclina hacia la tierra, la toca con su mano, y repite la fórmula solemne: Cuix amo nechitla in toteotzin?, “No está viéndome nuestro Gran Dios?” (Similar a “Lo juro por el Gran Dios que me está viendo”)
 
* Ver Mühlenpfordt, Mexico, Bd. ii, pp. 200-266; Brasseur, Hist. des Nations Civ. de la
Mexique, Vol. iv, p. 821; Herrera, Historia de las Indias, Dec. iii, Lib. iii, cap. 12, etc.
 
Los números sagrados: 3 y 7.
 
La identidad del Tepeyollotl de los Nahuas y el Votan de los Tzentals se muestra no sólo en la unidad de sus nombres, sino en el hecho de que ámbos representan el tercer día en el calendario ritual. Por esta razón entiendo yo que encontramos el número 3 tan generalmente considerado un número sagrado en el simbolismo de los nagualistas.
 
Ya sabemos por el extracto de Nuñez de la Vega que los neófitos eran instruidos en grupos de a tres. Hasta la fecha en Soteapan las celebraciones y festivales dirigidas por los ministros nativos duran tres días* Los habitantes semi-cristianizados de la Sierra de Nayerit, los Chotas de habla nahuatl, siguieron venerando durante el último siglo a tres divinidades: El Amanecer, la Piedra y la Serpiente**, análogo a la similar “trinidad” notada por el Padre Duran entre los antiguos aztecas. ***
 
El número 9, es decir, 3 x 3, recurre tan frecuentemente en los conjuros de los brujos mexicanos que De la Serna exclama: “El mismo Diablo fue quien les inculcó la superstición acerca del número 9″.****
 
 
* Diccionario Universal, Apendice, s. v.
** Sus nombres eran: Ta Yoapa, Padre Amanecer; Ta Te, Padre Piedra; Coanamoa, La Serpiente que Captura. Dicc. Univ., App., Tom. iii, p. 11.
*** Duran, Historia de Los Indios, Tom. ii, p, 140. Eran: Tota, Nuestro Padre; Yollometli,
el COrazon del Magüey (probablemente pulque) ; y Topiltzin, Nuestro Noble Uno (probablemente Quetzalcoatl, a quien a menudo le aplicaban este epíteto).
**** “Fue el Demonio que les dio la superstición del numero nueve.” Manual de Ministros, p. 191.
 
 
El otro número sacro para los nagualistas era el 7. He dado, en un ensayo anterior, varias razones para creer que esto no deriva de los siete días de la semana cristiana, sino directamente del calendario nativo*. Nuñez de la Vega nos cuenta que el patrono del septimo día era Cuculcan, “La Serpiente Emplumada”, y que muchos nagualistas lo elegían como su especial protector. Como ya se ha visto, en Guatemala los niños finalmente asumían a su nagual a los siete años de edad, y entre algunas de las tribus nahuatl de Mexico el tonal y el nombre del calendario eran formalmente asignado al séptimo día luego del nacimiento**.
Similares impresiones proceden de los Cakchiqueles de Guatemala, quienes mantenían que cuando el relámpago ilumina la tierra, la “piedra de trueno” se sumerge en el suelo, pero sale a la superficie recién siete años más tarde.***
 
El 3 y el 7 eran los números que regían el árbol genealógico de los Pipiles de San Salvador. El “árbol” estaba pintado con siete ramas representando grados de relación entre los que el matrimonio quedaba prohibido a menos que un hombre hubiera llevado a cabo alguna proeza distinguida en la guerra, en cuyo caso podía casarse más allá de los tres grados más cercanos de relación.****
 
Otra combinación de 3 y 7, por multiplicación, explica las costumbres entre los Mixes de abandonar por 21 días una casa donde hubiera ocurrido una muerte.*****
 
 
 
* The Native Calendar of Central America and Mexico, p. 12.
** Motolinia, Ritos Antiguos, Sacrificios e Idolatria de los Indios de la Nueva España, p.
340 (in Colección de Documentos ineditos para la Historia de España).
*** Thomas Coto, Vocabulario de la lengua Cakchiquel, MS., sub voce, Rayo.
**** Herrera, Historia de Las Indias, Dec. iv, Lib. viii, cap. 10.
***** Diccionario Universal, Apendice, ubi supra
 
 
Hay signos de que los nagualistas derivaban estos números de los tercer y séptimo días del calendario “mensual” de veinte días.
Tepeololtec, el Dios Caverna, era el patrono del tercer día y también Señor de Animales, siendo “la transformación en estos la prueba del poder nagualístico” *.
 
Tlaloc, dios de las montañas y las lluvias, a quien se dedicaba el séptimo día, era representado por una serpiente enroscada sobre sí misma, y generalmente se la retrataba en conexión con la “Serpiente Emplumada” (Quetzalcoatl, Cuculchan, Gukumatz, todos nombres que significan lo mismo), llevando un xiquipilli (morral con las medicinas) , y un incensario, el aparato de los iluminados nativos, y su vestidura estaba marcada con una cruz para mostrar que era Señor de los Cuatro Vientos y de la Vida”.**
 
 
* “Señor de los Animales.” Códice Telleriano-Remensis, Parte ii, Lam. iv.
** Ver la minuta descriptiva del Dr Seler en el Compte Rendu de la Octava Sesión del Congreso Internacional de Americanistas, pp. 588, 559. En uno de los conjuros relatados por De la Serna (Manual de Ministros, p. 212) el sacerdote dice : “Yo soy el sacerdote, el dios Quetzalcoatl, que se bajara al infierno, y subire a lo superior, y hasta los nueve infiernos.” Este escritor, muy competente en la lengua Nahuatl, traduce el nombre Quetzalcoatl como “culebra con cresta” (id., p. 171), una inusual pero tal vez correcta traducción.
 
 
Adoración del Fuego por los Nagualistas.
Los ritos nagualisticos eran altamente simbólicos, y los símbolos utilizados tenían significados claramente definidos, lo que nos permite analizar las ideas religiosas que sustentaban este misterioso culto.
 
El símbolo más importante era el Fuego. Se lo consideraba un elemento primal y fuente inmediata de vida. El Padre Nicolas de Leon tiene un párrafo sugestivo en conexión con ello:
 
“Si alguna de estas viejas supersticiones ha prevalecido más que las otras, profundamente enraizada en los corazones de estos indios, tanto hombres como mujeres, esa es la del Fuego y su adoración, y la manera de hacer nuevos fuegos y preservarlos durante años en lugares secretos.”
 
“Debemos vigilar esto, y cuando en sus confesiones hablan de lo que dijo el Fuego o cómo el Fuego se derramó, expresiones que posiblemente pasemos por alto por ininteligibles, debemos levantar nuestra mano en señal de reprensión. También debemos prestar atención a su Bautismo por el Fuego, ceremonia llamada “yiahuiltoca”* que se lleva a cabo después del nacimiento cuando le otorgan sus apellidos, ni tampoco hay que permitirles a las parturientas ni a sus asistentes hablar del Fuego como Padre y Madre de todas las cosas o Autor de la naturaleza; ya que es comun entre ellos decir que el Fuego está presente en el nacimiento y la muerte de todas las criaturas.”
 
Esta curiosa ceremonia deriva su nombre de yiahuitli, una planta similar al ajenjo cuyas hojas reducidas a polvo, según el padre Sahagun, acostumbraban arrojar los nativos a las llamas como ofrenda al fuego.**
 
Largo tiempo luego de la Conquista, y probablemente hasta la fecha, la misma costumbre prevaleció en Mexico, considerándose muy saludables y purificadores del aire viciado los vapores y aromas de las hojas quemándose.***
 
 
* Sus palabras aqui son algo oscuras: “El baptismo de fuego, en donde les ponen los sobrenombres que llaman yahuiltoca, quando nacen.” La oscuridad está en el nahuatl, ya que la palabra toca puede ser el plural de tocaitl (nombre), como también el verbo toca, que significa arrojar. El párrafo está en Camino del Cielo, fol. 100, rerso.
** Sahagun, Historia de la Nueva España, Lib. iv, cap. 25.
*** Es mencionada como útil para este propósito por el antiguo médico Francisco Ximenes, Cuatro Libros de la Naturaleza, p. 144 ; Hernandez, Hist. Plant. Nova Hispania, Tom.
 
 
ii, p. 200. El Capitán Bourke, en su reciente artículo sobre “Los hombres-medicina de los Apaches” The Medicine Men of the Apaches ” (en Ninth Annual Report of the Bureau of Ethnology, p. 531), sugiere que el yiahuitli de los Aztecas es lo mismo que el “hoddentin”, el polen de una variedad de la ortiga “cola de gato” que los Apaches, de manera similar, arrojan al fuego como ofrenda. Hernandez, sin embargo, describe al yiahuitli como una planta de flores rojas, que crece en las montañas o en las laderas de las sierras, y que no es ninguna clase de ortiga. De la Serna dice que es la planta de anis, y y que con ella llevan a cabo los nativos el conjuro del espíritu amarillo (conjure de amarillo espiritado), es decir, del Fuego (Manual de Ministros, página 191)
La palabra yiahuiltoca significa “arrojar el yiahuitli” (de toca, arrojar con las manos). Otro nombre para esta ceremonia, de acuerdo al Padre Vetancurt, quien escribió un siglo antes que Leon, era apehualco, que sustancialmente tiene el mismo significado.*
 
Agrega el interesante detalle de que era celebrado en el 4to día luego del nacimiento del niño, tiempo durante el cual era esencial mantener el fuego ardiendo en la casa, y no permitir que nadie retirara ni una parte de él, o traería mala suerte al niño.
 
Jacinto de la Serna también describe esta ceremonia, a la cual da el nombre de tlecuixtliliztil, que significa “que pasan al infante sobre el fuego”, y luego agrega: “La adoración del fuego es el más grande obstáculo para estos desdichados idólatras” **
 
 
* Del verbo apeua: Descripción de Vetancurt en su Teatro Mexicano, Tom. I, pp. 462, 463 (Ed. Mexico, 1870)
** Asi lo demuestran sus frecuentes referencias a este tema. Ver Manual de Ministros, pp. 16, 20, 22. 24, 36, 40, 66, 174, 217, etc. La palabra tlecuixtliliztli está compuesta por “tlecuilli”, Corazón de la Hoguera e “iztliluia”, oscurecer con humo.
 
 
 
Derechos del Fuego en conexión con el Pulque.
Otras ceremonias conectadas con la adoración del fuego tenían lugar en conexión con la manufactura del pulque u octli, el licor fermentado que se obtenía del tallo del magüey. El citado escritor, Vetancurt, declara que los nativos en su día, cuando el pulque nuevo ya habia sido preparado y estaba listo para ser bebido, primero hacian un fuego, caminaban en procesión alrededor de él y arrojaban algo del licor nuevo a las llamas, mientras cantaban invocando al Dios de la Ebriedad, Tezcatzoncatl, que descendiera y estuviera presente entre ellos.
 
Claramente esto era una supervivencia de la antigua doctrina que conectaba al Dios del Fuego con los Dioses de la Ebriedad, como podemos deducir del siguiente párrafo extraído de la historia compuesta por el Padre Diego Duran:
 
“El octli era la ofrenda favorita a los dioses, especialmente al Dios del Fuego. A veces la colocaban en vasos ante el fuego, a veces era desparramado sobre las llamas con un cepillo, y otras veces era vertido alrededor de la hoguera.*
 
 
* Duran, Historia de Los Indios de la Nueva España, Tom. ii, p. 240. Sahagun agrega que el octli era vertido en el centro de la hoguera entre cuatro puntos separados que sin duda señalaban los puntos cardinales Historia de Nueva España, Lib. i, cap. 13. De la Serna describe la misma ceremonia, corriente en sus dias, en el Manual de Ministros, p.35. La invocación era así: “Rosa Brillante, Rosa Dadora de Vida, recibe y regocija mi corazón ante el Dios”
 
 
 
Ceremonias del Fuego entre los Modernos Mayas
La gran importancia de las ceremonias del fuego en los rituales secretos de los modernos mayas queda clara en sus Calendarios, aunque su significado ha eludido las investigaciones de los estudiosos, aún la del laborioso Pio Perez, quien tan intimamente se familiarizó con sus lenguajes y costumbres.
 
En estos Calendarios se hace constante referencia al sacerdote del fuego como ah-tot, literalmente “Maestro del Fuego”. Los ritos que él celebra ocurren a intervalos regulares de veinte días (la duración de un mes nativo). Son cuatro en número. En el primero toma el fuego; en el segundo lo enciende; en el tercero lo deja crepitar libremente, y en el cuarto lo extingue. Luego se deja transcurrir un periodo de cinco días, y se recomienzan las ceremonias en el mismo orden. Cualquiera sea su significado, estos hitos son tan importantes que en el Buk Xoc (Cómputo General del Calendario) preservado en los místicos libros del “Chilan Balam”, hay directivas especiales para que estos Maestros del Fuego reconozcan los periodos adecuados para el ejercicio de sus extrañas funciones.*
 
* Tengo en mi poder una copia de estos extraños “Libros del Chilan Balam”. Los he descripto en mi “Ensayos de un Americanista” (Philadelphia, 1890).
 
Significado secreto de la Adoración del Fuego
 
Ahora bien, ¿cuál es la idea sobre la que se cimentaba esta adoración al Fuego?
 
Creo que los hechos aquí citados, y especialmente las palabras del Padre De León, no dejan duda acerca de ello. El fuego era adorado como el dador de vida, el generador activo de toda existencia animada. Esta idea no es para nada peculiar: aparece repetidamente en las mitologías sánscrita, griega y teutónica, como bien ha sido expresado por el Dr Hermann Cohen*. El dios del fuego Agni (Ignis) es, en los Vedas de la India, el Hacedor de Hombres; en el mito griego Prometeo roba el fuego del cielo con el que animará las formas humanas moldeadas en barro; y hasta la conexion del pulque con el fuego tiene un paralelo con el mito griego en el que Dionisios es llamado l´yrigenes, el “nacido del fuego”.
 
Entre los antiguos aztecas el Dios del Fuego era llamado El más viejo de los dioses, Huehueteotl, y también Tota, “Nuestro Padre” , debido a que se creía que de él habían derivado todas las cosas.**
 
Tanto entre aztecas como entre Maya, como he señalado en un trabajo anterior, este dios era considerado como el que gobernaba las proclividades generativas y las relaciones sexuales.***
 
Otro de sus nombres era Xiuhtecutli, que puede traducirse como “Dios de la Hoja Verde”, es decir, de la fecundidad y productividad vegetal.****
 
Transformarse en una bola de fuego era, según hemos visto, un poder que declaraban poseer los nagualistas expertos, y una de sus más comunes exhibiciones era manejarlo con impunidad o soplarlo de su boca. Nada probaba más su superioridad que la habilidad de manejar este potente elemento.
 
 
* Ver sus comentarios sobre “Apperception der Meuschenzeugug als Feuerbereitung”, en el Zeitschrift für Völkerpsychologie, Bd. vi, s. 113, seq.
** Sahagun, Historia de Nueva España, Lib. i, cap. 13. EL texto nahuatl es más definido que la traducción española
*** Ver mis “Mitos del Nuevo Mundo”, p. 154, sq.
**** En lengua nahuatl, la palabra xihuitl (xiuitl) tiene cuatro significados: una planta, una turquesa, un año y un cometa.
 
 
 
Los Chalchihuitas, o Piedras Verdes Sagradas
El nombre antes mencionado como el “Corazón del Poblado”, o “de las Sierras” era el que, en fecha comparativamente tardía, se aplicaba a un idolo de piedra verde preservado con religioso cuidado en una caverna en el Cerro de Monopostiac, no lejos de San Francisco del Mar. Aún hoy el lugar es considerado por los nativos como tierra encantada y protegida por poderes sobrehumanos.*
 
Estas piedras verdes llamadas chalchiuitl eran de jade, nefrite, cuarzo verde o similar; tenían especial significado religioso en toda la zona del sur de Mexico, y probablemente hasta nuestros días son preservadas por la población indígena como amuletos y talismanes. A menudo eran talladas como imágenes, fuera en forma humana o representando un sapo, aparentemente el símbolo de las aguas y de la fertilidad. Bartolomé de Alva se refiere a ellas en un pasaje de su Confesionario. El cura pregunta al penitente:
 
“¿Posees en este momento algún idolillo de piedra verde, o un sapo hecho de ese material?” (in chalchiuh coconeme, chalchiuh tamazoltin?) ¿Lo pones a calentar al sol? ¿Lo mantienes envuelto en paños de algodón con respeto y veneración? ¿Crees y tienes por verdad que estas piedras verdes te proporcionan alimento y bebida, como creían tus ancestros, quienes murieron en su idolatría? ¿Crees que te darán éxito y prosperidad y cosas buenas, y todo lo que tienes o deseas? Porque sabemos muy bien que muchos de ustedes lo creen.” **
 
Hasta hace bastante poco, y tal vez aún en nuestros días, estas piedras verdes eran empleadas en ciertas ceremonias en boga entre los Indios de Oaxaca a fin de asegurar una cosecha abundante de maiz.
 
Se elige la mazorca más grande del campo y se la envuelve en un paño junto con algunas chalchiuitas. En la siguiente plantación, se la lleva al campo y se la quema en el suelo. Esta es una ceremonia del culto a Quiegolani, la antigua divinidad zapoteca que presidía los campos cultivados.***
 
Todavía son usadas por los nativos como piedras de la suerte o amuletos. En la insurrección Tzotzil de 1869 a la que ya nos hemos referido, se encontró una de estas piedras suspendida del cuello de uno de los indios rebeldes. Llegó a manos de M. Maler****, quien la describió y dibujó. Representa una cabeza humana de curiosa expresión y con un singular tocado.
 
Por amuletos de esta clase conservados en museos podemos ver que se elegía cualquier clase de piedra verdosa, preferiblemente aquellas que tuvieran una pátina brillante y vidriosa, como jadeíta, turquesa esmeralda, clormelanita y serpentina preciosa.
Era el color lo que le daba el caracter sagrado, lo cual me hace suponer que denotaba su significado como simbólico del agua y sus efectos, el verde de las plantas en crecimiento y la posibilidad de fertilidad, abundancia y prosperidad.
 
 
 
* J.B.Camedo, Estudios Históricos del Estado Oaxaqueño, Tom. i, p. 82, etc.
** Alva, Confessionario en Lengua Mexicana, fol. 9.
*** Carriedo, Estudios Historicos, pp. 6, 7.
**** En Revue d’ Ethnographie, Tom. iii, p. 313. Algunos objetos muy finos de esta clase son descriptos por E. G. Squier, en su “Observaciones acerca del Chalchihuitl,” en los Anales del Liceo de Historia Natural, Vol. I (New York, 1869).
 
 
El Arbol sagrado y el Arbol de la Vida
Hay otro símbolo del Nagualismo aún venerado en la población indígena actual; se trata de otro sobreviviente del antiguo culto: el Arbol.
 
Las especies principalmente consideradas como tal eran el ceibo, el árbol de algodón, el ytzamatl de los Nahuas (arbol del papel, de hojas con forma de cuchillo) y el yax che (Arbol Verde o Primer Arbol) de los Mayas, que se corresponde con el ceibo Bombax de los botánicos. Se trata de un árbol de gran tamaño y rápido crecimiento; en el Sur de Mexico y en America Central siempre se verá uno cerca de los pueblos nativos, considerado de alguna manera como el protector del poblado.
 
Los árboles sagrados eran familiares al viejo culto mexicano, y, curiosamente, se les aplicaba el mismo nombre que al fuego: Tota, Nuestro Padre. De ellos se decía que representaban a los dioses de los bosques y las aguas*. En la mitología antigua a menudo se habla del “arbol de la vida”, representándoselo con cuatro ramas sagradas, cada una dedicada a uno de los puntos cardinales y a las divinidades asociadas.
 
La forma convencional de este arbol en las pinturas figurativas mexicanas tiene una gran semejanza con una cruz. Los ejemplos de ellos son numerosos e indudables, como por ejemplo, el árbol cruciforme de la vida emergiendo de una cabeza con una lengua protuberante, en el Códice Vienna.**
 
 
 
* Dingo Duran, Historia de Los Indios de Nueva España, Tom. ii, p. 140.
** En Kingsborough, Antiquities of Mexico, Vol. ii, PI. 180. Para referencias sobre la cruz con forma derivada de un árbol, ver las observaciones de W. H. Holmes, en el Second Annual Report of the Bureau of Ethnology, pp.270, 271.
 
La Cruz y su Significado Simbólico
Así, el signo de la cruz, sea la de brazos iguales (forma conocida como Cruz de San Andrés, que es la más forma cristiana más vieja), o la Cruz Latina con los brazos de largo desigual, vino a ser el ideograma de “vida” en la hierografía mexicana, y, con algunas variantes, fue empleada para significar el tonalli o tonal, el signo de la natividad, el dia natal, el espíritu personal.*
 
El antiguo documento llamado Mappe Quinatzin ofrece ejemplos de ello, cuyo significado ha sido explicado por varios escritores.
 
El caracter peculiar del calendario ritual mexicano, por el cual se calculaban las natividades, alentaba una manera de representarlos en forma de cruz, como vemos en el singular Códice Cruciformis de la colección Boturini-Gonpil.
 
 
* “Au Mexique, le cadre croisé, la Croix en sautoir. comme celle de St. Andre. avec
qualques variants, representait le signe de nativité, tonalli, la fête, le jour natal”’ M. Aubin, en Boban, Catalogue Raisoneé de la Collection Goupil, Tom. i, p. 221. También pueden ser citados a este efecto Gomata y Herrera.
 
 
 
Los ritos lascivos de los Nagualistas
Las doctrinas del Nagualismo tenían una fase que resultaba a los ojos de los misioneros aún más detestable que cualquiera de estas otras; una fase esotérica que relacionaban con los libidinosos cultos de Babilonia y las orgias de las brujas, los sabbaths de la Edad Oscura.
 
Obviamente, prácticamente carecemos de descripciones detalladas de estas prácticas ocultas, pero hay ciertas pistas y atisbos que no dejan lugar a duda.
 
Cuando estaba a punto de producirse la misteriosa metamorfosis del individuo en su nagual, la persona debía desnudarse completamente*, y la furia lasciva de bandas de nagualistas desnudos, encontrándose en remotos claros a la luz de las estrellas o en las oscuros huecos de las cavernas, danzando ante las estatuas de los antiguos dioses, eran escenas que exacerbaban el fanatismo de los misioneros españoles llevándolo a grados extremos. El obispo Landa nos informa que la danza conocida en Yucatan como la naual era “una en que tomaban parte hombres y mujeres, y que no era muy decente”. Posteriormente, esta danza fue prohibida por los curas.
 
Excelentes autores afirman que tales ritos salvajes continuaron hasta bien entrado el presente siglo, cerca de las principales ciudades del Estado**, y es altamente probable que no sean desconocidas hoy en día.
 
 
*Hay una curiosa historia proveniente de fuente nativa en mi “Essays of an Americanist”, pp. 111, 112. Allí agrego que este cambio era prevenido echando sal sobre la persona.
** Benito Maria de Moxo, Cartas Mejicanas, p. 257 ; Landa, Cosas de Yuratan, p. 193.
 
 
 
Su relación con los Mitos de la Serpiente y el Falo.
Es sabido que entre los Nagualistas, uno de sus símbolos más reverenciados era la Serpiente; en Chiapas, una de las más altas órdenes de los iniciados era la de los chanes o serpientes.
 
No sólo es en el simbolismo cristiano la forma y signo del Principe del Mal y enemigo de Dios, sino que los misioneros sabían que entre los símbolos astrológicos del antiguo Mexico la serpiente representaba al falo, y que era considerado “el más potente de todos los signos”*; la investigación moderna ha demostrado, contrariamente a una opinión largamente sostenida, que entre estas naciones existía una extraordinaria y extensa adoración de los principios recíprocos de la naturaleza, asociada a numerosos emblemas fálicos.**
 
Han sido descubiertos enormes falos de piedra, uno de ellos, por ejemplo, en el Cerro de las Navajas, no lejos de ciudad de Mexico, y otro en el Estado de Hidalgo.*** Probablemente eran utilizados en ceremonias como las que Oviedo describe de los nahuas de Nicaragua, donde el mismo símbolo era representado por túmulos cónicos de tierra, alrededor del cual en ciertas estaciones las mujeres danzaban con actitudes libidonsas. Aunque por regla general la cerámica del antiguo Mexico evita la obscenidad, Brasseur declara que ha visto muchos especímenes del ejemplo contrario en ciertas regiones****, y el Dr Berendt ha copiado algunos llamativos ejemplos, mostrando curiosos simbolos del yoni, ahora en mi posesión.
 
Podemos explicar esto como conectado de alguna manera con la adoración a Pantecatl, la divinidad masculina que regía el amor libertino, y a Tlazolteotl, la Venus Impudica del panteón azteca; y no es casual que la caverna-templo de VOtan, cuyo contenido fue destruido por el Obispo de Chiapas en 1691 (ver arriba), estuviera ubicada en Tlazoaloyan, ambos nombres derivados de una raiz que significa “acto sexual”.*****
 
El otro nombre de la divinidad llamada “El corazón de las Sierras”; era en Quiché Alom, “aquel que engendra”; y el zapoteca Cozaana, otro análogo de la imsma deidad, es traducido por Seler como “El engendrador”.
 
Tales hechos indican cuán intimamente se relacionaban las doctrinas esotéricas del Nagualismo con la adoración a los poderes reproductivos de la Naturaleza.
 
 
 
* Pedro de Los Rios, en sus notas al Codice Vaticano, publicado en Kingsborough’s.
Gran trabajo; asigna el signo, cohuatl, la serpiente, a“il membro virile, il maggio augurio
di tutti gli altre.” Así lo muestra claramente el plato 75 del Codice. De la Serna
declara que en sus tiempos algunos de los brujos mexicanos usaban una vara alrededor de la cual se enroscaba una serpiente viva. Manual de Ministros, p. 37.
** Hay abundante evidencia de esto en ciertos platos del Codex Troano, y según se dice también en el Codex Mexicanus del Palais Bourbon. Sobre este último, M. Aubin decía allá por 1811-“ le culte du lingam ou du phallus n’etait pas etranger aux Mexicains, ce’qu’ etablissent plusieurs documents peu connus et des sculptures découvertes depuis un petit nombre d’annees.” Su carta está en Boban, Catalogue Raisonné de la Collection Goupil, Tom. ii, p. 207. Sobre la frecuente identificación del simbolo de la serpiente con el falo en el arte clásico, consultar el artículo del Dr Anton Sagele, “Der Schlaugen-Cultus”, en el Zeitschrift für Völkerpsychologie, Band xvii, p. 285, seq.
*** Cf. G. Tarayre, Exploration Mineralogique des Regions Mexicaines, p. 233 (Paris, 13GD, y Boletín de la Societé d’Anthropologie de Paris, Junio, 1893.
**** Sources de L’Histoire Primitive de Mexique, p. 81.
***** De “PO”, unirse. Comparar mi Ensayos de un Americanista, p. 417 (Philadelphia,
1890).
 
Confusión de las ideas religiosas cristiana y nativa. Feligreses y Sacerdotes Naguales: Su lenguaje simbólico.
Según lo expuesto, será fácilmente comprendido que el Nagualismo no era ni un descendiente puro de los antiguos cultos, ni un derivado de las doctrinas Cristianas y supersticiones europeas. Era una extraña mezcla de ambos, tomando a menudo grotescas y absurdas formas. De hecho, el supuesto cristianismo de la población nativa de Mexico hoy día es apenas poco más que imaginario, según el testimonio de los más competentes observadores.*
 
Los rituales y conjuros de los nagualistas dan fe de ello. Es muy visible en los textos que he transcripto de Nuñez de la Vega, y puedo agregar un interesante ejemplo que no ha sido publicado hasta ahora; es el que nos brinda el MSS del Padre Vicente Hernandez Spina, cura de Ixtlavacan, una remota aldea de los Quiches en Guatemala. El lo anotó en lengua nativa hace unos cuarenta años, según lo recitó un ah-kih, “lector de los días”, un Maestro del arte de la Genealogía, quien lo recitó para un cliente que había pedido su intercesión.
 
Oración del Ah-Kih:
 
” Oh, Jesucrito mi dios; Tú el Dios Hijo, con el Padre y el Espiritu Santo, eres mi Unico Dios. Hoy, en este día, a esta hora, en este día Tibak, llamo a las almas sagradas que acompañan el amanecer y el anochecer del día, con estas almas sagradas te invoco, Oh Jefe de los Espiritus, a Tí que habitaste en esta montaña de Siha Raxquin; Venid, espíritus sagrados de Juan Vachiac, de Don Domingo Vachiac, de Juan Izquiaptat, espíritus sagrados de Francisco Excoquieh, de Diego Soom, de Juan Fay, de Alonso Tzep: llamo a los espíritus sagrados de Diegto Tziquin y de Don Pedro Noh; vosotros, Oh Sacerdotes, a quienes todas las cosas les son reveladas, y a Ti, jefe de los Espíritus. Ustedes, Señores de las Montañas, Señores de los llanos, Tu, Don Purupeto Martin, ven, acepta este incienso, acepta hoy esta vela.” **
 
“Ven también tú, mi madre Santa María, Señor de Esquipulas, Señor de Capetagua, la amada María de Chiantla, y con ella quien mora en San Lorenzo, y también Maria de la Piedras, Maria Santa Ana, Maria Tiburcia, Maria del Carmen, con San Miguel el Arcangel, los Capitanes San Jaime, San Cristobal, San Sebastian, San Bernardín, San Andrés, San Tomás, San Bartolomé, y Tu mi amada madre Santa Catalina, Tú amada María Concepción, María del Rosario, Tú Rey y Señor Pascual, haceos presente aquí.”
 
“Y Tú, Hielo, y Tú, excelente Viento, Tú, Señor de los llanos, Tú, Dios de Quiac-Basulup, Tú, Dios de Retal-Uleu, tú, Señor de San Gregorio, Tú, señor de Chii-Masa” (estas son montañas y localidades, y en el original siguen los nombres de cientos más).
 
La oración concluye de esta manera:
 
“Yo, quien me declaro aqui padrino y madrina, Yo, quien ruega, Yo, el testigo y hermano de este hombre que pide, de este hombre que se hace vuestro hijo, Oh Almas Sagradas. Yo pido, no permitas que nada malo le ocurra, ni que sea infeliz por causa alguna.”
 
“Yo, el sacerdote, quien te habla, Yo que quemo este incienso, Yo que enciendo esta vela, Yo que ruego por él, Yo que lo tomo bajo mi protección, Yo te pido que él pueda obtener su subsistencia con facilidad. Tu, Dios, provéelo de dinero, no dejes que se enferme ni que le dé fiebre, que no quede paralítico, que no sucumba debido a la tos, que no sea mordido por ninguna serpiente, que no resulte asmático ni sufra de hinchazón; que no se vuelva loco; que no lo muerda ningun perro; que no lo golpee un rayo; que no se ahogue con brandy; que no lo maten con espada ni con palo, que no se lo lleve un águila; cuídenlo, Oh Nubes; socórrelo, Oh Rayo; socórrelo, Oh Trueno; socórrelo, San Pedro; socórrelo, San Pablo, socórrelo, Padre Eterno.”
 
“Y Yo que así te he hablado, te pido que la enfermedad llegue a sus enemigos. Ordena pues que cuando sus enemigos salgan de sus casas, encuentren la enfermedad: ordena que donde sea que vayan encuentren problemas; haz tu tarea a fin de dañarlos dondequiera que estén; haced esto que os pido, Oh espíritus sagrados. Que Dios esté contigo: Dios el Padre, Dios el Hijo y Dios el espíritu Santo, Amen, Jesus”
 
* “El indio Mexicano es todavía idólatra.” F. Pimentel, La Situación actual de la Raza
Indiana de Mexico”, p. 197.
** Las “ almas sagradas” a las que convoca por su nombre son las de los ah-kih ya muertos y las de otros sacerdotes del culto nativo.
 
La mayoría de tales invocaciones son expresadas en términos mucho más recónditos y simbólicos que esta que aquí se transcribió. Muchas han sido preservadas en el trabajo de Jacinto de la Serna, quien provee amplio material para ilustrarnos acerca de las peculiaridades del lenguaje sagrado secreto de los nagualistas. Copiaré aquí la invocación que se empleaba en la curiosa ceremonia de “traer de regreso el tonal”; y agrego una explicación de sus oscuras metáforas.
 
 
 
Invocación para la Restitución del Tonal
Oh, Ven en mi auxilio, Madre mía de la falda de piedras preciosas!1
¿Qué te mantiene lejos, fantasma gris, fantasma blanco?2 Es el obstáculo blanco, o es amarillo? Ved esto, pongo aquí el encantamiento amarillo y el encantamiento blanco3 “
 
“Yo, el Maestro de Maestros de encantamientos, he venido, Yo, quien los formó y les dio vida4. Tú, Madre mía de la falda estrellada, tú Diosa de las estrellas, quien diste vida, ¿por qué te has vuelto en contra de éste?5
 
•”Espíritu adverso y estrella oscurecida, Yo te hundiré en el seno y la profundidad de las aguas6 , Yo, maestro de hechizos, te hablo a tí. Oh, Madre mía, cuya falda está hecha de gemas: Ven, busca conmigo el brillante espíritu que habita en la casa de la luz7, para que sepamos qué dios o poder destruye y abate a este infortunado.”
 
“Verde y negro espíritu de la enfermedad, déjalo y busca alimento en otra parte.
Verde y amarillo fantasma, que estás vagando como perdido por montañas y llanuras, te busco, te deseo, retorna a aquél a quien abandonaste.”
“Tu, el nueve veces vencido, el nueve veces aplastado, no has de fallarme8.
Ven a mí, Madre mía de la vestidura de preciosas gemas, un agua, dos aguas: un conejo, dos conejos; un ciervo, dos ciervos; un lagarto, dos lagartos9 “
 
“Oh! Estoy aquí, estoy muy furioso, he hecho el ruido más fuerte, no respeto a nadie, hasta los palos y las piedras tiemblan ante mí. ¿Qué dios o poder osan enfrentarme, a mí, un hijo de dioses y de diosas?10
 
“He venido a buscar al tonal, y lo convoco a que regrese a este enfermo desde donde sea que esté, con quien sea que vague, el nueve veces perdido, hasta las nueve juntas y las nueve uniones11. Donde sea que esté, lo conmino a volver, le ordeno volver, y a curar y limpiar este corazon y esta cabeza”
 
Explicaciones.
 
1. Apela al Agua, considerada la Madre Universal. La “falda de piedras preciosas” refiere a las piedras verdes, color sagrado del agua.
2. La pregunta está dirigida al tonal.
3. El encantamiento amarillo es el tabaco; el blanco, una taza de agua.
4. Esto es en nombre de la forma del nagual perteneciente al hombre enfermo.
5. Dirige su oración a la Via Lactea
6. La amenaza está dirigida al tonal, para asustarlo y que regrese.
7. El “espíritu brillante” es el Dios del Fuego
8. El tabaco amarillo, preparado ceremonialmente de la manera indicada.
9. Estos son nombres de los días segun el calendario nativo, a los que se invoca.
10. El sacerdote habla en la persona de su dios.
11. Refiere a la creencia nahuatl de que hay nueve mundos superiores y nueve inferiores.
De ese mismo trabajo de De la Serna recojo la siguiente lista de expresiones simbólicas. Puede ser fácilmente extendida, pero será suficiente para mostrar las oscuridades figurativas con las que componían sus conjuros, pero que sin duda estaban llenas de coherencia e instrucción para aquellos que podían entenderlas.
 
Expresiones simbólicas del Nagualismo
 
Sangre.–” La mujer roja con serpientes en su vestido” (en referencia a las venas
 
Goma de Copal- “La mujer blanca.” (por el color blancuzco de la goma fresca).
Hilos, cuerdas (para llevar atados).-“ La serpiente que hace el trabajo de la mujer”
(porque las mujeres se sientan quietas a tejer, mientras que el hilo trabaja al ser manipulado).
 
Bacanal.–“Mi hora de descanso” o “Cuando tomo mi respiro”
 
La Tierra.– ”El espejo que echa humo” (por las nieblas que se elevan de ella); “el conejo con su boca para arriba” (el conejo, en oposición al que ven en la luna; “con la boca para arriba” por los vapores que exhala como si fuera una respiración); “la flor que contiene todo” (asi como los frutos proceden de las flores, asi la vida vegetal procede de la tierra, que tiene por eso cualidad de flor); “ la flor que muerde las bocas” (flor, por la razón expuesta; muerde las bocas porque todas las cosas necesariamente retornan a ella).
 
Dedos.-” Los cinco destinos” or “los cinco trabajos” o “los cinco campos”; porque usando sus dedos el hombre labra su propio destino. Los Nahuas adoraban al dios Maitl, conocido entre los mayas como el dios Rat; ambas palabras significan “mano”.
 
Fuego.-“ Nuestro Padre de los Cuatro Juncos” (porque la ceremonia de hacer el nuevo fuego se celebraba el día 4 Juncos (4 Acatl); “la rosa brillante”; “el apellido amarillo”; “el de la roja cabellera”; “el espíritu amarillo”.
 
Cuchillo de Cobre.- “El Chichimeca amarillo” (porque se decía que los Chichimecas tajeaban y arrancaban las entrañas de sus enemigos)
 
La planta de Magüey.–” Mi hermana, la ocho en fila” (porque así se la plantaba).
 
Camino – “El que está dividido en dos, y sin embargo no tiene principio, medio ni fin” (porque siempre tiene dos direcciones desde donde está ubicada la persona, y aún llevan a otros caminos y por lo tanto nunca termina)
 
Enfermedad.–“La mujer roja;” “El hálito de la llama”; “Nuestra madre el cometa” (en relación a la fiebre); “el Chichimeca” (porque su objetivo es destruir vidas, como estos salvajes guerreros) ; “La Araña” (por su naturaleza venenosa).
 
Humo.-“La vieja esposa” (esposa del fuego).
 
El Sol.–”Nuestro Sagrado y Sacrificado Tío” (refiere al mito de Nanahuatl, que era sifilítico, quien se sacrificó lanzándose a las llamas de la hoguera para elevarse en forma de sol).
 
Tabaco.– ”El nueve (o siete) veces vencido” (porque con fines sagrados se lo molía esta cantidad de veces); “el Gris encantado” (por el color de sus cenizas y el uso que se daba en el conjuro).
 
Agua–”La Mujer Verde” (por el verdor que sigue a la humedad) ; “nuestra Madre del vestido de piedras preciosas” (por los colores de la vegetación que semejan turquesas, esmeraldas, jade, etc)
 
La Inquisición y el Nagualismo
 
Podríamos preguntarnos cómo es que las artes oscuras y ceremonias secretas de los Nagualistas escaparon al ojo vigilante de los oficiales de la Santa Inquisición, que se estableció en Mexico en 1571. La respuesta es que los inquisidores recibieron instrucciones del Cardenal Diego de Espinosa, quien era en ese momento Inquisidor General y Presidente del Concilio de las Indias, de “abstenerse de proceder contra los Indios por los crímenes de herejía, apostasía, blasfemia herética, brujeria o superstición, debido a su estupidez e incapacidad, asi como su escasa instrucción en la Santa Fe Católica”, etc.
 
Los enérgicos inquisidores, sin embargo, concedían esta exención muy de mala gana. En la imposición del auto de fe celebrado en ciudad de Mexico, en 1659, un mestizo de nombre Bernardo del Carpio, hijo de madre india y acusado de blasfemia, trató de escapar al Santo Oficio alegando sangre indígena, pero esta apelación fue denegada, y sentó el precedente de que “cualquier mezcla que involucrara sangre europea dejaba al acusado bajo la jurisdicción de la Inquisición”.*
 
Sin embargo esto parece haber sido una concesión momentánea, ya que hallamos el registro de un auto de fe de 1609 en la provincia de Tehuantepec, en el que ocho indígenas de sangre pura fueron castigados por adorar a la diosa Pinopiaa.** David Ferguson, sin embargo, quien estudió minuciosamente los registros de la Inquisición en Mexico, me informa que en ninguno de los juicios leídos por él se observan cargos por Nagualismo, aunque muchas personas blancas fueron acusadas y hasta condenadas por consultar brujos indios.
 
* Ver la Relacion del Auto celebrado en Mexico, año de 1659 (Mexico, En la Imprenta del Santo Officio, 1659).
 
** J. B.Carriedo, Estudios Históricos del Estado Oaxaqueño, Tom. i, pp 8, 9 (Oaxaca, 1849). Alrededor de 1640 un cierto número de Indios de la provincia de Acapulco fueron condenados a muerte por haber enterrado cenizas encantadas bajo el piso de la capilla. (De la Serna, Manual de Ministros, p. 52.)
 
 
Etimología de la palabra Nagual
Como se verá por lo que he dicho, los ritos del Nagualismo se extendían tan ampliamente por Mexico y Centroamérica como el término mismo. Resulta por lo tanto de importancia descubrir de qué conjunto lingüístico derivaba el término y las palabras asociadas al mismo. Hallada esta fuente, es razonable suponer que los ritos de esa superstición también tienen allí su origen.
 
Las opiniones sobre este tema han sido diversas y positivas. La mayoría de los escritores han asumido que se trata de una palabra nahuatl, mexicano puro; mientras que el Dr Stoll, eminente autoridad, no está menos seguro de que el término proviene de una raíz perteneciente a las lenguas maya, específicamente la de los Quiches de Guatemala.*
 
Tal vez ambas posiciones sean erróneas y debamos buscar en otra parte la etimología verdadera de estas expresiones.
 
Indudablemente han resultado domesticadas tanto en Maya como en Nahuatl , pero hay razones para pensar que podría tratarse de palabras “prestadas”, pertenecientes a otra civilización, tal vez más antigua que estas naciones.
 
Para ilustrar esto listaré algunas series de palabras derivadas de la raíz que es la base de la palabra nagual. Las series son tres y han sido tomados de tres conjuntos lingüísticos radicalmente distintos pero geográficamente contiguos: Maya, Zapoteca y Nahuatl.
 
Del Maya de Yucatán:
 
Naual, o nauatl: danza nativa prohibida por los misioneros.
Naatil: talento, habilidad.
Naat: inteligencia, sabiduría.
Nuatuh, entender, adivinar.
Nanaol: considerar, contemplar, meditar, comunión con uno mismo, entrar en uno mismo.
Noh: grande, muy habilidoso; como en noh ahceh, Gran o hábil cazador.
 
De los Dialectos Maya:
 
Dialecto Quiche-Cakchiquel.
Naual: brujo o hechicero.
Naualin: Adivinar la fortuna, predecir el futuro.
Qui nuualin: sacrificar, ofrecer sacrificios.
Na: sentir, sospechar, adivinar, intuir, saber algo con el corazón.
Nao: saber, estar alerta o ser experto en algo
Naol:, persona habilidosa, un retórico.
Naotizan, hacer de otro una persona inteligente o astuta
Natal, la memoria.
Natub, el alma o la sombra de un hombre.
Noh, el dios de la razón (“Genius der Vernunft,” Scherzer).
Noh, fecundar, impregnar (Popol Vuh).
 
Dialecto tzental.
X-qna, saber, conocer.
X-qnaulai, conocer, a menudo o profundamente (frecuentativo).
Naom: sabio, astuto (naom vinic: hombre sabio).
Naoghi: arte, ciencia
Naoghibal. memoria.
Ghnaoghel, hombre sabio
Alaghom naom, la Diosa de la Sabiduría
 
Del Zapoteca de Oaxaca.
Nana, gana, goña: saber, conocer
Nona: conocer profundamente, saber de memoria
Nana ticha, o nona lii: hombre sabio
Guela nana, o guela nona, sabiduria, conocimiento
Hue gona, o ro gona: profesor, maestro
Na lii: verdad; ni na lii, lo que es verdadero
Naciña o naciina: habilidad, destreza
Hui naa: hombre medicina, “nagualista”
Nahaa, hablar de manera placentera o agradable
Nayaa, o nayapi: hablar fácilmente o fluidamente
Rigoo gona. sacrificar, ofrecer sacrificio.
Ni nana: la comprensión, la inteligencia, generalmente.
Nayanii: la razón superior del hombre
Nayna, Naguii: superioridad, hombre superior (gentileza, gentilhombre).
 
Del Nahuatl, de Mexico.
Naua: danzar tomados de la mano
Naualli: brujo, mago, hechicero
Nauallotl: magia, hechizo, brujería
Nauatl, o nahuatl: habilidoso, astuto, inteligente; superior ; aplicado al lenguaje: claro, armonioso, musical, a la vez, tal vez, el nombre de la lengua.
Nauati, hablar claramente, con distinción.
Nauatlato, intérprete.
 
* “Nagual ist in seiner correcten Form naoal ein echtes Quiche-Wort, ein Substantivum
instrumentale, vom Stamme naó, wissen, erkennen. Naoal ist dasjenige, womit
oder woran etwas, in diesem Falle das Schicksal des Kindes, erkannt wird, und hut mit
dem mexikanischen nahualli (Hexer, mit dem man es vielleicht in Verbindung bringen
möchte, nichts zu schaffen.” Guatemala, s. 238.
 
La raíz na, en zapoteca y en nahuatl
 
Creo que nadie puede examinar cuidadosamente estas listas de palabras, todas tomadas de autores de gran conocimiento de estas lenguas y escritas cuando todavía retenían su pureza original, sin notar que la misma raíz o sílaba subyace a todas ellas. Más aún, por la forma primitiva y el rico desarrollo de esta raíz entre los zapotecas, parece que es a ellos a quien debemos volvernos a fin de reconocer el origen de todas estas expresiones, tanto en nahuatl como en las lenguas mayas.
 
La raíz na, “saber, conocer”, es la raiz monosilabica primitiva a la cual se orientan todas ellas.
 
Nahual significa conocimiento, denotando especialmente el conocimiento místico, la gnosis, el conocimiento de las cosas ocultas y secretas de la naturaleza; lo cual es fácilmente confundido por las mentes no cultivadas con la brujería y la magia.*
 
Es muy significativo que ni el radical na ni ninguno de sus derivados se encuentren en el dialecto Huasteca de la lengua Maran, que se hablaba en la zona de Tampico, separada de los otros miembros del conjunto. La inferencia es que en los dialectos del sur era una raíz prestada.
 
Tampoco en la lengua nahuatl -aunque su mismo nombre deriva de ella-** aparece la raíz na en su simplicidad y verdadero significado. Para los Nahuas, tambien, ha de haber sido un préstamo.
 
Es cierto que De la Serna deriva la palabra mexicana naualli, brujo, del verbo nahualtia, (enmascararse, disfrazarse) , “porque un naualli es uno que se enmascara o disfraza bajo la forma de algun animal menor, que es su nagual”***, pero es igualmente posible que nahualtia derive su significado de la costumbre de los hombres medicina de llevar máscara durante sus ceremonias. Por lo tanto, si el término nagual, y muchos de sus asociados y derivados, fueron primeramente tomados prestados de la lengua zapoteca, el corolario necesario de esta conclusión es que junto con estos términos se adoptaron la mayoría de las supersticiones, ritos y creencias a las que aluden; con lo cual se injertó la tendencia general a pensar que esas supersticiones existían en todas partes y en todos los tiempos en la mente humana.
 
Junto con los nombres de los días y los jeroglíficos que los denotan, y los complicados métodos aritméticos por medio de los cuales se los empleaba, fueron llevadas la mayoría de las doctrinas de los nagualistas, y el nombre por el cual se hicieron oportunamente conocidos desde el centro de Mexico hasta Nicaragua y aún más lejos.
 
La misteriosa palabra ha perdido ahora, por cierto, mucho de su antiguo significado. En un reciente diccionario del español de Mexico, nagual está definido como “brujo; palabra utilizada para asustar a los niños y conminarlos a portarse bien”****, mientras que en Nicaragua, donde la primer población nahuatl ha dejado tantos rastros de su presencia en el lenguaje de hoy día, la palabra nagual ya no significa “un actor de las artes negras o el conocimiento de ellas”, sino su armamento, o la caja o lugar en la cual se guardan sus objetos profesionales, talismanes y otros objetos de hechizo que constituyen el stock de venta o el equipo del Necromante*****.
 
Entre los Lacandones, pueblo maya, que habitan las selvas de las aguas superiores del río Usumacintn, actualmente se dice que el término naguate o nagutlat se aplica a aquel “al que se debe respeto y obediencia, por su edad y mérito”, y probablemente también se lo cree poseedor de un conocimiento superior o secreto.******
 
* El Abate Brasseur observa : ‘Le mot nahual, qui vet dire toute science, ou science de tout, est frequenment employee pour exprimer la sorcellerie chez ces populations.” Bulletin de la Societé de Geographie, 1867, p. 290. En otro pasaje de su trabajo, el especulativo abad traduce nahual al inglés como “know all,” y no es reacio a creer que lo último es una ligera variante del primero.
** Ver mi artículo titulado “Acerca de las palabra Anahuac y Nahuatl”, en el American Antiquarian, Nov 1893.
*** Manual de Ministros, p. 50.
**** Jesus Sanchez, Glosario de Voces Castellanas derivadas del Idioma Nahuatl, sub voce.
***** “Nagual: el lugar, rincon, cajon, nambira, etc., donde guarda sus talismanes y trajes de encanto la bruja.” Berendt. La Lengua Castellana de Nicaragua. MS.
****** Emetorio Pineda, Descripcion Geografica de Chiapas y Soconusco, p.13 [Mexico, 1845).
 
 
La Doctrina de la Transformación animal en el Viejo Mundo
Cualquiera que esté familiarizado con el folklore universal es consciente de que la noción de hombres y mujeres con poder para transformarse en bestias es una supersticiòn más antigua que la historia. Se la menciona en las páginas de Herodoto y en los mitos de la antigua Asiria. Fue propiedad de los negros africanos, y el campesinado de Europa aún sostiene su fe en la realidad de los hombres-lobo de Alemania, el loup-garou de Francia, el lupo-mannaro de Italia. Como bien dice el Dr. Richard Andree en su interesante estudio del tema: “Aquel que intente explicar el origen de esta extraña superstición no debe aproximarse a ella como a una manifestación local o nacional, sino dirigirse a su naturaleza universal; no como la propiedad de una raza o familia sino de la especie y su psicología colectiva.” *
 
“Aún en un detalle tal como la conexión directa entre el nombre de la persona y su poder de transformación encontramos extraordinarios paralelismos entre la superstición del indigena de América y el campesino de Alemania. Asi como en Mexico el nagual era asignado al infante por una especie de bautismo, en Europa los campesinos del este de Prusia sostienen que si el padrino, en el momento en que se le da al niño su nombre y su bautismo, piensa en un lobo, el infante adquirirá el poder de convertirse en lobo; y en Hesse se dice que al pronunciar el nombre de la persona en presencia del animal en que se convirtió le restaurará su forma humana.” **
 
*: Ver su articulo “Hombre-Lobo”, en su Ethnographische Parallelen und Vergleiche, p. 62, seq.
** Richard Andree, ibid., ss. 63, 64.
 
 
 
 
La Doctrina de los Espíritus Personales en el Viejo Mundo
No necesito decir que la doctrina de los espíritus personales no es especialmente mexicana, ni siquiera americana; pertenece al hombre en general y puede reconocérsela en la mayoría de las religiones y en muchas filosofías.
 
En la antigua Grecia, tanto los Platonicistas como posteriormente los Neo-Platonicistas pensaban que cada individuo tenía un espíritu personal, o daimön, en el cual se enhebra su personalidad moral. A este daimön dirigían sus oraciones, y escuchaban atentamente aquellos mandatos interiores que parecen surgir en la mente desde algún invisible y silencioso monitor.*
 
Entre los miembros de la Iglesia de Roma, el daimon de los platonicistas fue sustituido por el Santo Patrono, aquel por el cual se les habían dado el nombre, o al que elegían del calendario santoral de su Iglesia. Esta analogía no dejó de chocar a los primeros misioneros, quienes hallaron en la selección del nagual del niño nativo una odiosa y diabólica parodia de los ritos sagrados cristianos.
 
Pero lo que más les horrorizó fue encontrar que la similaridad era tan grande que aún el sacerdote pagano llevaba a cabo una especie de sacramento bautismal con agua, y que en la pictografía mexicana el signo con el que representaban el día natal, el tonal por el cual se denotaba al “demonio” individual, no era otro que el simbolo de la cruz, como ya hemos visto.
 
Esto no les dejaba duda del origen demoníaco de todo el asunto, demostrado incluso por los fantásticos poderes taumatúrgicos de sus profesantes.
 
* Ver Alfred Maury, La Magie et L’Astrologie, pp.88,89,267, etc
 
Explicaciones Científicas de la Magia Nagual
 
¿Cómo hemos de explicarnos estas maravillosas declaraciones?
No hemos de seguir el atajo facilista de decir que todo eran mentiras y fraudes. La evidencia es demasiado abundante como para dudar de que en verdad existían habilidosos magos entre los versados en artes ocultas de estas naciones. Podían rivalizar con sus colegas de la India y Europa, si no superarlos.
 
Más aún, ¿hay realmente algo de increíble en los informes de los espectadores? ¿Acaso no estamos familiarizados con las condiciones hipnóticas o mesmerizantes en las cuales el sujeto ve, oye y siente exactamente lo que el maestro le ordena sentir y ver? Los trucos de cortarse o cortar a otros, de tragar trozos de vidrio y de manejar reptiles venenosos son bien conocidos en la secta Aissaoua de Africa del Norte, y hoy en día uno no tiene más que ir a los bulevares de Paris para poder verlos.
 
Los fenómenos de transferencia de pensamiento o telepatía, de clarividencia, de comunicación con los espíritus, no hacen sino reiterar a la luz de fines del siglo XIX la taumaturgia mística con la que estos “niños de la naturaleza” estaban familiarizados desde hacía siglos en el Nuevo Mundo, y que fueron registrados por teósofos y magos de Egipto, Grecia y Roma.*
 
En tanto cualquier persona inteligente y sensible encuentra inadecuada e insatisfactoria cualquier explicación de estos fenómenos, no nos queda sino esperar pacientemente de aquellos de mayor antigüedad la solución completa.
 
* En la Notice Preliminaire de la segunda parte de este trabajo: La Magie et l’astrologie dans l’Antiquité et au Moyen Age, Mr. Alfred Maury admirablemente compila recursos científicos para explicar los fenómenos místicos experimentados, sin negar su realidad como hechos ocurridos.
 
Conclusión
 
La conclusión a que lleva este Estudio es que el Nagualismo no era meramente la creencia en un espíritu guardián personal, como algunos han declarado; ni tampoco meramente la supervivencia de fragmentos del antiguo paganismo más o menos diluidos por las enseñanzas cristianas, como otros sostienen; sino que más allá de todo esto, el Nagualismo era una poderosa organización secreta.

Published in: on December 8, 2008 at 10:27 pm Leave a Comment

La Ayahuasca – Planta Sagrada


Es una liana de la selva amazónica. Es conocida y utilizada por los pueblos indígenas amazónicos; la consideran planta maestra y sagrada; constituye el fundamento del chamanismo, de la medicina tradicional y de la cosmovisión indígena. Se la denomina Caapi en Brasil, Natema en Ecuador, Yajé en Colombia y Ayahuasca en Perú. En el idioma quechua ayahuasca significa “liana de los cielos”; así como Mihi, Dapa, Pindé, Kamarampi y otros.

El uso de la ayahuasca se remonta a 5000 años y aún pervive como saber mágico – religioso y terapéutico. Ha sido utilizada como un camino para obtener la expansión de la conciencia, porque posee un componente psicoactivo unido a las hojas del arbusto llamado Chacruna (psychotria viridis). La ayahuasca se ingiere en ceremonias rituales de curación y limpieza.

La Ayahuasca, además de ser un método de limpieza interior que trabaja simultáneamente en el cuerpo físico, energético y psíquico, permitiéndonos un proceso de limpieza en esos niveles, es también una puerta de acceso a estados modificados de consciencia, permitiéndonos observar realidades que serían ocultas en circunstancias ordinarias. Esta situación nos permitirá entender y reconciliarnos con la vida, con los demás, con la naturaleza, el universo, con nosotros mismos y con Dios; en palabras de los chamanes que utilizan en ceremonias el ayahuasca: “vas a ver y a entender”. Esta contribución fundamental a una modificación valerosa de la conciencia, merece especial y seria consideración porque permite al hombre sentir y repensar con respecto a sus límites e infinitas posibilidades espirituales.

Ceremonias y rituales con ayahuasca.

Producen una profunda acción en el cuerpo, mente, emociones y espíritu, permitiéndonos confrontar y conquistar nuestros miedos más profundos, revitalizar energías vitales y despertar un nivel superior de conciencia con la finalidad de abrirnos hacia nuestro “maestro interior”. La Ceremonia de la Ayahuasca, abre una relación con la espiritualidad que durará toda la vida.

La ayahuasca no es adictiva.

La planta mágica Ayahuasca, contiene compuestos químicos naturales capaces de provocar visiones intensas y sensibilizar agudamente los sentidos. Estos y otros efectos conducen a la conciencia humana hacia inéditos estados mentales inexplicables y misteriosos que son a la vez reveladores y maravillosos. La planta maestra ayahuasca no causa adicción, mas bien, expande la mente y sirve como medio para obtener una experiencia espiritual mística – personal.

La ayahuasca como medicina.

La Ayahuasca sirve como recurso psicoanalítico y psicoterapéutico para que la persona adquiera conciencia de sus problemas en su verdadera significación. Bebiendo la ayahuasca, es decir, planificando experiencia mística totalizadora, podemos influir a voluntad en la esencia misma de nuestra más íntima personalidad, perfeccionándola a favor.

Usos

 
- Información de la Ayahuasca en el chamanismo.

Estados sicológicos provocados por la ayahuasca.

A continuación la descripción de algunos de los estados místico – espirituales provocados por la planta maestra Ayahuasca:

Introspección. Examen del alma por sí mismo (auto contemplación. Reconocimiento de la evolución de nuestro ser)

Regresión. Reviviscencia psíquica a fases pasadas de la vida, para solucionar conflictos. Permite conectarse y reconocerse mejor. Los contenidos de experiencias olvidadas o reprimidas vuelven a la conciencia como un verdadero revivir. Se diluyen así las tensiones o conflictos en la psique humana y se produce una reestructuración y cura de la personalidad.

Experiencia místico religiosa. Ascensión al cielo (a lo divino) a través de un reconocimiento espiritual.

Experiencia trascendental que incrementa la receptividad y comunión mística con todo el universo.

Viaje astral. Trasmigración o peregrinación del alma, fuera del cuerpo físico.

Súper conciencia cósmica. Iluminación intelectual omnisciente.

Psico-actividad. Manifestación de funciones cerebrales, cotidianamente adormecidas, agudización de los sentidos, memoria intensa, análisis exhaustivo, desarrollo de la intuición.

Exaltación de facultades extra sensoriales. Manifestaciones telepáticas, clarividentes, pre cognitivas e ingreso al contexto divino.

Amplificación de la conciencia. Liberación del espíritu para elevar la conciencia y el conocimiento a niveles y perspectivas superiores.

Estas manifestaciones mentales (introspección, regresión, etc.) se dan entremezcladas, aunque con la preponderancia de alguna de ellas. Cada experiencia con Ayahuasca es totalmente distinta a la otra.

Etapas de la sesión de la ayahuasca:

Primera y segunda horas: Sensaciones incómodas de vértigo, náuseas, miedos y paranoias reprimidas.

Primera y segunda horas: Resolución de conflictos, paz y armonía.

Tercera y cuarta horas: Profunda reflexión, análisis exhaustivo e introspección.

Dado que la Ayahuasca es una planta sagrada purificadora, puede producir vómitos, diarreas, sudoraciones y demás efectos de purificación, que es la manera como la maestra ayahuasca cura, enseña y guía. Sin embargo, todo este proceso es relativo; muchas veces llegamos a encontrar “lo mágico” en una sola sesión de ayahuasca, como también podemos hacer reiteradas sesiones con vómitos y diarreas sin llegar a entender y encontrar nada.

No hay ceremonia buena o mala, sino mal entendida. Es fácil tomar ayahuasca, lo difícil es entender lo que viene después… El reto de la persona es entender los verdaderos significados de las visiones que nos muestra la planta Ayahuasca y poder utilizar este aprendizaje en nuestra vida diaria, por ello, antes de realizar una sesión de ayahuasca, siempre recomendamos a las personas que no forjen expectativas “maravillosas y mágicas” de experiencias ajenas, porque no siempre resulta así, ya que cada persona tiene su propia experiencia con Ayahuasca. No hay nada más equívoco que el esperar tal o cual cosa de una sesión, puesto que el mantener la atención fija en una esperanza mental no dejará espacio para lo que se presente a la hora de la verdad…. Antes de realizar una ceremonia de ayahuasca, se recomienda a la persona mantener la mente libre de prejuicios y miedos y el corazón abierto; asimismo, debe prepararse mental, emocional, física y espiritualmente.

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Los poderes paranormales de los chamanes

Santeros cubanos, umbandistas brasileños, chamanes mexicanos, bokores haitianos, hechiceros africanos, y otros muchos hombres-brujo de origen africano o americano, poseen extraordinarios poderes paranormales que han sido estudiados por numerosos parapsicólogos.
 
Clarividencia, predicción del futuro, curaciones milagrosas, levitación… son muchas las capacidades parapsíquicas atribuidas a tan enigmáticos personajes.
 
 Mundo Misterioso ha visitado a muchos de ellos en sus países de origen y ahora se lo cuenta a sus lectores en exclusiva.

El bokor -mago negro en el culto vodú- realiza los dibujos sagrados (vévés) en la tierra invocando a los loas -dioses-. Mientras los tambores suenan atronadoramente alrededor de la tumba.
 
Por fín, el brujo pronuncia el nombre de su víctima: “Clavius Narcise”, y la tierra comienza a removerse frente la lápida.
 
Primero asoman unos dedos de uñas quebradas por el esfuerzo de arañar la tierra, después una mano, y por fín dos brazos que separan la tierra para dejar paso a un cuerpo. El muerto esta saliendo de la tumba siguiendo las mágicas órdenes del vodú.
 
 
Otro infortunado ha sido víctima de la maldición zombi, una de las prácticas más estremezedoras de los brujos haitianos.
 
El Vodú haitiano es uno de los mejores ejemplos de las capacidades extraordinarias que poseen brujos, magos y hechiceros afro-americanos. Durante las ceremonias de vodú son los tambores y cánticos rituales, el alcohol y el baile frenéticos los que propician el estado alterado de conciencia en el que se generan todo tipo de fenómenos. Durante las posesiones de las hounsi (ayudantes del houngan o sacerdote vodú) los espíritus son capaces de conocer hasta los detalles más intimos de la vida de los presentes. En otras ocasiones, siempre durante el trance, los “cabalgados” por los loa son capaces de bailar sobre vidrios rotos, morder brasas ardientes, etc.
 
Todo puede ocurrir durante un ritual vodú. Nosotros podíamos charlar tranquilamente con Bravo, uno de los loas del cementerio, mientras el houngan al que poseía bebía ron por la oreja y fumaba un cigarrillo por la nariz. Los esquemas occidentales sobre la percepción de la realidad no tienen mucho sentido en el abstracto mundo vodú, al igual que en otras manifestaciones de la religiosidad afro-americana, como la Santería, la macumba, o el Palo Monte.
 
La magia africana en el nuevo mundo
 
Llevábamos más de seis horas en el Terreiro (Templo) de Candomblé. Los “hijos de santo” eran poseídos por diferentes espiritus al ritmo frenético de los tambores, mientras la “Madre de Santo” era cabalgada por los más poderosos loas (dioses). Resultaba incomprensible que una mujer madura, de más de cien kilos de peso, pudiese bailar freneticamente durante tantas horas sin derramar una gota de sudor.
 
Pombayira, Ogún, y otros importantes dioses poseían alternativamente a la médium para trasmitir su mensaje, adoptando la “Madre de Santo” los atributos de cada loa a medida que era cabalgada. Así, al ser montada por la coqueta Pombayira (muller dos sete maridos) unos velos transparentes, una larga boquilla y una femenina actitud acompañaban a la “Madre de Santo”. Al ser Ogún (el viejo guerrero africano) el loa que posee a la médium, ésta toma un gran cigarro puro y un afilado machete que blande freneticamente en medio de los “Hijos de Santo”, sorprendentemente sin llegar a herir a ninguno.
 
Por fín es Bolladero, espíritu de un antiguo gaucho argentino, el que cabalga a la “Madre de Santo”. Un látigo y un sombrero de gaucho identifícan al loa. En ese momento una mujer se acerca al centro de la sala asistida por dos “Hijos de Santo”, no puede apoyar uno de sus pies en el suelo. Ha sufrido un accidente en una pierna y acude al terreiro para que los loas la curen. La médium se acerca y comienza a recitar extraños conjuros mientras impone sus manos en distinta partes del cuerpo de la mujer. Por fin se arrodilla y comienza a masajear la pierna herida. Cuando termina la mujer abandona la sala por su propio pie…
 
En el candomblé brasileño, al igual que en otros cultos americanos de origen africano, el creyente puede tratar cara a cara con la divinidad. A diferencia de las grandes religiones monoteistas, el devoto no trata con intermediarios ni representantes. Los mismísimos dioses, que poseen a los médiums, hablan personalmente con el creyente, atendiendo sus preguntas y peticiones. Por esa razón resulta tan comprensible para ellos que durante esas celebraciones de candomblé puedan obrarse todo tipo de prodigios. “No soy yo la que cura -explicaba a Mundo Misterioso la “Madre de Santo”- son los loas”.
 
La magia que llegó de la selva
 

De igual forma que la “Madre de santo” atribuía a los dioses del candomblé sus poderes, los houngan haitianos, santeros cubanos, o hechiceros africanos atribuyen a los orichas, lóas, ángeles o demonios de sus respectivos panteones religiosos, los prodigios paranormales que se producen en sus oscuros ritos mágicos.
Todas esas tradiciones: Palo Mayombe, Vodú, Santería, Macumba, etc, probienen de un mismo lugar: África, donde aún existen algunos brujos, hechiceros y médicos tradicionales capaces de obrar extraordinarios prodigios.
 
Uno de los ejemplos más espectaculares es el del brujo africano Nana Owaku. La única filmación en video de una levitación, al menos que yo conozca -y conservo en mi archivo-, fue realizada por el productor muniqués Rolf Olse hacia 1975. Dicha filmación, incluida en el documental Reise ins Jenseits (Viaje al Más Allá) presenta la levitación del chamán africano Nana Owaku efectuando el “rito de la ascensión”, para invocar a los dioses del río en el Alto Volta.
 
Para conseguir este prodígio el chamán permanece durante varias horas aislado y “en comunión con los espíritus de las aguas”. Más tarde rompe una rama del árbol donde ha meditado, se acerca al poblado y traza un círculo. Se prepara un circulo de fuego donde ha indicado el brujo y, en el centro del mismo, el chamán comienza a hizarse lentamente a más de un metro de altura. Unos minutos después el brujo africano cae por tierra extenuado…
 
Según el explorador y aventurero de origen checoslovaco, aunque criado en el Congo Belga, Douchan Gersi, en Haití también existen “hombres voladores”. Pertenecientes a una de las muchas sociedades secretas existentes en la isla, estos bokor y hounganes serían capazes de levitar, igual que Nana Owaku, o que otros místicos cristianos o budistas. Gersi afirma incluso que el presenció personalmente una levitación durante uno de sus viajes a Haití para estudiar el vodú.
 
Otros muchos brujos y hechiceros africanos manifiestan poderes, sinó tan espectaculares (y polémicos), igual de incomprensibles.
 
Mediums, adivinos y curanderos son educados desde su más tierna infancia para desarrollar sus capacidades paranormales inmatas. Desde muy corta edad niños africanos de diferentes tribus han de sumeterse a duras iniciaciones, que a veces incluyen mutilaciones corporales (como el corte en el pene que los convierte en hombres de cara a la tribu), grandes periodos de tiempo en solitario y sin alimentos, pruebas de valor, etc.
 
De esa manera los antes niños inocentes, se convierten en hombres adultos, preparados para internarse en el mundo de los espíritus, o para conocer los secretos más ocultos de la “Madre Selva”.
 
El conocimiento que los “médicos tradicionales” tienen de las propiedades curativas de las raices y plantas de la selva asombra a antropólogos y médicos occidentales (ver AÑO/CERO nº 42). De hecho, la carencia de fármacos que sufren los hospitales y centros de salud en África ha posibilitado que en muchas regiones hechiceros y médicos convencionales colaboren en sus respectivos tratamientos para tratar de sanar a los enfermos. Sin embargo esos extraordinarios conocimientos de la farmacopea de la selva no solo se limitan a aplicaciones terapeúticas. Algunos brujos utilizan determinadas sustancias alucinógenas para adceder al “mundo de los antepasados” o al “mundo de los espíritus”, e incluso existen algunas tribus que mantienen la creencia de que, con determinados rituales y con determinada sustancias algunos brujos pueden transformarse en animales.
 
A la par que en África, en otras culturas del planeta se han mantenido siempre esas mismas creencias. En las selvas amazónicas, por ejemplo, existen tribus que todavía utilizan sustancias como la ayahuasca, el yopo o el peyote, en sus rituales mágicos, en los cuales se manifiestan las capacidades extrasensoriales del cerebro humano. Muchos antropólogos, e investigadores como Miguel Blanco, que se sometiron al ritual del yopo en la selva amazónica, protagonizaron experiencias de “viaje astral”, sintiendo como su mente consciente abandonaba el cuerpo físico, identíficándose con un animal-totem.
 
La clave puede encontrarse en algunas sustancias alucinógenas que chamanes y hechiceros indígenas utilizan magistralmente, y que les permiten, aparentemente, proyectar su conciencia fuera del cuerpo físico, identificándose con un animal simbólico o totem. Esas experiencias de “clarividencia viajera” o “viaje astral” (en las tradiciones asiáticas) ha sido experimentada repetidamente en los laboratorios de parapsicología. En otras palabras los hechiceros serían capaces de desarrollar una facultad paranormal que determinados alucinógenos se ocuparían de potenciar o despertar. El contexto supersiticioso y tradicional de la cultura tribal se encargaría de aderezar esa poder PSI, natural e intrínseco al cerebro humano, con ingredientes religiosos y sobrenaturales.
 
Los sacrificios de animales durante los ritos de adivinación añadirán más emotividad y espectacularidad a prácticas de precognición o clarividencia que, según la parapsicología, son facultades naturales que no precisan tales apoyos para manifestarse.
 
Para autores como Kabire Fidaali, Lucy Mair o Ernesto de Martino (de los pocos estudiosos de los fenómenos PSI en las culturas primitivas), la adivinación del futuros a través de las vísceras de animales es un buen ejemplo. En este sentido Luci Mair destaca en su obra La brujería en los pueblos primitivos actuales como algunas tribus africanas como los zande utilizan dos animales sacrificados (pollos) en sus ritos de adivinación. Si el oráculos no obtiene la misma respuesta en los dos casos se considera que el resultado no es válido.
 
Y lo sorprendente es que, según mi propia experiencia, a través de estas técnicas algunos adivinos obtienen informaciones verdaderamente incomprensibles.
 
Y la mágia cruzó el océano…
 
Hugo Rosales no sabía que existíamos hasta el instante en que nos vió por primera vez. A través de unos familiares suyos habíamos conocido la existencia de este palero cubano de cuyos poderes extrasensoriales nos contaban maravillas. Las difíciles comunicaciones existentes en Cuba, la carencia de teléfono y la distancia que separaba nuestro alojamiento en Guanabo, de la vivienda de Hugo en Regla hicieron que nos presentásemos al día siguiente en su casa sin previo aviso. Era absolutamente imposible que Hugo Rosales pudiese conocer detalles de nuestra vida personal cuando salió a nuestro encuentro en su humilde vivienda de Regla. “Estaba a punto de dar de comer a la Nganga -nos dijo en cuando nos presentamos- pero me dijo que iba a tener visita, por eso salí a recibirles…”.
Hugo estaba a punto de sacrificar un gallo a la Nganga (el poderoso caldero que reune infinidad de componentes animales, vegetales y minerales, incluyendo restos humanos robados del cementerio, en la Regla de Palo Monte), pero afirmaba que había sido advertido “telepáticamente” de que estaban a pundo de llegar dos extranjeros para conocerlo, por lo que había pospuesto el sacrificio y había salido de la casa para esperarnos. Ciertamente lo encontramos fuera de su vivienda, pero dejándonos llevar por el típico escepticismo europeo supusimos que estaba intentando “apuntarse un punto” a favor de sus supuestas capacidades sobrenaturales.
 
Con toda cordialidad el palero nos invitó a su casa y, instantes después de acomodarnos, Hugo sufrió una especie de trance y, sin previo aviso, comenzó a relatar detalles íntimos de la vida personal de Miguel Blanco y de quién esto escribe. La primera frase que me dirigió supuso un mazazo a mi escepticismo apriorístico, “adivinado” detalles familiares que resultaba absolutamente imposible que pudiese conocer o deducir. Detalles que ni siquiera conocía Miguel Blanco, compañero de viaje y amigo personal.
 
Hugo Rosales, al igual que otros paleros, santeros o babalaos cubanos, exterioriza el origen de sus poderes extrasensoriales. Según explicaba a Mundo Misterioso: “Yo no tengo ningún poder, son los orichas los que me dicen las cosas, yo solo las transmito”.
 
La Regla de Palo Monte (o Palo Mayombe) es uno de los cultos afro-cubanos, como la Regla de Ocha o la Santería, originados en las creencias que se trageron los esclavos negros de Africa hace 400 años, y que se entremezclaron con el cristianismo que habián impuesto por la fuerza los colonizadores europeos. Pero de todos esos cultos quizás el Palo Monte haya permanecido menos influenciado por el sincretismo que tanto condicionó otros cultos como la Santería. Y tal vez por esa razón, por permanecer más fiel al las raices africanas, el Palo Mayombe es considerado como el eslabón más primitivo y “salvaje” de los cultos afro-cubanos.
 
Los sacrificios, la sangre, la utilización de restos humanos, diferencia sustancialmente al palero del santero, quién manifiesta una mayor influencia católica en sus ritos, y también en la apariencia de sus poderes paranormales, ya que las visiones, percepciones extrasensoriales, clarividencias, etc que viven los santeros y las santeras, como Rosa Sánchez, veterana santera de Trinidad, se identifican más con visiones místicas y trascendentes.
 
Rosa Sánchez llamaba nuestra atención sobre el fenómeno que viven muchos seguidores de la santería afrocubana, quienes han acusado tanto el sincretismo religioso que han comenzado a olvidar a Changó, o a Osún, rezando y atribuyendo los fenómenos que protagonizan a Santa Barbara, la Caridad del Cobre, etc. Fenómenos, a veces tan espectaculares como psicorragias y poltergeist, pero que a pesar de producirse en un contexto mágico afrocubano, son interpretados desde una optica católica (ángeles, demonios, milagros) a causa del sincretismo.
 
Sin embargo, independientemente de la interpretaciòn subjetiva del protagonista, el fenómeno paranormal es exactamente el mísmo que las “revelaciones” de la Nganga del palero, o los “viajes astrales” del brujo africano.
 
Pero de todos los personajes del mundo mágico afro-cubano, el considerado más elevado es el babalao. Los babalaos ya han trascendido la necesidad de sacrificios, sangre y ritos oscuros en sus ceremonias. Ungidos por Orula, el oricha de la adivinación, los babalaos utilizan diferentes sistemas mánticos para adivinar el pasado, presente o futuro del consultante. El sistema más conocido son los famosos buzios o caracolas, sin embargo existen otros sistemas más “sofisticados”.
 
Esteban Valdés, babalao de Guanabacoa utiliza el Opkuoele, una especie de “rosario” hecho de conchas, huesos y piedras que es arrojado sobre una estela repetidas veces. Dependiendo de la forma en que caiga el Opkuoele así interpretará el babalao la profecía. Sin embargo, tal y como explicaba Esteban Valdés, en ocasiones las percepsiones llegan solas incluso antes de interpretar los símbolos del Opkuoele o de los buzios. Estos, igual que el tarot, la bola de cristal, u otras máncias europeas, no son más que soportes que utiliza el adivino para manifestar una facultad intrínseca a su propia mente: una facultad parapsicológica de Percepción Extra-Sensorial.
 
La mente sobre la materia
 
Lo prodigios de los fakires hindús son conocidos en todo el mundo. Las sectas hinduístas y musulmanas de la India, como los adoradores de la diosa Kali, taladran sus cuerpos con cuchillos y agujas, o como en el caso de los chiítas flajelan sus espaldas autoprobocándose espectaculares hemorragias sin que parezcan sentir dolor.
Ese mismo fenómeno, de aparente insensibilidad al dolor, lo encontramos en otras muchas culturas. En África, al igual que en otros pueblos, como Filipinas, Japón, e incluso en España, existen “caminantes del fuego”. En determinadas celebraciones algunos “elegidos” de los dioses (en el caso de España son los devotos de la Virgen de la Peña, en San Pedro Manrique -Soria) son capaces de hundir las plantas de los pies en las brasas de una hogera y, literalmente, caminar sobre el fuego.
 
En 1993 yo mismo realicé el experimento y, tras quemar una tonelada de leña siete occidentales sin ninguna preparación caminamos sobre las brasas sin quemarnos. El secreto está en la técnica. Una técnica que en los pueblos primitivos es heredada de padres a hijos, y de generación en generación de chamanes, para asombro y maravilla del resto de la tribu.
 
Y lo mismo ocurre con otros prodigios físicos que hemos podido resenciar en África o América.
 
En algunos rituales afro-cubanos de Palo Mayombe se practica el “baile de los cuchillos”. Un palero en trance, al que previamente nosotros mismos habíamos vendado los ojos, se sumerje en un violento y frenético baile al ritmos trepidante de los tambores, golpeando su cuerpo con afilados cuchillos sin llegar a cortarse.
 
En Haití, por ejemplo, las hounsi poseídas por los loas pueden llegar a masticar vidrio, morder carbones encendidos, o revolcarse por las llamas sin llegar a dañarse. En todos los casos la mente manifiesta un absoluto control sobre el cuerpo.
 
Cuando las magias se encuentran
 
Carlos Castaneda es un hombre de pequeña estatura pero de carismática personalidad. Sus ojos rasgados y brillante denotan una gran perspicaz inteligencia, y la juvenil flexibilidad de sus movimientos contrasta con su edad. Su forma de hablar, cordial pero severa, y su patente sentido del humor, no encajan con la imagen circunspecta y distante que tenemos popularmente de los típicos brujos y chamanes americanos, pero es que Castaneda no es un típico brujo.
Este antropólogo saltó a la fama mundial al escribir un libro en el que relataba sus experiencias con un viejo brujo yaqui; Don Juan Matus, quién inició a Castaneda en la tradición de la brujería tolteca. Sin embargo otros brujos y chamanes mexicanos reprochan a Castaneda lo que ha descrito en sus libros, acusándolo de trabajar con “las fuerzas oscuras de la naturaleza”. Castaneda ha protagonizado todo tipo de experiencias paranormales (incluyendo, según nos confesó, un avistamiento OVNI en compañía de Don Juan) pero sus vivencias van mucho más allá de los fenómenos enumerados en los tratados de parapsicología más modernos. Se trata, de ser ciertos sus relatos, de exploraciones en mundos y realidades paralelas a la nuestra que escapan a la comprensión de la parapsicología científica. Sin embargo las experiencias de otros brujos mexicanos si pueden sea abordadas desde un punto de vista parapsicológico.
 
Don Félix Morales Ceballos, por ejemplo, es uno de los chamanes mexicanos más conocidos dentro y fuera de su país. Nacido hace más de medio siglo en el humilde barrio de Santa Anita, en la localidad de Cuernavaca, fue educado en el seno de una sencilla familia de probres recursos económicos. Desde niño manifestaba una gran energía, siendo un joven inquieto y travieso. Y fué precisamente durante una de sus correrias infantiles como descubrió sus poderes paranormales. Un amigo se lesionó seriamente y Don Félix se colocó a su lado, invocó a Dios y curó al niño utilizando solo su propia saliva. Desde entonces consagró su vida a la curación. Durante su entrevista con Mundo Misterioso, Don Félix nos mostró alguna documentación referida a algunas de sus más espectaculares curaciones, “incluso levantar a un enfermo de su silla de ruedas”.
 
Este conocido chamán mexicano se considera heredero de una tradición mágica ancestral. “Cuando Hernán Cortés llegó a México -nos explicaba Don Félix- llevaba con él soldados, sacerdotes, etc. Pero cuando la reina de España le dijo que le enviaría algunos doctores, él dijo que no los necesitaba, porque en México había mejores doctores. La ciencia, por medio de la naturaleza estaba muy adelantada, y algunos sacerdotes, al ver que aquellos médicos de Moctezuma curaban al momento lo llamaron brujería. Hoy nosotros demostramos esos poderes de curación que nuestros ancestros ya conocían”.
 
Sin embargo, y a pesar de utilizar sus poderes psíquicos de sanación con los cientos de enfermos que acuden a visitar su consulta en Cuernavaca, Don Félix utilizaba casí las mismas palabras que el palero cubano o la “Madre de Santo” brasileña: “Yo no soy el que cura, es Dios. Yo veo una gran luz blanca y entoncés se que el enfermo se curará, pero es Dios quien lo hace, no yo”.
 
Un conocimiento universal
 
A pesar de estar separados por miles de kilómetros y cientos de años, en el espacio y en el tiempo, los chamanes, brujos, hechiceros, mediums y curanderos de diferentes culturas presentan importantes paralismos.
De la misma forma que los médiums espiritistas europeos, o los místicos cristianos, exteriorizan el origen de los fenómenos paranormales que viven, atribuyéndolos a entidades sobrenaturales (espíritus, angeles, demonios, etc), los brujos y chamanes atribuyen a los loas, orichas, y demás dioses de sus respectivos panteones religiosos, los fenómenos paranormales que protagonizan en sus templos y rituales. Sin embargo tal vez habría que buscar el origen de tales fenómenos mucho más cerca; en la misma mente de esos insólitos personajes que viven en los límites de la realidad, y en los sorprendentes poderes psíquicos que pueden esconder esos cerebros…
 
Extraido :
 
Planetaoculto.com

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Chamanes siberianos se agrupan

Publicado por alex el Jueves, 10 de Agosto de 2006

Los chamanes de Siberia decidieron crear un centro para acoger a los brujos y pitonisas auténticos y combatir a los charlatanes, reveló hoy Alexandr Amagzáyev, presidente de los chamanes de la república rusa de Buriatia.

La propuesta de fundar el centro fue aprobada por chamanes de las repúblicas siberianas de Tuva, Yakutia, Buriatia, y la región de Irkutsk durante su conferencia anual, que concluyó la semana pasada en la isla de Oljón, en el centro del lago Baikal, dijo Amagzáyev a la agencia Itar-Tass.

“Actualmente, el chamanismo tiene muchas corrientes y también existen impostores, y por eso, los chamanes auténticos debemos unirnos para realizar mejor nuestra obra”, subrayó Amagzáyev.
Explicó que este año los chamanes de cada región deberán crear organizaciones de chamanes propias, y a partir de ellas, se fundará el centro destinado a aglutinar a todos los chamanes de Rusia y también de otros países, como Mongolia y China.

Según los mitos de las etnias siberianas, el chamanismo es la capacidad del hombre para hablar con los espíritus que habitan en todas las cosas inertes, los astros, los animales y las plantas.

“Hablar con los espíritus significa alcanzar el equilibrio natural entre el hombre y el entorno”, explica en su página digital el centro esotérico “La Vía del Agua Blanca”, dedicado a la difusión de chamanismo en Siberia.

Ataviados con sus trajes tradicionales, estos brujos o curanderos ofician la “Kamlanie”, rito tradicional para invocar los espíritus de la Tierra y el Universo.

En medio de hogueras y danzas, los chamanes piden bienestar y salud para la gente, y para la Tierra buen tiempo, con veranos calurosos e inviernos muy fríos.

Cuando se rompe el equilibrio entre el hombre y la naturaleza, el individuo queda indefenso, y su cuerpo es vulnerable a las enfermedades.

Entonces, el chamán invoca a los espíritus y restablece este equilibrio, que es lo que se conoce como la curación, subraya la tradición.

Extraido de:

 
Planetaoculto.com
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BESTIARIO DEL ESPÍRITU

La lista de especies que pueden convertirse en animales de poder es enorme. Cada animal puede considerarse como un maestro de su propia especialidad. He aquí algunos de los más comunes y sus dominios:

Águila:

 
Es el prototipo del chamán por excelencia. Águila es el primer y más poderoso de los chamanes en muchas culturas. Junto con el ganso es mensajero del cielo y ave divina.

Alces, ciervos, renos, etc.: Incrementan y enseñan el manejo del poder interior. Se les asocia directamente al Árbol de la Vida que une todos los mundos y, por tanto, a la fertilidad y a la creación. A menudo es la cabalgadura del chamán y un conductor de almas.

Ardilla:

 
Su especialidad es la facultad de almacenar cualquier cosa y hacerlo correctamente. De igual modo, puede transmitir su facilidad para moverse entre los diferentes mundos en todas direcciones.

Ballena:

 
Uno de los animales favoritos entre los pueblos costeros. Conoce los secretos de la clariaudiencia. Guía la nave del chamán en los océanos invisibles. Domina el secreto de la muerte y del renacimiento.

Búfalo:

 
Conoce todo sobre la abundancia y al mismo tiempo es un sabio maestro que puede enseñar lo que es el desapego, la contemplación y la calma interior.

Búho:

 
 El maestro de la clarividencia, capaz de aclarar lo que permanece oscuro u oculto. Conoce el camino al mundo de los muertos y el misterio del tambor chamánico, el poder del rayo y de las armas mágicas.

Caballo:

 
Maestro del poder y cabalgadura por excelencia del chamán. Su fuerza y su espíritu están presentes en su tambor y en su bastón mágico. Conoce los caminos que llevan de un mundo a otro y sabe cómo recorrerlos.

Coyote:

 
La astucia y la inteligencia son sus especialidades. Es un maestro poderoso que conoce los efectos mágicos y terapéuticos del humor y de la risa. Es, sin embargo, un “compañero” peligroso, poco fiel y dado al engaño y la trapacería.

Cuervo:

 
Conoce la ley y los misterios de la creación del Universo. Simpatiza con el poder del trueno y del viento, y es un magnífico profeta.

Lobo:

 
 Maestro de maestros, domina el arte de enseñar y aprender. Como el búho, es un clarividente que sabe ver en la oscuridad y un guerrero feroz que se mueve a sus anchas entre los mundos invisibles. Conductor y protector de almas, también conoce los secretos de la abundancia.

Oso:

 
Sus especialidades son la memoria y la clariaudiencia. “La tierra es la oreja del oso” dicen los siberianos. Es maestro iniciador y el mejor de los expertos en el arte de seducir. No es de extrañar, si se considera que es uno de los mejores instructores para conocer el aspecto femenino del Universo.

Perro:

 
Lo conoce todo sobre la muerte y acerca de cómo deslizarse entre las realidades. Los chamanes que lo tienen como aliado, se encuentran, sin embargo, entre los menos poderosos.

Serpiente:

 
Lo conoce todo sobre los misterios de la transformación. Es maestra de todo lo femenino, detenta poder y sabiduría y es la mejor instructora en todo lo que se relaciona con el agua, con lo fluido y con el cambio.

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EL CHAMAN Y COSMOLOGIA INDIGENA Y ECOLOGIA

 


Doctor: Heinrich Helberg Chávez

1. Introducción

Las cosmologías indígenas han sido uno de los temas más atractivos y a su vez menos comprendidos para el hombre occidental. Existen diversas interpretaciones que han tratado de ver en ellas “una mentalidad primitiva”, “un pensamiento prelógico”, en el que todo se confunde. Para algunos autores es un pensamiento dominado por el animismo, para otros por las emociones. Se ha querido ver en su forma de ver el mundo y mitos, en ocasiones una ciencia errada, en otras un mundo poético y para algunos psicólogos una mentalidad infantil: la infancia de la humanidad.

Contra todas estas opiniones no ha estado libre la misma ciencia antropológica, faltando a la neutralidad científica y aun hoy día perduran muchos prejuicios. Ni siquiera autores como Claude levy Strauss o mucho antes Bronislaw Malinowski, que basados en su experiencia directa de campo tienen una actitud muy positiva para con los pueblos indígenas y que resaltan el valor cognitivo de
las cosmologías indígenas no han podido evitar el prejuicio de creer en una “mentalidad primitiva”, a pesar de que a su vez están empeñados en demostrar, y con éxito, que todas las funciones identificadas en el pensamiento indígena – como por ejemplo el uso de imágenes o metáforas – son universales y características del pensamiento humano en general.

Debemos recordar que la antropología nace como ciencia en el Siglo XIX, época de la colonización de estos pueblos y que lamentablemente no pudo escapar el racismo disfrazado de teoría científica la antropología así debe pasar una revisión crítica.

En ocasiones se ha buscado también una correlación estrecha entre distintas formaciones sociales y distintos tipos de cosmología o una correlación entre la forma de organizar la economía y la cosmología. El éxito es parcial: existen instituciones como el shamanismo, con un sistema de conocimiento propio, que sobrevive por muchos siglos o milenios el tipo de sociedad con el que surgió y que se encuentra inclusive en estados incipientes como el incaico, aunque con un rol social probablemente distinto y encajado en una estructura social diferente.

La introducción universal del tema ecológico ha contribuido a una mejor comprensión de muchas creencias y rituales de los pueblos indígenas. Solo a la luz de su función ecológica han cobrado sentido. Ello ha llevado a una discusión acerca de una perspectiva externa: una función ecológica que interpreta, pero que no necesariamente corresponde a la justificación cultural (o la ausencia de una justificación) contra una probable perspectiva ecológica interna.

2. La Institución del Shamanismo

El shamanismo como institución no abarca solo al shamán o curandero, sino a toda la comunidad de creyentes y practicantes, incluyendo al paciente. Está sujeto a una amplísima variación cultural, con sistemas simbólicos muy distintos, ritos de iniciación y características sociales divergentes. Pero a pesar de ello mantiene cierta unidad que nos permite decir que obedece a una misma lógica. En lo siguiente nos concentraremos en los pueblos indígenas amazónicos.

3. Fundamentación del sistema de conocimiento: estrategias de supervivencia

Para llegar a comprender la cosmología indígena amazónica introduciré el concepto de “estrategia de supervivencia”. No entiendo por supervivencia aquí, el disponer de los medios económicos mínimos para sobrevivir. Entiendo por “estrategia de supervivencia” la forma como están establecidas las relaciones globales sociedad / medio ambiente, por las cuales un grupo social trata de asegurar su existencia en el futuro. Existen dos opciones diametralmente opuestas y muchos puntos intermedios. De un lado tenemos a los pueblos cazadores y recolectores y de otro lado la sociedad moderna.

Los pueblos de cazadores y recolectores tratan de mantener su impacto ambiental en un mínimo y no transforman significativamente el medio en que viven. En el otro extremo, la sociedad moderna crea espacios artificiales, tales como tierras de cultivo y ciudades y finalmente parece querer transformar la biosfera en tecnósfera, es decir, quiere llegar a una artificialización total y a un control de todos los fenómenos naturales. Obviamente ambas opciones conducen a sistemas de conocimiento muy distintos. En las sociedades de cazadores y recolectores encontramos el shamanismo, como institución rectora y en la sociedad moderna a la ciencia y la tecnología.

Las sociedades amazónicas – o la mayoría da ellas – se encuentran en un punto intermedio: si crean espacios artificiales, áreas para vivienda y áreas de cultivo interconectadas por caminos, pero garantizan la reconversión de estas áreas a los sistemas ecológicos originales, tomando para ello muchas precauciones. En las sociedades andinas encontramos otro modelo. Aquí se crean espacios artificiales como las chacras y terrazas (andenes) con sistemas de irrigación que tratan de mantenerlos indefinidamente.

Salta a la luz que la estrategia de supervivencia de los pueblos cazadores y recolectores, por su impacto mínimo es la de menor riesgo ecológico, mientras que la sociedad moderna asume un riesgo enorme, sabiendo que la ciencia esta aún lejos de conocer y la tecnología de controlar todos los fenómenos naturales. Las otras opciones ocupan lugares intermedios. La amazónica tiene
menor riesgo que la andina, que obviamente, debido en parte al proceso de conquista no pudo mantener sino parte de sus Áreas de cultivo con la consecuente erosión y desertificación.

Lo importante es resaltar que si los sistemas de conocimiento responden a estrategias de supervivencia diferentes, a distintos encargos sociales con objetivos muy distintos, que difícilmente pueden ser comparados directamente y sin tomar esto en consideración. Por eso opiniones como que la magia es una ciencia errada son insostenibles y carecen de sentido.

A diferencia de la ciencia, cuyo objetivo es formular modelos de la realidad (lo que la ciencia acepta como “realidad”) para poder dominarla, el propósito de la institución del shamanismo es llegar a regular los intercambios energéticos entre la sociedad y su medio ambiente, de modo que se establezca una relación armónica. Ello quiere decir que tiene que controlar una serie de “tomas” y “escape” de energía, en un ciclo de intercambios.

Para mantener la energía circulando no solo tiene que actuar sobre el medio ambiente, previniendo un abuso de los recursos disponibles, sino también sobre la misma sociedad humana estableciendo, por ejemplo, sistemas de migración o de control poblacional. Pero también una cosmología, los mitos y creencias y complejos sistemas simbólicos que instauran un sistema autoregulativo, como veremos mas adelante.

4. Shamanismo y sistema de adaptación humano

Es oportuno también recalcar que la institución del shamanismo ha regido el destino de la humanidad por muchos milenios y su origen se pierde con el mismo de la especie. En las sociedades amazónicas encontramos al shamanismo adaptado a sociedades neolíticas, que conocen la agricultura y la practican, sin que aparentemente haya variaciones muy sustanciales. Difícilmente puede sustentarse, por lo tanto, que el conocimiento de los pueblos indígenas esté vacío de contenido, si ha garantizado la supervivencia de la especie por tantos milenios.

Pero debemos de reconocer que todavía sabemos muy poco y que son pocas personas occidentales las que han logrado compenetrarse en profundidad con sistemas de pensamiento que nos resultan profundamente ajenos y a los cuales solemos acercarnos con muchos prejuicios y proyectando nuestra propia idea de un “hombre primitivo” que poco o nada tiene que ver quizá con la realidad de los pueblos indígenas, pero si mucho que ver con las justificaciones que necesita nuestra sociedad para poder colonizar y apropiarnos de los recursos naturales que contienen sus territorios étnicos tradicionales.

5. La visión cotidiana de la vida y los sistemas de conocimiento

Quiero introducir aquí otra distinción básica: no es lo mismo hablar de un sistema de conocimiento, como el shamanismo o la ciencia, que hablar de nuestra visión cotidiana de la vida. El uso de nuestro lenguaje cotidiano – cualquier lengua natural – ­supone ya muchos conocimientos muy básicos a pesar de todas las diferencias culturales y las distintas clasificaciones lingüísticas más o menos compartidas por toda la humanidad: todos tenemos una noción de >persona<, distinguimos sueños de realidad, hablamos y nos comportamos con el mundo de los objetos como si existiera independientemente de nosotros, no nos olvidamos de nuestro sexo o el nombre con que nos Ilaman, sabemos que tenemos dos manos y dos pies, pensamos y tenemos sentimientos de acuerdo a los conceptos de nuestro lenguaje etc.

Todos estos conocimientos cotidianos son parte de la lógica de nuestro cotidiano. Si faltáramos a ellos, no se diría que no hemos sabemos algo, sino que estamos locos o sufrimos otro trastorno mental. Otra cosa es la interpretación de la realidad que ofrece un sistema de conocimiento, trátese de la naturaleza de los sueños o del alma, del sol o el cambio de las estaciones.

Como todo sistema de conocimiento el shamanismo influye en la visión cotidiana de la vida, pero no la abarca ni domina totalmente. Lo mismo sucede con la ciencia. Es importante aclararse esto, porque sino careceríamos de explicación para los casos de escepticismo o incredulidad individual.

Existen, por lo tanto, diferencias culturales, relativamente superficiales que es comparativamente fácil aclararse: las clasificaciones de colores, de flora y fauna, pero también de afectos, sentimientos, las costumbres: modos de saludo, reglas matrimoniales, obligaciones sociales, roles sexuales etc. Mucho más complejo resulta comprender la lógica de un sistema de conocimiento. Para ello debemos partir de sus propios fundamentos, de sus objetivos primarios, como lo tratamos de hacer aquí. Un error básico ha sido el confundir un sistema de conocimiento particular con la mentalidad de un pueblo. También se ha asumido que todos los individuos de una sociedad alcanzan el mismo nivel de conocimiento de su propia sociedad o que tiene sentido describir algo así como el nivel promedio de conocimiento.

6. Relaciones globales sociedad / naturaleza

Para plantear las relaciones globales medio ambiente / sociedad en una sociedad amazónica tenemos que ver cuál es la relación que mantiene cada grupo con su territorio y cómo lo maneja. El territorio no es en ningún caso un bien o mercancía, que pueda ser intercambiado o vendido. Esta es una diferencia fundamental con la sociedad moderna que todo lo vuelve mercancía. El territorio es el ámbito en el que se proyecta una sociedad, su huella natural, su otro rostro. El territorio es elaborado tanto intelectualmente como materialmente. Está transformado, inclusive allí donde aparentemente no hay intervención humana, porque esa no intervención obedece a una decisión social por ejemplo el mantener ciertos recursos como reserva futura. Así todo el territorio: las zonas dedicadas a viviendas, las áreas de caza y pesca, las destinadas a la agricultura, las áreas “colchón” de posibles enemigos o aquellas que sirven primordialmente como vías de comunicación o como reservas de animales, verdaderos lugares de gestación equivalentes a nuestros parques nacionales, obedecen a una planificación y a una clasificación de suelos. No se siembra en cualquier lugar: hay tierras negras y amarillas, terrazas altas, medias y bajas, aptas para distintos cultivos. Se usan también indicadores naturales, como la presencia de ciertas especies de árboles o aves (de buen agüero o mal agüero).

Las técnicas agrícolas: clasificación de suelos, tala y quema de áreas pequeñas que aseguran la recuperación natural del bosque, la protección del suelo de la erosión por lluvia evitando talar palmeras y sembrando intercalado plátano, la asociación de cultivos para proteger nutrientes y la rotación de cultivos para asegurar un uso óptimo de una área de cultivo en todas sus fases productivas son parte de un sistema de manejo del bosque. Estas técnicas son complementadas por la domesticación de algunas especies que crecen en el monte, por la creación de suelos enriquecidos así como también por el patrón de asentamiento y el sistema de migraciones que mitiga el impacto humano. Así la diferencia entre bosque natural y artificial es fluida.

Los signos de una llamada “primitivez” como las migraciones o el hecho que no se incentiva una producción sin límites son en realidad componentes de un refinado sistema de manejo, que asegura la sustentabilidad del sistema de producción y del grupo social. Ello se basa en el reconocimiento que la sociedad no puede mantenerse sin mantener los sistemas ecológicos que la sustentan y así tiene que contribuir activamente a mantenerlos. La idea de explotarlos sin piedad seria totalmente ajena y absurda.

La sociedad se relaciona con su medio ambiente, su territorio, como su otra mitad con la cual mantiene un ciclo de intercambios energéticos. Para ello dispone de una ética que protege a la naturaleza del “abuso” (consumo execivo), del desperdicio y mal uso de recursos, de técnicas productivas adecuadas al medio, pero también de controles sociales: es necesario establecer controles de población y de consumo y poder mantenerlos indefinidamente para lograr una relación armónica entre sociedad y medio ambiente. La sociedad no solo actúa sobre el medio ambiente, sino que tiene que actuar sobre si misma para permitir que la capacidad reproductiva de los sistemas ecológicos se mantenga.

El territorio étnico es también mucho más: es la huella material de la identidad de un pueblo, que identifica determinados lugares con su historia y su geografía mítica: el lugar donde sucedieron eventos que relatan la historia y los mitos. Estos lugares son parte del sistema de manejo del territorio. Son lugares sagrados que no pueden ser visitados o pueden ser visitados solo con precauciones rituales y por pocas personas escogidas, por ejemplo para recoger plantas medicinales. Esta geografía mítica puede desarrollarse a todo un sistema de manejo del territorio y de suelos: así las montañas están habitadas por dioses, y no deben ser visitadas, mucho menos hacer una chacra. Otras áreas colinosas representan otro tipo de peligros, mientras que las áreas bajas si son aptas para viviendas y agricultura. Estos conocimientos ancestrales son corroborados por la ciencia.

7. El modelo lógico de intercambio

Desde un punto de vista conceptual la sociedad se encuentra en un sistema de intercambios energéticos, que es hábilmente manejado por el shamán. Para ello dispone de complejos sistemas simbólicos, en los cuales la capacidad reproductora de los animales de los que vive la sociedad está representada por espíritus. La creencia en espíritus no es así una “creencia primitiva”, sino que es el resultado estructural de la situación dialogal en la que se encuentra el shamán, que necesita de uno o más interlocutores en la esfera natural. La sociedad humana vive de esa capacidad reproductora de sus fuentes proteicas y tiene que pagar por excesos.

Aquí se inserta la noción de enfermedad. Quien transgrede las normas o pone la circulación de energía en cuestión recibe como castigo una enfermedad y eventualmente la muerte. En algunos sistemas culturales el shamán mismo negocia las almas con un espíritu del bosque (o del río) que representa la fecundidad animal; en otras “el soñador” es parado por la visión en sueños del espíritu que rige cada especie, si ha abusado de ella. En todos estos casos el sistema de conocimiento shamánico está orientado a regular el ciclo energético de su sociedad, a controlar las “tomas” y “escapes”, más no a establecer modelos que permitan una dominación de la naturaleza. Y el sistema es auto regulativo: es decir no es un sistema legal o la autoridad quien sanciona: el individuo se predispone a una enfermedad o accidente por su propio sentido de culpabilidad.

Esto no implica que el shamán no tenga vastos conocimientos sobre el uso de plantas medicinales y otros recursos y que disponga culturalmente o cree sus propias clasificaciones, de un modo muy similar a los conocimientos científicos. Pero estos conocimientos están subordinados a una lógica distinta. Por ejemplo, el uso de plantas medicinales es solo complementario a otro tipo de terapia en los tratamientos shamánicos.

Si nos preguntamos por el modelo lógico que rige toda la gestión shamánica, descubriremos fácilmente que es el sistema de intercambios matrimoniales el que proporciona el modelo ideal del concepto de “relación”. Este modelo lógico opera con dos grupos humanos o líneas de descendencia que intercambian mujeres ­aunque la realidad social y las variantes sociales pueden ser mucho mas complejas, sea multiplicando las líneas de descendencia, añadiendo otras reglas o definiendo el grupo humano de distintas formas. Elevado a modelo lógico, el sistema de intercambio matrimonial proporciona un modelo muy distinto de relación que el que predomina en occidente: el de sustancia y accidente. Este último también se da en el sistema de pensamiento shamánico y también se conoce los objetos por sus cualidades etc., pero no es el modelo sustancia / accidente el que rige las relaciones globales sociedad / medio ambiente.

8. Formación de la personalidad

Toda sociedad forma la personalidad de sus individuos. En las sociedades amazónicas la institución del shamanismo influye fuertemente en la formación de la persona. En muchos casos estas sociedades son muy igualitarias; muchas personas – especialmente los varones – tienen acceso a algún nivel de conocimiento, pero muy pocos alcanzan los niveles mas altos. Un esquema muy general de los distintos niveles – lógicamente sujeto a variación cultural es el siguiente:
- Aprendizaje de cuentos e historias; se conocen los mitos que ejemplifican conceptos básicos de su cultura.
- Se puede esclarecer los contenidos de los mitos principales y se amplia el cuerpo de relatos conocidos de memoria. Así, por ejemplo un mito ejemplifica / instaura el principio de intercambios generalizados o el pacto fundamental sociedad / medio ambiente.
Hasta aquÍ llega una gran mayoría. A un nivel más alto y más exclusivo:
- Se descubren los ciclos de metáforas; se esclarece la noción de ciclo de energía en términos conceptuales abstractos.
- Se razona en términos muy abstractos sobre los patrones lógicos, las esencias.
A este nivel son poquísimos individuos los que llegan por propio esfuerzo. Pero es este nivel de reflexión y de autoconocimiento de su cultura al que podemos llamar filosófico.

9. La imagen del shamán

Tanto en la conciencia popular, como en la literatura científica ha dominado la imagen del shamán como místico, como persona con extraños poderes. Esa imagen necesita un ajuste: el shamán es un gran manipulador de símbolos, que a través de un sistema religioso – que ocupa solo un nivel intermedio en su escala de conocimientos – logra asumir la función de un guía social, político y económico. Esto ha sido ignorado por la sociedad nacional, que por lo tanto ha desestimado una eminente fuerza productiva propia, para respaldarse tan solo en los modelos occidentales de conocimiento y producción. Estos modelos impuestos, mal ajustados a la realidad local han resultado dañinos para la población indígena, pero también para la población migrante y el medio ambiente.La sociedad nacional no ha logrado encontrar la salida hacia un diálogo intercultural fructífero, pero está en nuestra capacidad integrar a los pueblos indígenas a una sociedad que no se base en los declives de poder, sino en el intercambio y en pactos sociales que garanticen su integración política.

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CHAMANICA:¿Cómo protegerse de la energía negativa?


¿Cómo protegerse de la energía negativa?

Rueda de defensa

1. Vístase con ropas cómodas y de colores claros. Encienda una vela (grande) blanca. Ambiente el lugar con música suave instrumental y un sahumerio de canela.

2. Tenga en sus manos una bolsa que contenga doce piedras diferentes.

3. Antes de empezar inspire contando hasta seis lentamente, y luego espire también contando hasta seis. Repita esto tres veces.

4. Determine los cuatro puntos cardinales y donde está el sur coloque la primera piedra. Según la religión chamánica es ahí donde empiezan todos los sucesos en la vida de las personas.

5. Coloque las piedras restantes en el oeste, luego en el norte y finalmente en el este. Este último punto oficiará de puerta que dará acceso al espíritu protector.

6. Luego de cerrar el círculo pronuncie la siguiente oración chamánica para llamar a la protección:

“¡Madre tierra, abuelo sol,
abuela luna, agua,
aire, fuego, mundo animal,
mundo humano,
los invoco porque soy parte
de la vida y tan
hermano del universo
como ustedes:
les pido protección para
que nada me ocurra.
Yo agradeceré respetando y
cuidando cada
tramo de este mundo con
paz y alegría!”

7. Luego en silencio preste atención a su respiración: inspire y exhale en seis tiempos como antes.

8. Incorpórese despacio y agarre las piedras una a una en el sentido contrario al que las puso.

Escudo personal

Otra forma de protección es la confección de un escudo personal protector. Este escudo es un recuerdo de la vida latente en cada ser humano y representa una virtud o un don que puede ayudar. Para esto es preciso meditar y bucear en el fondo del alma:

1. Abra una ronda como en el otro caso utilizando las piedras ubicadas en los distintos puntos cardinales.

2. En lugar de recitar una oración, baile dentro del círculo guiado por la música. Las imágenes comienzan a surgir en su mente.

3. De a poco baje el ritmo, y respire en seis tiempos profundamente.

4. Tome nota de todos los símbolos que hayan aparecido. Incorpórese y cierre el círculo.

5. Con materiales a elección (cerámica, paños, pinturas, piedras de colores, papel, hilo, lana, etc.) confeccione un escudo personal con ese signo protector.

6. Luego coloque el escudo en un lugar clave de su hogar donde se reúnan muchas personas.

El animal interior

Los animales son parte esencial de la naturaleza y conviven con los seres humanos no solo en el mundo exterior. Los chamanes dicen que todos los individuos llevamos dentro la fuerza de nueve animales:

1. El que ayuda en los desafíos espirituales.
2. Uno que brinda protección.
3. Otro que enseña a confiar en uno mismo
4. El que muestra la verdad interior
5. El que aconseja
6. El revelador de los secretos de la tierra
7. El maestro del enigma de las estrellas
8. El que conecta con la energía masculina
9. El que conecta con la energía femenina

Por eso para poder contactarse con uno de ellos es preciso ingresar en la Rueda de la Defensa de la misma manera que antes. Luego que lo hace haga lo siguiente:

· Recuéstese sobre la superficie relajando el cuerpo. Inhale profundo en cuatro tiempos y exhale también en cuatro tiempos. Repítalo tres veces hasta sentirse completamente relajado.

· Cierre los ojos y visualice un bosque con muchos árboles y un claro de luz justo en el centro.

· Camine en dirección a la luz y cuando llegue aparecerá ante sus ojos un desierto infinito, desde allí verá una fila de animales que pasaran frente a sus ojos. Entre estos estará su animal.

· Cuando lo vea llámelo en voz alta y pídale protección.

· Luego de que se haya ido vuelva para atrás y recupere el camino a través del bosque y a medida que se van espaciando los árboles una nube verde lo rodea. Poco a poco vuelve a tomar conciencia de su cuerpo.

· Abra sus ojos e incorpórese.

· Tome un lápiz, una libreta, y anote todo lo que recuerda. Más tarde busque toda la información que esté a su alcance sobre su animal, para poder utilizar efectivamente su energía.

Ritual para combatir el daño

Si usted siente que su armonía energética está dañada antes de crear la Rueda de la Defensa, puede realizar un ritual de limpieza interna invocando a Isis, divinidad egipcia protectora de la salud física y psíquica.

Haga lo siguiente:

· Vístase con prendas azules, amplias y frescas. Ambiente el lugar con esencias de violeta o lavanda. Luego encienda una vela de gel azul y rece la siguiente oración a la Diosa Isis:

“¡Oh, imponente Isis, este mortal
implora tu sanación y protección.
En ti la vida bulle victoriosa
Alejando las influencias
Nefastas que debilitan
La carne y el espíritu.
Concédeme tu luz,
Preciosa Isis, diosa celestial!”

· Luego acostado sobre la superficie cierre los ojos y practique un par de respiraciones profundas en cuatro tiempos.

· Recorra mentalmente su cuerpo, primero por fuera luego internamente. Intente ver cuál es el lugar por donde entró el daño que rompió su armonía energética.

· Imagine que una nube azul emana de la vela y se incorpora a través de esa herida. Se dispersa por todo su cuerpo curando cada herida a la vez que limpia cada lugar dejando una capa de protección.

· Cuando se sienta calmo abra los ojos, levántese lentamente y deje que la vela se consuma sola.

Todos estos rituales nos ayudan a protegernos ante cualquier ataque de negatividad. Cada persona puede crear su propia Rueda de la Defensa y renovar su fuerza cada vez que lo necesite para neutralizar toda influencia negativa.

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PACHAMANA Y LOS DIOSES INCAICOS

Catamarca 2001

La veneración a la Pachamama es probablemente la más antigua de las manifestaciones religiosas de la región andina de América del Sur. Corresponde a una concepción en que la Tierra es considerada un ser vivo sagrado, fundamento de la existencia.

En tiempos de los incas el centro divino cambió trasladándose al Sol, y el culto a la Pachamama fue oscurecido y desplazado por Inti y Quilla, por Viracocha y los Hijos del Sol. La religión antigua, dirigida a la Tierra, sobrevivió en la veneración popular a las huacas, que eran las expresiones locales de lo sagrado. Los incas admitían esta supervivencia, controlada por ellos desde el Cuzco, porque las raíces duales del pensamiento andino admitían siempre la contraparte: lo alto y masculino podía tener su contraparte baja y femenina. La admitían también porque el culto oficial del Sol tenía un sentido elitista. Correspondía propiamente a los hijos de Inti, no a los simples hombres del pueblo.

Cuando Pizarro mata a Atahualpa, cuando el Sol es derrotado por el Dios de la Biblia, se produce un curioso fenómeno. Por un lado, Inti es reemplazado con relativa facilidad por el Dios cristiano, que también es varón y tiene su dominio en los cielos. Pero no declinan junto con el Sol las antiguas divinidades locales sino que, por el contrario, ellas recuperan su preeminencia.

Dos documentos nos muestran ejemplarmente este fortalecimiento de las huacas en el siglo XVI. Uno de ellos es el de los testimonios de los indígenas de la zona de Huarochiri recogidos por el cura “Extirpador de Idolatrías” Francisco de Ávila. El otro es el de los Informes acerca del movimiento místico del Taki Onqoy, recogidos por el cura Cristóbal de Albornoz, quien fue el principal represor de este movimiento de fe que tuvo su epicentro en la zona de Huamango.

Resulta significativo este hecho de que, salvo algunas excepciones como las del mito del Incarri, no haya sido el culto de los incas el que reaparece sino los que tenían vigencia desde antes de la imposición de la supremacía de Inti. El Pachacuti que anunciaban las sacerdotisas del Taki Onqoy, por el cual se iba a invertir el orden del mundo y las huacas de la Tierra se impondrían sobre los europeos y su Dios, también desplazó a la religión estelar y varonil que enseñaron los incas.

Pero este retorno de las huacas era solo el anuncio de un cambio aún más profundo y decisivo: el retorno del culto a la gran madre. De las profundidades de la más antigua historia americana, reaparece el culto a la Pachamama.

Aunque de modo latente y encubierto estaba presente, pocas noticias de ella hallamos en la historia más reciente del Ande. No aparece en los ceques (lineas de adoratorios que partían del Cuzco) y apenas una huaca cercana al Cuzco llevaba el nombre de Pachamama, un llano del Antisuyu, según cuenta Cobo en su “Historia del Nuevo Mundo”.

Garcilazo de la Vega nos da una pista acerca de la escasa presencia de la Pachamama en tiempos de los incas , al indicarnos que se la veneraba como Pachacamac, “Entendían los indios, con lumbre natural, que se debía dar gracias y hacer alguna ofrenda a Pachacamac, dios no conocido, que aquellos adoraban mentalmente, por haberles ayudado en aquel trabajo. Y así luego que habían subido la cuesta, se descargaban y, alzando los ojos al cielo y bajándolos al suelo, repetían dos, tres veces el dativo apachecta y, en ofrenda, se tiraban de las cejas y, que arrancasen un pelo o no, lo soplaban hacia el cielo, y echaban la yerba llamada cuca (coca) que llevaban en la boca, que ellos tanto aprecian. .. a falta de cosas mejor, ofrecían algún palillo o alguna pajuela, o un guijarro, o un puñado de tierra. De estas ofrendas habían grandes montones en las cumbres de las cuestas. No miraban al Sol cuando hacían aquellas ceremonias, porque no era adoración a él, sino a Pachacamac, y las ofrendas, mas eran señales de sus afectos que ofrendas. Estas ofrendas las hacían los que iban cargados, y no los descargados.” (Comentarios Reales, Cap IV pag. 88)

Para comprender el significado de lo que nos cuenta Garcilazo debemos volver un poco atrás: Pachacamac también proviene de la religión preincaica. Es un dios de la atmósfera que en algunos mitos antiguos aparece fecundando a la Pachamama. Lo que sucedió es que en tiempos de los incas estos asignaron a todas las divinidades arcaicas el “lugar de abajo” (hurin pacha), en oposición a Inti y los dioses incaicos, que estaban en las alturas (hanan pacha). De este modo, convirtieron a Pachacamac en una divinidad eminentemente femenina, de las tierras bajas de la costa. En este esquema es que su nombre llegó a sustituir transitoriamente al de Pachamama (confundiendo también al inca Gracilazo, poco instruido en la vieja religión ).

A pesar de que en el incario Pachacamac se transforma, y se invierte su lugar en la estructura del cosmos, en los mitos antiguos es un dios de la altura, masculino.

En ellos este dios de la atmósfera se entrega a la diosa de la Tierra. Perece en ella al fecundarla.

Este hecho nos revela la prioridad de lo femenino telúrico respecto a lo celestial. No solo porque la gran madre sobrevive a su esposo sino porque de esta unión nacerán los dioses del cielo.

Para mostrar esto que venimos diciendo, transcribimos a continuación un mito arcaico, recogido a comienzos de siglo por el padre Villar Córdoba, que cuenta la cópula sagrada entre Pachamama y Pachacamac, de la cual nacen los que serán el Sol y las estrellas

El mito de Pachamama-Pachacamac engendrando al Sol y los astros

Pachacamac, dios del cielo, se unió a Pachamama y de esta unión nacieron los gemelos llamados Wilka, varón y hembra. Como en otros mitos andinos, murió el padre, desapareció en el mar o se encantó en una de las islas del litoral.

Quedose viuda la diosa Tierra, sola con sus hijos y reinaba la oscuridad en la soledad de la noche. A lo lejos vieron una luz situada en un distante picacho y se dirigieron hacia las vacilantes llamas. Salieron de Kappur por las fragosidades de Gasgachin de la quebrada de Arma, y en el camino monstruos temibles los acechaban. Al pasar por la laguna de Rihuacocha bebieron de sus aguas y siguieron adelante.

Por último llegaron a una cueva conocida con el nombre de Waconpahuin en el cerro de Reponge, habitada por un hombre semidesnudo llamado Wakon. En el fuego hervían unas papas en una olla de piedra y, dirigiéndose a los niños, Wakon pidió fuesen a una fuente a traer agua, pero el cántaro que les dio estaba rajado y por esa causa los niños tardaron en regresar a la cueva.

Durante la ausencia de los mellizos, Wakon intentó seducir a Pachamama y, al no lograrlo, la mató y devoró parte de su cuerpo, guardando los restos en una olla.

Al regresar los gemelos preguntaron por su madre y Wakon les dijo que no tardaría en volver, pero los días pasaban sin que apareciera.

Huaychau, ave que anuncia la salida del sol, se compadeció de los niños y les contó la suerte de su madre y el peligro que corrían de continuar con Wakon. Les aconsejó ir a la cueva de Yagamachay, lugar donde estaba durmiendo Wakon y, aprovechando de su sueño, atarlo de los cabellos a una gran piedra y escapar rápidamente, hecho que cumplieron los mellizos.

En su huida los hermanos encontraron a Añas, la zorra que les preguntó donde corrían y al enterarse de sus cuitas les escondió en su madriguera. Mientras tanto despertó Wakon y, después de desatarse de la guanca o piedra, partió en busca de los mellizos.

Por el camino topó con un puma, un cóndor y una serpiente o amaru, pero no supieron decirle donde se hallaban los niños. Después se cruzó con Añas, la zorra, que astutamente le aconsejó subir a un empinado cerro y desde allí cantar imitando la voz de la madre para que los pequeños fuesen hacia el cerro.

Apresurado se marchó Wakon, sin darse cuenta que Añas le había tendido una trampa, y al pisar la piedra cayó al abismo. Su muerte causó un violento terremoto.

Los mellizos permanecieron con Añas, pero hastiados de alimentarse solo con su sangre, le pidieron ir al campo a recoger unas papas. Allí encontraron una Oca (Oxalis Tuberosa) en forma de muñeca y al jugar con ella se partió en pedazos. Lloraron los niños por la pérdida del juguete y por fin se quedaron dormidos.

Al despertar la niña contó su sueño a su hermano y como ella lanzaba su sombrero al aire y allí quedaba, y lo mismo sucedía con su ropa. Mientras los niños se preguntaban por el significado, vieron bajar del cielo una larga soga. Sorprendidos, consultaron entre ellos y decidieron trepar por la cuerda y ver donde les conducía. Subieron y subieron y llegaron al cielo donde hallaron a Pachacamac que se había apiadado por sus desventuras.

Reunidos con su padre, fueron convertidos el niño en el Sol y la niña en la Luna. En cuanto a Pachamama quedó para siempre bajo la forma de un imponente nevado llamado hasta hoy día La Viuda. (Villar Córdoba, 1933 – Rostworoski 1991)

Podemos ver en esta hierogamia una de las características comunes a la generalidad de los mitos arcaicos que relatan el matrimonio entre el dios de la atmósfera y la diosa de la tierra: El primero muere, desaparece o es absorbido por la segunda.

El mito muestra la prioridad de la diosa. El varón aparece fugazmente, y solo para fecundarla. Ella queda sola al final en una realidad de signo enteramente maternal.

La misma concepción esencial hallamos en el mito de Vichama. Aquí la mujer queda sola al comenzar el relato, su hombre ha muerto. Fecundada por el Sol tiene un hijo, que es sacrificado por su hermano Pachacamac (la noche) dando origen a las plantas alimenticias.

De nuevo la Madre es fecundada y nace Vichama (el día) que, imitando a su padre se echa a andar por el mundo dejando a la madre abandonada. Aprovechando su ausencia, Pachacamac sacrifica a la madre, que ya es vieja, partiéndola en trocitos.

Al regresar Vichama reconstruye a la mujer y la resucita. Enojado, busca castigar el crimen cometido contra ella. Pachacámac se sumerge en el Mar y Vichama vuelca su ira contra los hombres de su pueblo, (Vegueta, cerca de Guaura) asolando el valle y convirtiéndolos en piedras. (Krickeberg 1980, 167 y sig.)

En este mito la Pachamama no tiene nombre, es solo la madre, que ocupa el lugar primero y central. La vida y la muerte giran alrededor de ella.

La dualidad, (que en el incario se vuelve artificial hasta aparecer como varón-varón, convirtiéndose en tríada con el elemento femenino), se nos muestra aquí en su versión originaria femenino (Tierra) – Masculino (Sol) y luego Noche (Pachacamac) y Día (Vichama).

El movimiento de la dualidad se vuelve sacrifical, los seres mueren para que renazcan sus opuestos. El hijo del Sol es su opuesto, la oscuridad nocturna; de la muerte del primogénito de la Tierra provienen los frutos que dan vida a los humanos y animales. La noche y el día y la misma Tierra mueren uno para el otro.

Estos antiguos mitos nos indican que en algún antiguo momento de las concepciones del Ande las estructuras jerárquicas no eran la clave de ordenacimiento de lo real sino las alternancias de la dualidad.

Y finalmente la enseñanza, en la ira de Vichama: Los humanos y todos los seres vivos deben cuidar a la Madre Tierra. Si no lo hacen esta se convierte en desierto y ellos en piedras.

Por: Huaman Luis Alberto Reyes
Este artículo forma parte de los escritos de doctorado que prepara el autor.
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