¿Qué quiere decir criatura extraplanar?

***Es una criatura de fuera de nuestro plano de existencia (dimensión, realidad, etc.)
Published in: on February 4, 2009 at 11:44 pm Leave a Comment

SIGNIFICADO DE CRIATURAS EXTRAPLANARES

Es una criatura de fuera de nuestro plano de existencia (dimensión, realidad, etc.), pero desde luego debería definirse el concepto
 
 
***Hay muchas utilidades para una criatura traida de otro plano.
Ejemplos: llamar a un muerto para obtener información, o a otro ser poderoso, como un demonio (para lo cual sería mas que recomendable usar gran cantidad de protecciones)
Tambien podes comvocar sirvientes, y mantenerlos cautivos por medio de otros hechizos, hasta que sean necesarios (esto es muy común entre los magos malvados que ponen gran cantidad de monstruos guardianes en sus torres)
 
 
 
 
***Por lo general no llamás a una criatura extraplanar en medio de una batalla, salvo con el “Summon Monster”, que solo los tenés disponibles por un tiempo muy limitado.
 
Sin embargo, en casos en los que los querés tener por más tiempo, hechizos que los contengan suelen ser más seguros. Generalmente, además, una vez que se hace un trato con la critaura, el pacto no puede ser roto por ninguna de las partes, pero primero es necesario asegurarse de que la criatura no te va a matar hasta que hacen el pacto. Aunque necesitaría fijarme en el Handbook, que no tengo a mano ahora…
 
 
Y por lo de que se enoje y se escape, si conjurás a algo tanto más poderoso que vos y no le mostras el respeto adecuado, te merecés que te maten…
 

 
***Ese tipo de criaturas suelen tener problemas para entrar en los planos primarios, así que si alguien les abre la brecha, es posible que se sienten a escuchar las propocisiones del invocador. De ahí, a que despues de cumplir el trato no lo mate, depende de la criatura.
Recorda que los jugadores no son los unicos con objetivos en la vida, así que anda a saber las verdaderas intenciones de los extraplanares, que suelen ser bastante grosas. Es muy posible que complan su parte del trato, y luego se vayan a vagar por el plano, en busca de sus objetivos.
 
 
***Algunos detalles en lo referido al topico en cuestion, y basandome en el Book of Evil, de TSR:
 
1. No, no le va a gustar para nada al Outsider que lo invoques. A menos que estes llamando a un Astral Deva, seas bueno y tu objetivo sea meramente caritativo, en cuyo casi posiblemente no haria falta un Magic Circle.
 
Si invocas a un Balor, por ejemplo, tene por seguro que no va a tomar tu invocacion como un acto de respeto ni de poder. Para el demonio, vos sos meramente un gusano mortal insolente que esta teniendo el atrevimiento de sacarlo de su plano de residencia y traerlo a una trampa insignificante (para el, al menos, porque es mucho mas poderoso que vos).
 
Ah, y una nota en lo referente a lo que decia Rhadamanthys: A menos que estemos hablando de entidades tan podersosas como Asmodeus o Mephistopheles, los Outsiders no pueden elegir si asistir a tu llamada o no.
 
2. Para que podes querer aprisionarlo? Invocas a un Demonio relativamente fuerte pero no desmedidamente. Como un Glaabrezu, por ejemplo. Contratas a unos 50 arqueros para que se situen a 30 pies del circulo, formando otro circulo a su alrededor.
 
Te paras a una distancia muy segura del circulo (ya que te recuerdo, el demonio no puede disturbiar el circulo, pero si puede lanzarte sus hechizos o atraparte con su latigo si estas a su alcance), y le planteas al demonio tu proposicion.
 
Es recomendable que tengas cosas que puedan impresionarlo, como tus mejores items magicos colgando de tu cinturon (pero no de las paredes… no sea cosa de que se escape el demonio y encima te los robe). Si el demonio no estuviese muy “convencido” de la proposicion, das la orden de que cada arquero le de un flechazo.
 
Repetir este proceso hasta que el Demonio acepte las condiciones.
 
3. Como bien señala Manuk, el Outsider te va a detestar por hacerlo perder tiempo, por ser tan insolente, y simplemente porque existas. Por ende, tenes que tomar todas las medidas posibles para asegurarte de que todo ocurra como planeaste:
 
                 A- Asegurate de invocar a un Diablo y no a un Demonio. Los Demonios son Caoticos y no cumplen su palabra a menos que algo los obligue a ello. Los Diablos son legales y se abstienen a sus contratos.
 
                 B- Por precaucion, asegurate de tener algo a lo que el Outsider sea vulnerable. Muchisimas armas sagradas y agua bendita contra Demonios, por ejemplo. Y mas de un hechizo Dictum preparado (y quickened, de ser posible).
 
                 C- La forma de convencer al Invocado que yo presente anteriormente es solamente para casos extremos.
 
Siempre se debe tratar al Outsider con respeto, so pena de morir aplastado bajo su bota/pie/tentaculo/mazo. Es decir, tenes que estar verdaderamente alcoholizado (o bajo influencia de otros efectos menos legales) para tratar mal a un demonio.
 
 El tema es que para hacer un pacto con un Baatezu (Actualmente parte de la división demonios) tenés que tener extremo cuidado, porque siendo legales malvados, son los mejores abogados existentes en el multiverso y siempre van a encontrar alguna forma de torcer el acuerdo a su conveniencia.
 
 
Por lo tanto, al llamar a un Baatezu (No hablemos de un Pit Fiend que es demasiado groso, hablemos de una Erinya) el convocante tiene que estar muy preparado para empezar una negociación salvaje que lo más probable es que lo lleve a regalara el alma o darle los derechos de posesión del cuerpo por tiempo ilimitado al demonio convocante.
Si uno es tan imbécil como para convocar a un Tannar’ri para hacer un pacto… bueno, digamos que se merece todo lo que le pueda pasar.
 
 No sé, si convocas a una poderosa entidad extraplanar caótica malvada… y, jodete ¿Viste? Los conjuros de llamada no son lo tuyo, dedicate a lanzar misiles mágico y tené cuidado de no sacudírtelos en la cara.
Por otro lado, un conjuro de convocatoria siempre es molesto para el convocado.
 
Imaginate que estás en tu castillo en Maladomini y justo que estás a punto de inflingirle un dolor atroz al pobre Deva que atrapaste espiandote, que seguramente lo va a forzar a contarte todos los secretos de sus superiores en Mount Celestia, te ves forzado a dejar tu plano para escuchar a un mortal insolente que pretende que te pongas a su servicio.
 
Yo, lo amasijo… bueno, maldito círculo de protección… bueno, tengo tiempo ya voy a poder aplastarlo… Ah, quiere poder y mujeres…

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Monstruos de la Dragonlance

Por James O’Rance

Traducción: Oscar Rivas (Meltrod) y Santi Güell (Lirdas)

Revisión y Formato: Santi Güell (Lirdas) y Raist
Esta es una colección de criaturas, monstruos y razas que existen en la saga de Dragonlance ©.
 
Para hacerla completa, también se han añadido criaturas de Krynn pero de fuera de Ansalon, que pueden aparecer en campañas Ansalonianas como viajeros de exóticos lugares o como habitantes de sitios que los personajes pueden visitar.
 
Las criaturas de Taladas, de las remotas islas oceánicas o de las regiones polares de Krynn están marcadas con una daga (†).
Además, algunas de las criaturas listadas aquí son individuos únicos en el mundo de Krynn. Estos están indicados con un (‡)
 
Tipos de criatura
La mayoría de criaturas descritas en el Manual de Monstruos no sufren cambios en Krynn. Lo siguiente se aplica a todas las criaturas en las campañas de Dragonlance ©:
 
Aberraciones: Muchas aberraciones son el resultado de experimentos mágicos o mutaciones causadas por la Gema Gris. Estas criaturas suelen ser muy raras en Krynn, y son consideradas míticas para la mayoría de personajes de Ansalon. No obstante, incluso los dragones eran considerados míticos…
 
 
Dragones: Todos los dragones auténticos poseen la aptitud sortílega de polimorfarse a voluntad, los dragones normalmente escogen una forma humanoide para polimorfarse.
 
Gigantes: Las criaturas de este tipo son descendientes de los poderosos ogros antiguos de Krynn. Generalmente hablan el ogro o algún idioma similar en vez del gigante, como se dice en el Manual de Monstruos.

 

Humanoides: No hay orcos, semiorcos ni sahuagin nativos de Krynn.

Humanoides monstruosos: Los draconianos pertenecen a este tipo de criatura.

Cambia formas: No hay licántropos nativos de Krynn.
 
¿Y los draconianos?

Las estadísticas y descripciones completas de los draconianos para la tercera edición del juego Dungeons&Dragons aparecen en Draconian Measures (NdT: inédita en castellano), una novela de Dragonlance escrita por Margaret Weis y Don Perrin.
 
En esta novela encontrarás información detallada sobre los auraks, baaz, bozaks, kapaks y sivaks.

Las estadísticas para los baaz, kapaks y sivaks también pueden ser encontradas en la página web de Wizards of the Coast (NdT: y en castellano los baaz y los sivaks aquí en el Nexo); pulsa en los vínculos de la izquierda para abrir esas páginas en una nueva ventana. Si las estadísticas de otros tipos de draconianos aparecen en la página de Wizards se añadirán los vínculos aquí.
 
Elementales y criaturas de otros planos

Algunas aventuras de la saga Dragonlance © incluirán seres procedentes de otros planos de existencia (como, por ejemplo, guerreros elementales de fuego, seguidores demoníacos de dioses malignos y bestias extrañas de otros reinos).
 
Sin embargo, este tipo de criaturas no suelen verse con frecuencia en Ansalon y es muy posible que sean poco a apropiados para aquellas campañas que no incluyan planos como el Abismo. Por este motivo, se han reunido todas en una sección que sigue al resto de criaturas.
 
Criaturas del Caos y de la Quinta Era

Durante el Verano de Caos surgieron nuevos monstruos nunca antes vistos.
 
Entre ellos guerreros demoníacos y dragones de fuego que sirvieron a Caos, Padre de Todo y de Nada, además de la prole caótica que surgió en las proximidades de estos seres.
 
 Estos monstruos siguen existiendo en la Era de los Mortales y se han recogido en una sección separada con el resto de criaturas únicas de la Quinta Era.
 
 
Nota del Nexo:

Debido a la gran cantidad de información que representa este documento, a la izquierda se dan los vínculos a los documentos originales de James O’Rance mientras no estén traducidos. Los documentos ya traducidos se han marcado con el símbolo -
 
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Tibicenas

Los Tibicenas, en la mitología guanche (Canarias, España), eran demonios o genios malignos en forma de perros oscuros, eran los hijos del demonio o diablo (Guayota), el dios maligno oscuro. Según las creencias guanches, un día el demonio Guayota raptó al dios Magec, el sol y lo llevó consigo al interior del volcán del Teide en Tenerife, y sumió al mundo en las tinieblas hasta que Achamán (dios del cielo) lo rescató. Durante aquella larga noche nacieron los Tibicenas.
 
Aparecieron sin que ningún rastro los atrajese, huyendo del dañino sol, hicieron de las cuevas y los fondos de los profundos barrancos su hogar, escarbando en lo profundo de las montañas durante el día, en su afán de huir de la luz.
 
Según la leyenda los Tibicenas merodean en la noche, sus aullidos llenan el aire y en los barrancos aguarda el daño y la muerte, el fuego rojo de sus ojos incendian lo oscuro.
 
Se creía que descendían de las montañas para devorar el ganado sagrado haciendo estragos entre la población. Se creía que descendían de las montañas para devorar el ganado sagrado haciendo estragos entre la población. Incluso hay leyendas que aseguran que en ocaciones salían del mar.
Los Tibicenas, eran espíritus demoníacos con formas de perros lanudos que a veces los guanches relatan que salían del mar. Los aborígenes también creían en seres maléficos y en fuerzas negativas que se manifestaban en este perro lanudo que atacaba a la gente o a sus animales y que solía aparecer de noche o de día, de improviso.
 
Para evitar este temor y como adoración, les ofrecían ofrendas de comida y miel, en las grietas elevadas del suelo, donde vivían estos canidos altivos. En especial, les llevaban ovejas y cabras llamadas aras (con el tiempo “ara” significó altar de sacrificio en un alto, donde se inmolaban corderos y cabras).
Published in: on January 24, 2009 at 3:32 am Leave a Comment

Ifrit

El ifrit o efrit (en lengua árabe, عفريت) es un ser de la mitología popular árabe. Generalmente se considera que es un tipo de genio, pero de carácter siempre maligno (los otros genios pueden no serlo) y dotado de gran poder.

Conceptos básicos de los ifrits
Llamados “la semilla de Iblís” en Las Mil y Una Noches, estos monstruosos genios reciben este nombre (literalmente “poderosos”) porque según la tradición árabe, fueron los primeros en ser creados. Se consideran superiores a la raza humana porque, a diferencia del ser humano, creado de arcilla, ellos provinieron, “del mismísimo vaho de Allah”:
 
El más emblemático entre todos ellos es Eblís o Iblís, El Mentiroso, (después conocido como Shaitan), quien se negó a postrarse frente a Adán cuando lo ordenó Allah, porque consideró al hombre ulterior e inferior por haber sido creado de la tierra :
 
“Entonces, cuando El Creador lo creó y le dio forma, Él ordeno a los ángeles postrarse ante Adán; y se postraron, pero no Iblís. (Allah) Dijo : “¿Qué te retiene de postrarte cuando te lo ordeno ?” El contestó: “No es mejor que yo: Tú me creaste del fuego , y a él de la arcilla” .
 
(Qur’an 7:11-12)
 
Sienten especial resentimiento hacia los humanos, a quienes desean destruir a toda costa, ya que consideraron una gran ofensa el que se les obligara a postrarse ante la obra máxima de Allah (Adán), y dado que algunos como Suleymán (Salomón) encontraron medios mágicos para controlarlos.
 
Incluso cuando están esclavizados y se les mandan tareas, son difíciles de tratar y muestran una actitud irónica y maligna, tratando de tergiversar las órdenes que se les da cada vez que pueden. Pueden tener muchas apariencias pero suelen tomar la de un hombre bello o una mujer hermosa. Es muy complicado tratar con ellos. Existen ifrits de los dos sexos.
 
En el libro de las mil y una noches, se indica que Sulaymán, hijo de Daud (David, hijo de, es considerado el Señor de los Ifrit; y se indica que castigó a los ifrit rebeldes que se negaron a seguir la religión y someterse a su obediencia, siendo estos encerrados en jarrones, que tenían un sello de plomo e imprimiendo el nombre del Altísimo. Otros ifrits son musulmanes, ayudan a los creyentes ocasionalmente y se comportan justamente para no tener que dar cuenta de malas acciones en el día de la Retribución. En el cuento de Aladino y la lámpara maravillosa se menciona que el ifrit servidor de la lámpara es esclavo del gran ave rokh. En el mismo cuento se habla de un ifrit servidor de un anillo, pero que es menos poderoso que el servidor de la lámpara.
 
Esta tradición igualmente se refleja de forma similar dentro del Ars Goetia.
 

Ifrits en la ficción y el folclore actuales
Aunque como figura mitológica ha perdido gran parte de su identidad fuera del Islam, la figura del ifrit ha pasado a tomar fuerza en el folclore actual a través de los medios de comunicación.
 
Ifrits en los dibujos animados
Los genios de la lámpara son los yinn; sin embargo, todos hemos oído hablar del genio que tergiversa los deseos de su amo, provocándole desgracias por formular mal sus anhelos, este es el ifrit.
 
En Aladdin, de la factoría Disney, tenemos el ejemplo de yinn servicial en el Genio de la lámpara, pero si nos fijamos, la figura del ifrit la tenemos en su adversario, el hechicero Jafar, cuando desea convertirse en un genio. Jafar queda convertido en un genio agresivo, de color rojo y que más tarde, en El regreso de Jafar, desobedece las órdenes de su amo o manipulando estas a su conveniencia, haciendo su voluntad y adquieriendo apariencias muy diversas.
 
También en Los padrinos mágicos, aparece el mal llamado “genio” Norm, que es considerado un ifrit porque tergiversa los deseos de Timmy, haciéndolos divertidos para él, y desgraciados para el chico.
 
De igual manera se le puede ver en el animé, de la serie Bastard!, donde aparece bajo la forma de un poderoso elemental de fuego que en un comienzo combate contra Dark Schneider y posteriormente, al ser derrotado por este se convierte por voluntad propia en si siervo más leal y poderoso.
 
Ifrit también es el Espíritu Acompañante de Hao Asakura, conocido como “Espíritu del Fuego”. Hao lo robó en su vida apache y éste ha seguido fiel a él desde entonces.
 
Ifrits en los videojuegos
De lo que les sonará a muchos la figura del ifrit es de su aparición en diversos juegos, más en concreto en la saga Final Fantasy, donde hace las veces de espíritu invocable de elemento fuego para combatir en las batallas.
 
 El ifrit de Final Fantasy ha sido un personaje invocable constante desde el Final Fantasy III, en el que se referían al espíritu como yinn, hasta la actualidad, con su denominación Ifrit, en las últimas entregas de la saga. En la última entrega es representado como una nave, la cual tiene un gran arsenal de armas píricas.
 
Igualmente, aparece en el Devil May Cry, pero como una pieza de equipo especial, un guantelente que el protagonista emplea a modo de de guantes de lucha con fuego. También hace acto de presencia un ifrit en el juego Vagrant Story, como adversario a derrotar.
 
Así mismo, el Ifrit es una criatura que se puede reclutar en algunas partes de la saga de Heroes of Might and Magic dentro de los castillos de tipo Infierno.
 
También aparece en Sonic and the Secret Rings, el cual es el Ifrit del Fuego aunque también podría considerarse un ifrit al villano principal: Erazor Djinn aunque solo dicen que es un genio de la lampara de la historia de Aladino.
 
En el Juego Tales of Phantasia de SNES Ifrit, al igual que en tales of eternia y Tales of Symphonia, es el espíritu elemental del fuego quien luego de ser derrotado en batalla acepta hacer un contrato con el invocador que tenemos en el grupo para poder ser invocado en batalla y ayudar con sus ataques.
 
También aparece en el juego Ragnarok Online, en donde se representa como un gigante de fuego en el cual matándalo da unos objetos preciados, entre estos unos anillos que permiten al jugador que se los equipa usar algunas habilidades, random mientras ataca, o lo golpean. EJ. Azura Strike, Dangerous Soul Collect, Assumptio, Tarot y demases
 
En el juego God Of War Chains of Olympus. Hace aparición como el primer poder “oficial” de Kratos (por ser el juego un flashback)que se obtiene matando al rey persa del primer nivel, que se representa como un gigante que sale del cuerpo de kratos y golpea el suelo con ondas de fuego dañando a los enemigos cercanos.
 
Ifrits en el rol
El ifrit aparece como figura enemiga en juegos de rol como Dungeons & Dragons o como invocación en la saga Final Fantasy.
 
Igualmente, hay cartas de Magic: The Gathering en las que se hace referencia a los Ifrit.
Aunque también es muy común que aparezca un jugador con la carta la jinn el genio místico de la lámpara del importante juego de mesa Yu-Gi-Oh.

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Genio

Un genio, del árabe جن yinn, es un ser fantástico de la mitología semítica. No debe confundirse esta palabra con otra idéntica que procede del latín genius. En ocasiones en vez de genio se usa el término árabe, usualmente transcrito jinn o djinn, de acuerdo con la ortografía francesa o inglesa.


En las tradiciones más antiguas, los genios eran los espíritus de pueblos desaparecidos, que actuaban de noche y se escondían al despuntar el día. Otras tradiciones dicen que son seres de fuego. En todos los casos se trata de seres con características de duendes y otros seres mitológicos elementales de la naturaleza; que pueden, según su talante, atacar o ayudar al ser humano.

Genio

El islam incorporó parcialmente la antigua creencia en los genios, y de este modo son hoy en día personajes presentes en las tradiciones de todos los pueblos del área islámica. Es prácticamente seguro, sin embargo, que esos genios responden no únicamente a los genios semíticos originales, ya que la extensión del mensaje del Corán impuso un mismo nombre a muchas manifestaciones distintas propias de los países islamizados. Así en lugares donde el mazdeísmo hizo mella antes que el islam los genios son protagonistas de diversas prácticas mágicas alejadas de la ortodoxia sunní; para los tuareg son tentadores del desierto y ladrones nocturnos, así como para los musulmanes de la India pueden ser molestos invasores del hogar que deben ser expulsados usando concretas suras del Corán en una ceremonia no muy distinta del exorcismo catolico.

El islam considera a los genios seres creados de fuego sin humo, dotados como el ser humano de libre albedrío y que pueden obedecer a Dios o bien a Iblís, el demonio, a quien a veces se describe como tal, es decir como ángel caído, y a veces es considerado genio:

Hemos creado al hombre de barro, de arcilla moldeable
Antes, del fuego ardiente habíamos creado a los genios.

(Corán, 15, 26-27)

Los genios son, pues, la tercera clase de seres creada por Dios, junto a los hombres y los ángeles. Esta tercera raza marca una diferencia respecto a las otras dos religiones monoteístas (cristianismo y judaísmo).

Los genios, a diferencia de los ángeles, comparten el mundo físico con los seres humanos y son tangibles, aunque sean invisibles o adopten formas diversas. Los genios y los humanos pueden casarse y procrear. Por esta razón, la jurisprudencia islámica medieval llegó a regular las condiciones relativas a matrimonio, descendencia y herencia entre genios y humanos. Fueron muchos los pensadores musulmanes medievales que dudaron de la existencia de los genios (no así de la de los ángeles) o directamente la negaron, como Avicena, Al-Farabi o Ibn Jaldún.

La creencia popular en los genios sigue estando muy extendida en las áreas rurales de algunos países islámicos y es muy frecuente su aparición en la literatura popular. En occidente son conocidos sobre todo los genios malignos del tipo ifrit, a través de los cuentos de Las mil y una noches y sus adaptaciones cinematográficas.

Una muestra a la vez de la creencia popular en los genios y de que pueden ser seres dignos de devoción e imitación la podemos encontrar en Marruecos, donde, en el marco del muy popular culto a los morabitos o santones, se inscribe el culto a un personaje que no es humano sino genio. Se trata del morabito Sidi Shamharush, situado en la aldea del mismo nombre en el Atlas, y al cual acude la gente de la zona en peregrinación para ganarse la baraka o bendición divina por intercesión del santón. El culto es similar al que se prodiga a otros morabitos, salvo por el hecho de que en este caso no gira alrededor de una tumba, ya que Sidi Shamharush no está muerto: vive de día bajo la forma de perro negro y por la noche adopta apariencia humana.

Características y tradiciones

Los genios son una especie amoral, pero no necesariamente maligna, si bien suelen ser bromistas y embaucadores en sus más benignas formas de comportamiento. Tienen una miríada de atributos debido al efecto aglutinante que tuvo la extensión del islam respecto a las leyendas y supersticiones locales de los pueblos islamizados. Pueden ser invisibles o ser seres cambiantes que pueden tomar formas de animales y también pueden presentarse bajo la apariencia de una mujer hermosa que visita a los hombres por la noche para hacerles el amor y robarles la energía como si se tratara de súcubos. Pueden también ser dominados a través de un objeto (como la lámpara maravillosa de Aladino) y convertirse así en esclavos de quien posea dicho objeto.

Los genios pueden ser causantes de ciertas formas de locura. La palabra árabe que designa al “loco” es maynun, que etimológicamente significa poseído por los genios. Pueden atravesar sólidas paredes sin dejar de tocar lo material y a los vivos, despl azarse a grandes velocidades, transfigurarse como seres humanos y suplantar a familiares y conocidos. El estado normal de un genio es el de invisible para los humanos, ya que Dios les proporcionó muchas habilidades, pero dificultó de esta forma que pudiéramos relacionarnos normalmente con ellos. Cuenta la tradición que al final de los días esta situación se invertirá y seremos nosotros quienes podamos verlos, obteniendo la ventaja que desde el principio del mundo atesoraron.

Los genios tienen dinastías y jerarquías, no desmereciendo de la misma demonología católica en este punto. En otras culturas, como en la Mitología guanche (Canarias, España). También existia la creencia en seres que calificaríamos como genios, como: los llamados Dioses paredros (genios domésticos y de la naturaleza), los Tibicenas (genios malignos) y también el demonio Guayota (dios del mal aborigen) que al igual que al Iblis árabe, se le identifica a veces con un genio.

Punto de vista psicológico

El genio se relaciona con la inspiración y la creatividad. La actividad creadora es posible en el arte cuando la inteligencia y la conciencia se unen, el ser humano materializa algo que expresa el poder creador de la inteligencia. El genio es la expresión de la conciencia en alguna actividad creadora que revela un campo de significación. Se consideran genios a aquellos que descuellan sobre sus semejantes y producen cosas superiores en su propio campo: El de los artistas creadores (Da Vinci) , los escritores (Shakespeare) y los músicos (Beethoven). El Ingenio es entonces la tentativa de expresar ideas puras en formas adecuadas, de acuerdo a la capacidad innata y al esfuerzo realizado para equipar, instruir y entrenar el cerebro, la mano y la voz, mediante los cuales ha de fluir inspiración para expresar en forma exacta y exteriorizar correctamente la realidad interna.

En la cultura Popular

En la serie Supernatural, capítulo What is & What Should Never Be (“Lo que es y lo que nunca debió ser”) aparece un genio, que hace creer a sus víctimas que cumple deseos, para alimentarse de ellas, al final del episodio, los protagonistas lo matan con un cuchillo de plata, mojado con sangre de cordero.

En la serie The X-Files, capítulo de la 7ma temporada: Je Souhaite (“Yo Deseo” en francés), también aparece una genio. Esta confinada a una alfombra y al que la desenrolla le debe conceder tres deseos. Antes humana fue transformada en genio por un Ifrit, como su último deseo. Tiene carácter maligno y normalmente los deseos ya concedidos tienen consecuencias inesperadas. Al final del episodio, el agente especial Mulder, la libera de ser genio.

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Espíritu familiar

“La poción de amor” de Evelyn de Morgan: una bruja con un espíritu familiar en forma de gato negro a sus pies.

En la mitología inglesa de la edad moderna un espíritu familiar era un ente con poderes mágicos invocado por una persona versada en lo arcano, como un mago o un brujo. Normalmente adoptando la forma de animales domésticos.

Mitología

El familiar, también conocido como imp, obedece los designios de su amo actuando como sirviente y ayudante. Normalmente no es tan inteligente como su amo (al que en cualquier caso se supone una inteligencia extraordinaria), aunque suelen ser más inteligentes que el ser humano medio.

Los familiares realizan todo tipo de tareas para sus amos, desde tareas de índole doméstica hasta tareas arcanas, como embrujar a la gente. Si un familiar tiene el aspecto de un animal doméstico, como un gato o un búho, puede actuar como espía para su amo.

La relación entre familiares y sus amos puede llegar a ser muy estrecha, llegando en ocasiones a servir de fuente de inspiración. La naturaleza retraída de muchos magos y brujos hace también que vean a sus familiares como sus mejores amigos. Los familiares más empleados en la literatura suelen ser los gatos (en especial los gatos negros), aunque también suelen verse en forma de búhos, perros, ranas y sapos. En algunos casos adoptan apariencias más etéreas, adquiriendo la forma de «hombres de negro», en semblanza de Satanás.

 

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Rakshasa

Imagen del rakshasa Ravana, rey de Lanka

Un rakshasa es un demonio o espíritu malévolo del Hinduismo. Vocablo sánscrito que significa violento y es el antónimo de “raksha” (seguro).

Eran caníbales devoradores de hombres (“nri-chakshas” o “kravyads”). Los arios supuestamente sostenían una continua guerra contra los rakshasas, sin embargo el líder rakshasa Ravana se describe a si mismo en el Ramayana como “ministro de los arios”.

El Ramayana los describe como creados de los pies de Brahma, sin embargo son indistintamente conocidos como descendientes de Pulastya, de Khasa, o de Nirriti and Nirrita. El señor Brahma les entregó dones especiales a rakshasas como Vibhishan, Hiranyakashipu e Hiranyaksha que eran sus devotos. Muchos rakshasas habrían sido hombres perversos en previas reencarnaciones. Los rakshasas son conocidos por perturbar los sacrificios, profanar tumbas, hostigar sacerdotes, por posesión humana, y actos similares. Sus uñas son venenosas y se alimentan de carne humana y comida podrida. Cambian de forma y realizan hechizos, y frecuentemente aparecen en forma de humanos y grandes aves. Hanuman, al llegar a la isla de Lanka donde Ravana reinaba, pudo observar que los rakshasas podían tomar cualquier forma imaginable. Aparte de Ravana, también es conocido el rakshasa Nairitya que es relacionado con el Sur.

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Balí

Vamaná le pide tres pasos de tierra a Balí Majarash

El avatara Vamaná aplasta a Bali y lo envía al inframundo.

Balí o Balin es un rey mitológico de la India. En malaialam se llama മഹാബലി en letra devánagari: महाबली. En sánscrito significa ‘ofrenda’ (porque justamente representa a un rey entregándolo todo a Dios) Pertenecía a la familia de los asuras (‘demonios’, según el hinduismo). Era nieto del gran rey devoto de Vishnú Prajlada.

Mito

Este rey provenía de la línea familiar de Diti (una diosa madre, en el Rig Vedá. Su nombre era Indrasena.[1]

Su padre era el asura Viróchana (hijo de Prajlada) y su madre Devamba. Su hermana se llamaba Mantharā (o Dīrgha Yijwā). Creció bajo la tutela de su abuelo Prajlada, quien le instiló el sentido del deber y el bhakti (devoción a Vishnú). Siguiendo a su abuelo, Balí se convirtió en rey de los daitias (descendientes de Diti). Hubo gran prosperidad durante su reinado. Expandió sus territorios hasta usurpar Swarga (el Cielo). Los exiliados devás (dioses) se quejaron entonces con su protector Vishnú Balí, por consejo de su gurú, Śukrá Acharia, decidió realizar un ashwamedha iagña (un sacrificio de caballo que servía para demostrar la supremacía de un emperador sobre todos los demás reyezuelos).

Vishnú engaña a Balí

Durante el iagña, Vishnú se presentó como Vamaná, un ‘enanobráhmana y le pidió limosna (como es la costumbre de los sacerdotes durante un sacrificio de fuego). Pidió solamente un área de terreno equivalente a tres pasos. Balí, que había hecho un voto de no negarle nada a nadie, rápidamente ordenó que se cumpliera el deseo del enano (ignorando incluso las órdenes de su gurú). Vamaná entonces estiró su pierna y dio el primer paso, que atravesó toda la Tierra. Luego con el segundo paso atravesó todo el Cielo. Entonces Balí ofreció su cabeza al pie de Vamaná. Su cabeza fue aplastada y el fue arrastrado al Patala (infierno hindú). Sin embargo, impresionado por la devoción altruísta de Balí, Vishnú le otorgó el permiso para visitar a sus súbditos una vez al año.

Percepción en la India

Los hindúes creen que fue un genuino devoto de Dios.[2] Shuka comparó al

santo cantor Narasinja Metha con Bali.[3]

Debido a que Balí había sido devoto de Vishnú, su hijo Bana no fue asesinado por Vishnú.[4]

En el Ioga Vasistha, el dios Rama pregunta acerca del rey Balí, y su gurú Vasishtha le cuenta que Balí fue un gran rey que fue siempre protegido por Vishnú.[5]


Asuras contra devás

En los días del Rig Vedá había dos grupos de arios: los indoarios que creían que Aditi era la madre de los dioses, y los iranoarios (dasiu: demonios) que creían que Diti (la gemela de Áditi) lo era. Balí era descendiente de esta segunda línea. El escritor D. R. Bhandarkar escribe en su Some Aspects of Ancient Indian Culture que el término rakshasa (demonio) podría ser equivalente a parsu (persas).[6] Agrega que este término se

usa junto con asura (no sura, o sea demonio) en el Parshvadi Gana del gramático Panini.

Otros escritores creen que el famoso demonio Jirania Kashipu (‘oro-colchón [sexo]’) en realidad representa las luchas entre iranios e indios.[7]

El escritor Askhoy Mazumdar dice que estos demonios de la rama Daitya de los arios, podría haber reinado en el 2900 a. C. en el noroeste de la India.[8] Sostiene que

muchos de esta etnia podrían haber sido los colonizadores arios del este y el sudeste de India.[9]

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Ángel

La Anunciación: el ángel Gabriel anuncia a María que va a ser la Madre de Dios (El Greco, 1575).

Un ángel es un ser etéreo presente en las creencias de muchas religiones cuyos deberes son asistir y servir a Dios. Según las tres principales religiones monoteístas, los ángeles actúan típicamente como mensajeros. Más específiamente, en el Cristianismo, el término ángel hace referencia a la categoría más superior de las nueve en que tradicionalmente se dividen los seres angélicos. La rama de la teología que se ocupa de los ángeles se denomina angelología.

Desde el punto de vista religioso, los ángeles son normalmente considerados como criaturas de gran pureza destinadas en muchos casos a la protección de los seres humanos. En este sentido, en el Cristianismo, se habla del ángel de la guarda o custodio, que sería aquel que Dios tiene señalado a cada persona para protegerla[1] . Por contraposición, también existe la figura del ángel caído, aquel que ha sido expulsado del cielo por desobedecer o rebelarse contra Dios. El más conocido de ellos, en la tradición cristiana, es Lucifer.

Tradicionalmente, sobre todo en pintura, los ángeles han sido representados como seres alados, aunque pueden ser espíritus invisibles o incluso simplemente rayos de luz que todo lo observan, que pueden aparecer en la Tierra no sólo como seres humanos sino también como animales o incluso objetos. Posiblemente, para seres visionarios o en trance místico, las “alas” fueran el movimiento tenue o enérgico que visualizaban alrededor de sus apariciones y que, por una traslación a algo inteligible culturalmente, fue asimilado a “alas”.

Etimología

La palabra española “ángel” procede del latín angelus, que a su vez deriva del griego ἄγγελος ángelos, “mensajero”. La palabra hebrea más parecida es מלאך mal’ach, que tiene el mismo significado. El término “ángel” también se usa en la Biblia para las siguientes tres palabras hebreas:

  • אביר abbir (literalmente “poderoso”), en el Libro de los Salmos (78:25).
  • אלהים Elohim (“dioses” o plural mayéstático de Dios, según los autores), en Salmos (8:5).
  • שנאן shin’an, en Salmos (68:17).

Ángeles en el Judaísmo

Aunque los israelitas eran un pueblo monoteísta, vivían rodeados de otros pueblos de tradición politeísta cuyas creencias sin duda ejercieron un fuerte influjo sobre los judíos. Resultó entonces muy útil convertir a cualquier ser “divino” en un servidor del único dios que adoraban, formando así una “corte celestial”, similar a la de los reyes de esa época. Posiblemente por influencia mesopotámica (los israelitas fueron llevados cautivos a Babilonia desde el año 597 a. C. hasta el 538 a. C.), se empezó a representar a estos ángeles con alas. El influjo de la religión mazdeísta, basada en los principios del mal y el bien como explicación de todas las cosas, también contribuyó sin duda a configurar los ángeles como parte “del bien”, mientras que las potencias malignas encajaron de modo natural como “ángeles malos” (o ángeles caídos) y por tanto servidores del mal.

Desde muy pronto, a los ángeles se les atribuyó el papel de intermediarios entre la divinidad y los seres humanos, posiblemente porque su aspecto de “hombres con alas” parecía apropiado para moverse tanto en el ámbito divino como en el humano. Así, ya para los persas un ángel fue el encargado de revelar “la verdad” a Zoroastro. Este modelo se va a repetir una y otra vez en el judaísmo (por ejemplo el ángel Gabriel con Abraham), el Cristianismo (ángel Gabriel con la Virgen María) y el islam (ángel Gabriel con Mahoma).

A lo largo de los siglos, los ángeles judíos van evolucionando, en un principio se los menciona como seres tan parecidos a varones humanos que podían ser confundidos con ellos, para ir luego paulatinamente tornándose más espirituales y cumpliendo funciones más especializadas (ángeles que solo sirven a la divinidad, ángeles mensajeros, ángeles que castigan, etc).

Ángeles en el Cristianismo

Óleo de un ángel arcabucero existente en Toledo (España).

Los ángeles en la tradición cristiana parten de lo que se ha dicho sobre ellos en la religión judía; por tanto, son seres creados por Dios para su servicio, que actúan como enviados o mensajeros para los hombres.

La postura oficial de la Iglesia Católica se fija en los concilios de Roma del año 745 y de Aquisgrán del 789, los cuales rechazaron el uso de nombres de ángeles, salvo aquellos citados en la Biblia: Miguel, Gabriel y Rafael. La Iglesia ortodoxa griega y la Iglesia ortodoxa copta reverencian, no obstante, también a Uriel. Pero además existen muchas otras fuentes documentales y tradicionales que se refieren a otros ángeles, como Baraquiel, Alamiel, Letiel o Laeiel. En el Apocalipsis Nova de Amadeo de Portugal se mencionan a Uriel, Sealtiel, Jehudiel y Barachiel.

Jerarquía

De acuerdo a los teólogos cristianos de la Edad Media, los ángeles están organizados en varias órdenes, o coros, angelicales. La clasificación más influyente fue creada por un autor desconocido cuyas obras nos han llegado atribuidas a Dionisio Areopagita, por lo que es conocido como Pseudo-Dionisio Areopagita, y expuso su doctrina angelológica en su libro La Jerarquía Celeste. Según esta obra, los nueve coros angélicos, agrupados en tres grupos, son serafines, querubines y tronos (primer grupo); dominaciones, virtudes y potestades (segundo grupo) y principados, arcángeles y ángeles (tercer grupo).

Los serafines están en la cima de la jerarquía y rodean el trono de Dios; son de color rojo y su atributo es el fuego. Los querubines simbolizan la sabiduría divina y son de color azul y oro. Los tronos representan la justicia divina y llevan toga y bastón de mando. El segundo grupo es responsable de los elementos naturales y de los cuerpos celestes. Las dominaciones llevan corona y cetro. Las postestades ordenan las operaciones que los espíritus superiores ejecutan en los inferiores; también llevan corona y cetro. Las virtudes se refieren a la Pasión de Cristo y llevan a veces flores o símbolos de María. El tercer grupo establece la relación con la humanidad. Los principados protegen a las naciones, los arcángeles son mensajeros de Dios y los ángeles protegen a los seres humanos.

Iconografía

Una diferencia notable con las otras religiones, es que en el catolicismo se dispone de un registro abundante de cómo se ha imaginado a los ángeles a través del tiempo. Generalmente se trata casi siempre de niños, jóvenes varones, o seres asexuados. En la Edad Media, los ángeles no eran representados de forma aislada, a excepción de algunas obras de la pintura flamenca, italiana y española en las que aparece San Miguel Arcángel como “Juez de las Almas”. Es en el Renacimiento cuando los ángeles comienzan a ser pintados individualmente, práctica que se extiende durante el Barroco.

La escuela sevillana de pintura, en especial Zurbarán y sus discípulos, contribuyó también de forma importante a la iconografía de los ángeles. Cuando los conquistadores españoles impusieron la religión católica a los habitantes de América, éstos encontraron en los ángeles unos sustitutos ideales para sus antiguos dioses, por lo que su culto llegó a ser muy popular, surgiendo, ya durante el Barroco, los ángeles arcabuceros, representados como soldados de lujosas ropas holgadas.

El sexo de los ángeles [editar]

Aunque la tradicción los suele representar como varones, los ángeles no tendrían sexo y su género ha sido discutido en múltiples Concilios[2] . Sin embargo, en algunos pasajes de la Biblia se declara su carácter masculino:

En el Génesis (19:2), Lot dice a los dos ángeles que llegan a Sodoma “Mirad, señores; os ruego que vengáis a la casa de vuestro siervo, para pernoctar en ella y lavaros los pies. Cuando os levantéis por la mañana, seguiréis vuestro camino”. El texto original hebreo utiliza adonai, “señor”.

En el Libro de los Jueces (13:6), un ángel anuncia el nacimiento de su hijo a la madre Sansón: “Ha venido a mí un hombre de Dios. Tenía el aspecto de un ángel de Dios muy temible. Yo no le pregunté de dónde venía ni me dio a conocer su nombre”. El original hebreo utiliza el masculino ‘iysh, “hombre, varón”.

En los Hechos de los apóstoles (12:7) se produce la liberación de Pedro de su prisión: “Un ángel del Señor se presentó, y el calabozo se iluminó; y golpeando a Pedro en el costado, le despertó, diciendo: Levántate pronto; y se cayeron las cadenas de sus manos”. El texto original griego utiliza aggelos, “mensajero”, masculino.

En el Apocalipsis (15:6) se lee “y salieron del templo los siete ángeles que tenían las siete plagas, vestidos de lino puro, brillante, y ceñidos los pechos con cinturones de oro”. El original griego también utiliza aggelos.

Ángeles en el Islam

Adán y Eva rodeados de ángeles en una miniatura persa de hacia 1550.

Como religión emparentada estrechamente con el cristianismo y el judaísmo, en el Islam también existe la creencia en los ángeles, que en lengua árabe reciben el nombre de ملاك , malāk (plural ملائكة , malā’ika), de la misma raíz que el hebreo מלאך , malākh o malāj.

La creencia en los ángeles es central en el islam, empezando por el que, según la tradición, fue el jefe de los ángeles, Yibril o Yibrail (Gabriel), quien se dirigió a Mahoma en nombre de Dios para dictarle su revelación, el Corán.

El Islam concibe a los ángeles como seres creados de luz y dedicados totalmente al servicio de Dios, por cuyo mandato realizan determinadas tareas, como introducir el alma en el cuerpo de los neonatos, recoger el alma de los que mueren, registrar determinados hechos de la vida o servir de mensajeros divinos. Como ejemplo de esto último, además de la revelación hecha a Mahoma y a los profetas anteriores por Gabriel, está la anunciación a Maryam Bint Dawud (la virgen María).

Según el Islam, los ángeles, al contrario que los seres humanos, no comen ni procrean, no están dotados de libre albedrío y no pueden cometer pecados. Pueden adoptar apariencia humana y generalmente se les describe como seres extraordinariamente bellos que poseen varios pares de alas, aunque pictóricamente se les suele representar con un único par.

La figura del demonio en el Islam que tendría en su forma auténtica seiscientas alas, aparece asociada a la de los genios, seres creados de fuego y no de luz, por lo que no es considerado como un angel caído.

El Islam no establece entre los ángeles jerarquías complejas como las que crearon los teólogos cristianos medievales. Hay cuatro ángeles que se consideran principales, Yibril, Azra’il, Mika’il e Israfil, todos ellos mencionados en el Corán salvo Azra’il, y otros ángeles menores. Yibril o Yibra’il (Gabriel) es el jefe de todos los ángeles y es también el mensajero de Dios para todos los profetas. Es el instrumento de la revelación no solo del Corán sino también de los Evangelios, los Salmos y la Torá a sus destinatarios respectivos. Azra’il (Azrael) es el ángel de la muerte, encargado de que el alma humana abandone el cuerpo. La separación de alma y cuerpo puede hacerse de un modo más dulce o más violento dependiendo del comportamiento que haya tenido la persona en vida. Mika’il (Miguel) es el encargado de la lluvia y del trueno. Por último, Israfil (Rafael) es el encargado de dar la señal de la llegada del Día del Juicio, con la «trompeta de la verdad», y de sembrar las almas en sus cuerpos antes de nacer.

Entre los otros ángeles presentes en las creencias islámicas, podemos encontrar a Rakīb y Athīd, que registran las buenas y malas acciones realizadas por las personas a lo largo de la vida; Nakīr y Munkar, que interrogan a la persona que acaba de morir acerca de su fe; Radwān, el ángel responsable del Paraíso, así como Mālik lo es del Infierno; Hārūt y Mārūt, dos angeles de la magia; y Charrsk, conocido como ángel de luz y oscuridad a cuyo cargo están diecinueve ángeles que administran los castigos a los condenados al fuego. Otros ocho ángeles sostienen el trono de Dios.

Notas

  1. Por extensión, también se puede denominar como “ángel” a una persona normal que nos brinda confianza, alegría y seguridad a nuestras vidas, “en quien se suponen las cualidades propias de los espíritus angélicos, es decir, bondad, belleza e inocencia” (RAE)
  2. De aquí habrían surgido las expresiones “discusión bizantina” y “hablar sobre el sexo de los ángeles” para referirse a una controversia “baldía, intempestiva o demasiado sutil” (RAE), ya que, según la leyenda, durante la caída de Constantinopla los responsables de la defensa de la ciudad se encontraban discutiendo sobre éste asunto sin prestar atención a sus obligaciones, mucho más importantes en ese momento.
 

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