Deidades de la Vida ,Muerte y Resurreccion

Orfeo
 
 m_4d907e62397b44389711e4d7562d144d
Orfeo en un mosaico romano.
 
 
 
Orfeo (en griego ??????) es un personaje de la mitología griega, hijo de Apolo y la musa Calíope. Hereda de ellos el don de la música y la poesía. Según los relatos, cuando tocaba su lira, los hombres se reunían para oírlo y hacer descansar su alma. Por ello enamoró a la bella Eurídice y logró dormir al terrible Cerbero, cuando bajó al inframundo a intentar resucitarla.
 
 
El mito de Eurídice
 
 180px-cervelli_orfeo_ed_euridice
 
Orfeo y Eurídice por Federico Cervelli
 
 
 
La historia más conocida sobre Orfeo es la que se refiere a su esposa Eurídice que a veces es conocida como Agriope. Algunas versiones cuentan que mientras huía de Aristeo, u otras que mientras paseaba con Orfeo, fue mordida por una serpiente y murió. En las orillas del río Estrimón Orfeo se lamentaba amargamente por la pérdida de Eurídice. Consternado, Orfeo tocó canciones tan tristes y cantó tan lastimeramente, que todas las ninfas y dioses lloraron y le aconsejaron que descendiera al inframundo (catábasis). Camino de las profundidades del inframundo, tuvo que sortear muchos peligros, para los cuales usó su música, ablandó el corazón de los demonios, e hizo llorar a los tormentos (por primera y única vez). Llegado el momento, con su música ablandó también el corazón de Hades y Perséfone, los cuales permitieron a Eurídice retornar con él a la tierra; pero sólo bajo la condición de que debía caminar delante de ella, y que no debía mirar hacia atrás hasta que ambos hubieran alcanzado el mundo superior y los rayos de sol bañasen a Eurídice. A pesar de sus ansias, Orfeo no volvió la cabeza en todo el trayecto, incluso cuando pasaban junto a algún peligro o demonio, no se volvía para asegurarse de que Eurídice estuviera bien. Llegaron finalmente a la superficie y, por la desesperación, Orfeo volvió la cabeza para verla; pero ella todavía no había sido completamente bañada por el sol, todavía tenía un pie en el camino al inframundo: Eurídice se desvaneció en el aire, y ahora para siempre. Esta historia procede del tiempo de Virgilio, que fue el que introdujo el nombre de Aristeo. Sin embargo, otros autores también hablan de la visita de Orfeo al submundo; de acuerdo con Platón los dioses del infierno sólo le “presentaron una aparición” de Eurídice. También según Platón, los dioses no le entregaron a su amante, porque les parecía que se mostraba cobarde, como buen citaredo, y no tuvo el arrojo de morir por amor, sino que buscóse el medio de penetrar con vida en el Hades.
 
 
 
La muerte de Orfeo
 
 180px-gustave_moreau_orphc3a9e_1865
 
Orfeo por Gustave Moreau (1865)
 
 
 
De acuerdo a un resumen de la antigüedad tardía de la obra perdida de Esquilo Las Basárides, Orfeo al final de su vida desdeñó el culto a todos los dioses excepto al sol, a quien llamó Apolo. Según cuenta Ovidio en el libro X de las Metamorfosis, Orfeo, quejándose de la crueldad de los dioses, se retiró al alto Ródope y al Hemo. Una mañana temprano, ascendió el monte Pangeo (donde había un oráculo de Dioniso) para saludar a su dios al amanecer, pero fue despedazado por las ménades tracias por no honrar a su anterior patrón, Dioniso. Es significativo que su muerte sea análoga a la muerte de Dioniso, para quien, por lo tanto, ha ejercido la función de sacerdote o avatar. Según Platón, los dioses le impusieron a Orfeo el castigo de morir a manos de mujeres por no haber tenido el arrojo de morir por amor como Alcestis, hija de Pelias, que murió en lugar de su marido.
 
 
Otras versiones dicen que Orfeo regresó destrozado a su pueblo, donde los habitantes le pidieron que tocara sus hermosas melodías; Orfeo deprimido como estaba, empezó a golpear su lira con una piedra, provocando un ruido tan horrendo que todo alrededor se marchitaba; así que el pueblo lo asesinó con el fin de parar ese ruido.
 
 
 
Orfeo en el arte
 
Las representaciones plásticas del mito de Orfeo son muy abundantes.
En música, es especialmente importante la obra L’Orfeo, favola in musica (1607) de Claudio Monteverdi, considerada la primera ópera de la historia. Otros importantes compositores recrearon el mito: entre otros, Christoph Willibald Gluck (Orfeo y Eurídice) o Jacques Offenbach (en su paródica ópera bufa Orphée aux Enfers).
Francisco de Quevedo le dedicó el poema Un Orfeo Burlesco.
 
 
 
La canción de Orfeo
 
En el comic de Neil Gaiman, The Sandman Orfeo es hijo de Oneiros (Sueño) y no de Apolo, y de la musa Caliope.
 
 
En esta historia se cuenta como Orfeo, después de la muerte de Euride, busca la ayuda de su padre para que le devuelva a su esposa, después busca la ayuda de sus tíos Oletros (Destrucción), que abre un portal al reino de Teleute (Muerte), quien le quita el don de la muerte y le da instrucciones de como llegar al inframundo. Al llegar al reino de Hades toca una canción que hace llorar a todos los espectros del inframundo. Se le da la instrucción de salir del inframundo y no mirar atrás, pero cuando estuvo cerca de salir miro atrás y perdió a Euride para siempre. En su depresión, Orfeo se mantiene cantando en los bosques y un día Las Bacantes llegan y lo devoran al negarse el a beber y hacer el amor con ellas, por lo que queda reducido a una cabeza y al no poder morir, flota hasta una playa donde es dejado y abandonado por su padre. Orfeo vuelve a aparecer más de una vez en el cómic y juega un papel importante al final del mismo.
Published in: on March 12, 2009 at 12:38 am Leave a Comment

Odín”Deidades de la vida ,muerte y la resurreccion

Odín

 

Ilustración de 1886 de Odín por Georg von Rosen.

 
 
Odín (nórdico antiguo Óðinn) es considerado el dios principal de la mitología nórdica.
Su papel, al igual que el de muchos dioses nórdicos, es complejo. Es el dios de la sabiduría, la guerra y la muerte. Pero también es considerado, aunque en menor medida, el dios de la magia, la poesía, la profecía, la victoria y la caza.
 
 
Odín residía en el Asgard, en el palacio de Valaskjálf, que construyó para sí y donde se encuentra su trono, el Hlidskjalf, desde donde podía observar lo que sucedía en cada uno de los nueve mundos. En la batalla blandía su lanza, llamada Gungnir, y montaba su corcel de ocho patas, llamado Sleipnir.
 
 
Era hijo de Bor y de la giganta Bestla, hermano de Vili y ,[2] esposo de Frigg y padre de muchos de los dioses tales como Thor, Baldr, Vidar y Váli. En la poesía escáldica se hace referencia a él con infinidad de kenningar y uno de los que se utiliza para mencionarlo es Allföðr (“padre de todos”).
 
 
Como dios de la guerra, se encargaba de enviar a sus hijas, las valquirias, a recoger a los guerreros heroicos muertos en batalla, los einherjer, que se sientan a su lado en el Valhalla donde preside los banquetes. En el final de los tiempos Odín guiará a los dioses y a los hombres contra las fuerzas del caos en la batalla del fin del mundo, el Ragnarök. En esta batalla el dios será muerto y devorado por el feroz lobo Fenrir, el cual será inmediatamente muerto por Vidar, quien le desgarrará las fauces y colocará un pie en la garganta.
 
 
Etimología
 
 

La estela rúnica de Tängvide muestra a Odín entrando al Valhalla cabalgando en Sleipnir.

 
 
Odín representa la evolución de la deidad protogermánica *Wōđinaz o *Wōđanaz[7] [8] cuyo nombre derivó en Óðinn, en nórdico antiguo y en Woden, en anglosajón.
El cronista germano Adán de Bremen, en su obra Gesta Hammaburgensis ecclesiae pontificum, hace referencia al dios que adoraban los paganos escandinavos del siglo XI como Wodan id est furor (“Wodan, que significa furor”). Una alternativa etimológica obsoleta a la cual se adhirieron muchos de los primeros escritores incluyendo Cornelius Agrippa en su Libri tres de occulta philosophia, es darle la misma raíz que la palabra “god” (dios), de su forma protogermánica *ǥuđ-. Esta no es una teoría sostenible, según la mayoría de los académicos modernos, excepto para el nombre lombardo Godan, que puede tener sus raíces en *ǥuđanaz.
 
 
Óðinn está relacionado con la palabra óðr, que en nórdico antiguo tiene dos significados. Como adjetivo significa “loco, frenético, furioso o violento” y es cognado de la palabra anglosajona wōd. El sustantivo significa “mente, sabiduría, alma o sensibilidad” y “canción o poesía” y es cognado con la palabra anglosajona wōþ. En palabras compuestas, óð- significa “violentamente enérgico” (e.g. óð-málugr “hablar de manera violenta o muy excitado”).
 
 

Características

Ilustración de Odín por Arthur Rackham para la ópera Die Walküre de Richard Wagner.

 
 
Odín es una deidad ambivalente. Las connotaciones nórdicas antiguas de la edad vikinga para Odín están relacionadas con la “poesía y la inspiración” así como con la “furia y la locura”.
Es el dios del conocimiento; sacrificó uno de sus ojos en el pozo de Mimir, para de este modo poder acceder a la sabiduría de los años, y era quien daba a los poetas valerosos la hidromiel de la inspiración hecha por los enanos, de la vasija llamada Óð-rœrir.[13]
También es asociado con el concepto de la cacería salvaje, Asgardreid, un estrepitoso y rugiente movimiento a través del cielo, donde lidera las huestes de los guerreros muertos.
 
 
En consistencia con esto, Snorri Sturluson, en la Edda prosaica, describe a Odín dándole la bienvenida a los guerreros que han muerto heroicamente en batalla, en su residencia, el Valhalla, que interpretado literalmente significa “salón de los muertos en combate”.
Además es el dios de la guerra, apareciendo a través de muchos mitos nórdicos como quien traía las victorias. En las sagas nórdicas, Odín a veces actúa como un instigador de conflictos bélicos, y se decía que era capaz de comenzarlos con tan solo arrojar su lanza, Gungnir. También enviaba a las valquirias para influir en las batallas y obtener el resultado que deseaba. En ocasiones podía aparecer en los campos de batalla como el líder de los nórdicos, llevando en los hombros dos cuervos, llamados Hugin y Munin (pensamiento y memoria respectivamente), y acompañado por dos lobos, llamados Geri y Freki
 
 
Odín está asociado a las trampas y engaños. Es un transformista, capaz de alterar su forma a gusto. Se relata que viajó por la tierra como un hombre viejo, tuerto, con barba gris, usando un sombrero de ala ancha y con un abrigo azul oscuro. También realiza prácticas mágicas, como lo es el seid.
 
 

Sabiduría Siendo uno de los dioses más antiguos, creador del mundo y de los hombres, Odín es el señor de la sabiduría, experto en todas las cosas desde el principio de los tiempos. Ha aprendido todas las artes y luego los hombres han aprendido de él. Entre los muchos epítetos de Odín, muchos hacen referencia a su gran sapiencia, y ha sido llamado Fjölnir y Fjölnsviðr (“gran sabio”), Sanngetall (“quien intuye la verdad”), Saðr o Sannr (“quien dice la verdad”), Forni (“conocedor de lo antiguo”) y Fornölvir (“sacerdote antiguo”).

 
 

Odín observa el cuerpo decapitado de Mimir. Ilustración para la edición sueca de la Edda poética de Fredrik Sander.

 
 
La sabiduría de Odín es fruto del conocimiento, la magia y la poesía, todo a la vez. Es conocedor de los misterios de los nueve mundos y de sus orígenes, pero también del destino de cada uno de los hombres, así como de su propio destino y el del universo.
Odín disfruta compitiendo en discusiones con los individuos más sabios. Bajo el disfraz de Gágnraðr (“victoria”), arriesgó su vida cuando el gigante Vafþrúðnir, cuya erudición era ampliamente reconocida, lo desafió en un duelo de sabiduría sobre el pasado, el presente y el futuro del mundo. El gigante contestó rápidamente a todas las preguntas, pero Gágnraðr al final preguntó qué fue lo que el dios Odín susurró al oído de su hijo Baldr en su pira funeraria. Vafþrúðnir, en este punto, reconoció la identidad de Odín, ya que una regla era que quien hacía una pregunta debía conocer la respuesta, y esta respuesta era conocida solamente por el propio dios. Así, el gigante perdió el duelo.[18]
En otra ocasión, haciéndose pasar por un hombre llamado Gestumblindi (“huésped ciego”), el dios desafió a un rey llamado Heiðrekr, a un duelo de adivinanzas. Tras una serie de preguntas que ambos contestaron sin dificultad, Odín realizó la misma pregunta que había hecho a Vafþrúðnir. Ante esta pregunta, el rey intentó matarlo, pero el dios escapó bajo la forma de un halcón.
 
 
Odín se aventuró hasta el pozo de Mimir, cerca de Jötunheim, la tierra de los gigantes bajo la apariencia de un caminante llamado Vegtamr. Mimir, que vigilaba el pozo, para permitirle beber de éste le pidió que sacrificara su ojo izquierdo, siendo esto un símbolo de su voluntad por obtener el conocimiento. Mientras bebía vio todo el sufrimiento y los problemas que los hombres y los dioses deberían soportar, pero también vislumbró por qué era necesario que esto sucediera.
 
 
El sacrificio del mayor de todos los dioses es un tema recurrente en la mitología nórdica. A este respecto cabe mencionar que también Tyr sacrificó su mano para así poder encadenar a Fenrir. El ojo de Odín permanece en el fondo de dicha fuente, de la cual el mismo Mímir bebe cada día. De aquella mutilación autoinfligida derivan los epítetos de Bileygr (“tuerto”) y Báleygr (“ojo faltante”). Odín conserva la cabeza de Mimir, que fue decapitado por los Vanir durante su enfrentamiento con los Æsir, y logra hacerla hablar por medio de la magia, siendo una fuente inagotable de conocimientos que le revela las noticias de lo que sucede alrededor del mundo.

 

Allt veit ek, Óðinn,
hvar þú auga falt,
í inum mæra
Mímisbrunni -;
Drekkr mjöð Mímir
morgun hverjan
af veði Valföðrs.
Vituð ér enn eða hvat?

29 Sé dónde, Odín,
ocultó su ojo,
profundo en la famosa
fuente de Mímir -;
Mímir bebe hidromiel
cada mañana
de la prenda pagada por Valföðr (Odín).
¿Podrías saber más?

Edda poética – Völuspá, estrofa 29
 

Runas

 

 Odín conoce el secreto de las runas. Éstas son la lengua de los poetas y los caracteres tallados en madera, piedra, las hojas de las espadas, los vasos de los caballos y son el origen de todo conocimiento y de cada fuerza. Odín obtiene estos conocimientos convirtiéndose en el primer Erilaz, o “sabio de las runas”.

 
 
De hecho, para aprender el arte de las runas y de la adivinación, se colgó de un árbol (probablemente Yggdrasil) atravesado por su lanza durante nueve días y nueve noches, en un sacrificio que se ofreció a sí mismo.
 
 
Según Hávamál, 138, en la sección conocida como Rúnatal:
 

 

única de Funbo, del siglo XI,en Uppsala, Suecia.
 
Veit ek, at ek hekk
vindga meiði á
nætr allar níu,
geiri undaðr
ok gefinn Óðni,
sjalfr sjalfum mér,
á þeim meiði,
er manngi veit,
hvers af rótum renn.

Við hleifi mik sældu
né við hornigi,
nýsta ek niðr,
nam ek upp rúnar,
æpandi nam,
fell ek aftr þaðan.

138 Sé que colgué
en un árbol mecido por el viento
nueve largas noches
herido con una lanza
y dedicado a Odín,
yo ofrecido a mí mismo,
en aquel árbol del cual nadie
conoce el origen de sus raíces.

No me dieron pan,
ni de beber de un cuerno,
miré hacia lo hondo,
tomé las runas
las tomé entre gritos,
luego me desplomé a la tierra.
Edda poética – Hávamál, estrofa 138
 
Rúnar munt þú finna
ok ráðna stafi,
mjök stóra stafi,
mjök stinna stafi,
er fáði fimbulþulr
ok gerðu ginnregin
ok reist hroftr rögna.

 
142 Conoce las runas
y aprende los signos,
los caracteres de mucha fuerza,
los caracteres de mucho poder,
que tiñó el tulr supremo (Odín).
y los altos poderes hicieron
y el señor de los dioses (Odín) grabó.

Edda poética – Hávamál, estrofa 142]
 
 

Poesía

 

Odín roba la hidromiel de la poesía y escapa de Suttung, ambos bajo la forma de un águila. Ilustración de un manuscrito islandés del siglo XVIII.

 
 
La furia espiritual que caracteriza a Odín no sólo se manifiesta en la batalla sino que también se ve reflejada en las composiciones literarias. Es por este motivo por lo que Odín también es considerado el dios de los poetas.
 
 
Se dice que siempre habla en verso y que fue él quien inició el arte de la poesía en Europa del Norte. La poesía es considerada un poder sobrenatural cercano a la magia, ya que la calidad del poeta que improvisaba estaba reflejada en su capacidad de predicción, lo cual no era lejano a la labor que realizaba un mago.
 
 
Según lo relata Hávamál, Odín trabajó como ayudante de la granja de Baugi durante un verano para conseguir la hidromiel de la poesía que su hermano, Suttung, había obtenido de los enanos. Éste la había escondido en el centro de una montaña con su hija Gunnlod como guardiana. El dios trabajó en la granja hasta que supo dónde se encontraba la hidromiel, luego sedujo a la hija de Suttung para que le permitiese beber un sorbo y cuando por fin tuvo acceso a la hidromiel la bebió de golpe, se transformó en un águila y escapó. La hidromiel de la poesía junto con el conocimiento de las runas le dotó de su capacidad poética. Cuando robó la hidromiel, parte fue derramada hacia la tierra y esto dio a los hombres la habilidad del canto.
 

Magia

 

Odín es el dios de la magia y se decía que había aprendido los misterios del seid de la diosa Vanir y völva Freyja, según la saga de los Ynglings,[15] a pesar las connotaciones poco guerreras que tenía el uso de la magia. En el Lokasenna, Loki acusa a Odín de la práctica de “seid”, condenándolo como un arte que no era considerado propio de un hombre. Snorri explica que una justificación para esta acusación puede encontrarse en la saga de los Ynglings, en donde el practicante de seid era considerado como un individuo débil.

Guerra

 
De todas las figuras de la mitología nórdica que poseen el carácter de divinidad guerrera, Odín se caracteriza por ser a veces llamado Sigrföðr (“padre de la victoria”), ya que es la entidad que decide la suerte de las batallas y quién saldrá victorioso. También es llamado Valföðr, (“padre de los elegidos”), porque se considera que se convierten en sus hijos adoptivos todos aquellos guerreros que caen heroicamente en el campo de batalla. Bajo estos dos nombres, Odín distribuye en la batalla la victoria y la muerte: ambas cosas son bien recibidas por los guerreros.
 
 

Ilustración del manuscrito islandés “SÁM 66″ de Odín y Sleipnir.

 
 
Odín es además un guerrero por excelencia y combate con artes mágicas. Muchos de los epítetos utilizados para describir su carácter belicoso son: Gunnarr (“señor de la batalla”), Göllnir (” [quien] está en la contienda “), Þróttr (“poderoso”), Foyersðr (” [quien] cabalga en la batalla”) y Fráríðr (” [quien] avanza cabalgando”).
La infalible lanza que sujeta en su puño fue creada por unos enanos, los famosos artesanos conocidos como los “hijos de Ivaldi“, y es llamada Gungnir.[26] Cuando Odín arrojó la lanza dio lugar a la primera guerra del mundo, el conflicto entre los Æsir y los Vanir.
 
 
En la víspera de las batallas se vuelve hacia la formación que ha decretado que será derrotada. Por tanto es llamado Dörruðr (” [quien] pelea con lanza”), Dresvarpr (” [quien] arroja la lanza”) y Biflindi (” [quien] agita su lanza”). Además posee un casco de oro, razón por la cual a veces es llamado Hjálmberi (” [quien] lleva casco”).
Odín resulta aterrador para sus enemigos ya que es un experto en el arte de la transformación. En la guerra tiene el poder de cegar, ensordecer o provocar el pánico en los enemigos así como de aterrorizar sus formaciones y de transformar objetos sencillos tales como ramas en armas mortales. Nadie es capaz de arrojarle una lanza con tal fuerza que él no la pueda detener tan sólo con la mirada. Sus habilidades para la guerra tienen como base la magia y sus conocimientos de hechizos y de las runas. El propio dios lo admite en Hávamál:

Það kann ek þriðja:
ef mér verðr þörf mikil
hafts við mína heiftmögu,
eggjar ek deyfi
minna andskota,
bíta-t þeim vápn né velir.

Þat kann ek it fjórða:
ef mér fyrðar bera
bönd að boglimum,
svá ek gel,
at ek ganga má,
sprettr mér af fótum fjöturr,
en af höndum haft.

Þat kann ek it fimmta:
ef ek sé af fári skotinn
flein í folki vaða,
fýgr-a hann svá stinnt
at ek stöðvig-a-k,
ef ek hann sjónum of sék.

 

148 El tercero sé:
si mucho preciso
desafilo las puntas,
de las espadas enemigas
y a mi adversario,
ni armas ni mañas le valen.

149 El cuarto sé:
si hombres imponen
cepos en mis miembros,
canto un conjuro
que me hace libre
las cadenas saltan de los pies
y de las manos los lazos.

150 El quinto sé:
si dardo yo veo
que busca blanco entre mi gente:
ninguno vuela con tal ímpetu,
que no pueda detenerlo
tan solo con la mirada.

 

Edda poética – Hávamál, estrofas 148-150

 
A veces elige a algún guerrero devoto y lo protege durante la batalla convirtiéndolo en invulnerable para sus enemigos para que pueda terminar la contienda sano y salvo.

 

Þat kann ek it ellifta:
ef ek skal til orrostu
leiða langvini,
und randir ek gel,
en þeir með ríki fara
heilir hildar til,
heilir hildi frá,
koma þeir heilir hvaðan.

 
156 El undécimo sé:
si debo en la batalla
conducir a los míos
Canto un conjuro tras los escudos
y así avanzamos victoriosos
entramos salvos a la batalla,
salimos salvos de ella,
y regresamos sanos de la contienda.
Edda poética – Hávamál, estrofa 156
 
Los devotos a Odín depositaban su confianza en él durante la guerra y lo invocaban como Sigföðr (“padre de la victoria”), Sighöfundr (“juez de la victoria”), Sigtýr (“dios de la victoria”), Sigþrór (“[quien] obtiene victorias”) y varios nombres similares. En la tradición hay muchos ejemplos de guerreros que realizaban sacrificios e invocaciones a Odín para tener éxito en las batallas.
 
 

Odín en el detalle de un casco de la era Vendel, siglo VII, encontrado en Uppland, Suecia.

 
 
Pero para aquellos escogidos por el dios, la victoria y la muerte gloriosa eran deseadas de igual forma. Los guerreros muertos de forma heroica eran adoptados por Odín como sus hijos y los recibía en el Valhalla, donde participaban en un eterno banquete que él presidía. Igualmente se le invocaba como Valföðr (“padre de los elegidos”), Valtýr (“dios de los elegidos”), Valkjósandi (” [quien] elige a los escogidos”), Valþögnir (” [quien] recibe a los elegidos”) y más nombres de esa naturaleza. A una völva levantada del reino de los muertos, Odín se le presenta como el hijo de Valtamr (“[quien] acostumbra escoger los elegidos “), que también es uno de sus nombres.
 
 
El dios establecía a quiénes les tocaba morir en el campo de batalla y eran elegidos para formar las filas de los einherjar, los guerreros destinados a formar el ejército que lucharía a su lado el día del Ragnarök. Así formaba la armada de almas guíadas por el propio Odín, que por esto es llamado Herföðr y Herjaföðr (” padre de la formación”), Hertýr (“dios de la formación”) y Herjann (” señor de la formación”).
 
 
Relacionado con el culto a Odín se encontraban los grupos de guerreros que entraban en un estado de éxtasis durante la batalla, los úlfheðnar y los berserker, (literalmente “hombres lobo” y “vestidos de oso”, respectivamente). Estos grupos de guerreros eran devotos del dios y antes de la batalla entraban en un estado de éxtasis furioso, llamado berserksgangr, en el cual comenzaban a rugir, babear y a morder el borde de los escudos. Luego se arrojaban a la batalla, gritando, agitando sus espadas y hachas, matando a todos los que se acercaran, insensibles al dolor y a la fatiga, hasta que caían extenuados.
 
 

Viajes

 

Con un sombrero viejo, un abrigo oscuro y a veces con una vara por bastón, Odín es descrito como el dios caminante que transita por los caminos del mundo. Por esto a veces es llamado Vegtamr (“caminante”) o Gagnráðr (“conocedor del camino”). Por ello Odín es el dios de los viajeros y de todos los que se desplazan por los caminos del mundo.

 
 
Se desplaza por los caminos como un peregrino, ocultando su aspecto y su verdadera naturaleza, siendo algunos epítetos que lo describen, Grímnir (“encapuchado”), Lóðungr (” [quien lleva] capa “) o Hrani (“desharrapado”). Aparece generalmente como un hombre de edad, con una larga barba, motivo por el cual también se le llama Hárbarðr (“barba gris”) o Langbarðr (“barba larga”).
 
 
Durante sus viajes muy a menudo sucedía que para poder pasar la noche pedía hospedaje tanto en residencias de soberanos como en casas de personas humildes. Esta es la razón por la cual a veces es llamado también Gestr (“huésped”) y de hecho en el pasado todos los caminantes que reclamaban hospitalidad eran recibidos por temor a que se tratase del dios oculto bajo alguna de sus tantas apariencias.
Bajo el nombre de Grímnir, Odín llegó como huésped al palacio del rey Geirrøðr, quien sospechó de él y lo torturó cruelmente manteniéndolo encadenado entre dos intensos fuegos. Después de revelarle algunos secretos de naturaleza divina y parte de sus numerosos epítetos, Odín se mostró como quien en realidad era; el rey Geirrøðr corrió arrepentido a liberarlo pero tropezó con su espada y murió atravesado por ésta.[29]
En la saga de Bárðr, escrita en el siglo XIII, se relata que un jinete tuerto con un ancho sombrero y una capa azul se encontró con un herrero y le pidió que herrase su caballo. El herrero, un tanto suspicaz, preguntó al jinete dónde había pasado la noche anterior; a lo que éste le mencionó lugares tan distantes que el herrero lo tomó por un mentiroso. El extraño relató que había pasado mucho tiempo en el norte y que había combatido en muchas batallas, pero que ahora se dirigía a Suecia. Cuando el caballo estuvo herrado, el jinete montó y dijo “soy Odín” al asombrado herrero y se alejó velozmente. Al día siguiente tuvo lugar la batalla de Lena (año 1208). Ésta es la última batalla en la cual los escandinavos atribuyeron su victoria a Odín. El depuesto rey sueco Sverker llegó con un gran ejército de daneses y los suecos liderados por el nuevo rey Eric se encontraron superados en número. Se decía que apareció Odín cabalgando en Sleipnir y se colocó al frente de la formación sueca y les dio la victoria. El contexto en el cual se relata esta saga es durante un tratado de paz en Noruega y Odín, un dios de la guerra, ya no tenía mucho que hacer allí.
 
 

Creación

 

A Odín y a sus hermanos, Vili y Ve, se les atribuye la muerte de Ymir, el gigante primigenio, en la creación del mundo. De la carne de Ymir, los hermanos crearon el Midgard y de los fragmentos de sus huesos y sus dientes hicieron las rocas y las piedras. De la sangre de Ymir crearon los ríos y los lagos. Con su cráneo se creó el cielo, asegurado en cuatro puntos por cuatro enanos: Este, Oeste, Norte y Sur. Del cerebro de Ymir, formaron las nubes y de sus cejas se crearon las barreras entre el Jotunheim (el hogar de los gigantes) y Midgard, el lugar donde ahora habitan los hombres.[30]

Después de crear la Tierra con los restos de Ymir, los tres hermanos se encontraron con dos troncos (o un fresno y un olmo). Odín les dio el aliento y la vida; Vili les dio un cerebro y sentimientos; y Ve les dio el oído y la vista. Con ello, los troncos se convirtieron en el primer hombre, Ask, y la primera mujer, Embla, y a partir de ellos descienden todos los hombres. Muchos reyes y casas reales clamaban su descendencia hasta Odín a través de Ask y Embla.
 
 

Genealogía

 

Odín y sus hermanos dando muerte a Ymir. Ilustración de Lorenz Frølich.

Ancestros

Los ancestros y los hermanos de Odín, según lo que relata Snorri en Gylfaginning, son:

 

Buri
 
 
 
 
 
Bolthorn
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Bor
 
 
 
 
 
Bestla
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Vili
 
Ve
 
Odín  

 

 


Descendencia

 
La descendencia de Odín es difícil de trazar y bastante confusa ya que en diferentes textos se mencionan distintos hijos e incluso algunas dinastías reales trazaban su genealogía por distintos personajes hasta Odín. Los tres hijos universalmente reconocidos en diferentes poemas éddicos y escáldicos son Thor, Váli y Baldr. Sin embargo puede agregarse a Höðr que en muchos relatos figura como hermano de Baldr y es mencionado en Skáldskaparmál con el kenningar de “hijo de Odín”. Vidar es mencionado como hijo en Skáldskaparmál, y en el Gylfaginning se le menciona como el hijo silencioso de Odín. Hermod es mencionado como hijo en varios poemas, pero en el Codex Regius se le interpreta como sirviente de Odín, aunque al final de la obra se le menciona como hermano de Baldr. En el poema éddico Hárbardsljód, Meili es mencionado por Thor como su hermano. Tyr figura en la Edda prosaica como hijo de Odín, sin embargo en la Edda poética, en Hymiskviða se le menciona como hijo de Hymir.
Una genealogía probable sería
 
 
 
 
 
Jörd
 
 
 
Odín
 
 
 
Frigg
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Meili
 
Thor
 
 
 
Hermod
 
Höðr
 
Baldr



 
 
 
Gríðr
 
 
 
Odín
 
 
 
Rind
 
 
 
 
Odín
 
 
 
Gunnlod
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Vidar
 
 
 
Vali
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Bragi


Posesiones

 

La muerte de Odín por Fenrir en un sello postal feroés.

 
 
Odín tenía tres residencias en el Asgard. Primero estaba Glaðsheimr, un amplio salón donde presidía sobre los doce diar o jueces y donde se regulaban los asuntos del Asgard. Luego estaba, Valaskjálf, que era donde se encontraba su trono, Hlidskjalf, construido enteramente de plata. Por último estaba el Valhalla, donde recibía las almas de los guerreros muertos.
 
 
Las almas de las guerreras y de aquellas mujeres fuertes y bellas que Odín favorecía se convertían en sus hijas, las valquirias, que recogían las almas en los campos de batalla y servían en el Valhalla (“salón de los caídos en combate”). Este enorme palacio tenía quinientas cuarenta puertas y por cada una de ellas podían pasar ochocientos guerreros en formación. Además estaba cubierto de oro, con lanzas y escudos dorados colgando de sus paredes.
 
 
También tenía numerosos objetos mágicos que eran asociados con él, como su lanza, Gungnir, que nunca fallaba en su blanco y un anillo de oro, Draupnir, el cual cada nueve noches producía ocho nuevos anillos. estas dos ultimas posesiones fueron regaladas a Odin por Loki.
 
 

Animales

Odín sentado en su trono, con su lanza y rodeado por sus cuervos y lobos.

 
 
Odín tiene como séquito diferentes animales. Los más conocidos son su dos cuervos llamados Hugin y Munin, los cuales envía cada mañana a volar, en direcciones opuestas, rodeando el mundo para que cuando regresen por la tarde se posen sobre sus hombros y le susurren al oído lo que han visto. También posee dos lobos llamados Geri y Freki, a los cuales les da lo que le corresponde como almuerzo en el Valhalla, ya que él se alimenta exclusivamente de hidromiel y vino.
Gera ok Freka
seðr gunntamiðr
hróðigr Herjaföður;
en við vín eitt
vápngöfugr
Óðinn æ lifir.

Huginn ok Muninn
fljúga hverjan dag
Jörmungrund yfir;
óumk ek of Hugin,
at hann aftr né komi-t,
þó sjámk meir of Munin.

19 Geri y Freki
nutre, el guerrero famoso,
el glorioso Heriaföðr.
y solo con vino,
el dios de las armas,
Odín, vive por siempre.

20 Hugin y Munin
vuelan todos los días
alrededor del mundo
temo menos por Hugin
de que no regrese,
aún más temo por Munin.
Edda poética – Grímnismál, estrofas 19 y 20.[29] [36]

LA relación existente entre Odín con los cuervos, además de ser habitual para un dios de la guerra, también lo es para un dios de la muerte, ya que los cuervos generalmente se alimentaban de los cadáveres de los campos de batalla. Se cree que el estandarte del cuervo que algunos jefes tribales nórdicos portaban en combate era un símbolo del dios, para que los protegiese e inspirase temor en los enemigos.[37] Los lobos al igual que los cuervos también se relacionaban con la batalla; algunos de los kenningars, que se utilizaron en la poesía escáldica para hacer referencia a esta son “festín de cuervos” o “festín de lobos”.
 
 
Otro animal que siempre se encuentra asociado a Odín es su caballo gris de ocho patas, llamado Sleipnir, que le permite viajar velozmente por la tierra, el aire y el mar. Fue un obsequio de Loki y nació como fruto de la unión de Loki (momentáneamente convertido en yegua) y Svadilfari, el caballo del gigante que construyó parte de las murallas del Asgard.
 
 

Nombres

 

Los nórdicos le dieron a Odín muchos sobrenombres lo cual, por otro lado, era parte de la tradición del uso de kenningars por parte de los escaldos y era un método poético de referencia indirecta. El nombre Alföðr (“padre de todos”) aparece en la Edda poética de Snorri Sturluson. Probablemente en su origen hacía referencia a Tiwaz, ya que se relaciona mejor la idea de un “dios del cielo” con el epíteto de “padre de todos”. De acuerdo a Bernhard Severin Ingemann, se conoce a Odín en la mitología de los wendos como Woda o Waidawut.

 
 
Odín también es la divinidad nórdica con el mayor número de nombres, hasta el punto en que a veces no es fácil distinguir entre el nombre verdadero y los epítetos. En muchos casos se ingora la etimología de alguno de los nombres. En la Edda prosaica, en la estrofa 19 hay una extensa lista de sus nombres, tomados del poema éddico Grímnismál 46-50 y 54:

 

46. Me llamo Grímr,
me llamo Gangleri,
Herian y Hiálmberi,
Þekkr y Þriði,
Þuðr y Uðr,
Helblindi y Hár;

47. Saðr y Svipall
y Sanngetall,
Herteitr y Hnikarr,
Bileygr, Báleygr
Bölverkr, Fiölnir,
Grímr y Grímnir,
Glapsviðr y Fiölsviðr;

48. Síðhöttr’, Síðskeggr,
Sigföðr, Hnikuðr,
Allföðr, Valföðr,
Atríðr y Farmatýr;
con un solo nombre
no me llamo más
cuando viajo entre la gente.

49. Grímnir me llamaron
en la casa de Geirröðr,
y Iálkr en la de Ásmundr,
y también Kialarr,
cuando tiraba un trineo,
Þrór en la asamblea
Viðurr en la batalla,
Óski y Ómi,
Iafnhár y Biflindi,
Göndlir y Hárbarðr entre los dioses;


50. Sviðurr y Sviðrir
soy llamado en lo de Søkkmímir,
y engañé a aquel viejo gigante
cuando del pródigo hijo de Miðviðnir
me convertí
en su único matador.

54. Óðinn me llamo ahora,
Yggr me llamé antes;
aún antes fui llamado Þundr,
Vakr y Skilfingr,
Váfuðr y Hroptatýr,
Gautr y Iálkr entre los dioses,
Ofnir y Svafnir,
creo que todos se hicieron
uno solo en mi.

 

 

Odín en su caballo, Sleipnir. Ilustración de un mansucrito islandés del siglo XVIII.

Odín transportando el cuerpo de Sinfjötli al Valhalla. Ilustración de 1893 por Frederik Sander

Edda poética – Grímnismál, estrofas 46-50, 54
 
 

Culto

Orígenes

Bracteato escandinavo de oro, del siglo V, con la imagen de Odín

 
 
La adoración de Odín data del paganismo protogermánico. El historiador romano Tácito en su obra De Origine et situ Germanorum menciona que los germanos adoran y hacen sacrificios a Mercurio. Pablo el Diácono, a finales del siglo VIII en su Historia gentis Langobardorum relata que Odín (Guodan) era el dios principal de los lombardos e identificaba a Odín también con Mercurio. Además se han asociado ciertos paralelismos entre Odín y el dios celta Lug: ambos son dioses intelectuales, dominando la magia y la poesía; ambos tienen cuervos y una lanza; y ambos son tuertos. Julio César en De Bello Gallico menciona que Mercurio es el dios principal de la religión celta.[42]
El motivo por el cual se les asociaba es que al igual que Mercurio, Odín era considerado como un psicopompos, “líder de las almas”.[43] Era común que los historiadores de la época creyeran que las deidades de otros pueblos y culturas eran sus propios dioses bajo diferentes nombres.
 
 

La estela rúnica de Tängelgarda, del siglo VII, muestra a Odín liderando guerreros con anillos. Los símbolos de valknut están debajo del caballo.

 
 
Un contexto que podría haber dado lugar a la difusión de elementos de rituales celtas en la cultura germánica pudo haberse dado en el pueblo chatti, que vivió en las fronteras entre los celtas y los germanos, en Hesse durante los primeros siglos de la era cristiana. Odín en su forma protogermánica no era la de un dios jefe, sino que gradualmente fue sustituyendo a Tyr durante el periodo de las grandes migraciones.
 
 
El nombre de Óðinn puede encontrarse en ilustraciones, estelas rúnicas y bracteatos pertenecientes al período de las grandes migraciones, durante la era Vendel describiendo escenas que pueden ser comparadas con los textos e ilustraciones del medioevo nórdico. El contexto de nuevas élites emergiendo en este período concuerda con el relato de Snorri Sturluson de que los Vanir, autóctonos, fueron reemplazados por los Æsir, intrusos continentales.
 
 
Algunos eruditos han relacionado a Odín con las características de un “Dios de la Muerte”. Algunos de ellos como Jan de Vries y Thor Templin, relacionan a Loki y a Odín como un solo individuo hasta el comienzo del período nórdico.
 
 
De acuerdo a lo que se relata en la saga de los Ynglings, el Asgard era un lugar de solemnes sacrificios que eran presididos por doce sacerdotes (llamados díar o drótnar) quienes eran al mismo tiempo encargados de las decisiones y de los juicios.[47] Desde un punto de vista evemerista podrían haber sido sacerdotes o jefes tribales que luego fueron divinizados, pero esto es imposible de probar. En el caso de Odín se dice que sintiéndose próximo a la muerte, abandonó Suecia y regresó a su antiguo país de origen, llamado Goðheimr (“país del dios”), y sus seguidores creyeron que en realidad había regresado al Ásgarðr para vivir eternamente.
 
 

Estela rúnica con escenas de sacrificios en Stora Hammar, Gotland, Suecia.

 
 
A pesar de que en el imaginario popular a veces Odín es considerado como el dios principal del panteón nórdico, este papel lo adquiere en los últimos siglos de auge del politeísmo en el norte de Europa. Se ha hipotetizado que el culto a Odín se originó en Dinamarca alrededor del siglo IV y que luego se difundió por la península escandinava, con mucho mayor incidencia en Suecia que en Noruega.
 
 
Sin embargo, es más difícil encontrar muestras del culto en Islandia (aún estudiando la toponimia) donde el culto a Thor era el prevalente. Una de las sospechas es que los emigrantes escandinavos que colonizaron Islandia eran más devotos a Thor y a divinidades relacionadas con la agricultura como Freyja y Njörðr.[49] Esto marca un contraste entre quienes abandonaron la península, poblando Islandia, y el causante de estas migraciones,[50] el primer rey de Noruega, Haraldr Hárfagri (Harald “Cabellera Hermosa”), ferviente adorador de Odín
 
 
En general, al ser Odín un dios de la guerra y de las artes mágicas, era particularmente importante para guerreros y para algunos individuos marginales de la sociedad. Los granjeros y pescadores preferían a divinidades como Thor, Njörðr o de la fertilidad como Freyja o Freyr. Odín era particularmente venerado durante los comienzos de la época vikinga durante el período de los saqueos y pillajes de las costas del norte de Europa.
 
 

Sacrificios

 

En algunas ocasiones, antes o después de los combates, se realizaba el sacrificio de algunos prisioneros en honor a Odín. Es probable que el hombre de Tollund, encontrado en Jutlandia, desnudo y ahorcado junto con otros sea un caso de este tipo de sacrificios. En el caso particular de los sacrificios a Odín, las técnicas utlizadas eran ahorcamientos, empalamientos con lanzas afiladas o cremaciones. La saga Orkneyinga es una de las fuentes que cita un ritual muy poco usual llamado “águila de sangre”, y que consistía en la separación y sucesiva apertura de las costillas en la columna vertebral
 
 

Blóts

 
Artículo principal: Blót
 
 
Se atestigua en fuentes primarias que se hacían sacrificios a Odín durante los blóts. Adán de Bremen relata que cada nueve años, la gente de toda Suecia se reunía para realizar sacrificios en el Templo de Uppsala. Hombres tomados como esclavos y machos de cada especie eran sacrificados y colgados en las arboledas sagradas cerca de los templos recordando el sacrificio que realizara el dios para obtener las runas.
 
 
Dado que los suecos tenían el derecho no solo de elegir a su rey sino también de deponerlo, las sagas relatan que tanto el rey Domalde como el rey Olof Trätälja fueron sacrificados en honor a Odín después de una serie de años de hambruna. Se ha arguído respecto a que el matar a un oponente en la batalla era también una forma de ofrecer un sacrificio. La incostancia del dios en la batalla está muy bien documentada y en Lokasenna, Loki se burla de Odín por su actitud cambiante.
 

A veces se ofrecían sacrificios para que cambiara las circunstancias del momento. Un ejemplo notable de ello es el sacrificio del rey Víkar que es detallado en la Saga de Gautrek y por Saxo Grammaticus. Los marineros de una flota cuyo rumbo estaba siendo cambiado por el viento comenzaron a jugarse al azar qué miembros de la propia tripulación sacrificarían a Odín para que abatiese los vientos. El mismo rey echó suertes y fue colgado.
 
 
Los sacrificios a Odín probablemente se realizaban al principio del verano, ya que la saga de los Ynglings afirma que unos de los más grandes festivales del calendario era at sumri, þat var sigrblót “en verano, para la victoria”. La saga de los Ynglings también da detalles de los sacrificios realizados por el rey sueco Aun, a quien se le reveló que extendería su vida si sacrificaba un hijo cada diez años. Según la saga, nueve de sus diez hijos ya habían muerto sacrificados, pero cuando estaba a punto de sacrificar a su último hijo, Egil, los suecos lo detuvieron.
 
 

Conjuros de Merseburgo del siglo X

 

 

Proscripción por el cristianismo

 
 
Durante la cristianización, la adoración de divinidades nórdicas, y entre ellas a Odín, no se extinguió completamente y la adoración pagana en privado continuó durante mucho tiempo siendo tolerada. La estrategia utilizada en el proceso de cristianización fue convertir las deidades paganas en íconos malignos y el reemplazo gradual con figuras cristianas.
 
 
Una muestra clara de la continuación de las tradiciones de la mitología nórdica son los conjuros de Merseburgo, el único texto en antiguo alto alemán con ejemplos de creencias paganas y en donde se cita a Uuôdan que es identificado como Wodan.
 
 

Similitudes entre Odín y Jesús

 
Un reporte éddico del siglo XIII contiene elementos de una posible similitud entre el dios y la figura central del cristianismo. Algunos estudiosos comentan que el relato de cuando Odín colgó del fresno Yggdrasil puede ser comparado con la crucifixión de Jesús, otro elemento que hace posible esta comparación es la lanza que el dios enterró en su vientre y que podría ser identificada con la “Lanza Sagrada“. Esta historia también posee algunas similitudes con las de la iluminación de Buda. Atravesar el axis mundi, o sea superar la barrera entre el mundo terrenal y el espiritual para luego regresar con más conocimientos o bajo una mejor forma es un patrón común en muchos mitos y religiones.
 
 
A pesar de que ambos mitos se desarrollaron de forma independiente, es probable que las primeras comunidades cristianas escandinavas y germánicas los hallan conectado mezclando características de la imagen de Jesús con la de Odín y viceversa, un hecho que lo demuestra es el poema anglosajón El sueño de la cruz de Cynewulf que retrata a Jesús como un dios y rey guerrero germánico.
 

La historia del sacrificio de Odín según se relata en el Hávamál, posee algunas similitudes con la del sacrificio de Jesús, que sufre y luego derrota a la muerte, según lo describe Pablo de Tarso, y este a su vez presenta ciertos paralelismos con el mito del dios de la mitología egipcia Osiris y el moderno kemetismo.
 
 

Actualidad

 

Artículo principal: Ásatrú (religión)
 
 
Desde la segunda mitad del siglo XX una nueva religión neopagana surge rememorando la antigua tradición nórdica y germánica. Los que siguieron la tradición nórdica llamaron a este culto Ásatrú (en islandés “Fidelidad a los dioses“), los que siguieron el paganismo germánico lo llamaron odinismo por el rol central que cumple Odín en esta religión.
Los orígenes del odinismo se remontan al trabajo del australiano Alexander Rud Mills quien en la década de 1930 fundó la primera “Iglesia Anglicana de Odín”.[60]
El primer país en donde el Ásatrú fue reconocido como una religión, fue en Islandia en 1972, tras los esfuerzos del poeta islandés Sveinbjörn Beiteinsson. Éste fundó el grupo Ásatrúarmenn (‘Los hombres que confían en los dioses’), actualmente llamado Ásatrúarfélagið (‘Asociación de los que confían en los dioses’). Esta corriente espiritual busca recuperar las tradiciones y religión de los pueblos nórdicos.[61]
Hoy en día esta religión es reconocida oficialmente en Islandia, Noruega, Dinamarca, Suecia y España pero el culto está presente y organizado en Gran Bretaña, Francia, Bélgica, Holanda, Alemania, Italia, Estados Unidos y otros países.
 
 

Cultura popular

 

Con el resurgimiento vikingo romántico de comienzos a mediados del siglo XIX, la popularidad de la figura de Odín aumentó nuevamente. Odín (Wotan) es uno de los principales protagonistas de la serie de óperas épicas de Richard Wagner, Der Ring des Nibelungen. Esta representación en particular influyó en muchos escritores de ficción y ha resultado en variadas referencias y alusiones en diferentes medios.

 

Hétumk Grímr,
hétumk Gangleri,
Herjann ok Hjalmberi,
Þekkr ok Þriði,
Þundr ok Uðr,
Herblindi ok Hár;

Saðr ok Svipall
ok Sanngetall,
Herteitr ok Hnikarr,
Bileygr, Báleygr
Bölverkr, Fjölnir,
Grímr ok Grímnir,
Glapsviðr ok Fjölsviðr;

Síðhöttr, Síðskeggr,
Sigföðr, Hnikuðr,
Alföðr, Valföðr,
Atríðr ok Farmatýr;
einu nafni
hétumk aldregi,
síz ek með folkum fór.

Grímni mik hétu
at Geirröðar,
en Jálk at Ásmundar,
enn þá Kjalar,
er ek kjálka dró;
Þrór þingum at,
Viðurr at vígum,
Óski ok Ómi,
Jafnhár ok Biflindi,
Göndlir ok Hárbarðr með goðum;

Sviðurr ok Sviðrir
er ek hét at Sökkmímis,
ok dulðak þann inn aldna jötun,
þá er ek Miðvitnis vark
ins mæra burar
orðinn einbani.

Óðinn ek nú heiti,
Yggr ek áðan hét,
hétumk Þundr fyr þat,
Vakr ok Skilfingr,
Váfuðr ok Hroftatýr,
Gautr ok Jalkr með goðum,
Ófnir ok Sváfnir,
er ek hygg, at orðnir sé
allir af einum mér.

Published in: on March 10, 2009 at 10:07 pm Leave a Comment

Nut:Deidades de vida,muerte y resurreccion

Nut, o Nuit, “La Grande que parió a los dioses”, es la diosa del cielo, creadora del universo y los astros, según la mitología egipcia.
 
m_4d907e62397b44389711e4d7562d144d
 
 
 
Nombre egipcio: Nut.
Nombre griego: Nut.
Deidad griega: Rea.
 
 
Iconografía
 
Se la solía representar como una mujer desnuda, con el cuerpo arqueado a modo de bóveda celeste, revestida de estrellas. Algunas veces como una vaca (Mehet-Urt) o sobre su marido Geb (la Tierra) y su padre Shu (el aire) intentando separarlos (representación gráfica del mito). También se representaba como una mujer que lleva en la cabeza un jarro de agua. Sus extremidades simbolizaban los cuatro pilares sobre los que se apoya el cielo.
 
 
 
Mitología

Nut, diariamente paría al Sol que viajando sobre su cuerpo llegaba hasta su boca, desapareciendo en el interior (o en la Duat), renaciendo al día siguiente.
Hija de Shu y Tefnut, esposa de su hermano Geb, y madre de los dioses Osiris, Isis, Seth, Neftis y Horus el Viejo, que nacieron en los días epagómenos. En Heliópolis era madre de Ra y se la identificaba con una vaca (Mehet-Urt).
 
 
Protectora de los muertos, que acudían a ella para obtener alimento y protección, daba a los difuntos la facultad de renacer. En los sarcófagos se la representaba protegiendo al difunto con las alas extendidas, o en el interior, como mujer con los brazos alzados, ayudándolo a renacer en el Más Allá, o como representación del cielo.
Su morada era un sicomoro (higuera) en Heliópolis y sus ramas eran refugio de las almas cansadas. Según la tradición era el sicomoro bajo el que la Virgen María se sentó para descansar en su viaje a Egipto.
 
 220px-Geb_and_Nut02
Nut con Shu y Geb.
 
Culto
 
Diosa originaria de Heliópolis, tuvo santuarios en Menfis y Dendera.


W24 t
N1

Nut
en jeroglífico  
 
 
Published in: on at 9:46 pm Leave a Comment

Kurma:DEIDADES DE VIDA,MUERTE Y RESURRECCION

 
180px-Kurma_Avatar_of_Vishnu__ca_1870
 
Kurma. Grabado de ca. 1870

 
 
 
En el hinduismo, Kurma es la segunda encarnación de Vishnú.
Como Matsya (primer Avatar de Vishnú), también pertenece al período temporal conocido como Satia yuga.
 
 
 
Representación
 
 
Vishnú tomó en esta ocasión la forma de mitad tortuga mitad hombre. Normalmente le muestran teniendo cuatro brazos con cuatro armas.
 
 
 
Mitología
 
Tras la Gran Inundación, se sentó en el fondo del océano y sobre su espalda los demás dioses le colocaron una montaña para que sólo ellos pudieran recorrer el mar y encontrar los tesoros de los antiguos pueblos védicos.
 
 

 

 
Mitra (mitología)

 
Mitra era un dios conocido en la antiguedad, principalmente en Persia e India. Mitra era el dios de la luz solar, de origen persa que fue adoptado en el imperio romano. Se conservan diversas esculturas, en su mayor parte del siglo III. Se le representa como un hombre joven, con un gorro frigio, matando con sus manos un toro.
 
 260px-Tauroctony_BM_Sc1720

 
El dios Mitra romano
 

 
Estatua del dios solar Mitra matando al toro, (actualmente en el Museo Británico).
 
 
 
El culto se organizaba en sociedades secretas, exclusivamente masculinas. Era muy popular en ambientes militares. Obligaba a la honestidad, pureza y coraje entre sus adeptos.
 
 
Las excavaciones iniciadas en 1857 bajo la iglesia de San Clemente, en Roma, mostraron que estaba construida sobre una iglesia del siglo IV, y esta a su vez sobre un templo dedicado a Mitra. Por los hallazgos arqueológicos se sabe que es una religión de origen persa, adoptada por los romanos en el año 62 a. C., que compitió con el cristianismo hasta el siglo IV.
 
 
De acuerdo a lo que argumentan algunos autores cristianos, los textos más antiguos encontrados acerca del mitraísmo datan del siglo II, siendo tardíos respecto a los del Nuevo Testamento, por lo que la hipótesis de que los relatos evangélicos fueron copiados de los del mitraísmo no tendría fundamento historiográfico. Sostienen que mientras no se encuentren documentos “mitraístas” más antiguos, los existentes hasta el momento sugieren que el mitraísmo adoptó algunos de los mitos del cristianismo mientras coexistieron. (En el artículo “mitraísmo” se sitúa el origen de esta religión en el segundo milenio antes de Cristo)
 
 
 
El dios Mitra védico
 
Mitra también es un dios védico de la India. Según el Bhágavata Puraná es el semidiós que controla el movimiento intestinal. En idioma sánscrito el término mitra significa ‘amigo’.
 
 
Mitra es uno de los Aditiás, los hijos de la diosa Áditi. Según algunas fuentes sus hermanos pueden ser siete u ocho, aunque otras referencias llegan a decir que hasta treinta y uno. Aditya indica su clasificación de dioses solares y/o del cielo. Según el Rig Vedá, Áditi es una deidad femenina, madre de todos los dioses, esposa de Kashiapa e hija de Daksha, un dios menor progenitor del universo. Se dice que ella lo contiene todo, y se le podría considerar como «naturaleza» o «diosa primigenia creadora».
En los Vedás, Mitra es un dios secundario del sol, siendo mucho más conocido Suria, que sí queda bien definido como el Dios Sol en todas las escrituras en las que se le menciona.
El Mitra védico nunca va solo, sino en compañía de su hermano gemelo Váruna, según el Rig Vedá, y los dos están incluidos entre los dioses hermanos Aditiás. Mitra está relacionado con los juramentos, las promesas, los contratos, la honestidad, la amistad y los encuentros, así como considerado como el suave sol del alba. No suele tener tanto protagonismo como su “conflictivo” hermano, y por ello suele pasar más desapercibido. A veces se le confunde con Indra, aunque éste es dios del fuego, y bastante más belicoso.
En contraposición, a su hermano Váruna se le asigna la creación de rayos, tormentas, lluvias, de las aguas, los oceános, los ríos y los bajos mundos o de las profundidades. Incluso se le llega a asignar el papel de Dios de los muertos, y dentro del agua, siempre va acompañado de nagas. También en el Rigveda se menciona su papel de dios lunar o Chandra, posteriormente asignado a Shivá.
 
 
El tándem Mitra-Váruna también viene mencionado en los antiguos Puranás, y no se describe muy bien su procedencia. Todo ello apunta a que pertenecieron al rango de dioses anteriores del período pre-sánscrito, antes de la aparición del hinduismo primitivo. En este hinduismo primitivo y medio, el dios que ocupaba el rango de dios-sol era Suria, en oposición al dios lunar Chandra.
 
 
Hay que comentar que en los Vedas, no hay mucha claridad en la identificación de muchos dioses. La razón es porque con el paso del tiempo fueron cambiando los cultos, donde se mencionan a dioses que ya casi nadie recuerda a excepción de unos pocos estudiantes de las escrituras y algunos brahmanes, todos muy versados. O bien se da el caso de que se cree en otros dioses que no están apenas mencionados en las escrituras sagradas hindúes.
 
 
Lo cierto es que Mitra, como su madre Áditi y el resto de los Aditiás, pueden ser reminiscencias de tiempos muy anteriores al establecimiento del vedismo (religión anterior al hinduismo). O incluso que el propio Suria, del que hay información suficiente como el Dios Sol, puede también haber sido una especie de «adquisición nueva» para asimilar cultos de otras zonas de la India. Actualmente en el culto hindú, los Aditiás ocupan un segundo plano bastante lejano a la práctica real diaria de todo hindú común. Aún así, hay sijs y otros credos y religiones de la India y alrededores, que todavía creen en Suria de alguna manera, dejando huellas de que en su momento de auge fue comparable al culto del Dios-Sol Amón-Ra en Egipto.
 
 
Todo ello viene a decir que el dios Mitra védico, como Dios-Sol no tiene en el hinduismo la relevancia que tuvo Suria. Y aunque el dios-sol Suria tuvo un papel protagonista, fue posteriormente relegado a un segundo plano por otras deidades.
 
 
Aun así, todavía hay algunos lugares donde Mitra es invocado, principalmente en juicios y en contratos, para asegurar su cumplimiento, así como la honestidad de los implicados.
 
 
De Wikipedia, la enciclopedia libre

Published in: on at 9:43 pm Leave a Comment

Isis:Deidad de la vida,muerte y resurrecion

180px-isis_svg

Isis

 
Para otros usos de este término, véase Isis (desambiguación).
Isis es el nombre griego de una diosa de la mitología egipcia. Su nombre egipcio era Ast, que significa trono, representado por el jeroglífico que portaba sobre su cabeza. Fue denominada “Gran maga”, “Gran diosa madre”, “Reina de los dioses”, “Fuerza fecundadora de la naturaleza”, “Diosa de la maternidad y del nacimiento”.
 
 290px-c384gyptischer_maler_um_1360_v__chr__001
 

La diosa Isis, pintura mural, ca. 1360 a. C.

 
Iconografía
Isis era representada como mujer con el jeroglífico del “trono” Ast sobre su cabeza. Otras veces está sentada, ostentando un tocado con el disco solar, por ser hija de Ra, el dios Solar. Podemos verla igualmente con alas de milano, abriendo sus brazos para bendecir a sus devotos e hijos, simbolizando su maternidad. Con forma de diosa árbol, amamantando al faraón.
En su versión antropomorfa, Isis era representada como una mujer que llevaba un ajustado vestido, coronada con el “trono” anteriormente descrito. A comienzos de la
dinastía XVIII y en el período tardío, es representada con cuernos y un disco solar entre ellos, al modo de la diosa Hathor, por tanto, atributos tomados de esta última diosa. También porta el sistro y el menat, símbolos de la diosa Hathor y, en sus manos, suele llevar el anj (ankh) y un cetro papiriforme.

Mitología

Isis amamantando a Horus.

Era más prominente mitológicamente como la esposa y hermana de Osiris y la madre de Horus y fue venerada como la esposa y la madre arquetípica. Plutarco escribió un relato narrando su historia:
Osiris, hermano y esposo de Isis, reinaba en el antiguo Egipto con paz, armonía y sabiduría. El Nilo fertilizaba la tierra y las cosechas eran abundantes. Sus súbditos eran felices. Un día, Osiris salió de viaje para conocer otras civilizaciones y dejó el reino bajo el mando de su esposa Isis. Seth, su envidioso hermano, se sintió humillado pues creía que él debería gobernar y no Isis.
Cuando el dios Osiris volvió, Seth quiso hacer una gran fiesta de bienvenida y lanzó un desafío a los invitados: aquél que entrase en el cofre que Seth había traído, éste se lo regalaba como prueba de fidelidad y respeto. Muchos intentaron pero el cofre resultaba pequeño o grande. Osiris, curioso, quiso probar y le encajó perfectamente bien. Seth sabía el tamaño del hermano y era por esto que el cofre le había servido como un guante. Inmediatamente el hermano, junto con 72 cómplices, cerraron la caja de metal herméticamente y la arrojaron al Nilo.
Isis, con amor y confianza, empezó su travesía para recuperar el cuerpo de su esposo. Después de largas y penosas caminatas por Egipto, la diosa encuentra el cofre con los restos de Osiris. Pero el drama continúa cuando Seth, en su maldad sin fin, robó el cadáver y lo cortó en catorce pedazos que, nuevamente, esparció por todo el reino. Isis no se rinde y, en compañía de su hermana
Neftis, la esposa de Seth, recorre cada lugar del reino. Finalmente consiguen encontrar todos los pedazos con excepción del pene. Sin embargo, Isis reconstruyó a Osiris ayudada por Anubis y Neftis, e impregnada de él concibió a Horus niño “Harpócrates“, quien posteriormente vengaría a su padre luchando contra Seth.

Epítetos de Isis

Algunos de los epítetos que recibió la diosa son: “Gran maga”, “Gran diosa madre”, “Reina de los dioses”, “Fuerza fecundadora de la naturaleza”, “Diosa de la maternidad y del nacimiento”, “La Gran Señora”, “Diosa madre”, “Señora del Cielo, de la Tierra y del Inframundo” (en File), “Isis en todas sus manifestaciones”, “Señora de Raanefer”, “La reina de Mesen”, “Señora de Hebet”, “Señora de Abaton”, “Señora de los países del sur”, “Señora de las pirámides” en Giza, “la divina, la única, la más grande de entre los dioses y diosas, la reina de todos los dioses”, “el Ojo de Ra, la corona de Ra-Heru, Sept”, “Señora del Año Nuevo”, etc.

Tumba de Thutmose III: Isis con forma de diosa árbol, amamantando al faraón.


 

The Goddess Isis, wall painting, c. 1360 B.C.

 180px-arriveeautempledephilae

Temple of Isis in Philae, Egypt

 
 
180px-monteverde_tempio_di_iside_2873
 
Temple of Isis in Rome – remains of the Sanctuary Isiaco, the Janiculum (via Dandolo)[4]

 100px-egypt_isishorus_01

Isis nursing Horus, wearing the headdress of Hathor

 

Rare terracotta image of Isis lamenting the loss of Osiris (eighteenth dynasty) Musée du Louvre, Paris

 

A priestess of Isis, Roman statue, Second Century, B.C.

 

 
On the left is a bronze statue of Isis nursing Horus dating from the Ptolemaic dynasty of Egypt; on the right is a famous medieval icon of Mary and Jesus.
 
 

 
Remains of the Roman sanctuary of Isis and Cybele in Mainz, Germany
 
 

Culto

 

Su origen es incierto, pero se estima que provino del delta del Nilo. Las primeras menciones de Isis datan de la dinastía V de Egipto en la cual se encuentran las primeras inscripciones literarias, pero su culto se hizo prominente más tarde en la historia egipcia, cuando se empezaron a absorber y sincretizar los cultos de otras diosas. Con el tiempo se expandió fuera de Egipto, en el Oriente Próximo y el Imperio romano, con la construcción de templos lejanos dedicados a ella, como en las Islas Británicas. Hasta el siglo VI se pudieron encontrar rastros de su adoración en la Europa cristiana.

 
 
El templo más importante dedicado a su culto estaba en la isla de
File. En Dendera era expuesta anualmente en un quiosco del templo de Hathor, a los rayos del Sol, para regenerarse. En Giza fue venerada como “Señora de las pirámides”
Su culto se propagó por todos los pueblos del
Mediterráneo, resistiendo la expansión del cristianismo y se mantuvo en el templo de File durante el Imperio Romano hasta que fue prohibido en tiempos de Justiniano I, en el año 535.
 
 

El culto a Isis en Hispania

 

Hay evidencias del culto a Isis en Hispania, transmitido por comerciantes, militares o simples ciudadanos griegos y romanos. Al principio su veneración es popular para después llegar hasta las capas más altas. Existió culto organizado en: Emérita Augusta (Mérida), Igabrum (Cabra (Córdoba)), Valentia (Valencia) y Baelo Claudia (Bolonia, Cádiz), donde quedan restos de un Templo a Isis del S.II d.C; hubo devotos en: Legio (León), Astúrica Augusta (Astorga), Acci (Guadix), Saguntum (Sagunto) y Tarraco (Tarragona). Los últimos documentos hallados, referentes al culto a Isis en Hispania, datan de la primera mitad del siglo III.

 
 
El cristianismo adoptó el culto a Isis “diosa de la maternidad” asimilándola a la
Virgen María, cuyas maternales y protectoras imágenes están inspiradas en su iconografía. Las Vírgenes Negras son consideradas antiguas imágenes de Isis, adaptadas posteriormente al ritual católico.
 
 
Ast (Isis)
en
jeroglífico
st t
H8
 
st t

 
B1
 
st t
H8
B1
 
st t
y
I12

 

De Wikipedia, la enciclopedia libre

Published in: on at 8:57 pm Leave a Comment

Inanna

Dumuzi

El matrimonio de Inanna y Dumuzi, al que Inanna mandó a los infiernos por tratar de ocupar su lugar cuando ella estaba en el inframundo, antes de ser resucitada por Enki.[1]

 
 
 
En la mitología sumeria Inanna era la diosa del amor, de la guerra y protectora de la ciudad de Uruk. Con la llegada de los acadios Inanna se transformó en Ishtar. Su representación era un haz de juncos verticales con la parte superior curvada.
Asociada con el planeta Venus, se le identifica con la diosa griega Afrodita y con la Astarté fenicia. Entre los acadios fue conocida como Ishtar. Según la mitología sumeria era hija de Nannar (Sin en acadio, dios de la Luna) y Ningal (la Gran Dama, la luna) y hermana gemela de Utu, conocido en acadio como Shamash. Su consorte fue Dumuzi (semidiós y héroe de Uruk).
 
 
-
 
Mitos
 
 
Enki e Inanna

 
Según el mito sumerio de Enki e Inanna (en acadio Ea e Ishtar) el dios del agua Enki —una de las deidades más importantes— ocultaba los me, que eran todas aquellas formas de conducta y usos sociales necesarios para el funcionamiento del mundo. Pero Inanna, quiere llevárselos a su ciudad, Uruk. Para ello viaja por los cielos en su barca hacia el apsu, el hogar de Enki. Este, que está advertido de las intenciones de Inanna, prepara una fiesta para recibirla. Pero inanna aprovecha el convite y emborracha al dios. Cuando se repone, Enki manda a una serie de emisarios para que recuperen lo me, pero Inanni los vence y finalmente se lleva los me a la ciudad de Uruk desde donde se difunden
 
 
Descenso a Irkalla

 
En la tradición mesopotámica, otoño e invierno son épocas en las que la tierra recupera su fuerza y su pureza en contraposición con primavera y verano, épocas de florecimiento y fertilidad. En sumeria, esta época (otoño e invierno) se usa con el mismo fin religioso, recuperar la fuerza y mejorar internamente. Irkalla (tierra del no retorno) es el lugar al que van, según la tradición mesopotámica, las impurezas, los malos hábitos, las memorias que se pierden, así como el lugar al que van los muertos. La muerte, en la tradición mesopotámica, es un estado de purificación y mejora que conduce a una nueva vida.
 
 
En ese contexto cuenta la mitología sumeria que Inanna decidió bajar al inframundo para enfrentarse a su hermana y deidad opuesta, Ereshkigal. En la lucha Inanna murió, tras lo cual ningún ser en la tierra tenía deseo ninguno de aparearse: ni hombres ni animales. Ante esto, Enki crea a unas criaturas sin género que engañan a Ereshikigal consiguiendo que les entregue el cadáver de la diosa al que aplican el “agua de la vida”. Así Inanna resucita, pero tiene que encontrar un sustituto que ocupe su lugar en ultratumba. Al volver a la tierra encuentra que su esposo Dumuzi ha ocupado su puesto, por lo cual es a él a quien envía al inframundo
 
 
Como consecuencia Dumuzi reina durante el otoño y el invierno, mientras Inanna reina durante la primavera y el verano.
 
 
Culto

 
Tuvo 7 templos en Sumeria a los que se pueden añadir ocho más según otra variante, aunque el mayor estaba en Uruk: el templo de E-anna, dedicado a ella y a Anu.
La ciudad de Uruk, dedicada a Inanna, tenía entre sus celebraciones varias de ámbito sexual y violento. Se tienen referencias del poema babilonio de Erra, en el cual se critica duramente la actitud de un rey de Uruk, que no trata con suficiente amabilidad a las “prostitutas, cortesanas y busconas [...] a los chicos alegres que cambiaron su masculinidad por feminidad” así como los portadores de ndagas, portadores de navajas, chuchilas y pedernal ya que estos con sus actos agradan al corazón de Ishtar. Parece que el hecho de que los jóvenes durmieran en sus propias camas era algo preocupante y la copulación en las calles era una práctica habitual. El papel de la prostitución no está claro, y una posible función ritual ha sido discutida.

 
De Wikipedia, la enciclopedia libre
Published in: on at 8:29 pm Leave a Comment

Fénix:Deidades de la vida ,muerte y resurrecion

El Ave Fénix o Phoenicoperus, como lo conocían los griegos, es un ave mitológica del tamaño de un águila, de plumaje rojo, anaranjado y amarillo incandescente, de fuerte pico y garras. Según algunos mitos, vivía en una región que comprendía la zona del Oriente Medio y la India, llegando hasta Egipto, en el norte de África. Se trataba de un ave fabulosa que volvía a renacer de sus propias cenizas.
 
 
-

 
 
-

Mitología

 

El mito del Ave Fénix, alimentó varias doctrinas y concepciones religiosas de supervivencia en el Más Allá, pues el Fénix muere para renacer con toda su gloria. Fue citado por los sacerdotes egipcios de Heliópolis, el griego Heródoto, los escritores latinos Plinio el Viejo, Luciano, Ovidio, Séneca y Claudio Claudiano, o los cristianos Pablo de Tarso, Epifanio de Salamina y San Ambrosio.

 
 
Según la leyenda cristianizada, el ave Fénix vivía en el Jardín del
Paraíso, y anidaba en un rosal. Cuando Adán y Eva fueron expulsados, de la espada del ángel que los desterró surgió una chispa que prendió el nido del Fénix, haciendo que ardieran éste y su inquilino. Por ser la única bestia que se había negado a probar la fruta del paraíso, se le concedieron varios dones, siendo el más destacado la inmortalidad a través de la capacidad de renacer de sus cenizas.
 
 
Cuando le llegaba la hora de morir, hacía un
nido de especias y hierbas aromáticas, ponía un único huevo, que empollaba durante tres días, y al tercer día ardía. El Fénix se quemaba por completo y, al reducirse a cenizas, resurgía del huevo la misma ave Fénix, siempre única y eterna. Esto ocurría cada quinientos años.
 
 

Antiguo dibujo del ave Fénix.

 
 
Para San Ambrosio, el ave Fénix muere consumida por el Sol, convertida en cenizas de las que renace, después de arder su cuerpo, como un pequeño animal sin miembros, un gusano muy blanco que crece y se aloja dentro de un huevo redondo, como si fuera una oruga que se vuelve mariposa, hasta que dejando de ser implume se transforma en un águila celeste que surca el firmamento estrellado.
 
 
Para Heródoto, Plinio el Viejo y Epifanio de Salamina, esta sagrada ave sólo existía en Egipto y cada quinientos años aparecía en la ciudad de
Heliópolis, llevando sobre sus hombros el cadáver de su padre, a donde este iba a morir, para depositarlo en la puerta del templo del Sol.
 
 
Para egipcios, griegos y romanos, era considerada un ser
mitologico. En el Antiguo Egipto se denominaba Bennu y fue asociada a las crecidas del Nilo, a la resurrección, y al Sol. El Fénix ha sido un símbolo del renacimiento físico y espiritual, del poder del fuego, de la purificación, y la inmortalidad. Según el mito, poseía varios dones, como la virtud de que sus lágrimas fueran curativas.
Heródoto (siglo V a. C.), el historiador griego, escribió:
 
 

Otra ave sagrada hay allí que sólo he visto en pintura, cuyo nombre es el de fénix. Raras son, en efecto, las veces que se deja ver, y tan de tarde en tarde, que según los de Heliópolis sólo viene al Egipto cada quinientos años a saber cuándo fallece su padre. Si en su tamaño y conformación es tal como la describen, su mote y figura son muy parecidas a las del águila, y sus plumas en parte doradas, en parte de color de carmesí. Tales son los prodigios que de ella nos cuentan, que aunque para mi poco dignos de fe, no omitiré el referirlos. Para trasladar el cadáver de su padre desde la Arabia al templo del Sol, se vale de la siguiente maniobra: forma ante todo un huevo sólido de mirra, tan grande cuanto sus fuerzas alcancen para llevarlo, probando su peso después de formado para experimentar si es con ellas compatible; va después vaciándolo hasta abrir un hueco donde pueda encerrar el cadáver de su padre; el cual ajusta con otra porción de mirra y atesta de ella la concavidad, hasta que el peso del huevo preñado con el cadáver iguale al que cuando sólido tenía; cierra después la abertura, carga con su huevo, y lo lleva al templo del Sol en Egipto. He aquí, sea lo que fuere, lo que de aquel pájaro refieren.

Heródoto.[1]

Claudio Claudiano (siglo IV), el último de los grandes poetas romanos, comentaba:

El Fénix es un ave igual a los dioses celestes, que compite con las estrellas en su forma de vida y en la duración de su existencia, y vence el curso del tiempo con el renacer de sus miembros. No sacia su hambre comiendo ni apaga su sed con fuente alguna.

Claudio Claudiano

El Fenghuang de la mitología china, aunque no tiene similitudes con el Fénix, ha sido denominado el Fénix chino por algunos occidentales, siendo una criatura con cuello de serpiente, el cuerpo de un pez y la parte trasera de tortuga. Simboliza la unión del yin y el yang.


Datos Curiosos

 

El Emblema de Pontiac Firebird es un Ave Fénix, por lo cual se refiere al nombre del mencionado deportivo: “Fire” fuego y “Bird” ave.

 
De Wikipedia, la enciclopedia libre

Published in: on at 8:27 pm Leave a Comment

Crono:Deidades de la vida,muerte y resurrecion

180px-rhc3a9a_prc3a9sentant_une_pierre_emmaillotc3a9e_c3a0_cronos_dessin_du_bas-relief_d27un_autel_romain

.

Rea entrega a Crono una piedra envuelta en pañales. Bajorrelieve romano.

 
 
En la
mitología griega, Crono o Cronos (en griego antiguo Κρόνος Krónos, transliterado también Cronus y Kronos) era el líder y —en algunos mitos— el más joven de la primera generación de Titanes, descendientes divinos de Gea, la tierra, y Urano, el cielo. Crono derrocó a su padre y gobernó durante la mitológica edad dorada, hasta que fue derrocado por sus propios hijos, Zeus, Hades y Poseidón, y encerrado en el Tártaro o enviado a gobernar el paraíso de los Campos Elíseos.
 
 
Como resultado de su asociación con la abundante y generosa edad dorada, Crono fue venerado como una
deidad de la cosecha, supervisor de cultivos como el trigo, de la naturaleza, la agricultura y la progresión del tiempo en relación con los humanos en general. Se le solía representar con una hoz (normalmente de pedernal), que usaba para segar la cosecha y que también usó para castrar a su padre, Urano. En Atenas, el duodécimo día de cada mes (Hekatombaion) se celebraba una fiesta llamada Cronia en honor a Crono y para celebrar la cosecha. Crono también fue identificado en la antigüedad clásica con el dios romano Saturno.
 
 
La etimología del nombre es oscura. Podría estar relacionado con ‘astado’, sugiriendo una posible relación con el antiguo demonio indio
Kroni o la deidad levantina El. En la época alejandrina y el Renacimiento hubo cierta confusión con la palabra χρόνος Chronos, ‘tiempo’.
 
 
-En la mitología griega y los antiguos mitos
 

La mutilación de Urano a manos de Crono. Giorgio Vasari y Gherardi Christofano (Palazzo Vecchio, Florencia).

 
 
En los antiguos mitos griegos, Crono envidiaba el poder de su padre y gobernante del universo,
Urano. Éste se había ganado la enemistad de Gea, madre de Crono y los demás Titanes, cuando escondió a sus hijos menores, los Cíclopes, gigantes de un solo ojo, y los Hecatónquiros, gigantes de cien brazos y cincuenta cabezas en el Tártaro, para que no vieran la luz. Gea creó una gran hoz de pedernal y reunió a Crono y sus hermanos para convencerles de que matasen a Urano. Sólo Crono estuvo dispuesto a cumplir sus deseos, así que Gea le dio la hoz y le hizo tender una emboscada. Cuando Urano se encontró con Gea, Crono le atacó con la hoz y le castró. De la sangre (o, según algunas pocas fuentes, del semen) que salpicó en la Tierra, surgieron los Gigantes, las Erinias y las Melias (ninfas de los fresnos). Crono arrojó al mar la hoz (que dio origen a la isla de Corfú) y el miembro amputado de Urano, que produjo una espuma de la que nacería Afrodita. Por esto, Urano juró venganza y llamó a sus hijos titenes (‘los que abusan’, según Hesíodo la fuente del nombre «Titán», pero esta etimología es discutible) por exceder sus límites y osar cometer tal acto.
 
 
En una versión alternativa, un Crono más benévolo derrocó a
Ofión, el malvado Titán serpiente. Al hacerlo liberó al mundo de su esclavitud y por un tiempo gobernó justamente.
 
 
Tras derrotar a Urano, Crono volvió a encerrar en el Tártaro a los Hecatónquiros y los Cíclopes, a quienes temía, y los dejó bajo la custodia de la monstruosa carcelera
Campe. Subió al trono junto a su hermana Rea como reyes de los dioses. Esta época del reinado de Crono se denominó la edad dorada, pues la gente de entonces no necesitaba leyes ni reglas: todos hacían lo correcto y no existía la inmoralidad.
Crono supo de Gea y Urano, poseedores del conocimiento del porvenir, que estaba destinado a ser derrocado por uno de sus propios hijos. Por ello, aunque fue padre con
Rea de los dioses Deméter, Hera, Hades, Hestia y Poseidón, se los tragaba tan pronto como nacían. Cuando iban a nacer su sexto hijo, Zeus, Rea pidió a Gea que urdiese un plan para salvarlos y que así finalmente Crono tuviese el justo castigo a sus actos contra su padre y sus propios hijos. Rea dio a luz en secreto a Zeus en la isla de Creta y entregó a Crono una piedra envuelta en pañales, también conocida como Ónfalos, que éste tragó en seguida sin desconfiar creyendo que era su hijo.
 
 
Rea mantuvo oculto a Zeus en una cueva del
monte Ida en Creta. Según diversas versiones de esta historia, Zeus fue criado:
 
 

  • Por una cabra llamada Amaltea, mientras una compañía de Curetes o Coribantes, bailarines armados, gritaban y daban palmadas para hacer ruido y que así Crono no oyese los llantos del niño.
  • Por una ninfa llamada Adamantea, que escondió al niño colgándolo con una cuerda de un árbol de forma que quedara suspendido entre la tierra, el mar y el cielo, sobre los que gobernaba su padre, Crono.
  • Por su abuela Gea.
  • Por una ninfa llamada Cinosura, a quien en agradecimiento Zeus subió entre las estrellas tras su muerte.
  • Por Melisa, quien lo alimentó con leche de cabra.

 
 
Cuando hubo crecido, Zeus usó un veneno que le dio Gea para obligar a Crono a regurgitar el contenido de su estómago en orden inverso: primero la piedra, que se le dejó a
Pitón bajo las cañadas del Parnaso como señal a los hombres mortales, y después al resto de sus hermanos. En algunas versiones, Metis le dio a Crono un emético para obligarle a vomitar los niños, y en otras Zeus abrió el estómago de Crono. Tras liberar a sus hermanos, Zeus liberó del Tártaro a los Hecatónquiros y los Cíclopes, quienes forjaron para él sus rayos. En una gran guerra llamada la Titanomaquia, Zeus y sus hermanos y hermanas junto con los Gigantes, Hecatónquiros y Cíclopes, derrocaron a Crono y a los otros Titanes. Tras esto, muchos de los Titanes fueron encerrados en el Tártaro, si bien otros no (como Crono, Epimeteo, Menecio, Océano y Prometeo). Gea engendró al monstruo Tifón para vengar a los encarcelados Titanes, si bien Zeus terminaría venciéndolo.
 
 
Los relatos sobre el destino de Crono tras la Titanomaquia difieren. En la tradición homérica y otros textos fue encarcelado con los demás Titanes en el Tártaro. En los poemas órficos, fue encerrado por toda la eternidad en la cueva de Nix. Píndaro describe su liberación del Tártaro, siendo entonces coronado rey del
Elíseo por Zeus.
Crono es mencionado de nuevo en los Oráculos sibilinos, particularmente en el libro III, donde Crono,
Titán y Jápeto, los tres hijos de Urano y Gea, reciben cada uno un tercio de la Tierra, y Crono es nombrado rey de todos. Tras la muerte de Urano, los hijos de Titán intentan destruir a la descendencia masculina de Crono y Rea tan pronto como nacen, pero en Dódona Rea da a luz en secreto a sus hijos Zeus, Poseidón y Hades, enviándolos a Frigia para ser criados al cuidado de tres cretenses. Tras saber de esto, sesenta hombres de Titán encarcelan a Crono y Rea, provocando que sus hijos declaren y libren la primera de todas las guerras contra ellos. Esta versión no menciona nada de la muerte de Urano a manos de Crono o del intento de matar a ninguno de sus hijos.
 
 

El Crono fenicio

 

Una versión atribuida por Eusebio al semilegendario historiador fenicio anterior a la Guerra de Troya Sanconiatón señala que Crono fue originalmente un gobernante cananita que fundó Biblos y fue posteriormente deificado. Esta versión da como nombre alternativo Elus o Ilus, y afirma que en 32.º año de su reinado, emasculó, asesinó y deificó a su padre Epigeo o Autoctón «a quien más tarde llamaron Urano». También afirma que tras la invención de los barcos, Crono, visitando el «mundo inhabitable», legó el Ática a su propia hija Atenea y Egipto a Tot, el hijo de Misor e inventor de la escritura.

 
 

Consortes y descendencia

En la mitología romana y la cultura posterior

 

Saturno devorando a un hijo, por Francisco de Goya.

 
 
Artículo principal: Saturno (mitología)
 
 

Mientras los griegos consideraban a Crono una fuerza de caos y desorden, creyendo que los dioses olímpicos habían traído una época de paz y orden al arrebatar el poder a los primitivos y malvados Titanes, los romanos tenían una visión más positiva de este dios. Aunque la deidad romana Saturno se fundía fuertemente con Crono, los romanos favorecieron a Saturno mucho más que los griegos a Crono. Mientras Crono era considerado por los griegos un dios cruel y tempestuoso, su naturaleza se hizo más inocua bajo la influencia romana, con su asociación con la edad dorada haciendo que finalmente se convirtiera en el dios del «tiempo humano», es decir, los calendarios, las estaciones y las cosechas (aunque no debe ser confundido con Chronos, la personificación sin relación alguna del tiempo en general). Mientras los griegos desatendían a Crono en gran medida, considerándole una mera etapa intermedia entre Urano y Zeus, fue un aspecto mucho más importante de la mitología y la religión romanas: la Saturnalia fue una fiesta celebrada en su honor, y existió al menos un templo a él dedicado en la antigua monarquía romana
 
.
Debido a la abundancia de ciudades aisladas en las épocas antigua y clásica, se desarrollaron numerosos mitos y se adaptaron a las regiones locales. A medida que la tecnología permitió que las culturas de ascendencia común se reuniesen, la gente hizo adaptaciones para crear un panteón o entendimiento unificado del universo.
Como resultado de la importancia de Crono para los romanos, su variante romana, Saturno, ha tenido una gran influencia en la
cultura occidental. De acuerdo con la tradición de Oriente Próximo, el séptimo día de la semana judeocristiana también se llamaba en latín Dies Saturni (‘Día de Saturno’), en lo que supone la fuente del nombre de este día en idiomas como el inglés (Saturday). En astronomía, el planeta Saturno se llama así debido a la influencia romana: era considerado el séptimo y más externo de los objetos celestes visibles sin ayuda.
 

De Wikipedia, la enciclopedia libre

Published in: on at 8:25 pm Leave a Comment

Ishtar: Deidad de la vida,muerte y resurresion

Reconstrucción de la Puerta de Ishtar, la cuarta puerta a la ciudad interior de Babilonia

 
 
En la
mitología mesopotámica diosa babilónica del amor y la guerra, de la vida, del sexo, de la fertilidad, y patrona de otros temas menores. Se conocía también con el nombre de Inanna en Sumeria, Anahit en la antigua Armenia (Urartu), Astarté en Fenicia y en las religiones abrahámicas.
 
 
En
Sumeria era conocida como Inanna y posteriormente en Babilonia, y en su zona de influencia cultural en todo el Oriente Medio recibe los títulos honoríficos de Reina del Cielo y Señora de la Tierra.
 
 
-

Posición en el Panteón

 

 

Hija de Sin, dios de la Luna, y Nannar, la Luna. Hermana menor de Ereshkigal y hermana gemela de Shamash, en sumerio Utu, dios del Sol. Compañera de Tammuz, en sumerio Dumuzi.
 
 
Su número asociado en el panteón de la
mitología mesopotámica es el 15.
 
 

Características

 

Como primer arquetipo psicológico de la dinámica femenina en la historia, y en contraposición a su hermana Ereshkigal o a Ki, la diosa de la tierra, Ishtar no se puede considerar dentro del grupo de las diosas madre puesto que su relación con los humanos es más como inspiración para la acción vital que como refugio.[1] Con este caracter, Isthar aparece dentro de la épica del Gilgamesh.

 
 
Se asocia al planeta
Venus, estrella de la mañana y del anochecer. Su símbolo es una estrella de ocho puntas. En su honor, los astrónomos han llamado Ishtar Terra a un continente de Venus. Su animal asociado es el león.
 
 

Historia

 

Ishtar era hija de Sin (dios lunar) o de Anu. En carácter de hija de aquél, era la dama bélica; como descendiente de éste, el exponente del amor, la licenciosidad y la intemperancia y la violencia caprichosa hasta el extremo.
Bajo el aspecto guerrero se le rendía culto en Agade y en
Sippar, con el nombre de Anunit. También tiene un carácter astral, ya que personifica a varios astros: a Venus, al Sol, la Luna, y a las estrellas reunidas en constelaciones. De ahí deriva la palabra estelar: todo el firmamento lleno de estrellas, proveniente de su nombre.
Ishtar estaba asociada al planeta Venus como estrella de la mañana, y en las fronteras de Babilonia se la representa mediante una estrella de ocho puntas. También se la representa de pie, completamente desnuda, con las manos encima del vientre, o sosteniéndose los senos, o blandiendo un arco sobre un carro tirado por siete leones.
En su aspecto de divinidad amorosa Isthar es la protectora de las prostitutas y de los amoríos extramaritales, que por cierto no tenían connotación especial en Babilonia, ya que el matrimonio era un contrato solemne que perpetuaba la familia como sostén del estado y como generadora de riquezas, pero en el que no se hablaba de amor o de fidelidad amorosa.
 
 
Ishtar no es una diosa del matrimonio, ni es una diosa madre. El matrimonio sagrado o la sacra hierogamia que se representaba todos los años en el templo babilónico no tiene un implicación moral ni es modelo de matrimonios terrestres, es un rito de fertilidad altamente estilizado con tonos litúrgicos.
 
 
En
Sumeria, Inanna es una diosa importante. Pero a partir del rey Sargon.
 
 

Leyenda

 

Ishtar, señora del firmamento, poderosa diosa del amor y de la guerra. Su primer esposo fue su hermano Tammuz. Al morir Tammuz, Ishtar descendió a los infiernos para arrancarle a su hermana, la terrible Ereshkigal, el poder sobre la vida y la muerte.

Después de darle instrucciones a su sirviente Papsukal, de ir a rescatarla si no regresaba, Ishtar descendió a la tierra, de las tinieblas Irkalla. Comenzó valiente y desafiante, gritando al portero que abriera la puerta antes de que la echase abajo. Pero cada una de las siete puertas se la iba despojando una de sus prendas, y con ellas se iba despojando de su poder, hasta que llegó desnuda e indefensa ante Ereshkigal, que la mató y colgó su cuerpo en un clavo.
 
 
Con su muerte, todo el mundo comenzó a languidecer. Pero el fiel Papsukal llegó hasta los dioses y les pidió que creasen un ser capaz de entrar en el mundo de los muertos y resucitase a Ishtar con la comida y el agua de la vida. Así es como Ishtar volvió a la vida, pero tenía que pagar el precio: durante seis meses al año, Tammuz debe vivir en el mundo de los muertos. Mientras está allí, Isthar ha de lamentar su pérdida; en primavera, vuelve a salir y todos se llenan de gozo.
 
 
Esta leyenda es también otra versión para el origen de la llamada “
Danza de los siete velos“, la cual cuenta que el amor de Ishtar por Tammuz era tan grande que decidió también ir al reino de Ereshkigal. Con pasión y determinación, cruzó los siete vestíbulos del submundo, y en cada uno de ellos era despojada de una de sus pertenencias: un velo o una joya. En esta historia el velo representa lo oculto, las cosas que nosotros ocultamos de los otros y de nosotros mismos. Al dejar el velo, Isthar revela sus verdades, y entonces consigue reunirse con su amor.
 
 

Astrología

 

Existe documentación muy importante referida a la descripción de la constelación de Virgo que tiene su origen en la antigua cultura asirio-babilónica.

 
 
Esta constelación siempre ha sido femenina, y ha estado especialmente asociada con la tensión existente entre fertilidad y pureza. Los babilonios asociaban esta constelación con la diosa Ishtar, también conocida bajo el nombre de
Ashtoreth o Astarté. La última es la precursora de Eostre, la diosa sajona de la fertilidad y de la primavera, cuya festividad, celebrada en el momento del año en que Virgo empieza a ser muy visible en el cielo, es el origen de la Pascua cristiana.
 
 

Etimologías y nombres relacionados

 

Existen otros nombres relacionados aparentemente ligados al término “estrella”. Así tenemos:

 
Astarté del fenicio, Ishtar del babilonio, Itziar del vascuence, Ester del hebreo, Stára del persa, Astaroth del hebreo, Astar del abinisio, Athar del árabe, e incluso Ashtar Sheran, especie de divinidad estelar de numerosas sectas New Age, encuadradas dentro de los modernos cultos OVNI.
 
 

De Wikipedia, la enciclopedia libre

Published in: on at 8:17 pm Leave a Comment

Dioniso :Deidad de la vida,muerte y resurreccion

Antigua estatua romana del tipo Madrid-Varese de Dioniso descansando sobre una herma (c. 150 d. C., Museo del Prado, Madrid).

 
 
En la
mitología clásica, Dioniso (en griego antiguo Διώνυσος Diônysos o Διόνυσος Dionysos) es el dios del vino, inspirador de la locura ritual y el éxtasis, y un personaje importante de la mitología griega. Aunque los orígenes geográficos de su culto son desconocidos, casi todos los mitos le presentan como «extranjero».
 
 
Fue también conocido como Baco (en griego antiguo Βακχος Bakkhos) y el frenesí que inducía, bakcheia. Es el dios patrón de la
agricultura y el teatro. También es conocido como el ‘Libertador’ (Eleuterio), liberando a uno de su ser normal, mediante la locura, el éxtasis o el vino.
 
 La misión divina de Dioniso era mezclar la música del
aulos y dar final al cuidado y la preocupación.
 
 Los investigadores han discutido la relación de Dioniso con el «culto de las almas» y su capacidad para presidir la comunicación entre los vivos y los muertos.
 
 
En el panteón griego Dioniso fue incorporado como un hijo de
Zeus y Sémele, si bien otras versiones afirmaban que era hijo de Zeus y Perséfone. Se le describe como femenino o «masculino-femenino»
 
 
El nombre Dionysos es de significado incierto. Su elemento -nysos bien puede ser de origen no griego, pero dio- ha sido relacionado desde antiguo con Zeus (
genitivo Dios). Para los autores griegos, Nisa era una ninfa que lo crió o la montaña donde era atendido por varias ninfas (las Nisíades), que le alimentaron y le hicieron inmortal por orden de Hermes
 
 
El
séquito de Dioniso era llamado el Tiaso y estaba formado principalmente por Ménades.
 
 180px-dionysos_panthc3a8re_satyre
Adoración
 

El Dioniso Ludovisi con una pantera, un sátiro y uvas sobre una viña (siglo II d. C., Palazzo Altemps, Roma).

 
 190px-silenus_braccio_nuovo_inv2292
 
Satiro tiene in braccio Dioniso bambino, marmo, copia Romana del II secolo a.C. da un originale greco di Lisippo (ca. 300 a.C.), Roma, Musei Vaticani.
 
230px-sebastiano_ricci_-_dionysus_28169529
 
Zeus e Semele, dipinto di Sebastiano Ricci, 1695 ca, Firenze, Uffizi.
 
 
260px-rc3b6mischer_meister_um_20_0011
 
Leucotea allatta il piccolo Dioniso, affresco, 20 d.C., Roma, Palazzo Massimo alle Terme.
 
 
Dioniso es un dios de ritos religiosos mistéricos, como los practicados en honor de Deméter y Perséfone en Eleusis, cerca de Atenas. En los misterios tracios, Dioniso lleva el bassaris o piel de zorro, simbolizando la nueva vida. Sus propios ritos, los misterios dionisíacos, eran los más secretos de todos. Muchos investigadores creen que Dioniso es un sincretismo de una deidad griega local de la naturaleza y un dios más poderoso de Tracia o Frigia, como Sabacio.
 
 
Heródoto sabía que el culto a Dioniso llegó más tarde a los griegos que el resto del panteón olímpico, pues comenta:
así es, la historia griega cuenta que tan pronto nació Dioniso Zeus lo cosió en su muslo y lo llevó a Nisa en Etiopía allende Egipto, y como con Pan, los griegos no saben qué fue de él tras su nacimiento. Resulta por tanto claro para mí que los griegos aprendieron los nombres de estos dos dioses más tarde que los nombres de todos los otros, y sitúan el nacimiento de ambos en el momento en que los conocieron.[8]
Muchos griegos estaban seguros de que el culto a Dioniso llegó a Grecia desde Anatolia, pero sus nociones sobre si Nisa estaba situada en Anatolia, en Libia («lejos al este junto al gran océano»), Etiopía (Heródoto) o Arabia (Diodoro Sículo) son lo suficientemente variables como para sugerir que se pretendía un lejano país mágico, quizás llamado Nysa, para explicar el ilegible nombre del dios: ‘dios de Nisa’. Apolodoro parece seguir a Ferécides, quien cuenta cómo el infante Dioniso, dios de la parra, fue criado por las ninfas de la lluvia, las Híades, en Nisa. Sin embargo, el nombre que los hititas anatolios se daban a sí mismos en su propia lengua (nesili) era Nesi. La influencia hitita en la cultura griega antigua casi nunca es apreciada.
 
 
Las anteriores contradicciones sugieren a algunos que no se está tratando con la memoria histórica de un culto extranjero sino con un dios inherentemente extranjero. Y de hecho, el nombre de Dioniso aparece en las tablillas en
lineal B micénico como DI-WO-NI-SO-JO y Károly Kerényi[10] lo localiza en la Creta minoica, donde su nombre
 
minoico es desconocido pero su característica presencia resulta reconocible. Claramente, Dioniso había estado con los griegos y sus predecesores mucho tiempo, y aún así retuvo siempre cierto carácter de extranjero.
 
 
El
toro, la serpiente, la hiedra y el vino son los signos de la característica atmósfera dionisíaca, y Dioniso está estrechamente asociado con los sátiros, centauros y silenos. A menudo aparece montando un leopardo, llevando una piel de leopardo o en un carro tirado por panteras, y también puede ser reconocido por el tirso que lleva. Además de la parra y su alter ego salvaje estéril, la hiedra venenosa, ambas a él consagradas, la higuera también era un símbolo suyo. La piña que coronaba su tirso le relacionaba con Cibeles, y la granada con Deméter. En Atenas se celebraban en su honor las Dionisias y las Leneas. Los iniciados le adoraban en los misterios dionisíacos, que eran parecidos y estaban relacionados con los misterios órficos, y pueden haber influido sobre el gnosticismo. Se decía que Orfeo había inventado los misterios de Dioniso.

 

90px-giorcesbardo27

Dioniso bambino.

 

120px-dionysos_pediment_parthenon_bm

Scultura di Dioniso dell’ateniese Fidia, dal frontone orientale del Partenone, ca 447–433 a.C., Londra, British Museum.

102px-dionysos_kantharos_bm_b589

 

Dioniso raffigurato su un vaso greco, da notare in particolare l’edera che porta intorno al capo (uno dei simboli del dio, la brocca (kantharos) colma di vino e simbolo dell’ebbrezza, la lunga barba spesso prerogativa del dio.

 

Bacanales

 

Estatua de Dioniso en Delos.

 
 
Artículo principal: Bacanal
 
 
Introducidas en Roma (c. 200 a. C.) desde la cultura griega del sur de Italia o a través de la Etruria influida por Grecia, las bacanales se celebraban en secreto y con la sola participación de mujeres en la arboleda de Simila, cerca del monte Aventino el 16 y 17 de marzo. Posteriormente, se extendió la participación en los ritos a los hombres y las celebraciones tenían lugar cinco veces al mes. La notoriedad de estas fiestas, donde se suponía que se planeaban muchas clases de crímenes y conspiraciones políticas, provocó en 186 a. C. un decreto del Senado —el llamado Senatus consultum de Bacchanalibus, inscrito en una tablilla de bronce descubierta en Calabria (1640) y actualmente en Viena— por el que las bacanales fueron prohibidas en toda Italia, excepto en ciertas ocasiones especiales que debían ser aprobadas específicamente por el Senado. Pese al severo castigo infligido a quienes se sorprendía violando este decreto, las bacanales no fueron sofocadas, especialmente en el sur de Italia, durante mucho tiempo.
Dioniso se equipara con Baco y con Liber (también Liber Pater). Liber (‘el libre’) era un dios de la fertilidad y el crecimiento, casado con
Libera. Su fiesta era la Liberalia, celebrada el 17 de marzo, pero en algunos mitos también se celebraba el 5 de marzo.
 
 

Epítetos

 180px-los_borrachos_o_el_triunfo_de_baco_1629_velc3a1zquez

Los borrachos o el triunfo de Baco de Velázquez.

 
 
Acratoforo, epíteto con el que era designado como dador del vino sin mezclar, y bajo el que se le adoraba en
Figaleya (Arcadia).[12] [13]
  • Acroreites, bajo el que era adorado en Sición.[14]
  • Adoneo (Adoneus, ‘gobernante’), epíteto latino que recibía como Baco.[15]
  • Bromio (‘atronador’ o ‘el que brama’).
  • Dendrites (Δενδρίτης Dendrítês, ‘el de los árboles’), como poderoso dios de la fertilidad.
  • Dimorfo (Δίmορfoς), por el hecho que se podía mostrarse como bello o como terrible de acuerdo a las circunstancias.
  • Ditirambo (‘el de la doble puerta’) se usa a veces para referirse a él en las solemnes canciones cantadas en los festivales, y hace referencia a su prematuro nacimiento.
  • Egóbolo (‘matador de cabras’), nombre bajo el que fue adorado en Potnias (Beocia).[16]
  • Eleuterio (Ελευθερευς, ‘el libertador’), también aplicado a Eros.
  • Eneo, como dios de la prensa de vino.
  • Enorches (‘con bolas’[17] o quizá ‘en los testículos’, en alusión a Zeus cosiendo al infante Dioniso en su muslo),[18] otra forma relacionada con la fertilidad en Samos
  • y Lesbos.
  • Esimnetes (‘gobernante’ o ‘señor’), nombre bajo el que fue adorado en Aroe y Patras (Acaya).
  • Evio, un epíteto que se usa prominentemente en la obra de Eurípides, Las bacantes.
  • Faleno (Φαλλην, ‘del falo’), garante de la fecundidad.
  • Floios (Φλοῖος, ‘corteza’), como espíritu de ésta.
  • Licnite (‘el del bieldo’) le hacía un dios de la fertilidad relacionado con las religiones mistéricas. El bieldo era un instrumento similar a una pala que se usaba para aventar, es decir separar la paja del grano.
  • Lieo (‘el que desata’), como un dios de la relajación y la liberación de las preocupaciones.
  • Omadio (Ὠμάδιος, ‘que come la carne cruda’), sobrenombre de Baco en Quíos.
  • Sukites (Συκίτης), protector de las higueras.
  • Yaco (Ιακχος) le relaciona con los misterios eleusinos, donde era conocido como hijo de Zeus y Deméter. El nombre puede proceder de ιακχος (iakchos), un himno cantado en honor de Dioniso.
 
En el
panteón griego, Dioniso absorbe junto con Zeus el papel de Sabacio, una deidad tracia/frigia a la que se sacrificaba cerámica rota (probablemente para evitar que otra se rompiese en el fuego). En el panteón romano, Sabacio pasó a ser un nombre alternativo de Baco.
 

Mitología

 

 

Nacimiento