Cuando morimos, ¿morimos?

Esta pregunta pertenece a nuestra época, ya que en la antigüedad se daba por sentado que ésta vida es un nivel o plano de existencia que  nos prepara para el siguiente, por ello tal vez este tiempo que vivimos haciendo caso al conocimiento antiguo, solo sea una transición de aprendizaje y por supuesto evolución.

  

 

 

Podríamos decir que la palabra “morir” implica dejar de existir, lo cual según la física no puede suceder, ¿Por qué?, por que somos energía y por el “1º principio Fundamental de la Energía”, que dice:  “La energía  ni se crea ni se destruye. Simplemente se transforma”, estaríamos en condiciones casi de asegurar, que somos inmortales.

 

 

La muerte puede considerarse un fenómeno irreversible que afecta obviamente a todo ser vivo, para definir si una persona dejo de existir, la fisiología lo define a través del cese de la actividad cerebral y cardiaca, aunque en ocasiones una no acompaña a la otra, por ello existe un debate.

 

 

Todas nuestras funciones orgánicas se basan en la energía, teniendo centrales individuales en cada célula, llamadas mitocondrias, las cuales se encargan de producirla, en realidad somos un sistema bioeléctrico perfecto, la pregunta es a donde va esta energía cuando las funciones físicas cesan, en este tema se basó la famosa película “21 gramos”.

 

 

En la cual se considera al concepto cristiano del alma, como la energía que nos mantiene vivos y cuyo peso sería 21 gramos, que es el peso perdido cuando una persona muere, según el trabajo realizado por el Dr. Duncan MacDougall, que dio origen a ésta teoría.

Published in:  on July 23, 2009 at 2:20 am Leave a Comment

Experiencia cercana a la muerte

Subida al Empíreo de El Bosco.

Las experiencias cercanas a la muerte o ECM (en inglés, near-death experiences, NDEs) son supuestas percepciones del entorno narradas por personas que han estado a punto de morir o que han pasado por una muerte clínica y han sobrevivido. Hay numerosos testimonios, sobre todo desde el desarrollo de las técnicas de resucitación cardiaca, y según algunas estadísticas, podrían suceder aproximadamente a una de cada cinco personas que superan una muerte clínica.[cita requerida]

Dos grupos de interpretaciones

Para algunas personas, la existencia de las ECM implicaría que cada ser humano está formado por un cuerpo físico y un ente inmaterial, y una conciencia o “alma” (tal y como afirman muchas religiones). En cambio, algunos científicos opinan que estos fenómenos pueden explicarse como meras alucinaciones del propio cerebro.

Por otra parte, y en contraposición a lo que la ciencia creía hasta ahora, recientes investigaciones en el campo médico indican que las ECM no pueden explicarse como alucinaciones. Estos estudios sugieren que, de alguna forma distinta, la mente y conciencia pueden seguir activas después de que el cerebro haya dejado de funcionar.[cita requerida]

Fases

Los pacientes que han asegurado vivir este tipo de fenómenos coinciden en un patrón general, aunque no todos atraviesan todas estas fases:[1]

  1. El paciente se siente flotar sobre su cuerpo, y ve el dormitorio, el quirófano o el lugar en el que se encontraba (out-of body experiences, OBEs, experiencia extracorporal), e incluso oye la declaración de su propio fallecimiento.
  2. Después, siente que se eleva y que atraviesa un oscuro túnel mediante una escalera o flotando en el vacío, y con una relativa rapidez.
  3. Ve aparecer una figura al final del túnel (que suele describirse como hermosa, blanca o transparente; a veces hay paisajes, voces o música).
  4. El paciente pasa a ser espectador, no siente dolor ni molestias: sólo percibe una paz interior.
  5. Algunas personas, sin embargo, aseguran haber tenido experiencias terroríficas en el más allá.
  6. Familiares o amigos difuntos van a su encuentro.
  7. Aparece una presencia o voz que se define en función de las creencias religiosas del paciente (puede tratarse de Jesucristo, de un ángel, etc.), y se establece un diálogo sin palabras con ese ser que parece conocer todo sobre el moribundo.
  8. Se presenta una visión global pero íntegra de lo vivido, como si viese “su película”.
  9. El sujeto se ve delante de un obstáculo: una puerta o un muro y toma conciencia de que aún no ha muerto, y aunque sigue sintiendo una paz y tranquilidad indescriptibles y acogedoras, se da cuenta, y también eso le indican sus acompañantes, de que debe volver.

Referencias

  1. Dr. Raymond A. Moody, Jr. (1975). Vida después de la vida.

or visions of a new science of consciousness»]. Resuscitation (52). p. 5.


  • Greyson, Bruce (2003). «Near-Death Experiences in a Psychiatric Outpatient Clinic Population». The American Psychiatric Association 54 (12).
  • Van Lommel, Pim (2001). «Near-death experience in survivors of cardiac arrest: a prospective study in the Netherlands». The Lancet.

De Wikipedia, la enciclopedia libre

Published in:  on March 27, 2009 at 1:39 am Leave a Comment

Más allá

El más allá (también llamado ultratumba, la otra vida o la vida tras la muerte o lo contrario al más aca) es un término genérico que hace referencia a la continuación de la existencia, típicamente experimental y espiritualmente, más allá de este mundo, o tras la muerte.
 
Este artículo trata de los actuales conceptos generales y ampliamente consensuados. Véase el artículo Inframundo para un catálogo exhaustivo de tradiciones específicas sobre el más allá.
 
El más allá como creenciaEn la cultura popular, el más allá es una creencia. Generalmente se piensa que es una creencia no verificable (e infalsificable) porque se suele aceptar que queda fuera del conocimiento experimental y el acceso fortuito de la mayoría de la gente (véase conocimiento esotérico).
 
Como resultado de esto, la creencia popular confía en varias fuentes para los conceptos asociados al más allá, enumerados a continuación por su presunto grado de fiabilidad:
 
*Testimonio de individuos que dicen tener conocimiento experimental de facetas del más allá
*Por haber muerto y haber sido enviados de vuelta a esta vida
*Por haber visitado el más allá durante un periodo de inconsciencia (experiencia cercana a la muerte)
*Por haber visto el más allá durante una visión reveladora
*Por tener el raro don personal de recordar una existencia de ultratumba (antes de la vida)
Testimonio de individuos que supuestamente tienen entendimiento especial del más allá:
-Santos
-Obradores de milagros
-Conversos espectaculares
-Testimonio atribuido a visitantes del más allá:
Dios
Ángeles
Espíritus
-Intuiciones humanas de la bondad que presumiblemente emana del más allá:
Especulación y extrapolación
Mezcolanza
 
Aunque hay información disponible de todas las fuentes anteriores, podría decirse que tradicionalmente la preponderancia de mezcolanzas, especulaciones y extrapolaciones es lo que ha caracterizado a las descripciones formales del más allá.
 
Históricamente las tradiciones religiosas han formalizado y sistematizado las ideas sobre el más allá en formas ampliamente divergentes. Aunque el comienzo de la era de la información está trayendo a la luz cada vez más credibilidad y uniformidad a la evidencia de vida tras la muerte a través de los límites religiosos y fuera de éstos, la mayoría de las concepciones sobre el más allá continúan siguiendo descripciones tradicionales, vistas con frecuencia como racionalmente débiles por los escépticos (particularmente ateos y agnósticos de mentalidad laica y humanista) que mantienen que al morir dejamos de existir completamente.
 
Para aquellos que creen en la otra vida, las diferentes concepciones sobre éste difieren en su respuesta a las siguientes cuestiones sobre ella:
 
¿Es una vida normal, o un tipo diferente de existencia?
¿Son las circunstancias allí una consecuencia de las acciones buenas y malas hechas en vida?
¿Es eterna?
¿Es posible reencarnarse como un humano, o como un animal/planta/mineral?
¿Qué sucede en el momento de la muerte?
¿Son los fantasmas y otros no-muertos una prueba de su existencia?
 
La otra vida como una existencia individual
Para que exista el más allá, debe haber algo que sobrevive al cuerpo cuando llega la muerte. Esta cosa inmaterial suele ser llamada alma o espíritu.
 
El más allá como recompensa o castigo
Una noción del más allá que es común al Judaísmo, a casi todo el Cristianismo y el Islam es que las almas humanas van por toda la eternidad a un lugar de felicidad o tormento, como el paraíso, el infierno, el purgatorio o el limbo.
 
Muchas religiones afirman que tras la muerte la gente es recompensada o castigada en función de sus actos o su fe.
 
La Biblia cristiana, por ejemplo, contiene las siguientes palabras de Jesús: “Con la medida que uses serás medido.” Para muchos, la creencia en la otra vida es un consuelo en relación a la muerte de un ser querido o la perspectiva de la propia muerte. Por otra parte, el miedo al infierno y similares puede hacer parecer la muerte aún peor.
 
En las informales creencias populares de muchos cristianos, las almas de la gente virtuosa suben al Cielo y son convertidas en ángeles tras su muerte. Sin embargo, una lectura más ortodoxa de las escrituras sugiere que los muertos esperan hasta el Juicio Final, que irá seguido de la resurrección de los fieles.
 
Respecto a la eternidad de la otra vida, algunos consideran la vida normal como relativamente insignificante, excepto para determinar si se irá o no a la otra vida, y cómo. La vida normal es sólo una situación provisional, y la metáfora de una tienda de campaña como alojamiento provisional es usada en la siguiente cita:
 
Porque sabemos que si nuestra morada terrestre, este tabernáculo, se deshiciere, tenemos de Dios un edificio, una casa no hecha de manos, eterna, en los cielos. (2 Corintios 5:1)
Según la antigua religión egipcia, el más allá era muy importante para ellos. El creyente tenía que actuar con bondad y conocer las fórmulas descritas en el Libro egipcio de los muertos. Si el cadáver era embalsamado y enterrado adecuadamente, generalmente en una mastaba, el difunto podría continuar su vida en los Campos de Aaru.
 
 Si, durante el Juicio de Osiris, las obras pasadas del difunto habían sido inadecuadas, el monstruo Ammit devoraba su corazón (símbolo de sus actos pasados), perdiendo el derecho a la vida eterna.
 
Finalmente, existen personas que creen en el universalismo, que afirma que finalmente todos serán premiados independientemente de los que hayan hecho o en qué hayan creído.
 
El más allá como reencarnación
Otro concepto relacionado con la otra vida que aparece entre hinduistas y budistas es la reencarnación, ya sea como personas o como animales. Una consecuencia de las creencias hindúes y budistas es que nuestras vidas actuales son también la otra vida, y tanto unos como otros interpretan los sucesos de éstas como consecuencias de las acciones hechas en vidas anteriores (karma).
 
Aunque hay algunas investigaciones científicas que parecen sugerir que los humanos podrían reencarnarse como humanos (véanse, por ejemplo, los escritos del Dr. Ian Stevenson y de Carol Bowman), hay muy poca o ninguna evidencia que sugiera que los humanos se reencarnan como animales, o viceversa.
 
Algunos neopaganos creen en la reencarnación personal, mientras que otros creen que la energía del alma se reintegra con un continuum de energía tal que es reciclada en otros seres vivientes a medida que nacen.
 
Muchos cristianos creen en la reencarnación [1], aunque vaya contra la doctrina moderna de la Iglesia, que establece que hay una sola vida por la que se merecerá recompensa o castigo. Sin embargo, algunos consideran la reencarnación como una doctrina olvidada del cristianismo.
 
Estudios relacionados
El estudio de las opiniones sobre el más allá es ámbito de la Escatología, que trata de los asuntos relacionados con el alma, la resurrección de los muertos, la era mesiánica y el fin del mundo.
 
La cuestión de si hay o no vida tras la muerte está estrechamente relacionada con el problema mente-cuerpo, y éste es uno de los problemas clásicos de la llamada psicología racional, y por tanto una noción (actualmente muy desfasada) del ámbito de la metafísica.
 
Citas
“Para el Hombre, intentar comprender la otra vida es como para el renacuajo intentar entender la rana.”
(Texto jesuita)

Segunda Venida

Las profecías de una Segunda Venida son varias y están presentes en muchas religiones y culturas. La más destacada es la creencia del cristianismo sobre el regreso de Jesús.
 
 
Esta creencia está fuertemente ligada a la creencia en Dios, de un mundo determinista (ya todo esta preestablecido) y la creencia de los profetas a veces llamados mensajeros o Manifestaciones, quienes tienen un nivel de divinidad o santidad o cercanía a Dios que les permite acceder a lo que sucederá en el futuro (como toda la existencia es determinista pueden acceder a ver los efectos futuros). Casi todas las tradiciones religiosas tienen una forma de profecía del regreso de una de estas figuras, o la venida de una nueva figura.
 
 
De Wikipedia, la enciclopedia libre

Published in:  on February 22, 2009 at 6:57 pm Leave a Comment

Sabacio

Mano Sabazia de bronce de época romana (siglo I d.C) encontrada en la Isla de Escombreras y conservada en el Museo Nacional de Arqueología Subacuática.

 
Sabazius (en griego antiguo Σαβάζιος, -ου, en latín Sabazĭus, -i, término aceptado del griego por transliteración), de donde Sabazio o, más correcto ya castellanizado, Sabacio; es el nombre de un dios de carácter telúricomistérico, llamado también Sábos en sus actos cúlticos.
 
 
En las inscripciones griegas y latinas suele aparecer realzado por los adjetivos «santo, invencible, grande» y la designación de su divinidad; por ejemplo, Sancto deo Sabazio (CIL: Corpus Inscriptionum Latinarum, 6,4,2; 14,2894; etcétera).
 

Origen y difusión

 

En su origen geográfico, Tracia merece el título de cuna de este misterio. Desde Tracia, en el siglo V a. C., pasa a Grecia a través de Frigia, siguiendo las rutas ordinariamente recorridas por las caravanas tracofrigias. En el siglo IV a. C., época de esplendor de las aspiraciones individualistas de la piedad, se afianza, y durante el helenismo alcanza su máxima expansión, llegando hasta Roma a través de las colonias griegas de la Magna Grecia (Italia).

 
 

Descripción

 

El mito y el culto mistérico de Sabacio hunden sus raíces en el subsuelo telúrico. Lo comprueban su condición de dios de la vegetación así como el empleo de tierra, salvado, serpiente en el rito iniciático, residuos y síntomas de una prehistoria religiosa de tipo agrario numinoso.

 
 

Desarrollo sincretístico

 

Los rasgos definidores de este dios junto con su origen y la trayectoria de la difusión de su culto explican las diversas implicaciones de tipo sincretístico de que fue objeto:

  • a) Dioniso: No son raros los testimonios antiguos que afirman su identidad (Aristófanes, Las avispas, 5,9 -escolios-; Cicerón, Natura deorum, 3,58; etc.); los numerosos rasgos afines entre S. y Dioniso emanan de su naturaleza de jóvenes dioses de la vegetación.
  • b) Zeus: A pesar de su parecido con Dioniso tiene ciertos elementos, p. ej., su condición uránica, hasta cierto punto reflejo del dios tracio del cielo, que resultan incompaginables con Dioniso y, en cambio, explican su asimilación a Zeus y Júpiter (CIL, 14,2894, etc.); se trata de un caso más de intento de absorción de cultos y divinidades inferiores por parte de un dios cúlticamente más poderoso.
  • c) Orfismo: Debido a la comunidad de origen y a la semejanza de ambos cultos así como a la hegemonía órfito-dionisiaca, los misterios de Sabacio. recibieron profundas influencias del orfismo, por ejemplo, su nota intelectual (libros sagrados escritos en griego), ciertos símbolos, etc.;
  • d) Yahwéh: Varias son las razones que justifican esta extraña asimilación: difusión del culto de Sabacio por Asia Menor en los últimos siglos antes de Cristo, cuando muchos judíos se hallaban allí deportados por Antioco el Grande desde el 200 a. C. (Flavio Josefo, Antiquitates, 12,3); similitud fonética, en griego, entre el término tracio Sabacio y el hebreo Sebaoth, designación judía de Yahwéh, así como con la del día de la semana Shabat, sagrado para los judíos. Además la excelsitud del monoteísmo yahweísta sedujo a los adoradores de Sabacio y las esperanzas escatológicas, inoperantes en el yahweísmo pero acusadas en el misterio de Sabacio debieron de atraer a los judíos desterrados. De hecho las comunidades de Crimea, nombradas en las inscripciones:
  • «Asociación en torno al Dios Altísimo, al sacerdote…, a los presbíteros…» viven esta teocracia; y llegó a tal extremo que el pretor Hispalus acusa a «los judíos de haber intentado corromper las costumbres romanas con el culto de Sabazi louis» (Valerio Máximo, 1,3,2).

 

Ritos de iniciación

 

 

Las ceremonias iniciáticas constaban de diversos ritos:

  • a) Rociar al iniciando con tierra y salvado cernido sobre él con una criba. A continuación se levantaba, después que el oficiante había pronunciado la fórmula: «Huí del mal, hallé lo mejor» (Demóstenes, Sobre la corona, 259). Tanto las acciones como las palabras aluden a la resurrección tras la muerte;
  • b) Introducción de la serpiente en el seno del iniciado (Fírmico Materno, De errore profanarum religionum, 10; etcétera). El objeto del rito iniciático parece ser era adquirir cierta comunidad o identidad del iniciando con Sabacio, que se creía empezaba en esta vida y se consumaba tras la muerte. Así lo sugieren la identidad de nombres (los iniciados se llamaban sáboi, sábai, sabaziastiai: CIG, 4,2,626; 2,1326), el significado de la introducción de la serpiente.
  •  

Escatología

 

Las aspiraciones escatológicas eran muy profundas. Lo testimonian el rito iniciático y las sepulturas de los iniciados. Sus pinturas e inscripciones contienen los siguientes elementos: alma llevada al otro mundo, juicio divino, introducción entre los elegidos por el «ángel bueno», convite de los bienaventurados, cte.; temas de influjo judío-cristiano en varios puntos.

 
 

 

Psicopompo

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Representación de Psicopompo.

 
 
Psicopompo es un ser que en las mitologías o religiones tiene el papel de conducir las almas de los difuntos hacia la ultratumba, cielo o infierno. La voz proviene del griego ψυχοπομπóς (psychopompós) que se compone de psyche, “alma”, y pompós, “el que guía o conduce”.

 
 

Descripción

 

Estas criaturas están asociadas principalmente con determinados animales, espíritus, deidades, ángeles o demonios que están representadas a través de los siglos.

 
 
En algunas culturas igualmente se considera que una de las funciones del chamán es actuar también como psicopompo. En este caso, no sólo acompañaría al alma al más allá, sino que también ayudaría al renacimiento; introduciendo en el mundo al alma recién nacida.
El chamán “viaja” en estado alterado de conciencia al otro(s) mundo(s) con sus ayudantes de la otra realidad – animales de poder – y apoyado por sus maestros, también de la otra realidad ayuda a conducir al alma a un sitio seguro. Frecuentemente ayuda a salir al alma del “muerto” de espacios – limbo en la terminología cristiana – donde se encuentra atrapada en sus ensueños y donde no reconoce que ha “desencarnado”.
 
 
Los maestros de la otra realidad provienen a menudo del marco de creencias signadas por la cultura del individuo, por ejemplo, Jesús, la Virgen María, Mahoma (Muhamad), etc.
 
 
Es común que el chamán pida honorarios elevados por este trabajo. Pero a menudo también realizan esta tarea sin solicitar ningún obolo.
 
 

Criaturas caracterizadas como psicopompo
Animales

 

Perros, chacales, lobos, leones, caballos, ciervos, gorriones, cuervos, búhos o delfines han sido considerados en alguna ocasión como psicopompos. También las mariposas.

  • El Perro, (especialmente negro) es una de las figuras más representativas de un psicopompo: ejemplo de ello son:
    • En el Egipto antiguo (Anubis).
    • En la cultura clásica griega. (Cerbero)
    • En la cultura Maya.

Cualquier animal puede ayudar al psicopompo pero en general el chaman elige o se ayuda por animales no domésticos, en lo posible salvajes ya que la domesticación introduce “pérdida de poder” en los mismos.

Published in:  on February 17, 2009 at 12:09 am Leave a Comment

Nueva Jerusalén

En la Biblia, la Nueva Jerusalén (también llamada el tabernáculo de Dios, ciudad sagrada, ciudad de Dios, y Jerusalén celestial, así como Jerusalén de arriba y Zión), es una ciudad literal o figurada que es una reconstrucción física, restauración espiritual, o recreación divina de la ciudad de Jerusalén. Tal renovación de Jerusalén es un tema importante en el Judaísmo, la Cristiandad, y la Fé Baha’i. Como rasgo prominente del libro del Apocalipsis, la Nueva Jerusalén mantiene un lugar importante en la escatología cristiana y la teología cristiana. La Nueva Jerusalén también ha influenciado la filosofía cristiana y el misticismo cristiano.
Muchas tradiciones en las religiones judía y cristiana, tales como el protestantismo fundamentalista, la cristiandad ortodoxa y el judaísmo ortodoxo, esperan que la renovación literal de Jerusalén tenga lugar en la explanada de las Mezquitas de acuerdo con varias profecías bíblicas. Otras, tales como, varias denominaciones protestantes, el mormonismo, y las ramas modernistas de la cristiandad y del judaísmo reformado, ven la Nueva Jerusalén como figurativa, o creen que tal renovación puede haber tenido lugar ya, o que tendrán lugar en un sitio distinto de la explanada de las mezquitas.
 
 
El término Nueva Jerusalén ocurre dos veces en el Nuevo Testamento, en los versos 3:12 y 21:2 del libro del Apocalipsis. La palabra nueva en Nueva Jerusalén viene de la palabra griega kainos, que tiene un significado distinto de neos, la otra palabra griega usualmente tradicionada como nuevo. Neos se refiere a algo nuevamente creado, mientras kainos significa algo renovado o refrescado.
 
 
 
 
 
 
 
 

Más allá

El más allá (también llamado ultratumba, la otra vida o la vida tras la muerte o lo contrario al más aca) es un término genérico que hace referencia a la continuación de la existencia, típicamente experimental y espiritualmente, más allá de este mundo, o tras la muerte. Este artículo trata de los actuales conceptos generales y ampliamente consensuados. Véase el artículo Inframundo para un catálogo exhaustivo de tradiciones específicas sobre el más allá.
 
 

El más allá como creencia

 

En la cultura popular, el más allá es una creencia. Generalmente se piensa que es una creencia no verificable (e infalsificable) porque se suele aceptar que queda fuera del conocimiento experimental y el acceso fortuito de la mayoría de la gente (véase conocimiento esotérico). Como resultado de esto, la creencia popular confía en varias fuentes para los conceptos asociados al más allá, enumerados a continuación por su presunto grado de fiabilidad:

 
 

  • Testimonio de individuos que dicen tener conocimiento experimental de facetas del más allá
    • Por haber muerto y haber sido enviados de vuelta a esta vida
    • Por haber visitado el más allá durante un periodo de inconsciencia (experiencia cercana a la muerte)
    • Por haber visto el más allá durante una visión reveladora
    • Por tener el raro don personal de recordar una existencia de ultratumba (antes de la vida)
  • Testimonio de individuos que supuestamente tienen entendimiento especial del más allá:
    • Santos
    • Obradores de milagros
    • Conversos espectaculares
  • Testimonio atribuido a visitantes del más allá:
    • Dios
    • Ángeles
    • Espíritus
  • Intuiciones humanas de la bondad que presumiblemente emana del más allá:
    • Especulación y extrapolación
    • Mezcolanza

Aunque hay información disponible de todas las fuentes anteriores, podría decirse que tradicionalmente la preponderancia de mezcolanzas, especulaciones y extrapolaciones es lo que ha caracterizado a las descripciones formales del más allá. Históricamente las tradiciones religiosas han formalizado y sistematizado las ideas sobre el más allá en formas ampliamente divergentes. Aunque el comienzo de la era de la información está trayendo a la luz cada vez más credibilidad y uniformidad a la evidencia de vida tras la muerte a través de los límites religiosos y fuera de éstos, la mayoría de las concepciones sobre el más allá continúan siguiendo descripciones tradicionales, vistas con frecuencia como racionalmente débiles por los escépticos (particularmente ateos y agnósticos de mentalidad laica y humanista) que mantienen que al morir dejamos de existir completamente.
Para aquellos que creen en la otra vida, las diferentes concepciones sobre éste difieren en su respuesta a las siguientes cuestiones sobre ella:
 
 

  • ¿Es una vida normal, o un tipo diferente de existencia?
  • ¿Son las circunstancias allí una consecuencia de las acciones buenas y malas hechas en vida?
  • ¿Es eterna?
  • ¿Es posible reencarnarse como un humano, o como un animal/planta/mineral?
  • ¿Qué sucede en el momento de la muerte?
  • ¿Son los fantasmas y otros no-muertos una prueba de su existencia?

 

La otra vida como una existencia individual

 

Para que exista el más allá, debe haber algo que sobrevive al cuerpo cuando llega la muerte. Esta cosa inmaterial suele ser llamada alma o espíritu.

 
 

El más allá como recompensa o castigo

 

Una noción del más allá que es común a casi todo el Cristianismo y el Islam es que las almas humanas van por toda la eternidad a un lugar de felicidad o tormento, como el paraíso, el infierno, el purgatorio o el limbo.

 
 
Muchas religiones afirman que tras la muerte la gente es recompensada o castigada en función de sus actos o su fe.
 
 
La Biblia cristiana, por ejemplo, contiene las siguientes palabras de Jesús: “Con la medida que uses serás medido.” Para muchos, la creencia en la otra vida es un consuelo en relación a la muerte de un ser querido o la perspectiva de la propia muerte. Por otra parte, el miedo al infierno y similares puede hacer parecer la muerte aún peor.
 
 
En las informales creencias populares de muchos cristianos, las almas de la gente virtuosa suben al Cielo y son convertidas en ángeles tras su muerte. Sin embargo, una lectura más ortodoxa de las escrituras sugiere que los muertos esperan hasta el Juicio Final, que irá seguido de la resurrección de los fieles.
Respecto a la eternidad de la otra vida, algunos consideran la vida normal como relativamente insignificante, excepto para determinar si se irá o no a la otra vida, y cómo. La vida normal es sólo una situación provisional, y la metáfora de una tienda de campaña como alojamiento provisional es usada en la siguiente cita:

Porque sabemos que si nuestra morada terrestre, este tabernáculo, se deshiciere, tenemos de Dios un edificio, una casa no hecha de manos, eterna, en los cielos. (2 Corintios 5:1)

Según la antigua religión egipcia, el más allá era muy importante para ellos. El creyente tenía que actuar con bondad y conocer las fórmulas descritas en el Libro egipcio de los muertos. Si el cadáver era embalsamado y enterrado adecuadamente, generalmente en una mastaba, el difunto podría continuar su vida en los Campos de Aaru. Si, durante el Juicio de Osiris, las obras pasadas del difunto habían sido inadecuadas, el monstruo Ammit devoraba su corazón (símbolo de sus actos pasados), perdiendo el derecho a la vida eterna.
 
 
Finalmente, existen personas que creen en el universalismo, que afirma que finalmente todos serán premiados independientemente de los que hayan hecho o en qué hayan creído.
 
 

El más allá como reencarnación

 

Otro concepto relacionado con la otra vida que aparece entre hinduistas y budistas es la reencarnación, ya sea como personas o como animales. Una consecuencia de las creencias hindúes y budistas es que nuestras vidas actuales son también la otra vida, y tanto unos como otros interpretan los sucesos de éstas como consecuencias de las acciones hechas en vidas anteriores (karma). Aunque hay algunas investigaciones científicas que parecen sugerir que los humanos podrían reencarnarse como humanos (véanse, por ejemplo, los escritos del Dr. Ian Stevenson y de Carol Bowman), hay muy poca o ninguna evidencia que sugiera que los humanos se reencarnan como animales, o viceversa.

Algunos neopaganos creen en la reencarnación personal, mientras que otros creen que la energía del alma se reintegra con un continuum de energía tal que es reciclada en otros seres vivientes a medida que nacen.
 
 
Muchos cristianos creen en la reencarnación , aunque vaya contra la doctrina moderna de la Iglesia, que establece que hay una sola vida por la que se merecerá recompensa o castigo. Sin embargo, algunos consideran la reencarnación como una doctrina olvidada del cristianismo.
 
 

Estudios relacionados

 

 

El estudio de las opiniones sobre el más allá es ámbito de la Escatología, que trata de los asuntos relacionados con el alma, la resurrección de los muertos, la era mesiánica y el fin del mundo.
La cuestión de si hay o no vida tras la muerte está estrechamente relacionada con el problema mente-cuerpo, y éste es uno de los problemas clásicos de la llamada psicología racional, y por tanto una noción (actualmente muy desfasada) del ámbito de la metafísica.
 
 

Citas

“Para el Hombre, intentar comprender la otra vida es como para el renacuajo intentar entender la rana.” (Texto jesuita)
 
 

Published in:  on February 16, 2009 at 11:57 pm Leave a Comment

Metempsicosis

Metempsicosis o metempsícosis es un término filosófico griego referido a la creencia en la transmigración del alma de un cuerpo a otro, especialmente su reencarnación posterior a la muerte. Esta creencia fue difundida por las sectas de los órficos y de los pitagóricos, fue aceptada por Empédocles, Platón, Plotino y los neoplatónicos.
 

Descripción

 
Es una doctrina popular entre las religiones referentes al Dharma del Este como el Hinduismo y el Budismo en donde un individuo encarna de un cuerpo a otro, pudiendo ser el nuevo cuerpo el de un humano, un animal o una planta.
Generalmente el término sólo se usa en el contexto de la filosofía griega, ya que en otros casos la palabra transmigración es más apropiada, y la más usada.
 
 

Referencias literaria

 

El término se utiliza como leitmotiv en la novela Ulises, del escritor irlándes James Joyce. También aparece en la novela Ana Karenina de León Tolstói, como la religión de Dolly Oblonski. Edgar Allan Poe hace referencia a ella en algunas de sus obras, incluso uno de sus cuentos se titula “Metzengerstein

 

 

Libro de los Muertos

El Libro de los Muertos, o Peri Em Heru “Libro para salir al día”, es un texto funerario compuesto por un conjunto de fórmulas mágicas o sortilegios, rau, que ayudaban al difunto, en su estancia en la Duat (inframundo en la mitología egipcia), a superar el juicio de Osiris, y viajar al Aaru, según la Mitología egipcia.
 
 
-

Libro de los Muertos, de Nany: versión tebana.

 
 
 
-Origen y formación
 
 
La redacción del Libro de los Muertos se data durante el Imperio Nuevo, aunque para encontrar sus orígenes hay que remontarse a los Textos de las Pirámides del Imperio Antiguo que evolucionó posteriormente en los Textos de los Sarcófagos del Imperio Medio. Estas sucesivas transformaciones conllevan que esta colección heterogénea de fórmulas contenga textos funerarios de todas las épocas de la historia de Egipto. Destacan tres versiones diferentes del Libro de los Muertos, que se fueron sucediendo a través de la historia:

 

 

  • La versión heliopolitana, redactada por los sacerdotes de Heliópolis para los faraones, se encuentra en algunos sarcófagos, estelas, papiros y tumbas de las dinastías XI, XII y XIII, aunque la esencia proviene de escritos primitivos. Netamente solar, promueve la teología del dios Ra.
  • La versión tebana, escrita en jeroglíficos (y luego en hierático) sobre papiros, esta dividida en capítulos sin un orden determinado, aunque la gran mayoría tienen un título y una viñeta. Usada durante las dinastías XVII, XVIII, XIX, XX y XXI ya no solo por los faraones sino también por ciudadanos particulares.
  • La versión saita dio lugar a su máxima expresión en la Dinastía XXVI de Egipto, en donde se fijaron el orden de los capítulos, que van a permanecer invariables hasta el final del período Ptolemáico.

 
Dyedefhor, que gozó de gran fama como sabio y adivino, es considerado el autor de la plegaria del Libro de los Muertos por la tradición.
 
 

Origen del título

 

El título “Libro de los Muertos” se debe a su primer editor y traductor, el egiptólogo alemán Karl Richard Lepsius, quien lo publicó en 1842 como Das Todtenbuch der Ägypter, aunque se dice también que el título procede del nombre que los profanadores de las tumbas dieron a los papiros con inscripciones que hallaron junto a las momias: Kitab al-Mayitun, en árabe, que significa “Libro del difunto”. Los antiguos egipcios lo conocían como “Libro para salir al día”.

 
 

Estructura

 

Por ahora se conocen un total de 192 capítulos, pero su extensión es muy desigual y no existe un solo papiro que los comprenda a todos. La extensión de los papiros variaba según el poder adquisitivo de cada difunto, y una vez que se fue popularizando, las versiones más económicas eran realizadas ‘en serie’ por los templos y luego rellenadas con el nombre del comprador. La sucesión de fórmulas, sin orden alguno y que llegan a variar de unos ejemplares a otros tienen, sin embargo, una lógica interna. Según el egiptólogo francés Paul Barguet, el Libro de los Muertos puede dividirse del modo siguiente:

  • Capítulos 1-16: “Salir al día” (oración); marcha hacia la necrópolis, himnos al Sol y a Osiris.
  • Capítulos 17-63: “Salir al día” (regeneración); triunfo y alegría; impotencia de los enemigos; poder sobre los elementos.
  • Capítulos 64-129: “Salir al día” (transfiguración); poder manifestarse bajo diversas formas, utilizar la barca solar y conocer algunos misterios. Regreso a la tumba; juicio ante el tribunal de Osiris.
  • Capítulos 130-162: Textos de glorificación del muerto, que se deben leer a lo largo del año, en determinados días festivos, para el culto funerario; servicio de las ofrendas. preservación de la momia por los amuletos.
  • Capítulos 163-190: es un complemento de todo lo anterior, con fórmulas en donde se alaba a Osiris.

 

Capítulo 125

Capítulo 125. Libro de los Muertos. Papiro de Ani

 
 
Quizás el capítulo más famoso e importante del Libro de los Muertos sea el titulado “Fórmula para entrar en la sala de las dos Maat“, en el cual el difunto se presenta ante el tribunal de Osiris al objeto de que se pese su corazón (conciencia y moralidad) y superada la prueba pueda continuar su camino en el mundo de los muertos, la Duat, hasta alcanzar los fértiles campos de Aaru.
 
 
Este capítulo, de notoria complejidad y extensión, contiene las llamadas “Confesiones negativas”, declaraciones de inocencia que el difunto realizaba ante los dioses del tribunal a fin de justificar sus acciones personales, lo que pone de manifiesto la gran importancia moral que este capítulo significaba para los antiguos egipcios.
 
 

Papiros destacados

 

 

Por su extensión

 
 

 

Por su antigüedad

 

Papiro de Iuya: se encuentra en el Museo Egipcio de El Cairo.

 
 

Fragmento del Libro de los Muertos, de Hunefer.